Es uno de los restaurantes más típicos de Nápoles, de los de toda la vida, según dicen se establecieron nada menos que en 1919 y desde entonces ha venido funcionando sin interrupción.
La imagen del restaurante es una matrona italiana, la típica "mamma" vestida de negro con un casco de bersaglieri (cuerpo de tropa del ejército italiano fundado en 1836 y que se caracteriza por su casco emplumado. Es uno de los primeros cuerpos de operaciones especiales), es decir, una "bersagliera" que le da nombre.
Se halla situado en el Borgo Marinaro (pequeña isla en la que se erige el Castel dell'Ovo), por tanto, junto al mar. Se accede desde Via Partenope por el Pontile Castello dell Ovo o por Banchina Santa Lucia que desemboca en el pontile.
El local es muy grande y dispone de aire acondicionado (yo diría que caben más de doscientos comensales). También dispone de terraza. Estuvimos dos veces, la primera noche y al día siguiente comiendo. (Cenamos en ella, porque la temperatura era muy agradable y valió la pena y comimos dentro).
Dispone de una extensa carta de especialidades napolitanas.
Para la cena nos decidimos por los fabulosos antipasti di mare, una excepcional mozzarella di Bufala aliñada con aceite de oliva y pimentón y un risotto a la pescatora (típico plato marinero, en que primero te comes el pescado y después el arroz, parecido a nuestro arroz a banda, pero con la textura especial del risotto). Todo ello regado con un vino blanco de Frascati muy frío (pedí frascati, porque aunque no es de la zona de la Campania, sino del Lacio, me encanta). No tomamos postre, aunque tenían una pinta excelente.
Para comer, pedimos una ensalada de pulpo y unos tagliatelle alla bersagliera (con frutos del mar) y orata a la sale (dorada a la sal, tan buena como la que cualquiera puede hacer en casa pero con la ventaja de que te la ponen limpia en el plato). Repetimos de mozzarella y de vino.
Aceptan todas las tarjetas de crédito, dispone de parking (nosotros fuimos paseando), la carta está en italiano, francés e inglés y el servicio, a pesar de la cantidad de gente que hay, es muy profesional y eficiente. Disponen también de menú infantil (15€, creo recordar)
El local cierra el lunes. Su horario es de 12h. a 15.30h y de 19.30h a 24h.
En cuanto al precio, ahí está la pega. A partir de 30 € por persona. No es para ir cada día, pero que le vamos a hacer, cuando te puedes escapar cuatro días sin los niños, como tampoco te puedes ir muy lejos por si acaso, lo que te ahorras en viajes te lo puedes gastar en algun capricho.
Como ya expuse en mi opinión sobre el hotel napolitano en el que me alojé, no os puedo poner fotos, porque me quedé sin cámara, pero es muy posible que dispongan de página web y que en la misma aparezcan fotos.
Un saludo.
02.07.2006 22:22
Desde luego si vuelvo a Nápoles este sitio no me le pierdo. Besosss
01.07.2006 23:19
Cómo me gustaría catar esas viandas. Un saludo.
26.06.2006 23:33
Una invitación a la buena cocina Bssssss