Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 17 miembros de Ciao
El último fin de semana lo he pasado en Hamburgo con mi novia, por motivos de trabajo. Y el hotel en el que nos alojamos fue el Madison Hotel de dicha ciudad. A pesar de haberlo visto anunciado en diversas web de viajes, y con bastante buena pinta además, el motivo que nos llevó a elegirlo fue la recomendación del jefe de mi novia, que lo había visitado en varias ocasiones. Las primeras referencias que teníamos provenían de las citadas webs, en las que pudimos ver diversas fotos de carácter general, tales como el aspecto exterior, el vestíbulo, la cafetería, las habitaciones, etc, y la verdad es que tenía una pinta estupenda. Cuando llegamos allí nos encontramos con un hotel de aspecto muy moderno y bastante bonito. La situación resultaba no ser tan mala como parecía al principio, ya que las distancias que parecen tan grandes en los planos al final no lo son tanto, al menos en el caso de Hamburgo, en escasos veinte minutos caminando se puede llegar al centro, y está a menos de dos minutos del paseo del puerto, una zona de imprescidible visita. La única pega real es que está enclavado entre edificios de oficinas, haciendo que la vista desde las habitaciones (al menos desde la nuestra) no sea muy interesante. Una vez dentro del hotel nos encontramos con un vestibulo no muy grande, pero bastante acogedor. Se tiene acceso a una zona de mesitas con sillones donde poder tomar un cafe, o leer el periódico, o ambas cosas a la vez. También se tiene acceso a la cafetería, donde se sirve el buffet del desayuno, algo realmente recomendable. Los alemanes, comer no es que coman muy bien, pero el desayuno se lo montan muy bien. Y por supuesto, se tiene acceso al mostrador de recepción. No es que esté todo revuelto, sino que al ser espacios diáfanos, se tiene una panorámica conjunta de todos estos servicios, aún siendo ambientes independientes. Una vez hecha la entrada y rellenados los papeles, subimos a la habitación. ¡Bueh!, una maravilla de habitación. Y si no llega a ser por diversos detalles que os contaré a continuación, sería de categoría especial, al menos en mi opinión. Estuvimos en una habitación doble, que constaba de una pequeña entradita, que contaba con una cocinita americana y un minibar. Desde esta entradita se accedía a la habitación principal y al cuarto de baño. El cuarto de baño era muy espacioso, con una bañera enorme y con todo lo que tienen los cuartos de baño en Europa, es decir, lo mismo que en España pero sin bidé. Es una cosa que siempre me he preguntado: si en España se usa bidé y por ahí fuera no... ¿es que son más sucias las europeas que las españolas? Sin querer entrar en muchas polémicas, mi opinión es que sí. Y entre el bidé y que el surtido de productos de baño era escaso: no había jabón de manos, todo había que lavarlo con un champú-gel que había, y que se acabó el segundo día de estancía, lo que me hace pensar que no era nuevo el bote (para lo que costaba la habitación lo mínimo es que pusieran un bote nuevo a cada cliente), tenemos los primeros puntos negativos del hotel. La habitación propiamente dicha estaba muy bien, la verdad. No había cama de matrimonio, pero lo disculpo porque en Alemania no es lo habitual; en su favor hay que decir que las camas eran de 1,20 de ancho, por lo menos, y de 2 metros de largo, cosa que a mí, que siempre me cuelgan los pies en las camas normales, me vino de perlas. Por supuesto, la ropa de cama también era a la alemana, o sea, solo sábana de abajo y edredón individual. Prefiero el sistema español de sábanas y mantas, porque con el edredón te asas, sacas medio cuerpo fuera y te congelas, te tapas y te vuelves a asar... total, que te pasas la noche más pendiente de taparte y destaparte que de descansar. La iluminación hubiera sido espectacular si no fuera porque Hamburgo tiene un clima gris, ya que todo el lateral de la habitación eran ventanas. Tenía aire acondicionado, calefacción, televisión, radio, muchas lamparas... de todo. El acabado era muy bueno y la decoración era cálida. Esto último os parecerá una tontería, pero no lo es, porque saliendo de España a venticinco grados y apareciendo en una ciudad a menos de diez, lo que apetece es estar metido en un sitio que te haga sentir calentito. Antes de acabar con la habitación, otros dos puntos negativos. Primero, que la pimera noche, a eso de las seis de la mañana, oímos un ruido. Nos levantamos y vemos que se ha caido una barra enorme que servía de toallero. Increíble, pero cierto; no estaba atornillada sino que estaba pegada. Lo dijimos en recepción y al día siguiente la retiraron, pero sin poner otra, así que nos quedamos sin toallero para el resto de la estancia. Y segundo, que el minibar no enfriaba. Teniamos la bebida a temperatura ambiente, y a mi al menos, no me gustan las cervezas o los refrescos calientes. El desayuno, como ya he dicho antes, es destacable y recomendable. Es el típico desayuno de buffet de hotel aleman. Hay ensaladas, embutidos, diversos tipos de pan, salchichas, huevos, yogur, cereales, cafe, tostadas con mantequilla, zumo... en fin, de todo. Ideal para los turistas, ya que desayunas fuerte y tienes cuerda para rato a la hora de patear la ciudad. Para acabar de una vez, que supongo que ya estareis hartos de leer esta opinión, tengo que hablar del trato del personal del hotel: fue exquisito. Tanto en la recepción como en la cafetería se comportaron de un modo respetuoso y cordial. Es lo que se supone que se debe dispensar a un cliente en un hotel, pero por desgracia no siempre es así. Recapitulando. El Madison Hotel de Hamburgo es un buen hotel, de 4 estrellas, con muchas comodidades pero no exento de defectos. A pesar de que nos sentimos muy a gusto allí, pienso que los fallos en el baño, el minibar y algún que otro detalle pequeño no deberían darse en un hotel de esta categoría y precio. A lo mejor soy muy exigente, pero pagando lo que pagué, me hubiera gustado que todo hubiera sido perfecto. Aún así, lo recomiedo para aquellas personas que quieran sentirse cómodos y pasen por alto esos pequeños defectillos que he mencionado.
Te lo has currado mucho, la opinión está muy detallada. Si algún día vuelvo a Hamburgo y me llega el presupuesto intentaré probarlo, porque los otros hoteles que conozco son mucho peores de lo que has contado tu del tuyo y cuestan por el estilo. Nos leemos.
ca de Iglesia de St. Michaelis, Iglesia de St. Nikolai. También está cerca de lugares de interés, como Museo de Hamburgo y Rathaus. Características.Madison Hotel Hamburg di...
25.10.2004 19:19
muy buena opinion,
30.09.2004 08:24
Te lo has currado mucho, la opinión está muy detallada. Si algún día vuelvo a Hamburgo y me llega el presupuesto intentaré probarlo, porque los otros hoteles que conozco son mucho peores de lo que has contado tu del tuyo y cuestan por el estilo. Nos leemos.
30.09.2004 02:39
Bueno pero siempre pudo ser peor no?? saluditos! jaja :P