Este equipo, de medio campo hacia delante, tiene una constelación de estrellas: Verón, Salas, Baggio, Crespo, Salas, el "Piojo" López... Con estas piezas, un entrenador no italiano, un míster que jugara al ataque, podría hacer un equipo de lujo. Pero claro, juega en Italia, y por lo tanto, a defender y luego a atacar, y así le va. Máxime cuando la defensa es su línea más débil, donde sólo destaca Nesta, y con dos laterales que son dos petardos. El portero también es relativamente bueno, pero a todas luces esto resulta insuficiente.