El final de la historia de Lisbeth
13.09.2009
Ventajas:
Engancha, tiene más calidad literaria que la mayoría de best - seller
Desventajas:
En algunos casos, se exagera demasiado
Recomendable:
Sí
Detalles:
Argumento
Personajes
Gancho
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 Dani666
Sobre mí:
Me encanta leer, (el día que no lo hago noto como si me faltase algo), el buen cine, los videojuego...
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Tras el paréntesis vacacional, de nuevo vuelvo a la carga escribiendo una opinión sobre una de mis grandes aficiones, la lectura. En este caso he escogido hablaros sobre “La Reina en el palacio de las corrientes de aire” y sobre mis impresiones acerca de la trilogía en su conjunto que me he leído casi del tirón durante este verano. Echando un vistazo a las opiniones publicadas, he observado que la valoración media es tremendamente elevada, en mi caso, tengo que decir que la trilogía me ha gustado, pero personalmente no la creo merecedora de una nota tan alta, por diversas razones que paso a comentaros. ARGUMENTO
La novela comienza donde acaba la anterior, Lisbeth Salander, herida de bala en la cabeza y con diversas heridas más está ingresada en el hospital, dónde tras una difícil operación a la que no se sabe si sobrevivirá, intenta recuperarse, teniendo que hacer frente a la justicia acusada de intento de homicidio contra su padre y con el peligro de volver a ser internada en un psiquiátrico siempre presente. Unas habitaciones más allá, su padre, Alexander Zalachenko, “Zala”, antiguo agente soviético, desertor en la Guerra Fría, que tras la caída del Telón de Acero, se ha reconvertido en gángster, se halla gravemente herido aunque no se teme por su vida, tras ser atacado por Lisbeth que pretendía matarle. Tras el encuentro con su hija, bajo sospecha de la policía, planea cuál va a ser su próximo movimiento y cómo puede deshacerse de su hija definitivamente. Mientras tanto, Mikael Blomvkist, famoso periodista de la revista Millenium y amigo personal de Lisbeth, continúa desentrañando el misterio que envuelve a Zala y el confinamiento de Lisbeth de niña en un psiquiátrico. Sus pesquisas continúan, descubriendo que existe un grupo de agentes de la policía secreta, encargados de proteger a Zalachenko, de mantener su existencia en secreto y de borrar las huellas de todos sus crímenes, para evitar que todas las ilegalidades cometidas en el pasado salgan a la luz de la opinión pública.
Por su parte Erika Berger, la amante y mejor amiga de Mikael, ha tomado las riendas de una de los mayores diarios de Suecia, que pasa por graves problemas tras el descenso de su tirada y la disminución de los ingresos por anunciantes. En el seno de ese diario conservador, Erika se encuentra con problemas para intentar imponer su criterio y dar un giro de timón al diario, sobretodo por parte de algunos de sus subalternos que no la ven con buenos ojos, entre otras cosas por su condición de mujer. PERSONAJES
Lisbeth, una joven muy retraída y que podría considerarse como asocial, es extremadamente inteligente, posee memoria fotográfica y un talento excepcional como hacker. Tiene su propio sentido del honor y lo lleva a rajatabla, pese a su aspecto inofensivo, es baja y delgada, es más que capaz de utilizar la violencia de forma extrema cuando se siente amenazada, siempre desde un punto de vista frío y tremendamente eficaz. Tras su contacto con Mikael durante su colaboración en Hedestad, Lisbeth ha evolucionado como persona, se ha abierto un poco más a la sociedad que le rodea y parece que se han abierto pequeños agujeros en el muro que interponía entre su persona y todo lo que le rodea. Mikael, periodista independiente que trabaja para una pequeña revista Millenium, ahora ya consagrado como un gran periodista de investigación tras destapar el asunto Wennerström. Es un hombre de mediana edad, muy celoso en su trabajo y algo egocéntrico. Se trata de un seductor nato con las mujeres, incapaz de mantener una relación duradera, básicamente por no poderse apartar de su relación con Erika. Trabajador obsesivo cuando se halla envuelto en una investigación de uno de sus casos, es inteligente y parece saber como ir estirando de los hilos que se le van presentando para dar coherencia a sus historias, aunque, una vez metido en una investigación es incapaz de ver nada más allá de lo que no esté relacionado con la historia que trata de contar.
