AMISTAD EN CIAO (EPISODE III) :
20.09.2005 (19.01.2006)
Ventajas:
UNA GRAN PERSONA Y UNA BONITA CIUDAD .
Desventajas:
NINGUNA CONOCIDA, SIN EFECTOS SECUNDARIOS PERJUDICIALES .
Recomendable:
Sí
 Paparra69
Sobre mí:
"Malgrat que la minoria sigui d'una sola persona, la Veritat sempre és la Veritat" MAHATMA...
usuario desde:03.06.2004
Opiniones:105
Confianza conseguida:120
Esta opinión ha sido evaluado como excepcional de media por 58 miembros de Ciao
Where is the exit, please?. Descubriendo a Ludic, una estupenda persona y un desafío intelectual. Esta tercera entrega de mi serie (no pensaba que llegara a serlo, pero ha adquirido vida propia) intenta seguir demostrando que, a pesar de los muchos inconvenientes que le ven muchas personas y rumores inventados aparte, internet en general y ciao en particular puede ser un instrumento tan bueno como cualquiera para profundizar en las relaciones humanas. Pero claro, eso queda en función de las intenciones que se lleven inicialmente. Si son buenas puede salir bien (o no), pero si son malas, seguro que sale mal, al menos para alguien. Es decir, si uno sale a cazar cerdos, suele acabar asándose a fuego lento con una manzana en la boca, como si fuera uno de ellos (como dice el gran Orwell al final de "Animal Farm", llega un momento en que no se distinguen los cerdos de las personas que se comportan como cerdos). En cambio, si uno va a cazar con otras intenciones y con grandes dosis de fe, tiene al menos alguna posibilidad de regresar a casa con un ave del paraíso.No sé exactamente cuando trabé conocimiento con el usuario Ludic. Debe hacer algo más de un año, dado que fue al poco de registrarme en ciao. En seguida me atrajo su forma de hacer las opis, la serenidad que transmite, la amplitud de conocimientos (parece un pozo sin fondo de sabiduría infinita), ... En fin, podría pasar horas y horas recordando sus opis, todas las cuales me merece el calificativo de excepcional. El motivo de ello está en el hecho de que, a todo lo expuesto más arriba, le añade el ingrediente primordial, la auténtica piedra filosofal que hace que una opi de ciao merezca ser leída : LA AMENIDAD. Leyendo al compañero Ludic, uno siempre se embarca, como Simbad, a recorrer los Siete Mares del conocimiento y encima lo hace divitiéndose. Sobretodo al principio de leerle, me sucedía algo cada vez que me zambullía en una de sus opis. Mi ánimo decaía un poco, porque me veía a mi mismo en un estadio muy inferior al suyo. A medida que fui prosperando en las lecturas, me tomé esta revelación de modo distinto : como un acicate que me impelía a querer mejorar contínuamente, aún a sabiendas de que probablemente no le alcanzaría nunca. Me dio igual, porque, como dijo alguien muy sabio, lo más importante e interesante de un camino es recorrerlo ; llegar al final o no resulta supérfluo o secundario.Por suerte para mi, en seguida congeniamos y nos leímos mútuamente. Yo, por mi parte, he procurado siempre ir aprendiendo algo de sus opis, mientras que leía sus comentarios a las mías atentamente, intentando exprimir al máximo cualquier idea que contuvieran y que me pudiera resultar útil en mi objetivo de mejorar día a día. Empezamos a dejarnos también muchos mensajes en los buzones, que hacían aún más grata nuestra cyberamistad. Pero, tal y como he dicho otras veces, para mi internet sólo es un instrumento, no un fin en sí mismo. Además, en mi opinión sólo sirve como iniciador la mayor parte de las veces (exceptuando aquellas en que la lejanía geográfica se impone). Ello implica que, para que una cyberamistad sirva realmente para algo más que como mero entretenimiento, cristalizando en verdadera AMISTAD, con mayúsculas, debe llegar el momento de un encuentro en persona. En caso contrario, se va desgastando hasta que se acaba. Cierto día, meses atrás, decidimos encontrarnos cara a cara. Él vive en la capital de nuestro país, yo unos 40 km al noreste. A pesar de la lejanía, mi pueblo se halla muy bien comunicado con Barcelona, de modo que, en transporte público o en coche, el trayecto es corto, y más en fin de semana, con menos tráfico, ferroviario o rodado. Así pues, quedamos una tarde de sábado