Parece mentira que unos jugadores que juegan en un equipo de la categoría del Lazio no hagan más que dar patadas. La verdad es que la culpa no es sólo de ellos, sino que gran parte de ella la tiene el árbitro. Contra el Madrid se pasaron bastante, ya no solo en el primer partido en Mdrid, sino en Italia también. Parece mentira que con las faltas que hicieron ellos no se les haya enseñado ninguna tarjeta, en cambio los del Madrid se las llevaron todas. Es una verguenza, pero bueno, el fútbol es así y o hay nada que hacerle, solamente pedir que pongan a árbitros con un oco más de profesionalidad, porque se les paga por algo.