VIVALDI...O LA MUSICA
04.03.2004
Ventajas:
ESCUCHARLO ES UNA DELICIA
Desventajas:
NINGUNA . . . AL MENOS PARA MI
Recomendable:
Sí
Detalles:
Originalidad
Letras
Calidad y consistencia de las canciones
Duración del éxito
Cómo se compara a otros lanzamientos del mismo autor:
Tapa/diseño y contenido
 sfelcor
Sobre mí:
usuario desde:22.07.2003
Opiniones:112
Confianza conseguida:33
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Antonio Lucio Vivaldi nace el 4 de marzo de 1678 en Venecia.Como primogénito de seis hermanos, sus padres (Giovanni Battista y Camilla Vivaldi) lo destinaron al sacerdocio, ocupación con ciertas posibilidades en la época. Recibió sus primeras enseñanzas musicales de mano de su padre, Giovanni Battista (que era violinista y gozaba de gran reputación como virtuso en la Venecia de entonces). En marzo de 1703, Antonio fue ordenado sacerdote (puesto que prácticamente no ejercerá, pues una grave dolencia de pecho, posiblemente asma, le impedirá celebrar misa). En agosto del mismo año comienza a trabajar para la Pietà (institución que tenía bajo su cargo niñas huérfanas o abandonadas; unas recibían una educación general y otras exclusivamente musical) como "Maestro di violino". En 1705 publica su primera colección: unas sonatas dedicadas al conde Annibale Gambara. El opus II (doce sonatas para violín y clave) apareció cuatro años después, en 1709. Su cargo en la Pietà fue renovado en 1706, pero tres años después tuvo que dejar su puesto. Sin embargo, en 1711 fue nombrado de nuevo profesor de violín; ese mismo año se dio a conocer el opus III: L`estro armonico, la más importante colección de conciertos del siglo. La repercusión de esta obra fue inmensa en toda Europa, como lo demuestra el hecho de que Bach realizara distintas transcripciones de ella. En 1713, el Maestro di Cappella (encargado de componer para la Pietà) Gasparini dejó el puesto; Scarpari ocupó su lugar, pero a partir de entonces fue en Vivaldi en quien recayó la responsabilidad; en esta época compuso sus principales obras vocales sacras. Paralelamente, comienza a establecer relaciones con el teatro de Sant` Angelo. En 1713, la Pietà concede a Vivaldi un permiso para "ejercitar su destreza", y se representan sus primeras óperas, como Orlando finto pazzo, o Nerone fatto cesare. Un año después, se publica su opus IV: La stravaganza. Su éxito como compositor operístico consiguió que Vivaldi fuera el encargado de componer la ópera del carnaval. En 1716, recibe la visita de Pisendel, miembro de un grupo de músicos de élite, enviados desde Sajonia para estudiar el estilo italiano; además de ser grandes amigos, Vivaldi fue su maestro. A su vuelta, Pisendel llevó con él una gran cantidad de conciertos y de obras vocales, que dieron a conocer a Vivaldi por toda Europa. Entre 1718 y 1720 ocupó el puesto de Maestro di capella da camera en Mantua, donde compuso la mayoría de sus cantatas. Entre 1720 y 1723 Vivaldi se dedica plenamente a la ópera, escribiendo, entre otras, La Candace o siano li veri amici, Ercole sul Termodonte, Filippo, re di Macedonia, Gli inganni per vendetta, La Silvia, y La verità in cimento. Fue en 1723 cuando de nuevo comienza a trabajar para la Pietà. En diciembre de ese mismo año se publica el opus VIII: Il cimento dell´armonia e dell´invencione, que contiene las famosas cuatro estaciones; éstas cuentan con un soneto descriptivo de la obra, lo que las hace valedoras del "título" de primera composición programática. Durante 1727, 1728, y 1729, Vivaldi alcanza su máximo éxito en el mundo de la ópera. Aproximadamente en 1729, compone para el monarca francés Luis XV la más importante de sus serenatas: La Sena festeggiante. Más o menos en la misma época entrega al emperador de Austria Carlos VI su opus IX: La Cetra. Poco después se publica su siguiente opus, seis conciertos para flauta y orquesta. En 1730 y 1731 Vivaldi se asentó en Praga donde compuso varias óperas, y dos sonatas para laúd, dos violines y bajo, encargo personal del conde Johann Joseph Von Wrtby. En 1733 ya se encontraba de vuelta en Venecia, componiendo las óperas Motezuma, L`Olimpiade, L`Adelaide, y Bajazet. En 1735, Vivaldi fue contratado de nuevo en la Pietà, como Maestro de Concerti. Entre 1737 y 1739, mientras trabajaba para la Pietà, intentó (fracasando) que se representaran distintas óperas suyas. En 1740 Vivaldi decidió (no se sabe con seguridad el motivo) viajar a Viena. En julio de 1741 muere arruinado en esta ciudad. Antonio Vivaldi es uno de los músicos más conocidos por el gran público, y su obra pertenece por entero al llamado estilo barroco italiano. Se trata de una música luminosa, alegre y, en cierto modo, despreocupada de escuelas y ataduras de estilo. Vivaldi se mantuvo siempre fiel a esta tendencia, lo que hizo que Richard Strauss, pretendiendo quizás pasar a la historia de las frases estúpidas que nunca deben decirse en público, comentase de él que era un músico que había compuesto quinientas veces el mismo concierto.
Nada más lejos de la verdad. Strauss, quizá algo duro de oído para esta música, no se daba cuenta de que lo único constante en la obra de Vivaldi es su fidelidad a la vida. A la vida por sí misma, a la sensación de felicidad que debería acompañarnos al contemplarla y sentirla en nuestro interior. De ello es buena muestra el ciclo de "Las cuatro estaciones", que pone de manifiesto su amor por la naturaleza y sus sorprendentes cambios. De todos modos, la personalidad de Vivaldi es interesante. Era sacerdote, (y pelirrojo, por lo que se le conoció como "Il Pretre Rosso") y ejercía como maestro de música en el Hospicio de La Pietá, en Venecia. A su tutela se acogió un cierto número de intérpretes a los que educó en el arte musical. Entre ellos, destacaba una alumna aventajada que tocaba el clave, el violín y el laúd con bastante acierto. Esto no era anormal en una época en la que la gente se aproximaba a la música sin los prejuicios actuales, que dictan que si uno quiere ser un intérprete importante, debe dedicarse a un sólo instrumento. Esta gente disfrutaba con lo que hacía...
Vivaldi contribuyó decisivamente al concepto de "concierto italiano", continuando la obra de Corelli. Se trataba éste de una pieza en tres tiempos para instrumento solista y una pequeña orquesta, preferentemente de cuerda. El virtuosismo que Vivaldi exige en las partes de violín parece indicar que él mismo era un buen violinista, lo que no era extraño siendo Italia, en aquél tiempo, cuna de los mejores intérpretes de ese instrumento. La obra de Vivaldi incluye también piezas para la iglesia, con partes cantadas. A los que piensan que Vivaldi fue un músico sobrevalorado en su tiempo y en la actualidad, habría que recordarles que "personajillos" como J.S. Bach, que admiró al italiano, siempre sintieron que todo su saber musical palidecía a veces ante la capacidad que tenía la música del veneciano para comunicar cosas sencillas, pero que penetran con fuerza en nuestro interior; cosas simples, pero imprescindibles. Cosas como el amor por lo que nos rodea, por el respeto a la tierra y sus criaturas.
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03.06.2004 14:18
demasiada biografia
26.04.2004 01:30
Un gran músico. ¡Menudo genio!.
18.03.2004 13:27
Me encanta Vivaldi, besos