La llamada "Ciudad Roja" es una de las más emblemáticas del país, moderna y tradicional a la vez, organizada y caótica, opulenta y mísera, un lugar cuyos habitantes, dentro de su pobreza, son razonablemente felices y solidarios comparados con los del mundo occidental. Es, en definitiva, una ciudad de contrastes que, por su diversidad, fascina a quien la visita, no en vano de ella deriva el nombre del país.
Marrakech no es una ciudad monumental de preciosos edificios y grandes museos. Aquí lo que se debe apreciar es el paisaje humano, en casi cualquier lugar de la Medina te cruzas con toda clase de personajes y observas situaciones de lo mas variadas. Perdiéndote entre los callejones donde ya no hay puestos de venta de regalos para turistas, te encuentras todo tipo de comercios como negocios misteriosos que consisten en un tipo con un cajón de fruta dado la vuelta en la puerta de un destartalado garaje, carnicerías que incumplen todas las leyes de sanidad habidas y por haber desde donde cacarean las gallinas vivas, pastelerías en cuyos escaparates coexisten en armonía moscas con pasteles, vendedores ambulantes de tabaco con su característico ruido de monedas chocando en su mano, una familia de cuatro miembros que vuelve de la compra montados todos en una pequeña vespino, niños mugrientos pero felices jugando descalzos en la calle, mendigos que repiten una cantinela en árabe, una pelea que acaba tan rápido como comenzó, gente durmiendo en los callejones cuando los tenderetes cierran...
Y por encima de todo un lugar donde todo el mundo se encuentra. Solamente echar una ojeada a la plaza de Jemma el Fna al atardecer hace que merezca la pena visitar Marrakech.
Esta vez intentaré ser sobre todo práctico y ofreceros unos cuantos consejos para preparar vuestro viaje. Seguramente alguno de ellos son discutibles, así que estaré encantado de intercambiar vuestras experiencias con las mías cuando regreséis de visitar este destino. Y de cien consejos, alguno os será útil!
PREPARATIVOS DEL VIAJE.-
1 - La oficina de turismo de Marruecos en Madrid está en la calle Ventura Rodríguez, 24. Atiende de 9 a 17h de lunes a viernes. Pero la información que proporciona de Marrakech se limita a un folleto con unas cuantas fotos y casi ninguna información práctica. Os diría que no merece la pena ni acercarse, ni solicitarlo.
2 - En Marruecos no se realiza el cambio de adelantar una hora en abril y retrasarla en Octubre, por eso la diferencia horaria es de dos horas (de Abril a Octubre) y una hora (de Octubre a Abril).
3 - En lo referente a idiomas, lo ideal sería hablar árabe, aunque el francés es muy útil y casi todo el mundo se dirigirá a vosotros en este idioma. En hoteles y restaurantes el inglés está bastante extendido. En las tiendas del zoco hablan cualquier lengua conocida, español, lapón, swahili o lo que les pongan por delante.
4 - No os olvidéis las gafas de sol, no sólo por protegeros de la luz del sol marroquí, sino también para los momentos en que quedarse mirando algo o alguien te cuesta rascarte el bolsillo (como en la canción de Rubén Blades ..."gafas oscuras pá que no sepan que está mirando" ...).
5 - Para cambiar dinero a nosotros nos recomendaron el Hotel Alí situado en la calle Moluay Ismail entre la plaza de Jemaa el Fna y la Koutoubia. Aparentemente es bastante más cutre que un banco, pero está abierto las 24 horas del día y no sólo turistas sino también los marrakechíes cambian allí lo que debe ser buena señal.
6 - Sobre la duración de la estancia, tres días son suficientes para visitar Marrakech de cabo a rabo. Si planeáis estancias más largas yo programaría alguna excursión como a Essaouria, el valle de Ourika, Ouarzazate o el principio de la ruta de las Kasbas. Son todas excursiones de día completo.
