Tengo que decir, que el día de llegada para alojarme en el Hotel Los Galanes, tras pasar por recepción y formalizar los tramites, subo a la habitación asignada y mi primera sorpresa es que me encuentro con las colchas rotas y llenas de manchas, tras el impacto que me causo, reviso la habitación y oh sorpresa, bajo la cama me encuentro una capa de polvo de días, la bañera desconchada, la puerta de acceso al baño hinchada por la humedad y las bisagras sueltas, el dispensador del jabón del lavabo vacío. Después de la decepción sufrida, bajo a la señorita de la recepción con una de las colchas para expresarle mi descontento con el estado de la habitación, a la pobre chica se le callo la cara de vergüenza (sin tener culpa de nada, ya que seguro que no depende de ella) y pidiendo disculpas de mil maneras intento cambiarme de habitación y de hotel, a lo que respondí que lo que quería es que el director o responsable tuviera conocimiento del hecho para que no volviera a suceder. Al día siguiente miro nuevamente el estado en que han dejado la habitación y las colchas están cambiadas aunque siguen con algún descosido, han pasado un poquito el polvo bajo la cama y el resto sigue igual. He de decir también que las toallas recuerdo que deje una sucia adrede y no fue cambiada, sino doblada por el lado que no se veía por si colaba pero al extenderla se podía ver que era la misma que deje sucia. Por todo lo cual no creo sea merecedor de Hotel de dos estrellas y no lo recomiendo. Lo único bueno que tiene es la exquisita atención de las/os recepcionistas y servicio de bar. Así mismo decir que de lo expuesto tengo fotos que lo prueban.