Vamos... levántate... poco a poco...
Levántate y acógete a mis brazos, húndete en mi pecho y desgarra tus lágrimas junto a mi corazón, desliza todos tus sentimientos opresores que te acusan hacia el pozo sin fondo de las penas.Quiero que dejes esa cruz en el suelo. Que sueltes tus manos de esas cadenas que agarras temerosa, que oprimen tus sentidos y bloquean toda tu razón, a las que te aferras asustada. Todo tu ser y todas tus dudas, moradas de delicias perdidas cantadas suavemente tiempo atrás en la oreja, susurradas...
Todo aquello que fue se ha convertido en esa ausencia de todo aquello que nunca llegó a ser. Un camino dejado a medias, que nunca aceptó recorrer junto a ti. Siempre era él quien ponía las piedras, quien marcaba tus pasos silenciosos tras sus gritos de ortigas, mientras tu mirada a ese pasado mejor te convertía, poco a poco, en estatua de sal. En polvo que se quedaba en el camino, a sus pies... pisoteándote...Quiero que tus ojos miren los míos. Que no vuelvas a fijar tu vista en tus recuerdos, fragmentos quebrados que te hieren y te sangran por los poros de toda tu piel. Porque tus recuerdos, pequeña lámina en blanco de tu vida, han pasado a ser tu único consuelo y martirio, tu haz de luz y garrote acusador en medio de tu dulce pesadilla.
Esa cruz tan solo es castigo de tu inocencia. De tu existencia, de tu razón de ser. Y tus delicados hombros no merecen la carga de su intolerancia, de su violencia tangible desencadenada en locura y trocitos de tu alma esparcidos por el suelo.Mantén alta tu cabeza, y que sus palabras no te la agachen. Y no cierres los ojos, esos ojos heridos con sal de los diluvios de tus lágrimas de hielo y fuego.
Tus ojos... déjame que los mire. Déjame ver dentro de ellos todos tus secretos sabidos ahogados entre sollozos y silencio. Entre tus sábanas de seda rasgadas por sus manos.Malditas sus manos, que te cegaron con caricias de fuego y se volvieron flagelos de cuero. Te cegaron ante tu ingenuidad y tus ganas de dar, tu deseo de sentir y hacer sentir esa pasión que ardía en tu alma.
Y sus palabras fueron agua que escaldaron tus sentimientos. ¿No lo ves? ¿No ves que tu luz de luna se extingue ante esa falsa magia de un sol malévolo y traicionero?No puedes permitirlo... no puedes permitirlo tú, niña perdida que aún buscas tu salida en una escalera llena de obstáculos. Ante la luz se te cierran los ojos... levántate y deja atrás esa cruz, ese lastre llagado que quiebra todos tus esquemas y que anula tus pensamientos más cálidos y reconfortables. Piensas... que tal vez existió antaño ese paraíso que compartías junto a ese Adán que tiempo atrás dio su costilla por ti, que tiempo atrás te llevó a la luna y te colgó en el firmamento, y que ahora te reprime y te castiga por el simple hecho de lo que eres y de lo que podrías ser respecto a él.
Eres una mujer. Eres ese ser dador de la vida, eres una de las criaturas más bellas que la Tierra, madre y mujer también, pudo dar como fruto. Y yo, nosotros, ninguno de nosotros, vamos a permitir que con su ira y su represión hacia él mismo te martirice a ti, te conduzca día tras día maniatada y encadenada al infierno que ha diseñado para ti con sus palabras y su violencia. Ese infierno que tiene salidas, que tiene miles de escaleras por las que poder escapar, pero su imagen amenazadora te impide dar un paso adelante, ese paso adelante que te llevaría, al fin, a descubrir la luz del Sol que tanto anhelas ver.¿Me das tu mano? ¿Me dejas que te ayude...? Está bien... vayamos poco a poco. Pero quiero verte sonreír, quiero ver tus ojos brillar como antes brillaban, quiero que destruyas tú sola esas cadenas, aunque sabes que puedes contar conmigo.
Y sé muy fuerte, ahora más que nunca. Sé fuerte y no le temas a la cobardía de ese hombre que te mata el alma, que intenta destruirte para sentirse mejor consigo mismo, que necesita de sus golpes para ser el hombre poderoso, que está por encima de ti cueste lo que cueste. Qué cobarde... Y ahora calla, descansa, sumérgete en tus sueños por hoy, tranquila, alejada de sus manos castigadoras y vengadoras que aquí no te alcanzan. Refúgiate en esta nube, que las brumas y el rocío cubren ahora tus alas quebradas hasta que sanen. No temas...
Levántate, y sigue tu camino. Yo nunca te dejaré sola.*****************************
Éste es un pequeño homenaje a todas esas mujeres que día tras día, noche tras noche, viven encerradas en su cuerpo, maltratadas, castigadas bajo seres que las subordinan y las convierten en simples objetos a los que tratar con ira, sacos a los que pegar y azotar sin razón, sin sentido, sin motivo alguno.Mujeres que viven en infiernos que las queman y las delegan a los pies de seres crueles que no merecen menos que ese infierno que crean como sala de castigo...
Se acerca el 8 de marzo, día de la mujer... y éste es un homenaje a todas ellas, a todas nosotras, simplemente por ser como somos. Por ser mujeres...Gracias por leerme... y muchos besos a todas ellas. Y a vosotros también.
25.04.2005 00:14
Chapó, me ha llegado al alma.Un besazo!
16.11.2004 00:22
buff!!maravilloso, ojala los malos tratos fueran ya cosa del pasado...no entiendo cm puede haber gente asi...en fin q ha sido precios pr no puedo ponerte el excepcional sorry!! besos wapa
09.06.2004 17:56
me gusta mucho como te expresas.