Erika, amiga y amante de Mikael, a sabiendas del marido de ésta, que acepta y respeta su relación. Se trata de una mujer de buena familia, fuerte, íntegra y muy segura de sí misma, con gran capacidad de trabajo e independiente. Se la podría considerar como una “pija”, aunque no hace alardes de su condición social, es amable con sus colaboradores y sabe muy bien como moverse en sociedad y conseguir lo que quiere. Durante años ha sido la redactora jefe de Millenium, formando un gran equipo con Mikael, siendo este último el que tiene el genio y la habilidad para realizar grandes reportajes y ella la organizadora que permite que la revista salga a la calle un número tras otro. OPINIÓN PERSONAL
Como ya os adelantaba en el primer párrafo, creo que esta trilogía está algo sobrevalorada, no negaré que engancha, que está bien escrita y que hace que te cueste mucho dejar de leerla. A su favor diré, que consigue ese elevado grado de adicción, con un argumento atrayente, con una forma correcta de escribir (sin grandes alardes literarios) y sin utilizar demasiados de los trucos más habituales en los best-seller actuales, que de tan repetidos y manoseados terminan por agotar. Puesto que en este caso me cuesta mucho identificar características de las novelas que pueda definir como puntos claramente a favor o en contra claros, pues paradójicamente, determinados aspectos favorables son a la vez en muchos casos puntos en contra simultáneamente. Puesto que reflexionando me doy cuenta de que la historia, los personajes, o el estilo, tienen matices positivos y negativos, intentaré transmitiros mis impresiones sobre cada uno de ellos por separado. Comenzaré por el argumento, la novela y la trilogía en general tienen un desarrollo realmente atrayente, suceden muchas cosas que nos hacen querer seguir leyendo para ver qué es lo que sucederá a continuación y nos hace difícil dejar la lectura, durante muchos momentos te asalta la típica sensación de “una página más y lo dejo”, página que se convierte con muchas frecuencia en bastantes más. A favor de Larsson tengo que decir que todo lo que va sucediendo a lo largo de las novelas se va explicando de forma satisfactoria, sin dejar demasiados cabos sueltos, de forma clara y entendible. Se consigue así una historia francamente coherente y consistente, cosa que agradezco muchísimo, pues muchos libros actuales tienden a buscar el efectismo puramente, pero sin preocuparse de lograr la coherencia completa de la historia que nos quieren contar, cosa que a mi parecer llega a estropear más de un buen comienzo. Por otra parte, el argumento me parece una tanto exagerado, encuentro que hay algunas vueltas de tuerca de más y la idea de fondo, la existencia de ese grupos de agentes secretos dentro de la policía secreta, cuyas acciones han quedado impunes y la explicación de cómo lo han conseguido a lo largo de los años no me parece demasiado creíble; es precisamente el abuso de esa teoría de la conspiración lo que me provoca que me resulte un tanto difícil tragarme todo lo sucedido a lo largo de los años alrededor de Zala.
En relación a los personajes, hay que reconocer al autor el talento desplegado para crear unas personalidades claramente diferenciadas y coherentes, con unas reacciones y comportamientos más que explicables teniendo en cuenta sus diferentes caracteres y todo aquello que les ha ido sucediendo durante su vida. Es de agradecer no encontrarse con situaciones en las que los personajes reaccionen de forma incongruente con lo que se nos ha explicado de ellos, pues sus actitudes y comportamientos, se integran perfectamente en el contexto general de la acción. De todas formas, es quizás por los personajes por lo que precisamente no me acaba de convencer esta trilogía, por una parte son sin duda una de sus mayores atractivos, pues ejercen una atracción magnética sobre nosotros, sobretodo Lisbeth, pero hay algunos elementos que me chirrían un poco, pues la manera de conseguir ese magnetismo no me acaba de convencer del todo, en general se exageran demasiado determinados trazos de personalidad que en una dosis más reducida habrían resultado mucho más creíbles. Intentaré explicaros un poco más a qué me refiero, analizando mis sensaciones de forma separada tanto para Lisbeth como para Mikael. Lisbeth, un personaje con mucha fuerza, realmente te atrapa y Larsson consigue que nos identifiquemos y sintamos simpatía por ella, una joven con una infancia difícil y que vive al margen de la sociedad, pero con ese elevado sentido del honor, lo que le lleva a tomar decisiones y acciones que socialmente pueden no ser aceptables, pero que moralmente, dentro de su código son del todo intachables. Es dura, con un carácter muy fuerte, decidida y de mente analítica. Hasta aquí, el personaje resulta bastante creíble, aunque pueda resultar algo sorprendente, que con su pasado, haya derivado hacia esa personalidad, pues durante años, la sociedad no ha hecho más que ponerle las cosas difíciles, no se explica entonces el porqué de ese sentido de la moralidad propia tan profundamente arraigado. El principal problema, es que el autor nos la presenta además como poseedora de una tremendísima inteligencia, una estudiante mediocre, que pasó por su formación con más pena que gloria, pero que posee un talento innato que le permite entender cualquier tratado técnico sobre cualquier tipo de materia, posee una potente mente, que le permite entender tanto los entresijos de las más complicadas teorías matemáticas, como tratados sobre biología, siempre y cuando le despierten algún interés. Es aquí donde ya el personaje de Lisbeth empieza a perder credibilidad, pero ya la guinda al pastel es cuando Larsson pretende que nos creamos que esta genio, es capaz de resolver el teorema de Fermat (famoso enigma matemático que muchos intentaron descifrar sin éxito durante años), en tan solo unos días, lo siento, pero eso es ya demasiado, ¿hay algo que la mente de esta chica no pueda descifrar? Lástima de estas exageraciones pues al contrario de lo que creo que se pretendía, le restan fuerza, lo demás, aunque algo pasado de vueltas es aceptable de forma separada, pero cuando ya lo juntamos todo en la misma persona, hace que, al menos para mi, sea difícil de tragar. Y lástima también, porque el personaje más magnético creado por Larsson, acaba por hacer aguas por culpa de estos pequeños detalles, excesos que estropean en parte ese tremendo magnetismo que posee Lisbeth.
