Leche materna

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La mejor leche para tu bebé

5  23.05.2005

Ventajas:
Todas :  es lo mejor para tu bebé

Desventajas:
A mucha gente no le gusta ver a las mujeres dar de mamar

Recomendable: Sí 

Detalles:

Relación calidad precio:

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stizen

Sobre mí: Ya estoy de vuelta!!!! Ahora toca ponerme al día con vuestras opiniones... Besitos para todos!!!!

usuario desde:04.03.2005

Opiniones:46

Confianza conseguida:20

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Esta opinión ha sido evaluado como excepcional de media por 13 miembros de Ciao

Hace unos días recibí una invitación de Croquetilla para escribir una opinión sobre la leche materna y, después de leer su opinión, que es totalmente excepcional, me lo he pensado un poco, pero he decidido hacerlo para ver si alguna mamá se anima a dar el pecho, ya que conozco a varias que se han negado a hacerlo creyendo, erróneamente, que lo mejor es la lactancia artificial. Como ella ya ha dado unos datos excelentes, me voy a limitar a comentar mi experiencia personal y completar, en lo que pueda, su excelentísima opinión.

EXPERIENCIA PERSONAL

Hace 4 años, cuando nació mi hija mayor, quería darle el pecho. Había asistido a los cursos de preparación al parto (que no son, como creen muchas mamás, exclusivamente dedicados al momento de dar a luz, sino que también te explican cómo cuidar de tu bebé, y, entre otras muchas cosas, te explican con mucho detalle todo lo relacionado con la lactancia materna, e intentan que decidas darle el pecho a tu bebé, a no ser por un problema especial que lo desaconseje).

Pero mi hija nació a las 36 semanas y no alcanzaba el peso mínimo, así que se la llevaron en seguida a la UCI de neonatos y la metieron en una incubadora. Nació a las 19:50 de un Viernes y no pude verla hasta las 12:00 del Sábado, con lo que en ese tiempo le dieron leche artificial. Para colmo, cuando hablé con la matrona de guardia (ojalá le hubiera puesto una denuncia, se lo merecía) me dijo que no le podía dar el pecho a mi hija porque era subnormal (y no le habían hecho ninguna prueba!!!). Vamos, que imaginaros mi disgusto! Por suerte, al día siguiente (Domingo) vino el jefe de neonatos y me pidió disculpas por lo ocurrido, me dijo que (literalmente) aquella señora debía estar borracha cuando vio a la niña porque era totalmente normal a pesar de ser prematura y que, aún en el caso de que fuese subnormal (que no lo es, le hicieron las pruebas y todo dio negativo) la leche materna sigue siendo lo mejor. Vamos, que el Lunes fui a la incubadora con la intención de dar (por fin!) el pecho a mi niña (que ya me dolían, y mucho!) y menudo disgusto me llevé al ver que la niña no se agarraba al pecho. Ni siquiera con ayuda conseguía que la niña cogiese el pecho. La enfermera me dijo que tenía el pezón muy pequeño, cosa que no tendría la menor importancia si a la niña se la hubiese puesto al pecho desde el primer momento. Así que a la toma siguiente lo intenté con pezoneras…pero no conseguí gran cosa. La niña estaba acostumbrada ya al biberón, y como era pequeñita y perezosa, no conseguía que cogiera el pecho porque tenía que chupar con más fuerza (y es que, aunque no lo parezca, tomar el pecho y el biberón son dos métodos distintos y cada uno tiene su "técnica"), así que no había manera. Mi desesperación era tal, que decidí sacarme la leche y dársela en biberón, al menos así tomaría mi leche, en vez de leche artificial. Como la niña tuvo que estar más tiempo en el hospital que yo, en el hospital me proporcionaban los biberones que yo llenaba con mi leche en casa, en los que anotaba el día y la hora de recogida y luego se los daban por la noche, ya que por el día iba yo en persona a darle el biberón, porque vivo a escasos minutos del hospital. Pero, a los pocos días de llevarme a la niña a casa, la leche se me fue, no conseguía sacar ni una gota. Toda preocupada me fui al pediatra y me dijo que no tenía leche (estoy segura que fue del estrés, a pesar de que dije que no quería visitas los primeros días, la gente no paraba de venir, el piso estaba siempre lleno y yo agotada), y que, desgraciadamente, no podía hacer nada para que la leche volviera, pero, aunque era normal estar disgustada, no debía preocuparme, al menos mi hija había tomado el calostro (algo sumamente importante) y, aunque la leche materna es el mejor alimento para el bebé, podía estar segura de que con la leche artificial estaría correctamente alimentada.