GENERALIDADES.-
7 - Aunque el tipo de cambio fluctúa, una aproximación no exacta pero fácil de recordar es 10 dirhans = 1 euro
8 - Las monedas de uno, cinco y diez dirhams son extremadamente útiles para ir dando propinas, por hacer una foto, por acompañarte a una dirección, ...
9 - Siempre que vayáis a algún baño público (incluido restaurantes y cafés) llevad algo de dinero suelto porque suele haber un encargado de mantenerlo limpio a cambio de esas monedas. Su labor es algo que agradeceréis.
10 - Llevad paquetes de toallitas húmedas de las que venden en droguerías o en tiendas de todo a cien porque servilletas y papel higiénico no son demasiado frecuentes.
11 - El agua del grifo marroquí y los estómagos occidentales no se llevan demasiado bien. Bebed agua embotellada o refrescos y evitad los cubitos de hielo. Yo no tuve ningún problema, pero tampoco conviene tentar a la suerte.
12 - Cuando compréis botellas de agua no basta con que esté embotellada, comprobad también que la botella no esté abierta, porque hay un poco de picaresca.
13 - Al llegar y ver el caos que reina allí lo más normal es pensar que podemos ser secuestrados en cualquier momento o que nos van a atracar en cuanto pisemos la calle. Es cierto que la sensación inicial es de inseguridad, pero al cabo de un rato os iréis dando cuenta de que no solo no es tan inseguro como parece sino que es bastante más seguro que muchos países europeos.
14 - A todas horas del día hay bastante vida por la calle y aunque, por la noche las estrechas calles de la Medina asusten al principio, no suele haber ningún problema. Hay más probabilidades de que te atropelle una bici o un burro que de que te roben las cartera, aunque tampoco hay que descuidarse.
15 - La gente es en general bastante amable, puede que sea una amabilidad interesada para que os dejéis allí vuestros euros, pero desde luego el trato que recibáis es mejor que el que recibe un marroquí cuando viene a España.
ALOJAMIENTO.-
16 - Hay dos tipos de alojamientos: Hoteles y Riads. La palabra Riad significa patio, son pequeños alojamientos tradicionales de pocas habitaciones generalmente situados en la Medina en casas restauradas. Como en los hoteles, los hay muy diversos, desde antiguos palacios de un lujo digno de las 1001 noches hasta pensiones de medio pelo.
17 - Los hoteles fuera de la Medina os permitirán desconectar del bullicio de la ciudad, mientras que los Riads os permitirán sumergiros a fondo en el mismo y, al ser mucho más pequeños, se goza de una atención más personalizada. Cada uno debe optar por lo que prefiere. Personalmente mi elección fue un Riad (www.dartaliwint.com.) que merece opinión a parte.
18 - La categoría de los Riads se mide en "linternas" en lugar de en estrellas y van de tres a cinco linternas. Hay muchísimos en la Medina y, como todo en la vida, los hay malos, regulares, buenos y excepcionales.
19 - El departamento de turismo Marroquí distribuye las estrellas a los hoteles con mucha alegría, por lo que casi todos los alojamientos, a poco que se esmeren, son de cuatro o cinco estrellas. Ahora bien, luego hay una segunda clasificación Cinco estrellas de Primera, de Lujo y de Gran Lujo.
20 - Los hoteles se concentran en cuatro zonas:
La Medina o ciudad vieja.
El Guelíz (zona moderna situada fuera de las murallas de la Medina, hay hoteles de todas las categorías y la distancia a la Medina es de unos 4-5 km. Recomendable para aquellos que prefieran refugiarse en un barrio más occidental con sus Burguers, Pizza Huts, Zara, ...)
