Humor con mayúsculas, por tanto HUMOR
30.07.2002
Ventajas:
Jamás venganzas fueron tan divertidas
Desventajas:
¿Cómo?
Recomendable:
Sí
 Malevaje
Sobre mí:
Malevaje has left the building
usuario desde:20.06.2002
Opiniones:41
Confianza conseguida:80
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 80 miembros de Ciao
Esta es la obra cumbre del dramaturgo portuense Pedro Muños Seca. Me he tomado la libertad de pedirla a Ciao para poder recomendarla. Evidentemente para ello es preciso dar razones. Adelanto una, la fundamental. El humor. Como dijo el sabio, el humor es la manifestación más avanzada de la inteligencia. Y como aspirante a abandonar la estupidez, considero que lecciones como las impartidas por los maestros Groucho Marx, Woody Allen, Luis Sánchez Pollack “Tip” o esta misma obra son sencillamente impagables. El propio autor define la obra, antes de detallar la lista de personajes como “Caricatura de tragedia, en cuatro jornadas, original, escrita en verso, con algún que otro ripio”. Y no miente en absoluto. Porque... ...es una caricatura. Si entendemos como tal la exageración de algunos rasgos de los personajes en detrimento de otro más normales o menos acusados. Y es que los personajes dejan de ser meros arquetipos para ser auténticas parodias. Abundan también las exageraciones costumbristas. ... caricatura de tragedia, ya que el planteamiento original puede inducir a pensar que la obra ahondará en los sufrimientos de los personajes. Pedro Muñoz Seca se ríe de todas las adversidades. ... es original, bueno, los negros literarios han existido siempre, démosle un voto de confianza al autor de El Puerto de Santa María. ... escrita en verso. Bingo. Es una obra contemporánea escrita a imagen y semejanza de los clásicos. El autor hace un alarde de conocimientos versificadores (si existe tal expresión). En la obra se mezclan rimas asonantes con consonantes, versos bisílabos, tetrasílabos, hexa, hepta, octo... endecasílabos, dodecasílabos... por no hablar de las quintillas, redondillas, cuartetas, silvas, romances, octavas reales... Todo un compendio de métrica y versificaciones. ...con algún que otro ripio. No lo podemos negar, algunos versos son malísimos. Sin embargo (y esto es opinión personal), la intención del autor es precisamente esta, dado el carácter cómico de la obra. Abundan las rimas forzadas, los arcaísmos, retruécanos y dobles sentidos. En comparación con una obra mucho más conocida, que es el “Don Juan Tenorio” de Zorrilla, encuentro más frescura en la obra del autor portuense. El Don Juan intenta transmitir un mensaje que es el de la redención por el amor. Muy serio. Para ello hace gala de unos versos que en ocasiones son pésimos. El Don Mendo no intenta transmitir absolutamente nada, sólo hacer pasar un rato agradable al espectador. De hecho, es una obra pionera de un género que se ha llamado “astracán” cuya única pretensión es hacer reír. Y vive Dios que lo consigue. Una vez superado el límite de las 120 palabras y así evitar escribir frases inolvidables para comentar esta obra de teatro como “La Venganza de Don Mendo es una obra en la que Don Mendo se venga” pasaré a escribir una breve sinopsis argumental: Castilla. Edad Media. El castillo de Don Nuño, Manso del Jarama. Noche. “Este canto, juglar, es un encanto, hame gustado desde su principio, y es prodigioso que entre tanto canto no exista ningún ripio.” Finaliza una velada llena de entretenimientos de época, relatos y romances trovados por juglares. Don Nuño llama a su hija Magdalena, a quien comunica que ha concertado su matrimonio con el Duque de Toro (que obviamente es y será cornudo). Esta finge estar de acuerdo con la decisión paterna, pero... lleva mucho tiempo viéndose a escondidas con Don Mendo, noble muy venido a menos. En el momento en que Magdalena queda sola, el susodicho hace acto de presencia, trepando por una escala y encontrándose con su “amada”. “Magdalena, hoy no vengo a tu lado, cual otras noches, loco, apasionado, porque hoy traigo una pena, que mi pecho