Hace año y medio, cuando supe que volvía a estar embarazada, estaba obsesionada con darle el pecho a mi hijo. No paré de hacer preguntas en las clases pre-parto sobre cómo asegurar la lactancia materna, pero me respondían que no había ningún método que lo asegurara al 100%. Por suerte, mi hijo nació a su debido tiempo (tan sólo 2 días antes de lo previsto) y el parto fue tan rápido que casi no me da tiempo a llegar al hospital. De hecho, nació en el ascensor del hospital, mientras me subían al paritorio, así que llegué al paritorio con mi niño en los brazos, donde se ocuparon de cortar el cordón umbilical, limpiarlo y coserme a mi (como no hubo tiempo de hacer una episiotomía, tuve un desgarro bastante importante). Dos horas después de haber dado a luz, me encontraba en mi habitación con mi niño a mi lado y, una enfermera muy amable, me explicó cómo colocarnos en la cama para que el pequeño se cogiera al pecho por primera vez. No puedo describir lo feliz que me sentí, y es que no se trata tan sólo de alimentar a tu hijo (para eso están los biberones) sino que es algo más profundo, algo muy íntimo y especial. Tu hijo ha sido tuyo durante los 9 meses que ha estado dentro de ti, lo has alimentado, dado calor, hablado (o es que nadie le habla a esa cosita que lleva dentro?) y ahora que ha salido, sigue dependiendo de ti para todo, incluso para comer. A mi hijo conseguí darle el pecho exclusivamente hasta los 4 meses, ojalá hubiera sido más, pero desgraciadamente, se me fue la leche a pesar de darle a demanda, pero el niño no paraba de llorar de hambre y, aunque lo ponía al pecho constantemente, yo notaba los pechos totalmente vacíos y el bebé seguía llorando…así que tuve que pasar al "bibe". A pesar de todo, bien orgullosa que estoy de haberle dado el pecho esos 4 meses, hay gente que consigue darlo muchísimo tiempo (tengo una prima que tiene una niña de 3 años que sigue cenando "teta" y la mamá está pensando en ir al pediatra a que le ponga una inyección para cortarle la leche).

¿PUEDO AMAMANTAR A MI BEBÉ?

La respuesta es casi siempre SI. Es mas, a no ser que haya un problema grave que lo desaconseje, la leche materna es siempre la mejor opción. A muchas madres les preocupa no saber dar el pecho (yo fui una de ellas), o les avergüenza, o tienen miedo de no tener suficiente leche…

El dar el pecho es
Fotos de Leche materna
Leche materna Fotografía 770101 tb
Aisha y Juan Carlos con 3 meses
algo que tanto la mamá como el bebé tienen que aprender. Nadie nace aprendido (nunca mejor dicho en este caso) y aunque el instinto del bebé sea coger el pecho nada más nacer, no significa que lo haga correctamente. Mamá y bebé tienen que encontrar un momento a solas y encontrar una postura en la que ambos estén a gusto (los primeros días se aconseja dar el pecho de lado en la cama, pero si la mamá se encuentra mejor sentada es decisión suya), sobre todo ha de ser un momento relajado y gratificante para ambos. Las prisas no son buenas para nadie. Hay que darle tiempo al bebé para que se acostumbre e incluso hay bebés que les encanta juguetear con el pezón antes de empezar a comer (preparan el pezón). Si la tetada duele, es que el bebé no se coge correctamente. Ha de abarcar con su boquita gran parte de la areola, y al succionar ha de mover la mandíbula hasta las orejas (aunque nos parezca que se está atragantando). Ante la duda, pregúntale a la matrona o enfermera, que seguro que estará encantada de responderte y ayudarte.