El Hivernage (zona residencial tranquila, rodeada de parques y jardines en la que se encuentran grandes y lujosos hoteles a unos 5Km de la Medina)
El Palmeral (a unos 20 Km de la Medina, aquí los hoteles son de superlujo, con campo de golf)
TRANSPORTE.-
21 - Para trasladarse del aeropuerto a la ciudad existe alguna línea de autobuses, aunque averiguar cuál es el que mejor os viene es un tanto complicado. En cuanto a los taxis, existe un cierto monopolio sobre los que recogen turistas en el aeropuerto por lo que las tarifas son altas e innegociables. Si el precio es razonable yo os aconsejaría que llevéis los traslados contratados con el hotel. Especialmente si os alojáis en un Riad en La Medina pues son complicados de encontrar por vuestra cuenta hasta que te acostumbras a recorrer la ciudad y, generalmente, no se puede llegar en coche hasta la puerta. Como referencia yo pagué 15 euros por trayecto.
22 - Existen dos tipos de taxis:
los grand taxis (generalmente mercedes antiguos) que cobran por trayecto pactando previamente el precio y pueden coger hasta seis pasajeros (2 delante y 4 detrás) independientemente del tamaño del pasajero.
los petit taxis (generalmente fiat uno o peugeot 205) que sólo circulan por la ciudad, no pueden llevarte fuera de Marrakech, ni siquiera hasta el aeropuerto. Permiten hasta tres pasajeros.
23 - El taxímetro de los petit taxis es en la mayoría meramente de adorno por lo cual deberéis pactar previamente el precio de la carrera. Como orientación para moveros de la Medina a la zona moderna el precio está entre 1,5 Euros (15 Dirhams) y 2,5 Euros (25 Dirhams), seguro que a los gente de allí, les cobran menos, pero para turistas os llevarán por esos precios. Por la noche es algo más caro. Hay que regatear el precio, pero por ahorrar medio euro, en el mejor de los casos, no creo que merezca la pena pasar mucho rato negociando la carrera.
24 - Si pactáis con un taxista la visita a un lugar y que os espere para luego llevaros de vuelta, no paguéis nada hasta que os traiga de regreso porque, en caso contrario, como encuentre otro cliente mientras espera, ya le las visto.
25 - Existe un autobús para turistas de los de dos pisos, desconozco lo que cuesta, pero no le encuentro ningún sentido porque la mayoría de los sitios que visitar están dentro de la Medina por donde este autobús no puede circular.
26 - Para desplazarse al Gueliz o al Hivernage existen varias líneas de autobuses, pero dado que el precio de los taxis rara vez sube más allá de los dos euros yo creo que no merece la pena.
De todas formas aquí os doy algunas:
Nº 1 De Jemaa el Fna a la
entrada del Palmeral por la Avda de Mohamed V (ideal para visitar el Gueliz)
Nº 11 De Jemaa el Fna al Jardín de la Menara y al aeropuerto.
Se paga al conductor al subir.27 - Las calesas como medio de transporte son una "turistada" a la vez que bastante caras. A pesar de que existen unas tarifas oficiales expuestas en la parada de Jemaa el Fna, aquí el regateo es a muerte. Los dos paseos más típicos son por el Palmeral o rodear la muralla de la Medina. Dado el tráfico y la forma de conducir local, personalmente no encuentro el paseo ni romántico ni agradable, pero va en gustos.
28 - Os costará un poco acostumbraros a cruzar las calles, no hay semáforos y los pasos de cebra se han borrado por falta de uso. Se cruza esquivando los coches y esperando que motos y bicis te esquiven a ti. Parece complicado, pero enseguida te aclimatas.
LOS GUIAS.-
29 - Recuerdo que cuando visité Tánger, uno de las cosas que menos me gustó, fue la imposibilidad de visitar la ciudad a tu aire. Me pareció imposible deshacerse de los guías oficiales o espontáneos y tenía miedo que en Marrakech sucediese lo mismo. Todo lo contrario, en esta ciudad puedes moverte a tu aire sin más problema que saber que en alguna que otra ocasión te perderás.