Mikael, si bien comparte mucho del protagonismo con Lisbeth, hay que reconocer, que a lo lardo de la trilogía pierde claramente la partida. Considero que el personaje está muy bien dibujado psicológicamente, aunque nuevamente por las exageraciones del autor, se pierde algo de la fascinación que nos podría producir. Si bien Larsson nos presenta un personaje con sus puntos fuertes y sus puntos débiles, pues se esfuerza en mostrarnos una persona con sus contradicciones y defectos, alejado de la perfección, la imagen final no me acaba de cuadrar. Por una parte nos presenta a un hombre enérgico, impulsivo, obsesivo cuando se centra en un objetivo, lo que a veces le impide ver un poco lo que sucede a su alrededor. Por otra, nos presenta a un periodista de investigación realmente sobresaliente, a través de sus contactos y sobretodo de su intuición, es capaz de darse cuenta de detalles que han pasado por alto a muchísimos investigadores profesionales, pero el problema no es que dé por talento o por pura casualidad, una vez con algún detalle que puede pasar desapercibido a un profesional, si no, que es un fenómeno continuo, gracias a su superior percepción y sin utilizar técnicas de investigación demasiado depuradas, va dando con detalles y con datos que han pasado previamente desapercibidos y va formulando suposiciones que ni policías, ni investigadores, son capaces de hacer, manteniéndose siempre un paso por delante de ellos. Blomvkist va tejiendo el tapiz de la investigación, mientras que la policía o el resto de los que investigan, no hacen nada más que dar palos de ciego. De nuevo tengo que decir que es una lástima, ¿no hubiese sido mejor que Mikael diese con algunas claves y no presentarnos a esta especie de súper detective sueco? Otra observación personal que me gustaría hacer sobre el personaje de Mikael, es que durante toda la lectura de la trilogía, no he podido desembarazarme de la sensación de que se trata de un álter ego del propio escritor, proyectando en este personaje algunas de las carencias o deseos ocultos del propio escritor, aunque en este caso, no puedo saber si hay algo de verdad en mi sensación, pues es únicamente una intuición. Otra de las cosas que no me acaban de cuadrar es el porqué de ese tremendo éxito con las mujeres, parece que las mujeres caigan rendidas a sus pies, pero no sé encontrar la explicación de ese gran éxito, el autor nos lo presenta como un hecho consumado, pero no nos presenta demasiadas explicaciones. Tampoco consigo acabar de entender las motivaciones y lo que hay detrás de la relación que mantiene con Erika, por parte de Mikael, no aparecen los celos, se conforma con pasar una noche de vez en cuando con ella, cuando ambos así lo deciden.
Sobre el resto de personajes, decir que en general, están bastante bien tratados, se comportan de forma coherente y actúan más o menos como se espera que lo hagan. Al ser personajes secundarios, en algunos casos, son algo planos y se reducen a meros clichés, aunque creo que este hecho no es demasiado criticable, pues es imposible desarrollar los personajes secundarios de la misma forma que los protagonistas y de hecho lo importante es que encajen en la historia que se nos está contando, algo que el autor logra perfectamente. Resulta curiosa también, la manera en la que se nos presenta a los policías encargados del caso Salander, que no dejan de sorprenderse ante lo que Mikael es capaz de descubrir y ellos no, es quizás con estos personajes secundarios, donde más se acusa el uso de los clichés, desde el policía matón misógino, hasta el veterano policía desgarbado al mando de la investigación que ve como los intereses del ambicioso fiscal instructor del caso obstaculizan su labor. Quizás otro de los puntos a destacar es que, en general, el autor se esfuerza por mostrarnos claramente a los malos y a los buenos, no hay término medio, ni demasiados matices, los buenos son claramente buenos y los malos, realmente malos. Se echa a veces en falta una mayor profundidad en el porqué el bueno es bueno y el malo, malo y sobretodo, se echan en falta los grises, una falta de términos medios. Larsson nos presenta a cada una de las dos alineaciones sin explicarnos muy bien el porqué, nuevamente nos lo muestra como hechos consumados, que no se nos explican de manera demasiado satisfactoria.