Respecto a tener o no suficiente leche, casi todas las madres suelen tener leche suficiente para amamantar a sus hijos, independientemente del tamaño del pecho. Yo, por ejemplo, comparaba mis pechos con los de mis amigas que también estaban amamantando y eran mucho más pequeños, mi hijo vaciaba en cada tetada un pecho y gran parte del otro, mientras que los de mis amigas con suerte vaciaban uno…y me hacía sentir un poco acomplejada, como que no tenía leche. El mejor indicador de que un bebé mama lo suficiente es si crece y engorda a un ritmo normal, lo de compararse no sirve para nada. Es únicamente el pediatra el que dirá si el bebé está correctamente alimentado o si le hace falta un complemento.

Vergüenza: aunque a las mamás nos encante dar el pecho en casa, darlo en lugares públicos ya es otra cosa, y es que todavía no está muy bien visto ver a una mamá dando el pecho a su hijo (pero si dándole el biberón, ¿a que sí?). Yo soy una de esas mamás pudorosas, me escondía todo lo que podía para darle el pecho a mi hijo, y no por mí, sino porque sé que a muchas personas les molesta. De hecho, una vez nos echaron de un restaurante. Decidimos hacer una excursión mi marido, mi hija, los padrinos de mi hijo María y Alberto, y, por supuesto, nuestros pequeñines: Aisha y Juan Carlos. Pues llegó la hora de comer y nos fuimos a un restaurante. Mientras esperábamos a que nos sirviesen, los pequeños de 4 meses decidieron que también querían comer, así que María y yo nos pusimos a darles el pecho, en la mesa, evidentemente, pero tan discretamente como pudimos. El caso es que cuando llegaron con la comida y nos vieron, nos dijeron que eso no estaba permitido, que ofendía a la clientela y que teníamos que irnos. Por supuesto que nos fuimos, sin comer y sin pagar, pero no sin antes darles de comer a nuestros hijos. Como véis, todavía hay mucho que cambiar…¿o no?

ROOM-IN Y ALIMENTACIÓN A DEMANDA

Room-in significa que mamá y bebé se alojan en la misma habitación desde un principio (a no ser que algo lo desaconseje, como un bebé prematuro o una mamá en malas condiciones, ya sea por cansancio o por enfermedad). Esto es algo que afortunadamente se va imponiendo en los hospitales, por las ventajas que ello conlleva:

-Lo primero y más importante es que así la mamá puede alimentar a su bebé cuando éste lo pida (alimentación a demanda) y no siguiendo las estrictas 4 horas entre toma y toma de antaño. Nadie mejor que el bebé sabe cuando tiene hambre, así que hay que ponerlo al pecho cuando él quiera. Hay que tener muy en cuenta que el pecho no es sólo alimento, sino también consuelo, ofrecerle el pecho es, también, sinónimo de AMOR.

-La mamá y el bebé se van conociendo desde el primer momento. Esto es muy importante, ya que antes muchas mamás salían todas ilusionadas con sus hijos del hospital, llegaban a casa y se desesperaban porque los bebés lloraban y ellas eran incapaces de entender por qué, con la consiguiente frustración, sentimiento de ser una "mala madre" y una depresión post-parto más acusada.

-Aunque la mamá y el bebé estén solos en la habitación, siempre hay una enfermera de guardia que atenderá todas las dudas que puedan surgir sobre el cuidado del bebé, a la que puedes llamar siempre que creas oportuno y que te dará consejos muy valiosos sobre cómo amamantar a tu hijo y otras cosas (lo malo es que tanto la amabilidad como la información proporcionada depende muchísimo de la enfermera en cuestión, la mayoría suelen ser muy amables, pero siempre hay la "amargada" de turno que te trata fatal).