para tener una agradable tertúlia. Siempre que se produce un encuentro de este tipo con alguien, suelo hacérmelo venir bien para, en el mismo viaje, aprovechar para pasar por el FNAC de Plaça Catalunya, a pillar alguna joya cinematográfica en DVD, o por mis librerías preferidas, Catalònia, Laie (esta es una maravilla increíble, al entrar en ella me siento casi en el establecimiento del señor Koreander, el librero de "La historia interminable"), o Gilgamesh (la auténtica Meca del aficionado a la ciencia ficción y la fantasía, entre los que me cuento).El encuentro tuvo lugar en "Els Quatre Gats", la taberna modernista, sita en la Calle Montsió, afluente al Portal de l'Àngel, en pleno centro neurálgico de la capital del Principat. Es un lugar muy agradable para tener tranquilos encuentros con amigos, parejas, etc..., sobretodo entre las 5 de la tarde, cuando ya se han servido hace rato las últimas comidas, y las 8, cuando se empiezan a servir las primeras cenas. También es un rinconcito que le inspira a uno, no sólo tranquilidad y serenidad, sinó tambien ideas para sostener una conversación animada. Uno no puede evitar pensar en la mucha historia que han vivido esas salas, cuyas paredes se hallan repletas de parafernalia y decoración modernista, así como de fotos de lumbreras del Modernismo como Santiago Rusiñol y Ramon Casas. Se podría llegar a la conclusión de que quien no se inspire en un sitio así viene a ser una versión reducida a escala humana del agujero negro que se halla en el centro de nuestra galaxia, es decir, un cúmulo de vacío existencial. En fin, no nos andemos demasiado por las ramas y sigamos con la crónica de una satisfacción anunciada. Este primer encuentro duró unas dos horas y media. La conversación tuvo lugar a un ritmo frenético, sin decaer en ningún instante, y saltando de un tema a otro sin solución de continuidad : libros, cine, política, ciao (por supuesto comentamos cosas sobre gente "curiosa" de la web), etc... Puedo aseguraros, amig@s lector@s, que fue una de las mejores conversaciones de este tipo que he tenido en mi vida con nadie (creo que sólo la supera la que tuvimos en nuestro segundo encuentro). Por supuesto, tuvimos un recuerdo para nuestra querida loli1010, junto con Ludic la mejor escritora de ciao (en mi opinión, claro).Cuando dimos por terminada la conversación, nos separamos en las cercanías del FNAC, y mi amigo se fue, por suerte nada murió en mi alma, porque sabía que tarde o temprano volveríamos a coincidir. Las oportunidades de un posterior encuentro con Ludic no menudearon durante una larga temporada. Diversos impedimentos fueron apareciendo en el camino : un final de curso estresante (casi era escuatrante !!!), con dos trabajos a la vez, la grave enfermedad de mi padre, las vacaciones, una inoportuna torta que se pegó un servidor y que le dejó KO durante días, ... Pero todo lo malo se acaba (y si no hay cava bebemos champagne !!!). Finalmente, de común acuerdo entre Ludic y yo, decidimos poner en práctica una idea que había surgido semanas atrás : realizar una ruta Gaudí por Barcelona.Sucede a veces que, obsesionados por viajar a lugares exóticos, gastando un montón de dinero, nos olvidamos de visitar rincones mucho más cercanos, pero no por ello menos bellos. La mayoría de zonas de la Península contienen rincones de éstos, y muchas de sus ciudades también. La capital de nuestro país, Barcelona, no es una excepción a esta regla. Y una de sus joyas la encontramos en el legado del genial arquitecto Antoni Gaudí. Por desgracia, este legado y el de otros, como Lluís Domènech i Montaner, es tan amplio que resulta casi imposible darle un repaso en un solo día. Por ello, dejamos para otra visita tesoros del calibre de la Sagrada Família, la entrada del Hospital de Sant Pau o, dentro de otro orden de cosas, un recorrido por el Barri Gòtic barcelonés, que será motivo seguramente de la cuarta edición de esta serie (caramba, si pudiera filmar a todos estos personajes y venderle la idea a TV3, aún haría unas pesetillas !!!). El segundo encuentro con Ludic tuvo lugar el pasado sábado 12 de setiembre. En principio, habíamos quedado a las 10 de la mañana