desgarra, Magdalena”. Ante esta compungida actitud la aludida pregunta a Don Mendo el por qué. Este responde que ha perdido todo su dinero en una timba de cartas organizada por su amigo el Marqués de la Moncada, al juego de las siete y media, a manos del Barón de Bedia. “Porque no fui yo, no fui, fue el maldito cariñena quien se apoderó de mí”. Don Mendo culpa al vino de su perdición, y propone a su amada que huyan juntos a otras tierras en busca de mejor suerte. Magdalena se niega; ella le entrega un collar para que lo venda y vaya a guerrear con el Rey, para que reponga su patrimonio. Don Mendo acepta, pero en ese momento hace entrada Don Pero, Duque de Toro. Magdalena huye a tiempo para no ser vista. -“¿Quién se acerca inoportuno” - “Uno”. Ambos se enzarzan en singular combate, y acaban despertando a todos los del castillo, que entran en escena. Don Nuño, que ha visto violada la intimidad de su castillo promete armar gresca. “Aunque anciano, matar a los dos puedo, que cuando empuño la tajante espada ni nadie supo resistir, ni nada hizo borrar la máxima sagrada que hice grabar en su hoja de Toedo: Viva mi dueño, dice como un grito, Viva su madre, añádese en el puño. Y yo ambos gritos con valor repito Que está para cumplir lo en ella escrito el brazo de granito de Don Nuño."Don Mendo, para salvaguardar el honor de su amada, admite que entró en el castillo para robar, siendo apresado inmediatamente por los guardias del castillo. En ese momento Don Nuño hace público el compromiso de su hija con Don Pero, ante los anonadados ojos de Don Mendo, que ve cómo su fidelidad y su palabra es pagada de aquesta manera. Y como no, jura venganza. “Venganza, cielos, venganza, juro, y al jurar te ofrendo que los siglos en su atruendo harán de mí una enseñanza, pues dejará perduranza la venganza de Don Mendo”. Y este es el resumen del primer acto. En los otros tres esta venganza toma forma. Pero esto ya no lo cuento. Resumiendo, una obra imprescindible para todo cachondo mental que se precie. Yo me la sé prácticamente de memoria de tantas veces que la he leído y visto. Tiene algunas partes que ya son pequeños clásicos del teatro de humor, como el romance de los Quiñónez, el episodio de las Siete y Media o las curiosas costumbres cinegéticas del Barón. Es desde luego lo mejor de su autor, que al meterse en camisas de once varas en forma de teatro “de época” superó con creces sus comedias costumbristas, sensiblemente inferiores a ésta y plagadas de tópicos. ¿Cómo verla? Televisión. De vez en cuando pasan por TVE la representación teatral en la que Fernando Fernán Gómez hace de Don Mendo. También es posible ver la de Juanjo Menéndez. Me quedo con esta última. Cine. No se ve en la gran pantalla, pero hay una película protagonizada también por Fernando Fernán Gómez. También la ponen de vez en cuando. Teatro. Es una de esas obras que suelen estar siempre en representación, con una compañía u otra. El año pasado vi una versión que adaptó el Tricicle (no actuaron ellos), que adaptaron algunos detalles que quedaron obsoletos de la época en la que se escribió. Y para finalizar una anécdota fúnebre. Pedro Muñoz Seca fue otra víctima de la Guerra Civil. Fue fusilado en Paracuellos del Jarama por los republicanos a comienzos de la contienda fratricida. Se dice de él que momentos antes de ser llevado a la cuneta de la carretera, el jefe del pelotón le exigió que le entregara todo lo que llevara encima. Muñoz Seca obró así, pero dijo a su verdugo que había una cosa que no podía darle. Ante la pregunta enfurecida del miliciano, él respondió: “El miedo que tengo”. Genio y figura.
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09.05.2005 14:40
Mas vale tarde que núnca, que te voy a decir de Don Pedro que tu no sepas, como bien dices genio y figura. Saludos.
21.04.2005 01:48
Que obra tan divertida!, la leí hace años y todavía recuerdo lo que me reí, mañana voy a verla al teatro, tengo unas ganas... Un saludo.
25.01.2004 01:42
¡Qué gran opinión! ¡Y qué gran obra! No tiene desperdicio. Saludos. :-)