La certeza de una vez en la vida
21.05.2005
Ventajas:
La dirección de Eastwood, Meryl Streep, el tratamiento del argumento .
Desventajas:
El común de los mortales no podemos identificarnos con esta historia .
Recomendable:
Sí
Detalles:
Argumento
Personajes
Calidad de dirección
Banda sonora
¿La verías de nuevo?
¿Te gustó?
Más
 PabloCruz
Sobre mí:
usuario desde:01.01.1970
Opiniones:71
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 45 miembros de Ciao
¿Qué es una película romántica? Desde que se inventó el cine, el amor siempre ha sido una de las principales fuentes de inspiración para los cineastas, que han plasmado en la pantalla historias de este corte de muchas maneras, pero generalmente con resultados mediocres. Esta impresión se confirma si tan sólo tenemos en cuenta los filmes de los últimos quince o veinte años, durante los cuales Hollywood nos ha bombardeado constantemente con autoproclamadas historias de amor que casi siempre se han quedado en comedietas rosas sin ningún interés para los espectadores con algún tipo de pretensiones. Es por ello muy destacable la aparición esporádica de un título que nos devuelva la ilusión por este género tan devaluado, lo que normalmente se basa en el recurso a la épica ("Memorias de África" (1985)) o al humor ("La boda de mi mejor amigo" (1997)). Más especial resulta todavía si se consigue un argumento interesante prescindiendo de estos dos elementos, centrándose únicamente en la propia aventura de los protagonistas y eliminando todo elemento adicional. Y como guinda para el pastel, qué mejor que contar con un director sorprendente abordando con éxito una nueva faceta de su carrera.
Así llegamos a "Los puentes de Madison"/"The bridges of Madison County" (1995), película que parte de la novela homónima de Robert James Waller, que muchos califican como una de las más románticas de la Historia del cine, y que, curiosamente, tuvo que dirigir y coprotagonizar uno de los, hasta ese momento, tipos más duros de Hollywood, que venía de triunfar con un western violento como "Sin perdón" (1992) y cuyos papeles más reconocidos le habían llegado en forma de personajes despiadados. La noticia de que Clint Eastwood rodaría una película romántica provocó una gran expectación -y un cierto recelo-, después de que se barajaran dos directores antes que él, pero el resultado fue sobresaliente y le abrió al veterano cineasta nuevas puertas que exploraría en sus siguientes películas. El argumento de "Los puentes de Madison" nos mueve entre 1965 y el presente (el de la época de la película, 1995), cuando Francesca Johnson ha fallecido y sus dos hijos, Michael y Richard, revisan sus pertenencias y encuentran, con sorpresa, pruebas de que le fue infiel a su marido cuando este aún vivía. Viajamos entonces, mediante una carta de la fallecida, hasta 1965, a las extensas tierras de cultivo de Iowa. Allí vive la familia Johnson, que lleva una tranquila existencia trabajando con el ganado y el maíz. El padre y los dos hijos se marchan a una feria de ganado durante cinco días, y en el primero de ellos, por la mañana, Francesca recibe la inesperada visita de un hombre, Robert Kincaid, reportero del National Geographic, que busca los característicos puentes del condado para hacer un reportaje sobre ellos. La mujer siente curiosidad y le acompaña hasta los puentes, creándose entonces una fuerte atracción entre la recatada y resignada esposa y el desorganizado trotamundos, que ella intenta reprimir sin éxito, cayendo ambos en una tórrida pasión que les traerá tanta alegría como problemas. ¿Abandonará Francesca la vida, cómoda y anodina, que ella ha aceptado llevar y se marchará junto al hombre que realmente ama? Esta duda pesará sobre ellos como una losa y les mantendrá en vilo durante el poco tiempo que tienen para estar juntos hasta la vuelta de la familia de Francesca. Cuatro días juntos que marcarán el resto de sus vidas.
En la película, como elementos adicionales al tema central, se retratan los ambientes rurales, aparentemente pacíficos, pero cuyos habitantes encierran una gran cantidad de prejuicios y un egoísmo conservadurista. Otro aspecto es el de la relación que surge entre dos personas de vidas completamente opuestas: la de él, nómada, despreocupado, sin apenas posesiones y un tanto bohemio, y la de ella, madre de familia, dueña de una casa y una granja, totalmente entregada a su familia hasta el punto de haberse olvidado de su belleza y del mundo que hay más allá de su jardín. El conflicto que surge entre la fidelidad a alguien a quien no se quiere y el abandono del hogar por un desconocido a quien, sin embargo, se ama con locura. También es interesante la comparación que se establece entre la pareja protagonista en el pasado y los hijos de ella en el presente, que en un principio protestan por el adulterio de su madre, pero después comprenden que ellos también habrían hecho lo mismo por ese amor verdadero que desconocen. Apoyada por el trabajo de los actores protagonistas, Clint Eastwood, un tanto mayor para el papel pero aun así convincente, y especialmente Meryl Streep como Francesca, "Los puentes de Madison" es una historia conmovedora, bien dirigida, con el ritmo adecuado en cada momento, y ambientada en una época en la que se gestaban importantes cambios en la sociedad norteamericana como la década de los '60. La banda sonora contribuye a llevarnos hasta esa época mediante canciones románticas de jazz (una de ellas, por cierto, doce años posterior al tiempo de la acción) y algunas piezas de ópera, interpretadas por Maria Callas, que suenan por la radio que los Johnson tienen en la cocina. Esta es una de las primeras veces que Eastwood participó de la elaboración de la banda sonora de una película suya.
A ésta se le pueden achacar dos cosas: una, que la acción suceda en un tiempo pasado y un espacio lejano y perdido (lo que resulta recurrente en este tipo de historias), y dos, que no transmite tantas emociones como otras películas de Eastwood. Esto se debe, en mi opinión, a que en ningún momento somos capaces de identificarnos con los personajes, ya que la relación que se establece entre ellos es bastante improbable. Hay escenas muy hermosas, pequeñas sorpresas agradables en el desarrollo, química entre los actores, todo ello muy apreciable, pero no de una forma especialmente emotiva. Pese a ello, es justo reconocer que mucha gente necesitó de un pañuelo para ver la película. "Los viejos sueños eran sueños hermosos; ninguno funcionó, pero estoy contento de haberlos tenido".
"Cuando pienso en por qué hago fotografías, llego a la conclusión de que he estado viniendo hacia aquí. En este momento, me parece que todo lo que he hecho siempre ha sido venir hasta ti. Y no quiero necesitarte, porque no puedo tenerte. Pero este tipo de certeza aparece una sola vez en la vida." -Robert Kincaid. Pablo Cruz
Fotos de Los Puentes de Madison - DVD
Leer más sobre este producto
Productos interesantes para Usted
|
|
21.07.2007 17:07
excepcional, es una d mis preferidas
18.07.2007 22:53
Muy buenisima opinion., He visto hoy la peli por primera vez en mi vida y m he encantado XDD
08.11.2005 00:57
Me ha encantado tu comentario PAblo, si bien es cierto que el comun de los mortales no puede indentificarse... yo tubo la suerte de identificarme en ese justo momento y verla con la persona a la que amaba, no pudo ser y perdi... La vi en el 95, recuerdo que ande 4 kilometros despues de la pelicula sin saber como me sentia, no he sentido nada asi. La llame a altas horas de la mañana y le pregunte: estamos bien? .... hay un antes y un despues...