a la puerta de la Pedrera. Al final, lo retrasé media hora porque, al ir a hacerme el bocadillo para llevarme, resultó que no tenía pitanza alguna en casa. Tuve que salir a comprar material con que rellenar un buen "pa amb tomàquet", con el consiguiente retraso.En fin, llegué a Barcelona entrando por la Ronda de Dalt y dejé el coche en la zona universitaria, para ahorrarme horas y horas de parking, un ejemplo más de cómo el euro representó una mayor explotación a los de siempre, mientras empresarios, bares, restaurantes, etc... se forran a costa de los trabajadores o de los parados como yo (y que conste que no cobro subsidio !!!). Lo que se cobra actualmente por una hora de aparcamiento en cualquier gran ciudad o por una coca-cola en cualquier bar es claramente un insulto o un robo. Tomé la Línea Verde (3) y bajé hacia el centro, concretamente hasta la parada de Diagonal, situada en el Passeig de Gràcia. Saliendo por la salida que da a Pau Claris, uno tiene La Pedrera a pocos metros, en la esquina, no la del viejo barrio (el Eixample no es tan viejo), como en la canción de Rubén Blades ("Pedro Navaja"), sinó la del Carrer Provença con Passeig de Gràcia. Este aviso para navegantes lo pongo para aquellas personas que no han estado nunca en Barcelona.En fin, el lugar ya estaba a esa hora lleno de turistas, aunque en modo alguno atestado. Como casi siempre que ando solo por la calle, llevaba enchufado mi reproductor mp3 (del cual realicé una opi recientemente). El trayecto desde el coche hasta el Passeig de Gràcia me llevó entre pitos y flautas una media hora (10 minutos para los pitos y 20 para las flautas), tiempo que aproveché para dar buena escucha de alguno de mis más recientes descubrimientos "muleicos". En concreto, se trataba de un disco del músico John Zorn, al que pude oir en directo este mismo verano durante el festival barcelonés El Grec. El disco se llama "Bar Kokhba". Para situarnos un poco, transcurre por los derroteros del jazz de vanguardia, con aportaciones de música clásica contemporánea y folklore de raíces judías (o garbanzos ; caramba !!!, podría decir alguien, esto en lugar de música debe parecer un cocido !!!). Ante La Pedrera, pues, me desconecté de John Zorn y su estupenda música. Me hallaba en el punto de encuentro, pero no había señales de Ludic. No hice mucho caso, porque, como soy una especie de sosías de Mr. Magoo, a veces no veo a la gente hasta que los tengo delante mismo de mis narices. De repente, apareció mi amigo, como surgido de la nada, ya que el que nada no se ahoga. Lo siento, he visto demasiadas películas de los hermanos Marx. Mucha gente no sabe que eran 5 y no 3, a saber : Groucho (quien se dice que tenía óctuple personalidad y se llamaba Grou, por lo que, para satisfacer a sus ocho personalidades, tomó el nombre de Groucho = Grou+ocho) ; Chicco (que cuando se retiró de actor fundó una marca de ropa y de artilugios para bebés) ; Harpo (como todo el mundo sabe, y el que sabe Saba, o, según como, sábado, fue el inventor del harpa) ; Zeppo (que era un auténtico imbécil, de ahí el calificativo de zepporro !!! ; en realidad fue un gran tipo ; por ejemplo, su mejor amigo era guardia urbano, de modo que diseñó para él el conocido artefacto llamado zeppo), y Gummo (que acabó de ingeniero en la Milano, diseñando gomas de borrar). Podemos ver a todos los hermanos reunidos en la película "Los cuatro cocos", de 1929 (soy un gran fan de los Marx, excepto del primo Carl, pero confieso que en cuanto a cocos, son mucho mejores de dos en dos !!!).Nos saludamos efusivamente con mi amigo y nos colocamos cívicamente en la cola. Yo me temía un largo tiempo de espera, pero no fue así. Tan sólo tuvimos que aguardar unos minutos y alcanzamos las taquillas para comprar nuestras entradas, a 8 euros por barba (a pesar de ir afeitados los dos). Una vez dentro, yo no me sentía capaz de iniciar una visita tal y como mandan los cánones y las buenas costumbres sin tomar mi habitual dosis de cafeína matinal (tampoco tenía café en casa ese día, xD !!!, ojalá lloviera café en el campo, pensé, pero no estábamos en el campo ni en Alcampo). Por ello, y tras asegurarnos que podríamos