O como construir un best seller, 2ª parte.
28.07.2009 (10.08.2009)
Ventajas:
Que cada vez Lisbeth te caerá mejor .
Desventajas:
Parece un cuento de hadas, con tanta fantasía .
Recomendable:
Sí
 Pegassita
Sobre mí:
usuario desde:26.03.2009
Opiniones:8
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 5 miembros de Ciao
*Atención: El texto que sigue contiene importantes spoilers que pueden destrozarte la lectura de la novela. Esta es la opinión personal mía, no la de nadie más, ni pretendo saber más que nadie, ni tener la razón absoluta; pero te pido que si tienes pensado leer la novela, no continúes leyendo. Gracias por tu atención. La novela parece prometedora, comienza, como dice el título con una chica atada a una cama, parece ser que secuestrada ( en 1ª instancia no da más pistas sobre lo que le pasa), que sueña con un bidón de gasolina y una cerilla, con las que hacerle un apaño al hombre que la mantiene retenida. Pero enseguida volvemos a los personajes de la novela anterior.... Lisbeth Salander, que al final del primer tomo había conseguido hacerse con todo el dinero de Hans-Erik Wenneström mediante el uso de disfraces y múltiples personalidades; ahora se dedica a viajar por el mundo, se ha puesto un par de pechos que mejoren algo su figura y se ha ido deshaciendo paulatinamente de la mayor parte de sus piercings e incluso de uno de sus tatuajes. Pasaremos por una anécdota de cuando vive en el caribe y de cómo evita que un marido demasiado enamorado del dinero de su mujer, le dé pasaporte aprovechando una tormenta tropical (considero esta parte de libro como "accesoria" cuyo único fin me parece que es demostrar que Lisbeth, cuando quiere, puede dejar de ser asocial) . Luego regresa a Estocolmo, donde el autor nos narra como poco a poco se va convirtiendo en una persona más “normal”, se compra una casa, muebles nuevos, ropa nueva y más normalita y se dedica al “dolce fare niente” o sea, a vivir de las rentas de la ingente millonada que ha robado al empresario corrupto. Acaba por reglarle el viejo piso en el que vivía a su amante lesbiana Mimmi. A cambio de que se encargue de recogerle el correo. Está enamorada de Mikael Blomkvist, pero por cabezonería y por el instinto de territorialidad tan humano de no querer compartir algo tan intimo como a su pareja, se obliga a sí misma a dejar de pensar en él y borra todos sus e-mails y tira sus cartas. Mikael Blomkvist sigue triunfando con la novela sobre la corrupción de las empresas de su antiguo enemigo y ha recuperado su cargo dentro de la empresa Millennium.Sigue con su moral laxa en el tema del sexo. Ahora, además de seguir siendo amante habitual de Erika, se ha hecho amante de Harriet Vanger (que a la sazón es unos 10 ó 12 años mayor que él) y con la que pasa una noche cada 3 meses, cuando ella acude a la ciudad a las juntas directivas de la empresa. ¡¡anda ya S. Larsson, esto no te lo crees ni tú!! No olvidemos que Harriet, fue canguro de Mikael, cuando ella tenía unos 13 o 14 años y él no era más que un bebé. Venga ahí, perversiones flamencas a tope!! Erika Berger nos ha contado su obsesión “sana” por el sexo, con sana quiero decir que no es una fanática, ni una pervertida, simplemente es una mujer que disfruta del sexo en sí, básicamente podría decirse que le da igual con quién, siempre que la haga disfrutar.
Al igual que en la primera novela, el autor hace un uso y abuso de "coletillas" en inglés, porque el inglés mola y queda muy guay.. además del exagerado alarde de conocimiento en la jerga periodística, que aburre y hace la lectura bastante tediosa para los no iniciados en el tema. Sobre las 200 páginas, Lisbeth Salander está en búsqueda y captura por encontrarse sus huellas en la pistola con la que han sido asesinados el periodísta que iba a publicar en Millennium sobre la trata de blancas y su novia. Además ha sido encontrado también el cadáver de Nils bjurman, el tutor de Lisbeth y dueño, oficialmente, del arma homicida. Un tipo que en la primera novela pensó que ella era una tarada y la violó, a lo que ella tuvo que tomarse la revancha, tatuándole en el pecho una ofensiva frase.
En la página 290 y pico empecé a sospechar que la chica que sueña con el bidón y la cerilla pueda ser Lisbeth Salander cuando estubo ingresada en un psiquíatrico, fantaseando con la posibilidad de vengarse del médico que la mantenía amarrada en una cama de día y de noche, poniendo en marcha su terapia de “privación sensorial”. Siguen buscando a Lisbeth y desafortunadamente para una persona tan cerrada y exclusiva como ella, han publicado en los periódicos gran parte de su historial psiquíatrico y delictivo (las veces que fue arrestada por estar borracha, por ir con hombres, o por agresión , tanto en el colegio como en una ocasión en el metro, cuando un hombre la acosó bestialmente y ella se tuvo que defender, quizá con demasiada dureza, eso sí) Es decir, todos sus grandes éxitos. Pero hay algo a lo que ella llama “Todo lo Malo” que ocurrío entre los 11 y los 13 años y que de momento sigue siendo una incógnita.
