Tres días en la capital británica
05.06.2009
Ventajas:
Mucha oferta cultural, museos gratis
Desventajas:
El clima y los precios
Recomendable:
Sí
 Raqueleta
Sobre mí:
Clara ya tiene un año y sigue siendo la niña más preciosa del mundo mundial...
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Londres es una ciudad enorme, con muchísimas cosas que visitar, por lo que siempre será mejor ir bastantes días para poder verlo todo, pasear por los parques, poder cotillear a gusto por los mercadillos… Pero si no disponemos de mucho tiempo, tres o cuatro días son suficientes para que podamos hacernos una idea de lo que es Londres y de lo que ofrece. Eso sí, hay que organizarse bien y saber qué se quiere ver y qué no, e intentar organizar las visitas de tal modo que perdamos el menor tiempo posible en los desplazamientos. Nosotros pasamos tres días en Londres, llegamos un día a media tarde, estuvimos dos días enteros y un día hasta la tarde, y nos cundió bastante, aunque, por supuesto, hubiera sido mejor contar con más tiempo. Por cierto, tened en cuenta que todos los precios que mencionaré son los vigentes en mayo de 2009.
Cuando viajéis a Londres debéis tener en cuenta la meteorología, es terrible… desde luego, no os dejéis en casa los paraguas o los chubasqueros. A nosotros nos llovió cada día y además hacía mucho viento, pero la suerte que tuvimos fue que la lluvia no era muy fuerte y duraba poco rato. Y pese a ser mediados de mayo, hacía bastante frío. TRANSPORTE
Londres cuenta con cinco aeropuertos: Heathrow, a unos 24 km. de Londres, Gatwick, a unos 45 km. de Londres, Stansted, a 56 km., Luton, a unos 56 km. y Londres City, pequeño aeropuerto a 10 km. de la ciudad y usado exclusivamente para viajes de negocios. El único aeropuerto que conozco es el de Luton, a donde vuelan la mayoría de las low cost. Si estáis planeando volar a Londres, comparad precios de un aeropuerto a otro pero sumad al precio del billete lo que os costará el transporte hasta la ciudad, así podréis elegir la opción más económica. Desde Luton podéis llegar a Londres en autobús o en tren. Nosotros elegimos el tren porque es más rápido y la diferencia de precio no era demasiado. El tren sale de la estación Luton Parkway Station, a la que lleva, desde el aeropuerto, un autobús gratuito que sale cada pocos minutos. El trayecto de ida y vuelta cuesta 21 libras por persona. La primera parada que el tren hace en Londres es en la estación de St. Pancrass, hasta allí tarda unos 35 minutos (luego, dentro de Londres, el tren va algo más lento, hasta la estación de London Bridge tarda un total de 55 minutos). El tren tiene varias paradas en la ciudad, así que seguramente una u otra os dejen relativamente cerca de vuestro hotel. El transporte público en Londres es algo caro, como casi todo en la ciudad: un billete sencillo del metro cuesta 4 libras. La opción más económica para moverse por la ciudad es la tarjeta Oyster. Se trata de una tarjeta similar a una de crédito, que vale 3 libras, y que puede ser recargada tantas veces como se quiera. La recarga mínima es de 5 libras y sirve para usar todos los transportes públicos de la ciudad, excepto el taxi. Al subir sólo es necesario acercarla al detector, marcado con un círculo amarillo, y se descuenta el importe del viaje. En el caso del metro, al salir deberemos volver a acercar la tarjeta al detector y según la hora que sea o la duración del viaje, se nos reintegrará parte del dinero. Si queréis más información sobre la tarjeta Oyster, podéis visitar la página www.tfl.gov.uk/oyster
Por cierto, es recomendable llevar siempre un plano del metro con los horarios porque el metro de Londres es el más caótico de cuantos conozco, cada línea tiene su propio horario, algunas quedan cerradas los domingos, otras los festivos, etc., así que el trayecto que sería el óptimo a seguir a veces es imposible de hacer, con lo que es mejor calcular de entrada si se va a poder hacer o si hay que mirar una alternativa. Avisados quedáis. TRES DÍAS EN LONDRES