Vamos, que esto del room-in es un gran invento, que no se ha impuesto antes por cuestiones legales. Imaginaos, por ejemplo, que a la mamá se le cae su bebé y le causa daños graves, ¿de quién es la culpa? Pues, lo creáis o no, es del hospital. Desde que nace hasta que se va a casa, el bebé es responsabilidad del hospital, y ese miedo a posibles daños a los bebés y las consiguientes demandas ha retrasado mucho este método. Pero como, por suerte, se está demostrando que es un sistema excelente, se está imponiendo y creo que ya es práctica habitual en los hospitales españoles (y, si no, dentro de poco lo será).

PECHO VS. BIBE:

Ventajas de la leche materna:

-Es el mejor alimento para el bebé hasta los 6 meses. En esto están de acuerdo todos los pediatras y, en cualquier caja de leche de fórmula que compres lo pondrá bien claro.

-La leche materna es…¡gratis! Se produce en tu cuerpo, y está lista para tomar y a la temperatura justa. Una caja de leche de fórmula cuesta alrededor de 13€ (dependiendo de la marca y del sitio en que la compres), a lo que hay que añadir biberones, tetinas, esterilizadores, etc.

-La leche materna se adapta a las necesidades del bebé. Los primeros días, solamente segregarás un líquido amarillento, llamado calostro, que si bien es muy escaso, es de vital importancia. Este líquido apenas contiene alimento, pero tiene una altísima concentración de anti-cuerpos, imprescindibles para que el bebé desarrolle su propio sistema inmunológico. Poco a poco, este líquido se va convirtiendo en la leche madura, de color blanco, el alimento principal del bebé hasta los 6 meses de vida. Va cambiando su composición con el paso del tiempo, adaptándose a las necesidades nutricionales del bebé, y también cambia su sabor dependiendo de los alimentos que tome la mamá, lo que favorecerá más tarde la introducción de los alimentos, ya que estará acostumbrado a diversos sabores.

-Es almacenable: puedes extraer tu propia leche y guardala en un biberón esterilizado para que alguien alimente al bebé cuando tú no estás. La leche puede conservarse todo un día a temperatura ambiente, dos días en la nevera o tres meses en el congelador. Un dato a tener muy en cuenta es que la leche materna no debe calentarse JAMÁS en el microondas. A los pocos minutos de extraerla, la leche materna se separa en dos partes, pero eso no significa que esté mala, con agitarla ya está.

-Es más dulce que la leche de fórmula, lo que hace que le guste más a los bebés y que muchos bebés que están acostumbrados al pecho rechazen al principio la leche de fórmula.

-Por último, pero no menos importante, conviene recordar que dar el pecho crea un vínculo muy especial entre la madre y su bebé, está demostrado que es psicológicamente beneficioso para ambos. Seguro que habéis oído hablar de las endorfinas, esas hormonas que nos hacen sentir bien, pues tanto la mamá como el bebé las segregan durante la tetada, lo cual lo convierte en un acto muy placentero para ambos.

Ventajas de la leche de fórmula:

-Es más rápido: un bebé tarda menos en tomar un biberón que el pecho. ¿Por qué? Por múltiples causas: tiene que hacer menos esfuerzo para extraer la leche de un biberón que del pecho, el bebé se sacia antes (porque la concentración es la misma, en vez de ser primero agua y luego alimento como es el pecho), además de que, como hemos dicho, el pecho ofrece consuelo, cosa que no ocurre con el biberón.

-El bebé suele demandar el biberón con menos frecuencia: no ocurre siempre, pero el tiempo entre tetadas suele ser de unas 3 horas (dependiendo siempre del bebé, de lo que haya comido, de lo nervioso que esté, etc) y el biberón se aconseja darlo cada 4 horas.

-Puede darlo cualquiera: también el papá o los abuelos pueden alimentar al bebé, pero esto también es posible si la madre se extrae su propia leche.