30 - Uno de los encantos de Marrakech es perderse por los zocos y vagar sin rumbo por la Medina, por ello para aquellos que visiten la ciudad con tiempo yo les recomendaría que no cogiesen ningún guía. Es una ciudad razonablemente segura, aunque por la noche las estrechas calles de la Medina impongan un poco, a cualquiera que preguntéis os indicará (por lo menos el camino a la plaza de Jemmaa el Fna o la Medrasa de Ben Yousef).
31 - En el remoto caso que a la entrada de los zocos encontréis algún "guía espontáneo", recordad que su objetivo fundamental es llevaros a alguna tienda en la que le den comisión. En algunos casos son muy persistentes, si les contáis que lleváis ya unos cuantos días en la ciudad, que os sabéis el camino, que ya os acompañó hace un par de días Ali o Mohamed, lo más seguro es que os deje en paz y busque otras victimas.
32 - Si preferís hacer la visita con guía, en la mayoría de los hoteles y riads os ofrecerán los servicios de guías oficiales con unas tarifas fijas por media jornada o jornada completa. Creo que son unos 200 dirhans media jornada y 350 dirhans el día completo.
33 - El único sitio al que no hay más narices que dejarse acompañar por un guía es al zoco de los curtidores. Sin alguien que os muestre el camino es bastante difícil de localizar y necesitaréis su permiso para entrar donde curten las pieles ya que las cubas están en una especie de solar al que se entra por una puerta de acceso privado.
COMO ORIENTARSE.-
34 - No conozco ningún plano totalmente fiable de la Medina, pero como podréis comprobar es un auténtico laberinto de calles estrechas y sinuosas en el que es imposible orientarse ni con plano ni sin él. Además no busquéis placas con el nombre de las calles porque apenas existen o están en árabe. Si buscáis un plano en google hacedlo en francés (Carte Marrakech).
35 - Una buena forma de orientarse en la Medina, al menos en las calles más anchas, es tomar como referencia el minarete de la Koutoubia puesto que es el edificio más alto de la ciudad.
36 - Si os desorientáis siempre encontraréis alguien dispuesto a ayudaros e incluso a acompañaros (por unos Dirhans obviamente).
37 - Si son unos niños quienes os acompañan, podéis sustituir los Dirhans por alguna chuche. Siempre que los niños sean pequeños, porque sino os pedirán los Dirhans y que os comáis las chuches vosotros.
PLAZA DE DJENAA EL FNA.-
Sin ningún valor arquitectónico especial, esta plaza, o más bien explanada, está declarada por la UNESCO como patrimonio oral de la humanidad. Reconozco que desconocía esta calificación y qué otros lugares están incluidos en ella. Hay vida diurna, de media mañana, del atardecer y vida nocturna. Es un espectáculo humano. Casi todas las casas que rodean la plaza son sitios de comida y cafés y suelen tener terraza para ver desde las alturas la famosa, exótica y frenética Plaza Djemaa el Fna.
38 - Visitad la plaza de Djemaa el Fna a distintas horas: Por la mañana es un mercadillo tipo rastro, por las tardes un espectáculo de artistas callejeros y por las noches un restaurante al aire libre. Parece un sitio distinto según el momento del día.
39 - Fotografiar a los "artistas" en la plaza de Djemaa el Fna cuesta dinero. Y si pretendéis grabar unas cuantas actuaciones en video necesitaréis un presupuesto similar a una película de Spielberg.
40 - Ojito con los carteristas en la plaza que también son unos artistas en su género, no los vi actuar, pero sí que vi alguna victima.
41 - Ya podéis dar la propina que deis a un artista callejero que siempre os va a decir que es poco y que os estiréis. Tranquilos que no llega la sangre al río (a no ser que hayas sido sumamente roña en cuyo caso no os pegarán, pero os pondrán como un trapo). Yo creo que 5 o 10 Dirhans por foto, en el mejor de los casos, es más que suficiente. Y no, no vale dar las chuches que no quisieron los niños de antes, ni un fuerte aplauso por lo bien que lo han hecho.