volver a entrar con los mismos tickets recién adquiridos, salimos fuera a buscar un bar donde ingerir la dosis necesaria de cafeína para empezar bien el día. Encontramos un precioso bar, con decoración de estilo decadente (era tan decadente que me deprimió y todo !!!), en la confluencia de las calles Provença y Pau Claris. Allí tomamos sendos cafés, el mío con hielo y acompañado por un donut, para tener un día redondo, claro (de hecho lo fue, aunque estaría por ver hasta donde llegaba la influencia de mi azucarado refrigerio). Habiéndonos bebido el café (gracias Juan Valdés, por recogerlo amorosamente grano a grano !!!), redirigimos nuestros pasos hacia la Pedrera para iniciar la visita. Entramos y, tras pasar nuestras bolsas por el detector, nos dirigimos al ascensor (sin moverme de aquí al lado, me ha salido un pareado). Durante la visita se recorre lo que es uno de los pisos de la Pedrera. Es precioso y enorme. Uno se queda con la idea de que, de vivir allí, podria fácilmente perderse. Se encuentra algo desnudo de ornamentación, de la cual se conserva lo justo, algunos muebles y demás, todo de estilo modernista. El estado de conservación, tanto de los muebles como del artesonado, es realmente muy buena. Aquí ya empecé a tomar algunas fotos con mi cutre cámara pleistocénica. No es digital, de modo que las fotos tengo que revelarlas aún, al no acabar todo el carrete.No soy entendido en absoluto en arte, sólo soy un simple aficionado. A tal efecto, la compañía de mi amigo Ludic me vino de perlas, pues iluminó mi ignorancia en el tema con sus conocimientos. Ambos quedamos prendados de la cocina del lugar. A pesar de no contener ningún electrodoméstico, el diseño y tamaño de la misma eran de esos que acaban provocando, de tenerla en tu casa, acabes pasando más tiempo en ella que en cualquier otra habitación de la casa, con excepción del dormitorio. Al salir de la cocina, encontramos el cuarto de la doncella. Ambas estancias se encontraban a ambos lados de lo que debió haber sido la entrada del servicio, situada bastante lejos de la entrada principal del piso. Ya casi al final de la visita, se encontraba otra habitación que se usa como tienda. Está llena de gadgets modernistas, curiosamente a precios no exorbitados. Yo compré un pequeño libro (de medidas algo mayores que las de un CD), en el cual se pueden encontrar unas fotos preciosas y excelentesde diversos rincones de todo el edificio. El precio era de 10 euros. Desde mi punto de vista, es mucho mejor eso que matarse a tomar un montón de fotos. Yo sólo tomé unas pocas, las justas para tener un recuerdo personal de la visita (por suerte o por desgracia salgo en algunas de ellas !!!). A no ser que uno sea un buen fotógrafo, dudo mucho que se pueda conseguir instantáneas de la calidad de las del librito que compré, el cual contiene, además, unas breves y agradables explicaciones a cargo del escritor Josep Mª Carandell.Hubiera deseado comprar un par de gruesos volúmenes que tenían en la tienda muy interesantes. Contenían una colección de carteles modernistas de Ramon Casas y demás, algunas reproducciones de los cuales decoraban las paredes del piso visitado. Pero precisamente por ello, me abstuve hasta de preguntar el precio, porque este tipo de libros profusamente ilustrados suelen ser muy caros. Como se acerca la "cuesta de septiembre" (llevamos una temporada cuesta arriba contínuamente xD !!!), preferí no afrontar tan deseado pero inoportuno gasto. En la tienda tuvimos con Ludic la primera anécdota del día. Al ir a pagar el libro de la Pedrera que quería comprar yo, la dependienta, una morena muy guapa, me miro extrañada y dijo "¿en català? (evidentemente, habiéndolo disponible en mi lengua madre no iba a comprarlo en japonés, que también lo había, ¿eh?). Al parecer la chica, al observar mi pelo rubio y mis dimensiones yédicas, me había tomado por alguno de los muchos teutones que pululaban por el lugar. Con una sonrisa le contesté en catalán que yo era un especímen autóctono. Después nos dimos cuenta con mi compañero que éramos de los pocos ibéricos que había en el edificion (ninguno de los dos es de pata negra, pero ; oink oink). Nos