-Por último, como ya he dicho, puede darse en cualquier parte sin ningún temor. Cuando se ve a una mamá dando el "bibe" a su hijo la gente piensa "mira que tierno", mientras que cuando ven a una mamá dando el pecho, suelen pensar "mira que descarada". Ojalá eso cambie pronto…

NO TENGO LECHE…O TENGO DEMASIADA LECHE

Son dos casos muy comunes, que angustian a las mamás, aunque en la mayoría de los casos tienen remedio.

Para asegurar una buena cantidad (y calidad) de la leche, es importante que la mamá esté correctamente alimentada. Aún a pesar de esto, es posible que a la mamá le falte leche…Si esto ocurre, el pediatra o matrona te recomendará poner al bebé al pecho más a menudo, ya que cuanta más leche sacas, más leche produces. De este modo, el problema se suele solucionar en un par de días. Pero hay veces (pocas) que esto no funciona, como fue mi caso. Si, a pesar de todo, la leche materna se agota, una no se debe sentir culpable. Es lógico sentirse frustrada, pero un sentimiento de culpa no lleva a nada, incluso puede desembocar en una depresión, con problemas muy serios.

El caso contrario es el de la mamá que tiene demasiada leche: los pechos llenos, goteando constantemente, incomodidad, dolor…Y lo peor es que, a pesar de tener tanta leche, el bebé puede estar llorando por hambre cada poco tiempo, lo que desconcierta a la mamá. ¿Por qué sucede esto? Pues porque la primera leche que sale del pecho es muy acuosa, para calmar la sed del bebé, es la leche "del fondo" la que es rica en grasas y realmente sacia al bebé. Si este es el caso, se recomienda que la mamá se saque un poco de leche antes de poner a mamar al bebé, para que llegue a vaciar el pecho y tome la leche realmente rica en grasas y proteínas. Éste fue el caso de mi amiga María, madrina de mi hijo y madre, a su vez de mi ahijada, Aisha (sí, nos hemos intercambiado los padrinos), que es sólo 15 días menor que mi hijo. La niña lloraba constantemente por hambre, no engordaba, tenía muchísimos gases (con los consiguientes berrinches) y ella con los pechos a reventar. ¿Por qué le pasaba esto a Aisha? Para empezar, cogía mal el pecho, tenía tanta hambre que succionaba demasiado rápido y, como sólo tomaba la leche del principio, no se hartaba y por tanto, no cogía peso como era normal, así que la pobre se pasó 5 meses llorando día y noche. Tanto la matrona como yo le recomendamos a María que se sacara un poco de leche antes de poner a la niña a mamar, pero no hubo manera…Por desgracia, se pasó al "bibe" y le pidió al médico que le pusiera una inyección para dejar de producir leche. Y es que la tentación de dar un "bibe" es muy grande: es cómodo y rápido. Lo bueno es que la niña dejó de tener gases, de llorar por hambre y en un mes duplicó su peso, hasta ponerse en el peso que le correspondía…pero esto es muy posible que se hubiera conseguido también con la lactancia materna, de haber seguido unas sencillas instrucciones, y lo peor es que podía haber donado la leche que le sobraba y ayudar a otros bebés…

He decidido incluir en esta opi una foto de Aisha y Juan Carlos cuando ambos tenían 3 meses y se alimentaban exclusivamente de leche materna. La mamá de Aisha tenía exceso de leche, sin embargo podéis ver que la niña estaba extremadamente delgada. En cambio mi hijo estaba bien gordito, y eso que yo apenas tenía leche. Para que veáis la importancia de vaciar el pecho y tomar la última leche y no hagáis caso sobre los tiempos de lactancia, ya que cada niño es un mundo.

TAMAÑO DEL PECHO Y DEL PEZÓN ¿INFLUYEN EN LA LACTANCIA?

La respuesta es un NO rotundo. Nada tiene que ver el tamaño del pecho o del pezón con una buena lactancia. Hay mamás con pechos pequeños que han amamantado a sus hijos durante mucho tiempo. Tampoco influye el tamaño o la forma del pezón, ya que el bebé no debe (y esto es sumamente importante) agarrarse exclusivamente del pezón, sino que su boquita debe abarcar casi toda la areola, para que se alimente bien, no trague aire (y así no aparezcan los molestos gases) y a la mamá no le aparezcan las dolorosísimas grietas en los pezones.

