A mí me tuvo que pasar también. Llevaba más de 12 años de carretera diaria a mis espaldas.
He visto de todo por estas carreteras que me son tan familiares, pero siempre me decía: " Uf, tengo suerte de no haber sido yo".
Pero siempre hay una primera vez (no vas a estar tú fuera de esa macabra lista, y siempre van a ser otros a los que les pase). No, bonita, no.
Iba yo por mi camino, en la autovía, cuando por el espejo retrovisor me veo un camión enorme que se me aproxima por la izquierda, y me digo: "¡Que este tío viene a por mí!". Y así fué. No pude remediarlo. Por más que intentaba acelerar y tocar mi claxon, nada, y venía a tanta velocidad..., y allá que me golpeó, tan fuerte como para que mi coche saliera disparado, y dando vueltas, y perdiera todo control (o fuí yo la que perdió el control del vehículo... ni lo recuerdo). Y me ví sumergida en un extraño sueño, donde giraba y giraba sin parar. Sin poder detener aquella mole del coche, que a la vez avanzaba a gran velocidad por la autovía, debido a la fuerza recibida en el impacto.
Dios, qué largo se me hízo todo aquello.
Me dije a mí misma: "Voy a morir, esta vez me ha tocado a mí". Y lo sentí. Sentí la muerte por primera vez en mi vida. Entras en un estado que no sabes lo que te ocurre, pero a la vez eres consciente de lo que estás pasando, pero crees que es un sueño, una pesadilla.
De pronto me despierta de mi largo sueño otro tremendo golpe, viendome dando vueltas otra vez, a toda velocidad...
Mi coche para por fin.
¿Dónde estoy?, ¿qué me ha pasado?.
Casi sin darme cuenta, intento abrir mi puerta, pero qué ocurre. No puedo. Insisto. No hay nada que hacer. No me doy cuenta de lo que sucede. Mi puerta está totalmente destrozada y metida hacia mi asiento.
Miro por lo que queda de la ventanilla y veo una enorme ambulancia. Pero ¿acaso no era un camión lo que yo había visto por mi retrovisor?.
¿De dónde ha salido esa ambulancia?.
No entiendo nada.
Me quito el cinturón de seguridad. Todo el coche está lleno de trozos de esponja. ¿De dónde ha salido todo eso?. Yo puedo moverme, e intento salir por la puerta del copiloto, pero qué veo allí, enfrente, a varios metros de mí.
Dos hombres gritándome: "Te mato hija de P...., mira lo que has hecho".
Me quedo petrificada. "¿Lo que he hecho yo?", les grito. "¡Asesinos, eso es lo que sois vosotros!".
Intento salir por la puerta izquierda, ya que otros coches se han parado delante para curiosear. Les pido ayuda, pero me dicen con señas que tienen prisa, y se largan.
Me veo sola ante aquellos tipos.
Pensé que serían el camionero y su acompañante, pero no. El camionero estaba mucho más atrás, ileso, como su camión, y sin la menor intención de decir que su mole era la que había embestido mi coche, lanzandome varios km. Y sin pensamiento siquiera de acercarse para ver si yo estaba viva o muerta, o cómo puñetas habría quedado su obra del día. Más tarde me diría que no se había acercado por miedo de ver como habría quedado yo.
Me temblaban las piernas, casi tambaleándome salí del coche y me dirigí a esos dos hombres, para increparles que eran ellos los que habían provocado el accidente. "Ustedes, con su camión, se cambiaron a mi carril".
Entonces la cosa cambió de aspecto. Esos dos hombres no conducían el camión, sino la ambulancia que me había golpeado la segunda vez.
Yo expliqué lo que había visto, mientras mi cabeza empezaba a dolerme. En aquel instante ví que se acercaba otro hombre. El camionero aparecía ahora (se había quedado viendo si su camión había sufrido algún daño). ¿Qué hombre más preocupado por lo suyo?.
Cuando aclaré el tema con los de la ambulancia, me dijeron que no habían podido esquivar al vehículo que estaba parado en medio de la autovía. Sólo entonces el camionero declaró que había sido él quien se cambió de carril, sin ver que había otro vehículo circulando por él.
Se había cambiado al carril de la derecha, porque detrás de él había circulando una ambulancia. Pero no de esas que van pitando y con las luces encendidas, no, de esas no.
Se trataba de un viaje de ambulancia, para llevar enfermos de los pueblos a la capital. O sea, que no tenían ninguna prisa.
Pero el camionero quizás pensó que haría bien si le dejaba el paso libre, y lo hízo a tal velocidad, que no pensó que por su derecha circulaba otro vehículo.
Total, que por suerte el camión y el camionero no sufrieron daño alguno. Total, que los pasajeros de la ambulancia quedaron heridos si no lo estaban.
En fin, que alguien (porque yo no estaba para estar en donde estaba, porque no sé si estaba o no estaba) llamó a la Guardia Civil, y allí que se presentaron.
Explicaciones del accidente, partes amistosos que se hacen y recogida en ambulancia (en otra claro, porque la que chocó contra mi coche se quedó sin el morro) de heridos.
Y yo, por suerte, en esos momentos, sólo algo mareada, temblorosa, y que me tuviéron que hacer la prueba del alcohol tres veces, porque no me salía el aire por ningún sitio. (Ups, menos mal que sólo bebo agua).
Todo correcto, todos los datos bien cogidos.
Todos que se marchan y yo que me quedo a solas en la carretera, con mi coche, esperando a la grúa para que nos lleve a él y a mí a donde ella quiera.
Creéis que todo terminó aquí. Pues no. Así que a los que no soportan las largas opiniones, les digo que abandonen ahora (si no lo han hecho antes) o será ya tarde para ellos, porque aún queda un buen rato largo.