dispusimos a continuar la visita porque aún había bastante por ver, aunque finalmente no pudimos visitar la parte superior del edificio, con sus preciosas chimeneas (no sabemos si eso se debió a que ese día sí se meneaban). Nos tuvimos que contentar con una exposición sobre diversos aspectos de Gaudí que se encontraba en lo que antes era la buhardilla de la Pedrera. La visita a esta estancia, enorme, ya es toda una experiencia de por sí, a causa de los sorprendentes elementos arquitectónicos que en ella se pueden observar. Yo particularmente, a causa de mi ignorancia supina en el tema, me quedé de pasta de moniato, hasta tal punto que temí que algún pastelero, de visita por el lugar, decidiera convertirme en "panellets" para la próxima y bastante cercana celebración de la "Castanyada", que es como en mi país llamamos a la anglosajona Noche de Halloween.Finalmente, nos quedaba dar un repaso a la exposición que había en otra de las salas de la Pedrera, situada junto a la puerta de salida. Esta exposición, de lo más interesante, lleva el nombre de "L'Esplendor de la Ruïna" (creo que no hace falta traducción, pues en castellano es casi igual). El motivo de llevar a la Pedrera la colección de obras artísticas que se pueden ver allí estos días es, según el folleto que se recoge a la entrada, es que la vista de las ruínas despierta un sentimiento de nostalgia y de queja por el esplendor del pasado y la meditación sobre la caducidad de las cosas. Sólo entrar en la exposición ya tuve un susto de muerte !!!. Cada cuadro expuesto allí (varios de los mismos proceden del Ermitage de San Petersburgos, perdón San Petersburgo) llevaba en su lado derecho una plaquita con todos los datos identificativos. Al ver la placa del primero que se presentó ante mi vista, mi corazón dio un vuelco !!!. El motivo fue que me pareció leer claramente el nombre de Perys !!!!. XD !!!! aquí también !!!. Me froté los ojos y, por suerte, se me aclaró la vista y pude leer mejor. En lugar de mi primera impresión se podía leer en realidad "Perris de Fontaines", en la placa de un cuadro propiedad del obispado de Girona. Puede que a causa de la sobresecreción de mis globos oculares provocada por la conjuntivitis que me acosa cada verano, confundiera la segunda r por una y. En fin, un susto sin mayor importancia.He de consignar aquí que esta exposición es una maravilla. Por sí sola ya justifica la visita a la Pedrera. Afirmo esto desde el punto de vista del lego (o del exin) en la materia. Pocos conocimientos pictóricos tengo yo, o sea que mi satisfacción procede de que ver los cuadros y dibujos allí expuesto me causó placer visual, prescindiendo de que pudiera tratarse de auténticas obras maestras o de verdaderos truños. Al final de la exposición, el visitante puede asistir a la proyección del audiovisual "Somiant la nostra ruïna" (Soñando nuestra ruína). Aquí considero que metimos la pata vilmente, tanto Ludic como yo. La causa fue doble. La proyección, de unos 25 minutos en total, había empezado ya, por lo que no nos quedamos a esperar que terminara y empezara una nueva sesión. No pude apercibirme de mi error hasta llegar a casa y poder dar un repaso al folleto. Entonces me di cuenta de que debería haberme quedado. En la realización del audiovisual, se había utilizado una extensa filmografía, con títulos realmente indispensables. Ello me dio mucha rabia. Mirándolo por el lado bueno, la exposición permanecerá abierta al público hasta el 30 de octubre. Además, se puede visitar entrando por la puerta que utilizamos para salir de la Pedrera y es gratuita, por lo que no deberé pagar de nuevo los 8 euros de la entrada al edificio para poder verla. Algo es algo.A modo de ejemplo, una pequeña lista de algunos de los títulos de la lista del folleto : 1. Inteligencia Artificial, de Steven Spielberg. 2. Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola. 3. Ciudadano Kane, de Orson Welles. 4. El Gabinete del Doctor Caligari, de Robert Wiene. 5. Teléfono Rojo, volamos hacia Moscú, de Stanley Kubrick. 6. La caída de la Casa Usher, de Roger Corman. 7. Alemania, año cero, de Roberto Rossellini. 8. La uvas de la ira, de John Ford (el hermano de Roque). 