Un caso a tener en cuenta es el los pezones planos o invertidos. Muchas mamás creen que con los pezones así es imposible dar de mamar, pero no es cierto. Si el bebé se agarra como debe, la leche suele salir y no suele haber problemas. En caso de que sí los haya, la mamá puede probar a colocarse unas pezoneras en los pechos (vienen a ser como unas tetinas de biberón que hacen efecto ventosa sobre los pechos y el bebé mama de ellas). También hay unos aparatitos destinados a sacar los pezones invertidos, que funcionan succionando el pezón para que salga, pero según la matrona que me dio las clases pre-parto, no son muy efectivos. Yo en esto no puedo dar mi opinión porque no lo he probado, pero quizás alguien quiera probarlo antes de descartar totalmente el dar el pecho.

Un mito del que me he enterado en las clases pre-parto, es que nuestras mamás y abuelas aconsejaban "curtir" los pezones durante el embarazo para tenerlos preparados para cuando llegara el momento de dar el pecho. ¿Cómo hacían esto? Pues frotándose los pezones con alcohol! Uy, que dolor! Por favor, no lo hagáis. Tener los pezones duros no sirve de nada de cara a la lactancia. Si queréis tener los pezones en óptimas condiciones antes y durante la lactancia os recomiendo (por experiencia) la crema Trofolastín cuidado del pezón, una crema excelente que tendrá la delicada piel de los pezones cuidadosamente hidratada y además os curará las posibles grietas que os puedan salir en muy poco tiempo y que, al ser totalmente inocua para el bebé, podéis dar de mamar sin necesidad de lavar el pezón antes (eso sí, utilizad muy poca cantidad y tened en cuenta que hay bebés a los que no les gusta la crema y entonces sí que tendréis que lavaros).

GRUPOS DE APOYO A LA LACTANCIA MATERNA Y BANCOS DE LECHE

¿Qué son y cómo funcionan? Los grupos de apoyo a la lactancia materna están constituidos en su mayoría por una matrona y unas mamás que prestan su colaboración desinteresadamente para ayudar a otras mamás en la nada fácil tarea de dar el pecho a su bebé. Suelen tener charlas unos días fijos, y también puedes concertar una cita para que te resuelvan tus dudas, pero además disponen de varios números de teléfonos a los que puedes llamar si te surge cualquier pregunta que necesites que sea respondida cuanto antes. Como nos dijo la matrona de las clases pre-parto, es un número tan necesario como el de la policía y los bomberos para las mamás que estén dando el pecho. Hay muchos de estos grupos en varias ciudades de España (afortunadamente), así que os dejo una web en la que podréis consultar vuestro grupo de apoyo a la lactancia más cercano: www.aeped.es/lactanciamaterna/grupos.htm.

Los bancos de leche es algo nuevo en nuestro país, pero que se viene llevando a cabo desde hace mucho en otros países, con resultados excelentes. ¿De qué se trata? Como hay mamás a las que les sobra la leche (punto que ya he comentado antes), en vez de tirarla lo que pueden hacer es recogerla y donarla para que se puedan beneficiar otros bebés de este excelente alimento, ya que hay mamás que no pueden dar el pecho. Ojalá el donar leche materna llegue a ser algo tan normal como donar sangre, porque podéis creerme que la leche materna es casi igual de importante que la sangre.