Os cuento cómo organizamos nosotros nuestra visita, por si a alguien le puede servir de ayuda para preparar su viaje. La primera tarde, tras dejar las cosas en el hotel, fuimos a la Tate Modern. La entrada es gratuita, aunque hay que pagar para algunas exposiciones temporales. Abre de martes a domingo, de las 10 a las 18 horas, salvo los viernes y los sábados, que cierra a las 22 horas. Este museo se inauguró en el año 2000 y en él se exhiben obras de artistas no británicos. Lo que más destaca es el propio edificio, una antigua central termoeléctrica construida entre 1947 y 1963. Sin embargo, el museo nos decepcionó bastante. Según nuestra guía (Guía Total de Anaya), en el museo podíamos encontrar obras de Monet, Degas, Cézanne, Picasso, Seurat, van Gogh y otros impresionistas y cubistas que nos gustan. La realidad era otra, de Monet sólo había un cuadro, bastante mediocre, de van Gogh nada de nada, y así con muchos otros artistas. Lo que más había eran obras de artistas desconocidos, por lo menos para nosotros, de arte moderno –es decir, obras que ni se entienden, simples que hasta nosotros podríamos haber hecho, algunas incluso de pura escatología-. Sí que creo que vale la pena que os acerquéis al museo, verlo entero sólo os lo recomendaría si estáis aburridos o si os encanta el arte moderno… Por cierto, en la última planta hay un bar con muy buenas vistas. La web del museo es www.tate.org.uk/modern
Delante de la Tate, está el Milennium Bridge , un puente peatonal, hecho de acero con motivo del nuevo milenio y diseñado por Norman Foster. El primer día, por la mañana subimos al London Eye y visitamos Westminster Abbey y por la tarde vimos la National Gallery.
El London Eye es una noria gigante, de 135 km. de altura, desde la cual se puede ver casi cualquier punto de Londres, siempre que la meteorología acompañe, claro. Fue creada para conmemorar el nuevo milenio. Sus cabinas son totalmente de cristal y permiten una visión panorámica. La noria nunca para (salvo que sea necesario para que accedan a ella personas con discapacidad) y tarda más o menos una media hora en dar una vuelta completa. La noria, por cierto, es propiedad de British Airways. La noria funciona todos los días, desde las 10 horas y cierra a las 20, 21 o 21.30 horas según la época del año. La experiencia vale la pena, por ver las vistas y por ver de cerca el mecanismo de la noria, pero considero que su precio es desorbitado, son 17 libras por media hora de trayecto. Su web es www.ba-londoneye.com En la web podéis comprar las entradas con antelación, con lo que podréis ahorrar un 10%. La noria queda justo enfrente del Parlamento, por lo que luego nos acercamos para verlo de cerca. Durante el curso político, de septiembre a junio, se puede visitar el interior, pero las visitas son reducidas y tienen que ser reservadas por teléfono con antelación. Todo el edificio del Parlamento ocupa una superficie de 32.375 metros cuadrados. El edificio fue regalado en 1547 al Parlamento por Eduardo VI y tras el incendio de 1834, se reconstruyó en estilo neogótico. Lo más famoso del Parlamento es el Big Ben, que se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad. El reloj está a una altura de 97’0 metros y se considera uno de los más precisos del mundo.
La Westminster Abbey queda detrás del Parlamento. Es un edificio imponente, del gótico inglés, y el edificio religioso más importante de Gran Bretaña. Ha sido el lugar de la coronación de los reyes británicos desde el año 1066 y hay 17 reyes enterrados en la abadía. La abadía actual se empezó a construir en 1245, por el rey Enrique III. La entrada vale 15 libras e incluye la audioguía, que hace la visita más interesante. La abadía abre de lunes a sábado, de 9.30 a 15.30 horas. La visita va siguiendo un recorrido, en el que se puede ver la iglesia, visitando el transepto, cada capilla, las tumbas de las personalidades más relevantes, la silla que se usa en las coronaciones de reyes, el museo, los cláustros,... Vale mucho la pena. Os dejo la web: www.westminster-abbey.org Por la tarde, fuimos a la National Galery pasando por la avenida Whitehall, el centro político de la ciudad, donde están algunos de los ministerios, a la cual desemboca Downing street, donde está la residencia del Primer Ministro británico. La calle queda cerrada por una verja y custodiada por varios policías. En realidad, no hay nada que ver. Es curioso pasar por allí por ubicarla en el mapa y ver las medidas de seguridad. Como es muy céntrica, seguro que una vez u otra os pilla de paso, de lo contrario no valdría la pena ir expresamente a verla. Siguiendo por Whitehall llegamos a Trafalgar square, una de las más famosas de Londres. En ella destaca la escultura del almirante Nelson, de 52 de metro de alto, rodeada de unas fuentes. Junto a la plaza, encontramos la National Gallery y la iglesia de St. Martin in the Fields, de 1726.