42 - Ni nadie se bebe el agua de los aguadores, ni nadie se saca un diente en los sacamuelas ambulantes. Su fuente de ingresos es dejarse hacer fotos. Sed comprensivos, se disfrazan para ganarse la vida, un dirhan no os arruinará.
43 - Hay que intentar encontrar el término medio entre ofrecer unas monedas a los "artistas" y dejarse avasallar por ellos. Si no os mostráis un poco firmes en ocasiones, acabaréis con el gorro de músico gnaua, el del aguador, el mono con pañal y un par de serpientes por los hombros. Yo en alguna ocasión tuve que pedir que no me adornasen la cabeza con sus coloristas tocados ni depositasen reptiles sobre mis hombros (no exactamente con estas palabras, pero con el mismo sentido).
44 - De todas formas, mentalizaros que las primeras veces, a la que te descuidas, os va a pasar como a mi, que, de repente, sin saber casi cómo lo han hecho, te cambian la cámara por una pandereta y te cascan un gorro y acabas pagando por unas fotos y dando gracias a que no han salido corriendo con tu camara y te han dejado a cambio con la pandereta, el gorro y cara de tonto.
45 - Cuando escuchéis el sonido de una flauta, ojo avizor, es el encantador de serpientes que como te pille descuidado te las enrosca al cuello y a este sí que le pagas, pero para que te las quite de encima.
46 - En los puestos de naranjas, no pidáis zumos de naranja "fresquitos" porque añaden agua fría de una botella, agua de grifo evidentemente. Los zumos están muy buenos y solo cuestan tres dirhans (30 céntimos) pero hay que hacer un acto de fe y creer que están recién exprimidos porque los echan de una botella y sobre cómo o cuándo han limpiado los vasos, mejor no pensarlo.
47 - La limpieza e higiene de los platos de los chiringuitos de la plaza de Jemaa el Fna deja mucho que desear (se meten en un cubo con agua que se cambia una vez al día y tira millas) por lo que es preferible comer con las manos y sobre papel.
48 - Si pedís salchichas o pinchos morunos, yo os recomendaría que los pidáis muy hechos. Si queréis saber por qué, daos una vuelta por los puestos de carne de algún mercado.
49 - Si algún "relaciones públicas" de uno de los chiringuitos os dice que tiene cerveza, lo que os servirá será una lata calentorra de cerveza sin alcohol.
50 - Las mejores vistas a pie de calle las disfrutaréis desde las terrazas de los cafés. Café Argana, Café de France y Café Glacier son tres cafeterías con mesas en la terraza y vistas maravillosas, aunque son un poco más caros que el resto de los establecimientos de este tipo de la ciudad. Un café aquí os costará un eurillo. No hay pérdida, son los que más llenos están.
51 - Desde las alturas las mejores vistas de la plaza se disfrutan desde la terraza superior de los cafés que os mencioné antes. Hay que pagar consumición para acceder, pero no te agobian los artistas callejeros y si tenéis un buen zoom, os ahorraréis unos dirhans.
52 - Por los foros de viajeros recomiendan el puesto de comida nº 31 como el mejor. Yo me dejaría guiar por el que más gente con aspecto de locales tenga porque no guardan ningún orden racional y os tiraréis un buen rato buscándolo mientras los dueños de los puestos te cascan en la cabeza con los menús. Algunos puestos de comida permiten margen a la negociación de los precios (ojo, no en todos).
QUE VISITAR.- POR ZONAS.
53 - La Medina o ciudad vieja.
Encerrada por sus rojizas murallas es el alma de Marrakech y donde se encuentran todos los sitios de interés. Uno de los mayores encantos es recorrer sus callejuelas sin rumbo fijo y observar lo que pasa a tu alrededor.
54 - El Guelíz
Zona moderna situada fuera de las murallas de la Medina. El único sitio destacable de esta zona es el jardín de Majorelle. En algunas guías recomiendan una serie de cafés como el Café de los Negociants o el de Renaissance en la Avda de Mohamed V a los que no veo la gracia, sus únicas vistas son a una avenida de tráfico infernal. Hay algunos sitios de comida rápida tipo Pizza Hut o Mc Donald y algunos restaurantes de cocina internacional. Sí que podéis hacer una escapada por esta zona para tomar una cervecita pues en la Medina es misión imposible.