A PESAR DE TODO…NO QUIERO DAR EL PECHO

Por desgracia, son muchas las mujeres que se niegan a dar el pecho a sus hijos. La cuñada de mi amiga María, que acaba de tener un niño, dijo desde el primer día de su embarazo que nunca le daría el pecho a su hijo. Parte de la culpa la tiene su madre, que no paraba de repetir "pues yo nunca le di el pecho y bien sana que se crió". También influyó su marido, al cual le da "asco" (palabras textuales) ver a una mujer dando de mamar y no es la primera vez que María o yo nos tuvimos que esconder para dar de mamar para no darle "asco". Las razones de esta chica para no querer dar el pecho son las más comunes: comodidad, que otra persona lo puede hacer por ti, que no se estropea el pecho, etc. Y es que para muchas mujeres, el miedo a que el pecho "caiga" después de la lactancia es un factor determinante. Es cierto que después de un embarazo, el cuerpo cambia, pero si cuidas bien el pecho, no tiene por qué "caerse", igual que no tienen por qué aparecer las temidas estrías. Hoy en día, la cosmética ofrece grandes resultados, aunque lo mejor de todo es el ejercicio. He de admitir que después de mis dos hijos he reducido casi dos tallas de sujetador, y tengo el pecho algo caído (cosa que solucionaría si me pusiera a hacer ejercicio), pero por nada del mundo cambiaría esa experiencia.

Dar el pecho es algo muy personal y que debe decidirse libremente. Si alguien se va a sentir incómoda haciéndolo, o simplemente no quiere hacerlo, no tiene por qué sentirse culpable. Hoy en día las leches de fórmula son muy buenas, y pueden tener la seguridad de que sus bebés van a estar correctamente alimentados, aunque jamás podrán igualar la calidad de la materna. Las matronas y los pediatras están de acuerdo, y por eso intentan que las madres alimenten a sus hijos con su propia leche, pero tampoco vamos a llegar al punto de discriminar a aquellas mamás que, pudiendo no quieran hacerlo. Yo, como madre, me gustaría animar a la lactancia materna, pero es una decisión muy personal, así que respeto a aquellas personas que, por el motivo que sea, decidan alimentar a sus hijos con leche de fórmula.

RESUMEN

La lactancia materna es el mejor alimento para nuestros bebés. Por mucho que se mejoren las leches artificiales, jamás conseguirán igualar a este precioso líquido que las mamás llevamos en nuestro cuerpo.

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Esta es mi humilde opinión sobre un tema tan importante como es la lactancia materna. He enfocado mi opinión de un modo más personal que objetivo, ya que creo imposible mejorar los excelentes datos dados por Croquetilla. Como he dicho, esta es tan sólo mi experiencia personal, para saber más, leeros la otra opi, que es, sin lugar a dudas, excelente. Sólo intento mediante mi relato, apoyar su defensa de la leche materna y animar a otras mamás a dar el pecho…y ojalá alguien se anime a donar su leche, que puede ser vital para muchos bebés, como los prematuros.

Besitos.


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Comentarios sobre esta opinión
Croquetilla

Croquetilla

03.08.2007 18:17

lo repito hay epocas en las que el niño teine unas epocas de crecimiento rapido en las cuales hay un periodo de adaptacion el niño necesita ams alimento y llora porqu lo quiere y tambien mama mas a menudo y vacia constanemente el pecho lo que no es simplemnte que le niño esta haciendo quela madre produzca mas leche en cuestion de dos o tres dias todo vuelve a la normalidad

AMPAROYOLDI

AMPAROYOLDI

02.04.2006 23:00

desde luego la leche materna es lomejor acabo de hacer mi prppia expericia pero de mi opi a la tuya, madre mia, excepcional desde leugo, saludos, no te conocia, asiqeua ahora teleere

Murbella

Murbella

13.11.2005 14:58

Ha sido emocionante leer tu experiencia, tanto la primera como la segunda. Yo tengo un bebé de 7 meses que sólo tomo teta hasta los 5. Aunque ahora toma papillas, sigo dándole pecho para cenar y hago la papilla de cereales con leche que me saco. Y estoy encantada. Sé que un niño alimentado con biberones creo normalmente pero confio plenamente en la Naturaleza y si nos ha dado leche por algo será, ¿no? Afortunadamente, volvemos a la lactancia materna poco a poco. A ver si las leyes acompañan porque volviendo a trabajar a los ni cuatro meses, la cosa se pone no imposible pero sí díficil. Saludos.

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