La lectura de este libro ha provocado en mí una serie de dudas.
La primera, y dado que hay que reconocerlo el libro se ha convertido en un Best Seller, ha sido la de si es justo asimilar Best Seller a mala literatura.
No podemos negarlo, la industria editorial está para ganar dinero, para vender, y pueden convertir auténticos bodrios en éxitos de ventas, o pueden dejar pasar por alto auténticas y verdaderas joyas literarias. Esto es una verdad universal.
Hace unos días estaba leyendo una opinión sobre uno de los libros que más me ha impactado en los últimos tiempos "Deseo" de la autora austriaca, premio Nóbel de literatura Jellineck, y me llamó la atención el título de la opinión "literatura para sibaritas" No pude evitar que se me revolviera algo dentro. Empecé a comparar un libro con las lentejas y con el foie de canard, y reconozco que me puse enferma. Las lentejas no por populares son malas muy al contrario y el foie, pues está bien pero para quien le guste.
Hay literatura sublime, buena, pasable, mala y bodrios, y eso a pesar de las campañas de marketing, y como todo, en buena parte depende del gusto literario del destinatario, el lector, en quien estoy convencida, los buenos autores no piensan en último término cuando se enfrentan a escribir un libro.
Prefiero utilizar para referirme a determinados fenómenos de ventas las palabras de Juan José Millas, cuando dice que hay libros que nacen con suerte.
Los hombres que no amaban a las mujeres es un libro que ha nacido de pié, con suerte.
Es el primero de la trilogía millenium del autor sueco Stieg Larsson, desafortunadamente solo podremos disfrutar de otros dos puesto que poco después de entregar las obras a la editorial, de forma prematura falleció de un infarto.
Es importante y aunque sea someramente referirme a la biografía del autor. Periodista de investigación sueco, que al igual que hacía Kafka, por las noches y al terminar su jornada laboral escribía sus novelas.
Así nació el personaje Mikael Blomkvist, editor y cofundador de la revista, Millennium. Que dará título a la trilogía escrita por Larsson. Existen claros paralelismos entre autor y personaje. Larsson comprometido en la lucha contra el racismo, y los movimientos ultraderechistas en su país, sufrió constantes persecuciones que le obligaron en no pocas ocasiones a ocultarse, cambiar de identidad, evitar estar inscrito en ningún registro que facilitase su localización.
Blomkvist, tras la investigación de un escándalo financiero, y al comprobarse que los datos que sobre una multinacional sueca había publicado eran falsos, es condenado a prisión y a pagar una multa millonaria.
Estos hechos hacen que se tambalee no solo su economía personal, si no también la de la revista que dirige.
En este caos recibe una propuesta extraña de manos de un anciano hombre de negocios. La investigación de la desaparición hace años de su sobrina nieta y el encargo de relatar la historia de su familia.
Tras un primer periodo de indecisión Blomkvist aceptará el encargo, y para su labor se verá auxiliado por el personaje que más me ha impactado de toda la novela, Lisbeth Salander.
Salander es uno de esos personajes creados con una soberana maestría y que están dotados de los ingredientes para odiarlos o para amarlos hasta la sinrazón.
Ayudante free lance de un investigador privado, arrastra su marginalidad por las calles de Estocolmo, flacucha rozando la anorexia, plagada de piercings, inconformista, transgresora, el propio autor en una entrevista dijo que la había creado a partir de Pipi Langstrumpf, que se había planteado como sería Pipi con veinte años y de este modo surgió Salander.
Salander goza de una inteligencia privilegiada, es capaz de Hackear los sistemas informáticos más complejos.
Con Salander como excusa, Larsson aprovecha para mostrarnos la hipocresía de una sociedad "perfecta" como es la sueca, los parias, los irreverentes con el sistema son sometidos al control férreo del estado a través de la institución del tutelaje. Así Lisbth a pesar de su mayoría de edad, a pesar de ser capaz de controlar perfectamente su vida, desde hace años y debido a ciertos problemas en su infancia, no tiene la plena capacidad legal para dirigir sus asuntos, debiendo rendir cuentas a un tutor impuesto por el Tribunal.
Dentro de una historia, el autor entremezcla tres historias distintas, pero con una maestría encomiable consigue hilarlas de modo y manera que no se pierde el hilo de ninguna de ellas.
Son casi setecientas páginas de buena literatura, adictiva, con tensión, y buena resolución.
Otra de mis dudas era si la novela debería ser encuadrada en el género negro o en el género policiaco. Después de dar el coñazo a Enderlakin con esta diatriba, de empaparme de los distintos conceptos para diferenciar uno y otro género, he llegado a la conclusión de que estamos ante novela negra. No estamos ante malos malosos, y héroes perfectos persiguiéndolos y consiguiendo su rendición, lo que sería propio de la novela policíaca. Aquí hay villanos, pero no hay héroes. La frontera entre el bien y el mal es muy leve, y los perseguidores no son seres incorruptos, ni les dan la medalla al merito policial.
Por algún crítico se ha acusado al libro de contener escenas de sexo, no solo ya explicitas si no de una brutalidad quizás innecesaria. Cierto, no nos olvidemos del título "Los hombres que no amaban a las mujeres" más dulce si se quiere que el original en sueco "los hombres que odiaban a las mujeres" A España ha llegado así, dado que fue el que se dio en la traducción francesa, que es la que ha comprado Destino.
El problema de los malos tratos a las mujeres subyace, y es tratado de una forma brutal, pero quien espere encontrar morbo en la lectura, que se olvide. No lo hay, claro que siempre habrá quien lo vea.
No puedo acabar sin hacer una de esas odiosas comparaciones.
Suecia, es la cuna de uno de los mejores novelistas Henning Mankell con su inspector Kurt Wallander. Nada que ver la escritura de uno y otro autor. Las obras de Mankell son infinitamente más complejas y logradas, tanto en la forma como en el fondo y siendo igualmente entretenidas, ofrecen una dimensión literaria muy distante de la de Larsson. Sus personajes, sus tramas, están mucho más cuidados que los de Larsson, y esa genialidad de forma palpable la vemos en los protagonistas de zapatos italianos, por ejemplo.
Pero lo cierto es que Larsson convence, y convence muy bien, lo cual tampoco es sencillo.
18.08.2009 00:33
Ya estoy con el segundo y me está encantado como el otro.
08.03.2009 15:07
desde hace dos días estoy con él -me dejé tentar, para tener una opinión-. Y, pese a mi aversión best-seller, tengo que concluir que está construído con maestría y tiene elementos de calidad. Su fácil lectura lo hace popular y la campaña de marketing, el rey de la librería.
05.03.2009 12:55
Me gustó este libro se lee facil y mantiene la tensión como buen libro de intriga, pero el regusto final es que es entretenimiento, bueno, pero poco más,,no tengo mucho interes en seguir la trilogia de Millenium.