55 - El Hivernage
Zona residencial tranquila, rodeada de parques y jardines. Aquí lo destacable son los jardines de la Menara y de Argal.
56 - El Palmeral
A unos 20 Km de la Medina, es un inmenso palmeral rodeado de urbanizaciones privadas y hoteles de lujo, restaurantes megacaros y clubs selectos. He leído posiciones encontradas entre los que recomiendan dar un paseo en calesa por esta zona y los que lo desaconsejan. Yo personalmente no la visité.
QUE VISITAR.- EDIFICIOS
57 - Podéis dividir los monumentos en dos zonas Medina Norte (Medrasa, Museo de Marrakech y Kouba) y Medina Sur (Palacio Bahía, Palacio del Badi y Tumbas Saadíes). Dependiendo del tiempo que estéis en la ciudad dedicad un día a cada parte o una mañana a una parte y una tarde a la otra.
58 - A diferencia de otros países islámicos como Egipto, en Marruecos las mezquitas no permiten la visita a los no musulmanes, además no son edificios arquitectónicamente admirables como las de Turquía. Os tendréis que conformar con ver el exterior.
59 -La Mezquita Koutoubia o de los libreros debe su nombre al zoco de los libreros que instalaban sus puestos junto a sus puertas. Lo más conocido es su majestuoso minarete
de 77m. (es el edificio más alto de la ciudad y uno de los monumentos más antiguos de la arquitectura clásica marroquí). Llama la atención a los españoles por su semejanza con la Giralda, para la que sirvió de modelo.
60 - El Palacio del Badi, son las ruinas de un palacio que, en un cambio de dinastía, despojaron de todo lo que pudiera tener valor y dejaron solamente el esqueleto. El lugar es curioso aunque no tenga gran cosa que ver. Se puede subir a una de las torres desde donde quedan unas fotos majas con las cigüeñas que anidan en sus muros. En un edificio que hace esquina guardan un púlpito restaurado de la mezquita Koutoubia. (10 Dirhans adicionales)
61 - El Palacio Bahía, aunque alberga una pequeña colección de trastos bereberes, lo que merece la pena es darse una vuelta por sus jardines y observar los preciosos techos trabajados en madera fantásticamente conservados y el trabajo de alicatado en mosaicos de sus suelos y paredes. (10 Dirhans)
62 - Dar Si Said o Museo de las Artes Marroquíes, otro palacio que alberga algunos trabajos artesanales sin demasiado interés y alguna que otra exposición temporal pero que merece la pena visitar por el edificio en si. De nuevo destacar los trabajos de estuco en los techos y los hermosos jardines que os recordarán en muchas ocasiones a los de la Alhambra. (10 Dirhans)
63 - Las tumbas Saadíes, que consta de dos mausoleos, el más suntuoso de los cuales, llamado Mihrab, cobija- los restos de Mulay Ahmed el Mansour (s XVI). La otra sala, llamada de los tres Nichos, alberga los restos de las esposas e hijos de Mulay. Es el único sitio donde encontraréis algo de cola porque no se visita en interior de los mausoleos, tan solo te asomas por una puerta, zas foto, y paso atrás que viene el siguiente. Posiblemente es lo que mejor está conservado de todo lo que se visita en la ciudad. (30 Dirhans)
64 - Palacio Dar Minbhib o museo de Marrakech, más de lo mismo, otro palacio con una poco interesante exposición y un espectacular patio central cubierto con una lámpara gigantesca donde podéis sentaros a descansar y relajaros un rato. (30 Dirhans la entrada conjunta al Museo, a la Medrasa y a la Koubba).