La National Gallery es de visita obligada si se va a Londres. Además, no hay excusa ya que la entrada es gratuita. Abre cada día de 10 a 18 horas, aunque los viernes no cierra hasta las 21 horas. Hay que pagar entrada para acceder a algunas exposiciones temporales. Nosotros pudimos verla en una tarde, en aproximadamente unas tres horas, aunque en algunas salas nos deteníamos más y en otras pasábamos bastante deprisa. Ver cada cuadro con detenimiento puede llevar un día entero. La exposición se organiza en cuatro secciones: pintura de los siglos XII a XV, con Van Eyck, Botticelli y Durero, entre otros pintura del siglo XVI, con obras de Leonardo, Miguel ángel, Rafael, Tizinano y más, pintura del siglo XVII, con Caravaggio, Velázquez, Rubens o Rembrandt y pintura de los siglos XVIII a XX, con obras de Goya, Monet, van Gogh o Cézanne. Tenéis más información en la web: www.nationalgallery.org.uk Al salir, fuimos hacia la zona de Covent Garden para ver el musical "The Lion King". Si vais a Londres intentad conseguir entradas para algún musical, son algo caras pero seguro que os encanta!
El segundo día fuimos a ver la catedral de Southwark, Buckingham Palace, el British Museum. A la catedral de Southwark nos acercamos, básicamente, porque estaba a un paso de nuestro hotel pero lo cierto es que nos gustó. Se dice que en el mismo emplazamiento existió un convento de monjas que, en el siglo IX, fue transformado en abadía de canónigos agustinos. A ellos se debe la construcción de la primera iglesia, en 1106, y del actual coro, de 1207. Los domingos hay misa con un coro de niños, nosotros pudimos ver una parte dle ensayo. Podéis visitar su web si os interesa: http://cathedral.southwark.anglican.org/
Buckingham Palace es la residencia oficial de los monarcas británicos y ante él monta guardia la Guardia Real, vestida en invierno con uniforme gris y en verano con el típico uniforme rojo y con el gorro de pelo negro. Cada día, a las 11.30 horas, tiene lugar el célebre cambio de guardia, eso si la meteorología no lo impide (es decir, el cambio de guardia se debe hacer siete u ocho días al año...). El día que fuimos nosotros llovió sobre las 10.45h, para las 11h ya había parado y estaba saliendo el sol, el sol más radiante que pudimos ver en toda nuestra estancia en Londres, pero aún así no se hizo el cambio de guardia porque llovía (palabras textuales de una "bobby" que estaba allí), así que deduzco que les daba una pereza de narices y que cualquier excusa era buena... Desde 1993, en agosto y septiembre se pueden visitar algunas estancias del palacio. Cerca del palacio, encontramos la Lancaster House y el St. James' Palace, residencia oficial del príncipe Carlos.
Otra visita obligada es al British Museum, cuya entrada también es gratuita y que abre cada día de 10 a 17.30 horas. Algunas galerías tienen los horarios ampliados los jueves y los viernes. Se necesitaría un día entero para ver con calma todo lo que hay en este museo, nosotros llegamos sobre las 12.30-13 horas y estuvimos hasta que cerraron y lo vimos casi todo, aunque algunas salas las veíamos conforme las cruzábamos, sin apenas detener el paso, ya que si no era imposible. En el museo hay de todo, pero yo destacaría todas las salas de Egipto, en especial la piedra de Rosetta, las de Grecia y Roma (sobretodo las esculturas del Partenón) y Asiria. También destaca el atrio central, diseñado por Foster y Partners, e inaugurado en 2000. Más información en www.britishmuseum.org Al salir, nos acercamos hasta Picadilly Circus, una de las plazas más famosas de Londres, en la que destacan los anuncios de neón y las pantallas de video. Después paseamos por West End, un barrio muy animado, y por Covent Garden, otro barrio muy animado, lleno de teatros y restaurantes.