(Adios soinegnisoledxinef, adios).
Continuaré para mis fieles seguidores.
Mi coche llega en volandas al garaje de reparaciones y los mecánicos, que me miran con los ojos abiertos.
"Pero, mujer, ¿qué le has hecho al coche, si te lo llevaste ayer con su puesta a punto y todo revisado?". Para morirse allí mismo, vamos.
"Que tié solución", me dicen, cuando ven que empiezo a llorar (mi cochecito nuevo, en ese lamentable estado...por delante, por detrás, por los lados...) snifff....
"Que lo importante es que te ha salvado la vida y que los airbags han funcionado de maravilla".
Voy al Hospital porque me siento mareada y el dolor de cabeza es tremendo, me duelen las piernas y no sé qué más.
Me atiende un doctor al que le digo que he tenido un accidente de coche initinere, que me manda una RX. No hay nada roto, menos mal, y me receta Algidol si me duele algo. Y a casita.
Yo me niego a ir a casita, y me voy al médico de cabecera, pero Dios mío, a estas horas ya no está mi doctora, y como coincide con los Carnavales, pues no habrá cita hasta dos días después. Total, que me voy, con mi dolor a cuestas, en taxi, hasta mi compañía de seguros para entregar los 2 Partes Amistosos. Y allí me meten en el ordenador, y pregunto por el centro asistencial de Mapfre. Y me dicen que no hay nada de eso, que me vaya a mi médico de la Seguridad Social. Ale, a casita otra vez que ya me avisarán cuando tengan noticias.
Me llega el día de la cita con mi doctora, y le cuento todo lo anterior (para qué lo voy a repetir otra vez). Me da el Parte de Baja por Contingencias Profesionales y me receta antiinflamatorios con recetas de Enfermedad Común o Accidente No Laboral. Yo me salgo de la consulta un poco extraña. Miro las recetas nuevamente, ¿enfermedad común, accidente no laboral?...y me pregunto: pero si he tenido un accidente laboral initinere, ¿cómo puñetas me dan las recetas de enfermedad común?. Y me vuelvo a la consulta y pregunto, y me dicen que las recetas son todas así. Que sólo las hay para Enfermedad Común o para Pensionistas, y nada más. Bueno, si lo dice usted que entiende de ésto más que yo...
Y, ale, a casita.
Y pasan los días. Los dolores son cada vez más fuertes. La cabeza parece que se te va a caer y tienes que aguantartela con las manos. Vuelves a Mapfre a ver qué pasa con los papeles, y te dicen que no tienen noticias de mi accidente, porque sólo yo he presentado Partes.
Vuelvo otro día y me comunican que me han archivado la documentación.
Y en esos momentos te vuelves loca o empiezas a estarlo. No pueden hacer nada si los otros implicados no dan parte. Así que me encuentro en la tesitura de que mi accidente no existe para ellos hasta que alguno de los implicados dé su Parte. Pido un abogado, pero me dicen que si no hay más que mis partes no puedo tenerlo.
Decides que ésto no puede seguir así. Llamas a un taxi y te vas al médico de nuevo. Pero en el camino el taxista, que oye tu historia, te dice: "Por favor, ¿cómo no la han enviado a usted al hospital de accidentes de tráfico?, ¿nadie se lo ha dicho?, ahora mismo la llevo yo allí".
Y allí que me llevó el buen señor, no sin antes decirme que fuera a la Guardia Civil a pedir copia del Atestado. Nunca le estaré más agradecida a una persona desconocida.
Bueno, ya vamos bien. Me recibe un médico y me hace una Resonancia Magnética (la que determinará las lesiones que actualmente padezco), pero no me pone collarín. A los pocos días tengo que volver a urgencias y ya me ponen el collarín.
Toda emperifollada con mi nuevo collar, me voy a un abogado privado y el suelto el rollito descrito.
Por fin veo la luz. El Atestado me servirá para presentar una denuncia. Pero como no quiero aburrir al personal (ya los habrá durmiendo a estas alturas), no voy a contar el tiempo que tardó en resolverse mi caso (porque no encontraban al camionero por ninguna parte).
Dos años dura lucha, pero al final todo se resolvió bien. Ay Mapfre, pa ké os kiero yo.
Aún con éstas, sigo en esa compañía, porque es la única con la que tengo más descuento.
En cuanto al tema de las recetas por accidente laboral ya lo contaré en otra ocasión, que ésto ha sido mucho por hoy para mis pobres neuronas.
Eso sí, quiero deciros que si tenéis un accidente laboral, tenéis que pedir las recetas donde figure Accidente Laboral o Contingencia Profesional, os lo dice una con buena experiencia.
Gracias por leerme y comeros todo este embrollo.
26.10.2006 06:24
Gracias por tu relato del accidente, pero sobre las condiciones del seguro, la verdad das muy poca información. Un saludo.
29.06.2006 04:55
Gracias por los consejos y siento todo lo que has pasado, mas que nada porque yo tambien tuve hace unos años un accidente en la autovia llegando a Alicante con el coche y la caravana, y la verdad es como un pause en el tiempo, pasa todo como a minivelocidad pero que no eres capaz de enfocar nada de lo que pasa, hasta que de pronto te llega un suspiro de realidad y ves como se acerca el golpe que te toque percibir. Por suerte solo sufrió la carvana, nosotros bien. Lo pensoso es lo indefensa que se te veia ante todos los hechos y que nadie se dignase a darte informacion sobre los pasos a segruir como te dijo aquel taxista. Un saludo y espero que ya estes mejor.
17.11.2005 02:16
Menos mas¡l que no te paso