En cuanto al estilo de escritura, mi impresión general es que se trata de un estilo ágil, pero sin llegar a ser tan superficial como sucede en algunos best sellers (siendo para mi Dan Brown un clarísimo ejemplo), más que correcto y en consonancia con la historia que nos quiere contar. En muchos casos, encuentro que muchas novelas adolecen de un ritmo irregular, resultando demasiado pausadas en algunos momentos y extremadamente rápidas en otros, frecuentemente culminando con finales apresurados, no es este el caso con los libros de esta trilogía, el ritmo se mantiene, siendo precisamente éste, otro de los grandes aciertos del autor. Hay que destacar también que Larsson nos aporta bastantes detalles, no se limita a decir que sus personajes se toman un agua mineral o comen una pizza o visitan un restaurante de comida rápida, si no que nos dice qué marca beben o comen, el nombre de las calles en las que sucede la acción o la marca del establecimiento que visitan. Más curioso todavía resulta encontrarse con los nombres de muebles de Ikea en las descripciones, he leído algunos comentarios que precisamente le critican a Larsson ese exceso de detalle, en mi caso, considero que se trata de un nuevo acierto, pues consigue que la novela resulte más próxima a los lectores, permitiéndoles encuadrar la acción dentro de su vida cotidiana, consiguiendo así que se puedas digerir mejor algunos excesos en la trama; cierto es que en el caso de los lectores españoles, este exceso por el detalle, puede resultar molesto, pues algunas de las marcas o detalles no nos dicen absolutamente nada y nos pueden parecer detalles del todo superfluos. Pese a que pueda parecer excesivamente crítico con la trilogía de Stieg Larsson, hay que decir que he disfrutado bastante con su lectura, sobretodo de los dos primeros volúmenes, puesto que en el tercero es dónde se ponen más de manifiesto la mayoría de los defectos que he ido enumerando, puesto que es precisamente el último libro de la serie en el que quizás el autor se pasa y estropea una parte del buen trabajo realizado hasta entonces, concluyendo una historia interesante con un desarrollo un tanto exagerado y algo increíble. Es por todo eso, por lo que recomiendo su lectura, creo que puede hacer pasar un buen rato a tipos de lectores muy diversos, desde los que buscan el puro entretenimiento y que una novela enganche, a los que buscan algo más en la lectura.
Un saludo y gracias por vuestras lecturas y comentarios.
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19.01.2011 18:33
he oido hablar de este libro muchas veces, y casi siempre bien, pero a mi no me llama, un saludo
08.04.2010 12:39
... Y, también, un trasunto moderno del típico detective de las novelas clásicas: en realidad, no difiere mucho de un Lew Archer o un Sam Spade, en cuanto a que su intuición va, siempre, por delante de los funcionarios policiales: algo recurrente en cuanto al "detective literario" tal y como lo entedemos (con el cinematográfico, que no es más que la traslación de aquél a otro formato, ocurre lo mismo). Por lo demás el estilo de Larsson es ágil, moderno, "atrapante"... El recurso a la "teoría de la conspiración" es un añadido que muchos autores emplean con más o menos fortuna pero que tiene una gran cantidad de adeptos entre los lectores: las tramas en las que el poder representado por elementos incontrolados del gobierno, o por un poder dentro del poder, son muy socorridas y siempre hay gente dispuesta a tenerlas en cuenta por disparatadas que éstas sean. En resumidas cuentas, yo creo que Larsson ha conseguido un brillante resultado y yo siempre le estaré agradecido por una cuestión: su trilogía ha logrado que gente que nunca había leído nada (ni género negro ni ninguna otra cosa) estuviera "enganchada" a las andanzas de Lisbeth Y Mikael... Sólo por eso, Stieg Larsson ya goza de mi simpatía. Un abrazo, amigo.-
08.04.2010 12:28
... Es cierto, por supuesto, que algunos matices de su personalidad pueden "chirriar" considerablemente (sí, la verdad que la resolución por su parte del teorema de Fermat en un tiempo récord, en fin, es un tanto excesivo), pero eso yo lo inscribo dentro de las licencias que se le deben perdonar a cualquier autor. Estoy de acuerdo contigo en que Mikael Blomquist es un alter ego del propio Larsson; sin duda...