El tercer día fuimos al Tower Bridge, a la Torre de Londres y a la catedral de St. Paul. El Tower Bridge es el puente más emblemático de Londres. Es un puente levadizo, coronado por una torre de 65 metros de altura en cada extremo. El puente fue inaugurado en 1894 y la maquinaria original para levantar el puente aún está en funcionamiento, aunque los motores eléctricos han sustituido a las máquinas de vapor. En la torre norte se puede visitar una exposición sobre el puente y su funcionamiento, y también se puede ver la sala de las calderas. La entrada vale 7 libras y abre cada día de 10 a 18.30 horas. Os dejo su web: www.towerbridge.org.uk
La Torre de Londres es otra de las visitas imprescindibles. Es un monumento que se acerca a los mil años: se empezó a construir sobre el año 1080 por Guillermo el Conquistador. Posteriormente, diversos monarcas fueron añadiendo edifcicaciones. Ha servido como fortaleza, palacio y prisión. En la Torre, no os podéis perder la exhibición sobre armaduras de Enrique VIII, la Torre Blanca, las joyas de la Corona, los cuervos, el palacio medieval, los Yeoman (conocidos como Beefeater, con la posibilidad de realizar un tour guiado en inglés con uno de ellos) y las torres donde estaban los presos, con las inscripciones que hicieron. Pero hay mucho que ver y cuando vuelva a Londres, repetiré la visita, que no pude estar tanto tiempo como me hubiera gustado. La entrada vale 17 libras. La Torre abre cada día, el horario de verano es de 9 a 17.30 horas (los domingos y los lunes abre a las 10 horas). Su web es www.hrp.org.uk/TowerOfLondon Al salir, fuimos hasta la catedral de St. Paul. Se trata de una de las mayores catedrales del mundo. Fue construida entre 1675 y 1710, después que la anterior catedral quedara destruida por un incendio, y ha acogido eventos como la boda del príncipe Carlos con Diana de Gales, funerales de diversas personalidades, como Churchill, o diversas conmemoraciones. En su visita, destaca la cripta, donde descansan, entre otros, el almirante Nelson y Wren, el arquitecto de la catedral, y la grandiosa cúpula, donde se pueden ver los frescos del pintor de la corte, Sir James Thornhill. La entrada vale 11 libras y el horario de visita es de lunes a sábado de 8.30 a 16 horas. Os dejo la web: www.stpauls.co.uk
De vuelta al hotel a recoger las maletas, pasamos por The Globe, una réplica de los años noventa del teatro de Shakespeare, que fue construido en 1599 y destruido el 1644. Dentro se puede visitar una exposición sobre el autor y sobre la construcción del teatro, y de mayo a septiembre, funciona también como teatro. Su web es www.shakespeare-globe.org Y el tiempo no dio para más. Desde luego, hubiera ido bien disponer de un par de días más, pero para una primera visita no está mal. Pero claro, queda Harrods, Candem Town, Portobello, todos los parques de la ciudad, barrios periféricos como Notting Hill o Mayfair, y más, pero así tenemos una excusa para volver.
Por último, os recomiendo una página en la que podréis imprimir descuentos 2x1 para determinadas atracciones de Londres. En teoría, para usarlos necesitáis enseñar un billete conforme habéis viajado en tren (el tren del aeropuerto a la ciudad ya sirve), aunque es posible que en algunos lugares no os lo pidan. La web es www.daysoutguide.co.uk
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14.06.2011 16:16
Mañana vengo con la valoración!
14.06.2011 16:15
Me parece muy interesante!! Gracias por tu respuesta y ayuda. Te mereces mi excepcional. Saludos!!
30.10.2010 17:45
Una opinión completísima como siempre, Raquel. Nunca he tenido la oportunidad de viajar más allá de Francia, así que Londres siempre se perfila como una buena opción para ello; el gran problema son los precios, que mi economía no se puede permitir grandes lujos, me temo. Muchísimas gracias por dejarnos una guía con tanta información para ver los puntos más destacados de Londres en tres días. Un besazo.