65 - La Medrasa de Ben Yousef, una antigua escuela coránica de dos plantas. Las celdas de los estudiantes del piso de abajo son similares a un trastero vacío. Merece la pena subir arriba al pabellón izquierdo en el que han "amueblado" dos de las habitaciones y desde el cual se observa el grandioso patio central.
66 - Koubba Almorávide, su valor arquitectónico radica en ser el único edificio de la época almorávide que se conserva en la ciudad. El edificio en si no es más que lo que se ve desde fuera. Una cúpula y cuatro columnas, lo único admirable es el trabajo del interior de la cúpula. Una puerta lleva a la antigua cisternas, pero dado la enorme telaraña que había en la puerta a un cuarto oscuro no me invitó demasiado a entrar. Cinco minutos y visto.
67 - Las Murallas de la Medina tienen un perímetro de unos 19 Km por lo que hacerselo a pie es inviable. Podéis contratar un taxi que haga el recorrido parando en las principales puertas o hacer el recorrido en calesa. En ambos casos ajustad bien el precio. ¿Y qué se ve? Pues muralla, muralla, muralla, ... hueco de puerta, muralla, muralla, hueco de puerta, muralla, ...
68 - De las puertas yo tan solo destacaría las de Bab Doukkala y Bab Agnaou (de origen almohade), para fotografiar la cual me tuve que casi jugar la vida para cruzar sin que me atropellasen. El resto no me parecieron justificar acercarse ex proceso a verlas.
QUE VISITAR- LOS JARDINES
Básicamente los principales son tres: La Menara, Agdal y Majorelle.
69 - El Jardín Majorelle, (30 Dirhans), de vegetación exuberante fue creado por el pintor de este nombre y restaurado en los años 60 por el modisto Yves St Laurent. En la actualidad, el estudio del pintor es un museo de arte marroquí que cuando visité estaban pintando, pero creo que no me perdí gran cosa. Es con mucho el más interesante de los tres jardines con su combinación de frondosos árboles, cactus y flores de vivos colores entre pabellones pintados de un malva intenso. Está en el Gueliz.
70 - Los jardines de la Menara, (Gratis), como jardín en si mismo no es especialmente bonito, pero con las montañas del Atlas como telón de fondo, no sorprende que estos jardines sean unos de los lugares más fotografiados de Marruecos. Es también un lugar muy popular entre los locales para ir de picnic y entre las parejas para hacer manitas. Lo más fotogénico es el pabellón construido sobre un estanque, se puede visitar, previo pago, aunque su único interés son las vistas del estanque desde el primer piso.
71 - Los jardines de Agdal (Gratis) , más que jardines, Agdal es un huerto inmenso de 4,5 Km. cuadrados plantado de frutales y olivos. Conserva dos estanques para riego, el mayor de los cuales data de la época almohade. En sus aguas se reflejan las ruinas de el palacio saadí que es lo único destacable además de la paz que se respira después de patearse el laberinto de la Medina Sur.
QUE VISITAR - LOS ZOCOS
Un laberinto de callejuelas sinuosas donde se agrupan unas siete mil tiendas. ¿Hay negocio para tantos?
72 - Se puede acceder desde la zona norte de la plaza de Jemaa el Fna a través de un arco o desde la calle Bab Doukkala. Accediendo desde esta última es más tranquilo.
73 - Las tiendas más próximas a la plaza de Jemaa el Fna son las que tiene precios más altos y en las que más duro es regatear. Esto en teoría, luego depende de vuestra habilidad y paciencia.
74 - Lo más sencillo es seguir el zoco Smarine que sigue, más o menos, en línea recta y de cuando en cuando callejear por los laterales y dejarse llevar sin rumbo fijo. Algunos zocos son evidentes como el de las babuchas o el del cuero. Otros no lo son tanto como el de joyeros ya que combinan joyerías con tiendas de todo tipo. Intentar llevar un orden lógico es inútil, solo conseguiréis perderos y frustraros.