9. Hiroshima mon amour, de Alain Resnais. 10. El beso mortal, de Robert Aldrich. 11. Mars Attacks !!!, de Tim Burton. 12. Matrix, de los Wanchowski Brothers. 13. Tiempos Modernos, de Charles Chaplin. 14. El último hombre vivo, de Boris Sagal (la versión fílmica del clásico de la ciencia ficción "Soy leyenda", de Richard Matheson, también guionista de "The Twilight Zone" - La Dimensión Desconocida). 15. El Fantasma de la Ópera, de Rupert Julian. 16. El planeta de los simios, de Franklin J. Schaffner. 17. Rebeca, de Alfred Hitchcock. 18. Repulsión, de Roman Polanski. 19. Vida futura, de William Cameron Menzies (un clásico de la CF cinematográfica). 20. Time enough at last (uno de los mejores episodios de, precisamente "The Twilight Zone"). 21. Doce monos, de Terry Gilliam. 22. Paseo por el amor y la muerte, de John Huston. 23. La guerra de los mundos, de Byron Haskin (mucho mejor esta versión de los 50 que el pastelazo ultradigitalizado de Speilberg para mayor ¿gloria? de Tom Cruise). 24. El mundo en guerra (la serie de televisión recientemente ofrecida semanalmente por algunos periódicos, como el rotativo barcelonés La Vanguardia).En fin, que a medida que iba leyendo esta lista más rabia me daba mi descuido. En fin, que la cosa tiene, tal como he contado, fácil remedio. Salimos Ludic y yo de la Pedrera hacia mediodía. El plan era dirigirnos al Parc Güell y zamparnos los bocadillos allí, en tan bucólico y adorable entorno. A tal efecto, tomamos el metro allí mismo, delante de la Pedrera, en la misma estación a la que había llegado yo desde Pedralbes, pero tomando la dirección contraria, hacia la Vall d'Hebron. Nos bajamos en la tercera parada, Plaça Lesseps. Desde allí hay un trayecto algo largo hasta el Parc Güell, aproximadamente 1,5 km. La última parte del trayecto es cuesta arriba (como si no tuviéramos bastante con la cuesta de septiembre de que hablaba antes, xD !!!!!!). Dado que el día estaba bastante bochornoso (y no es que fuera una vergüenza de día, sinó que había mucha humedad en el ambiente ; por cierto, que la humedad es lo que diferencia una cueva de una bala, porque en una cueva hay humedad y si me tiran una bala, u me dá u un me dá !!!!). Bueno, sea como sea, a medio camino yo ya sacaba una lengua de camaleón ; por suerte o por desgracia, al no haber ningún rollizo moscardón a la vista, no pude poner en práctica las capacidades de mi apéndice lingual.Un poco antes de este suceso, que un poco más, como mínimo, me hace probar el asfalto barcelonés, Ludic me hizo saber que ese día era, casualmente, su cumpleaños. Eso añadió un punto más al honor de estar disfrutando de su compañía. Al fin llegamos al Parc Güell, después de un alto en el camino (con un enano yo no tenía bastante para recobrar el resuello). Volvimos a sentirnos, como en la Pedrera, al igual que "strangers in their own house". Se oía de todo menos catalán o castellano. Parecía una reunión de miembros de la ONU o la hora de comer en las obras de la Torre de Babel. Como el plan era comer en plan picnic, decidí comprarme una cocacola en una máquina expendedora que había en la cafetería del lugar. A la cafetería llegamos por una ruta alternativa, a pesar de que se halla al lado mismo de la entrada principal, al haber entrado en el parque por una entrada secundaria. En otro ejemplo de la rapacería de ciertos comerciantes, una cocacola de medio litro me costó casi 3 euros. Puro latrocinio llamo yo a eso !!!. En fin, un dia es un dia y ese podía ser uno de los grandes, como dice Serrat.En esos momentos se puso a llover, tal como llevaba rato amenazando. Pero se trató de una "lluvia amable", como dicen los británicos (gentle rain). Tan amable que no justificaba el esfuerzo de abrir la bolsa, sacar el paraguas plegable, abrirlo e ir con el brazo en alto (cara al sol no nos podíamos poner por estar nublado, además creo que yo antes me lo dejaría cortar, aunque, la verdad, tampoco me ha apetecido nunca ir con el puño alzado en plan Ratzinger Z, ¿o era Mazinger Z? ; no sé, creo que se me mezcla todo ya ; bueno, sea como sea, los dos se parecen en que reparten ostias). Después de deambular un rato por