A la altura de estas páginas, ha consentido en comunicarse, párcamente, con Mikael Blomkvist, pero le está dando una serie de pistas que parecen indicar que Zala (Alexander Zalachenko), un misterioso personaje a quién todo el mundo parece temer y a quién nadie conoce personalmente; puede ser el autor de los asesinatos. Prácticamente la totalidad de los policias encargados en su caso, los periodístas e incluso un par de agentes que Dragan Armanskij (su ex-jefe) ha prestado para ayudar en la investicación, son corruptos o juegan en doble juego. Filtrandose informaciones unos a otros o incluso a la prensa.
400 páginas Alexander Zalachenko es el padre de Lisbeth y Todo lo Malo es que él maltrataba a su madre y ella le intentó matar un par de veces, una con un cuchillo, a puñaladas y otra metiéndole un brick de leche lleno de gasolina en el coche y arrojándole una cerilla encendida. Zala resulta ser un desertor de Rusia que se recluyó en Suecia y desde donde ayudaba a los servicios secretos de inteligencia. Así que oficialmente, Zala no existía y debido al servicio que prestaba al país, sus agresiones a la madre de Lisbeth nunca sucedieron, así que ella se tomó su propia justicia por la mano. Tampoco ha sido Zala quién mató a Bjurman ni a los novios que pretendían destapar el escándalo de trata de blancas, sino que el asesino fue el gigante rubio. Un extraño personaje que va apareciendo como las lagunas de ruidera por toda la novela, surge y desaparece una y otra vez; y que desconcierta bastante por el hecho de que ver una especie de duende o fantasma que le hace temblar como una niñita. El rubio es Ronald Niedermann, al que un amigo que Lisbeth, que es un boxeador muy famoso ha pegado una gran paliza por secuestrar (y necesaria para liberar) a la amante lesbiana de Lisbeth, Miriam Wu. MiKael Blomkvist está entrevistándose en el centro de recuperación con Holger Palmgren que fue el primer tutor de Lisbeth. La policía ya no está tan segura de que Ella haya sido la asesina, y pasa a ser circunstancial el hecho de que sus huellas dactilares estén en el arma homicida.
FINAL. Vengaaaaaa, no te lo crees ni tú, S. Larsson. El gigante rubio es hermanastro (por parte de padre) de Lisbeth. Zalachenko, su padre, le dispara a Lisbeth 3 tiros, uno en la cadera, otro en el omóplato y un tercero que le da en la cabeza, es enterrada viva, pero como esta mujer escuálida y escuchimizada es supermán, se desentierra ella solita y consigue espantar al tarado de su hermano y casi matar al tullido de su padre.
Mikael consigue llegar antes que la policía, que está empanada y no se entera de nada a la casa de A. Zalachenko, lo encuentra ensangrentado y herido, encerrado en el leñero y antes, de camino a la casa, encuentra, reduce y retiene (él solito, no sé si he dicho que Mikael Blomkvist, también es supermán) al gigante rubio. Entra en la casa y encuentra a Lisbeth herida, le quita la pistola y llama a la ambulancia.... y así termina este segundo volúmen. Personalmente La obra tiene tanta fantasía, los protagonistas tienen tanta suerte, que es increíble, absolutamente increíble. Una tía que levanta metro y medio del suelo, que pesa unos 40 kilos, consigue liarla parda dónde quiera que se pone. Resulta absolutamente increíble la trama, pero ya cuando coge y se pasea por todo el campo con un tiro en la cadera, otro en la espalda y uno y lo más importante, atravesándole la cabeza, dan ganas de arrojar el libro a la basura, si no fuera porque es prestado.
El libro termina sin que se llegue a publicar el famoso libro, ni la tesis, por las que Dag Svennson y Mia Bergmann fueron asesinados. Así que el tema de la trata de blancas, pasa a ser tan secundario y segundón como en el primer volumen lo fueron las flores que recibía puntualmente por su cumpleaños Henrik Vanger. Me raya muchísimo tanta publicidad sobre marcas, que ni siquiera se preocupa en sugerir, sino que da detalles concisos y concretos. Estoy harta de los muebles de Ikea del piso de Lisbeth, de su Palm, de todos los ordenadores Apple, etc... y sobre todo me raya que repita una y otra vez el modelo de los aparatos cada vez que se refiere a ellos, joer, que cansino!!
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31.07.2009 10:51
Por lo que he visto destripas todos los argumentos del libro, creo que deberías decirlo al principio de la opinión. Tu tercera oopinión no me la leo, que aún no me he leido el libro y no quiero enterarme de nada antes de tiempo.
29.07.2009 18:24
No importa lo harta que esté, porque te leerás la tercera parte.
28.07.2009 23:46
El mismo comentario que en la opi de la tercera parte.