el Parc Güell, encontramos un rincón agradable, una especie de mini plaza con una diminuta pista de patinaje con forma de bacteria (por suerte no había cilios ni flagelos alrededor). Nos apoderamos de uno de los bancos y nos dispusimos a dar buena cuenta de nuestros bocadillos. Mi compañero bebía agua y yo la cocacola que había pagado a precio de Moët-Chandon.En mi modesta opinión, aquí empezó la parte más grata del día. Mientras degustaba mi "pa amb tomàquet" con tortilla (o "toltiya", como dirían las legiones de japoneses que invadían el lugar, por suerte es esos momentos bastante alejados del sitio que ocupábamos), devorándolo como si fueran los muslos de .... (mejor me callo), empezamos (o, de hecho, continuamos) una agradable conversación con Ludic. A lo largo del día tratamos múltiples temas. Es evidente que, dado que nos conocimos gracias a esta web, que el tema ciao siempre surge. Hablamos de opis leídas, de personajes, de falsos rumores, de gente obsesiva, de usuarios amigos y de amistades recientes (creo que yo le hablé de la deliciosa "pentagrama"). Pero ciao no es más que el árbol del que pueden partir nuestras conversaciones, que contínuamente derivan hacia otros temas. Volvió a colarse en nuestro diálogo mi (nuestra) adorada loli1010, a la que ambos hemos echado de menos. Salió por supuesto el tema del final del verano, la OPA hostil sobre Endesa y su utilidad como descubridora de fascismos y xenofobias encubiertos.No piense el lector que Ludic y un servidor estamos de acuerdo en todo. Muchos puntos en común los hay, eso es evidente (si no no nos encontraríamos para conversar), pero existen sutiles diferencias que proporcionan color e interés al asunto. A pesar de ellas, no son tema de enfado alguno estos desacuerdos, sinó que contribuyen al enriquecimiento personal mútuo (evidentemente ahora hablo por mi mismo). Hablando con él, me siento como un alumno escuchando a Platón en la Academia o a Aristóteles en el Liceo. Siempre aprendo de sus sabias palabras y de sus conocimientos. El disfrute, tanto intelectual como de otro tipo, está asegurado con Ludic. No todo son sesudas discusiones, sinó que hay mucho lugar para la diversión, ya que el compañero Ludic, además de auténtica cornucopia de sabiduría, gasta un humor excelente. En este segundo encuentro, el descubrimiento de nuestro común aprecio por la obra del director de cine Joseph Leo Mankiewicz (director de magnas obras como "La huella", "Murmullos en la ciudad", "Carta a tres esposas", "Cleopatra", "Mujeres en Venecia", "Solo en la noche", "El fantasma y la señora Muir" o "Julio César") fue un motivo de satisfacción añadida. En cierto momento del ágape, en plena amigable discusión, apareció una chica corriendo, como surgida de la nada. Ante nuestra sorpresa, se nos acercó y preguntó "Excuse me, where is the exit please?". Ludic y yo nos miramos extrañados y creo recordar que apenas alcancé a murmurar "that way" (por ahí), mientras señalaba en la dirección correcta. És evidente que el Parc Güell tiene algo de laberíntico en su disposición sobre el terreno que ocupa, pero de ahí a perderse en su interior ... Por eso mi amigo y yo nos habíamos mirado extrañados, porque uno sólo tiene que seguir la inclinación del terreno, hacia arriba o hacia abajo, para acabar llegando a una salida. Fue este uno de los momentos surrealistas del día, además de provocar nuestra hilaridad a causa de la evidente turbación de la muchacha, aunque ya se sabe, a más turbación, más satirfacción, jajajajaja.Al cabo de un rato, recogimos nuestras cosas, echamos los pocos desperdicios que habíamos ocasionado en una papelera (un par de botellas de plástico y unos papeles y bolsas), algo que la mayoría de turistas que nos visitan olvida o no le da la real gana hacer, y nos pusimos nuevamente en marcha. Parecíamos un trasunto de mi apreciado Labordeta ; incluso decidí estar al tanto por si aparecía la abuela de la fabada ("abuela, esto está de muerte !!!") porque me había quedado con hambre, pero al final me hubiera conformado con mandar a la mierda a unos cuantos militantes del PP si hubieran aparecido por ahí. Realmente, el Parc Güell da para mucho, si uno dispone del tiempo suficiente para simplemente deambular por él y perderse por la multitud de senderos que se van abriendo. Hay una gran variedad de rincones encantadores en los que dejar pasar una mañana o una tarde, leyendo un libro, disfrutando de ese oasis de naturaleza en medio del asfalto de la gran ciudad, del canto de los pájaros, del sol, de la contemplación de alguna turista o paseante autóctona de buen ver (que las hubo xD !!!) ..... La lástima es que nosotros no disponíamos de ese tiempo, dado que mi amigo Ludic debía regresar a cierta hora a su casa para celebrar con su família su cumpleaños. Además, todavía nos quedaba el colofón a tan agradable y provechosa jornada.Así pues, poco después de las 4 de la tarde, nos dirigimos nuevamente hacia la entrada principal del Parc Güell y nos dispusimos a marcharnos de regreso a la parada de metro de Plaça Lesseps. Al cabo de unos minutos estábamos en el centro. Se nos ocurrió que una buena manera de acabar la jornada era tomarnos nuevamente algo en Els Quatre Gats. Creo que ya ha quedado instituido como punto de encuentro para futuras actividades a realizar. Después de tomarnos sendas botellas de óxido de hidrógeno (es decir, agua) bien fresquito, dimos por concluida la jornada. ¿Dije terminada?. Nooooooooorl !!! Por la gloria de mi madre !!! Aún quedaba una actividad por hacer. Al salir de Els Quatre Gats, una vez en el Portal de l'Àngel, tomamos el Carrer Santa Anna (casi parecía que seguíamos el recorrido de "La sombra del viento", eh? encantadora Laia?). Esta bonita y animada calle nos dejó en las Ramblas. subimos por ellas, atestadas de ciudadanos y turistas a esa hora de una tarde de sábado, y nos dirigimos al Carrer Tallers. Yo ya iba con la idea en mente sobre un CD que quería llevarme a casa. Llevaba meses queriendo comprarme alguna grabación del "Concierto para piano nº 5" de Ludwig van Beethoven. Es ésta una obra que conozco desde hace años, pero, cuando vi la película "Amor inmortal" (con un genial Gary Oldman dando vida al sordo genial), se me metió en la cabeza y allí se quedó. La causa es que una de las escenas más impresionantes del film es precisamente la del estreno de este concierto antes un público de aristócratas. Es realmente espeluznante. A tal efecto entré en la tienda de Discos Castelló de música clásica. Se trata de otra de esas tiendas mágicas de Barcelona, de las que he hablado antes. Se respira un aires especial. Ante mi tenia media docena de versiones del concierto, con los respectivos intérpretes. A pesar de que era con mucho la más cara, me decidí por la que interpreta Glen Gould, mi pianista favorito. Ludic y yo nos separamos minutos después ante las escaleras mecánicas de la parada de metro de Plaça Catalunya. Un poco más tarde, los cantarines acordes del concierto beethoveniano, atronando a través de los altavoces de mi coche, eran la banda sonora perfecta para los recuerdos del día que ya empezaban a acudir a mi mente mientras recorría los 40 km hasta casa.Esto es todo amig@s ciaolector@s. He intentado dar una visión de mi amistad con otro usuario de ciao y de una agradable visita por la ciudad de Barcelona en su compañía. Aquell@s de vosotr@s a l@s que os guste el buen leer y no le conozcáis todavía, hariáis bien en pasearos de vez en cuando por sus maravillosas opis. Son un regalo para los sentidos. Hasta pronto. "Company Ludic, t'estic molt agraït per haver pogut disfrutar d'una jornada tan especial en la teva companyia. Salut i República !!!!".
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09.06.2008 23:49
Excelente opinión, tal vez un poco larga para el reino de lo breve que es Internet. Reconozco que me tuve que saltar algunas partes, pero espero poder hacerme el tiempo pronto para subsanar mi error. Lo que leí me encantó, y no entiendo algunas calificaciones que te han puesto. La opinión, además de elevar a Ludic (a quién no tuve la suerte de conocer en persona, por desgracia) también habla muy bien de tí. En fin, saludos.
05.06.2007 16:39
Se agradecen opis como esta. Excepcional,
10.03.2007 15:55
Es un texto basura ultranazionalista escrito por un lacayo kakalino de Rovira