75 - Los zocos de cada gremio suelen ser bastante más económicos y ofrecer mayor calidad que las tiendas bazares que tienen de todo un poco y que muchas veces se aprovisionan en las tiendas de los artesanos. Se les puede ver trabajar, pero no son muy aficionados a que les hagan fotos.
76 - Aunque leáis en las guías que los vendedores suelen ofrecer un vaso de té al comprador mientras ajustan el precio, esto sólo es cierto para compras de cierta entidad como una alfombra o un mueble. Si compráis unas babuchas o una camiseta no hay té de gorra.
77 - El zoco de curtidores se encuentra algo alejado, fuera de la muralla y cerca del río.
Si sois de olfato sensible, cuando visitéis el zoco de curtidores llevad un pañuelo perfumado o allí os darán unas hojas de menta para acercarlas a la nariz. Personalmente esta es una visita que no os recomiendo. Estéticamente no es un lugar especialmente bonito ni colorista como el zoco de los tintoreros en Fez. El olor es bastante desagradable porque las pieles se curten en pozas de orina y heces de animales. Además el guía y su comisión son inevitables y como se negocian a posteriori suelen acabar en discusión. Nosotros acabamos pagando siete euros después de una tensa negociación que comenzó en diez euros.
QUE COMPRAR.-
78 - En las casi 7.000 tiendas del zoco podréis encontrar de todo, entre lo más típico está:
Artículos de cuero, desde cinturones a bolsos, monederos, maletas, cazadoras ... (Ya sabéis que el olor del cuero marroquí es muy particular, en cuanto os huelan sabrán donde lo comprasteis)
Babuchas (las hay para andar por casa y las hay muy elaboradas. Si tienes paciencia el mejor sitio es el zoco de las babuchas, pero puedes volverte loco porque puede haber miles y miles de modelos)
Chilabas y demás ropa típica. Sobre todo para las mujeres hay blusas bordadas muy bonitas y a las que puedes dar salida después, porque una chilaba ya me contarás tu cuando te la pones.
Lámparas. Este es uno de los productos que más me gustan, el problema es que son frágiles y aparatosas para traertelas a casa. El mejor sitio para comprarlas es en la Plaza des Ferblantiers junto al Palacio del Badi, una pequeña placita donde todas las tiendas son de artesanía de lámparas.
Muebles. También podéis encontrar verdaderas obras de arte, pero con el mismo problema que las lámparas. Son aparatosos para traertelos de vuelta.
Alfombras. Tienen su clientela, entre la cual yo no me incluyo. Si lleváis guía, con toda seguridad visitaréis alguna tienda donde os harán una pormenorizada explicación del proceso de fabricación de las mismas.
Joyas de plata. Suele ser plata de baja calidad, pero hay algunas joyas de diseños muy logrados. Aquí hay que cuidar que no te la metan con el precio, ni con la calidad, doble tarea.
Cajas de madera. Un regalo muy socorrido, pero fijaos siempre en como está rematado el interior de la caja, ya que las hay muy bonitas por fuera, pero una chapuza por dentro.
Teteras. Lo normal es comprar el pack completo de tetera, bandeja y vasos de te. Una pista sobre la calidad te la da el peso de la tetera, a mayor peso, mejor calidad.
Platos de cobre. Tiene bastante trabajo y me temo que yo no lo aprecio en su justa medida.
Réplicas de artículos de marcas de lujo (bolsos de Tuos, relojes Tolex, calzado deportivo Niqe, plumas Montbland, ... No, no me he confundido al escribir las marcas)
79.- No tan conocidos, pero que como regalo me parecieron originales son:
Especias. Hay algunas tiendas en las que las especias están expuestas formando unas coloristas pirámides que quedan muy fotogénicas sobre todo en la Plaza de las Especias dentro de los zocos. A mi me resultó bastante curiosa una tienda que visité situada junto a las Tumbas Saadíes llamada "Tienda de las 1.000 Especias" en la cual te dan un repaso de las principales según su uso culinario, estético o medicinal, incluido afrodisiacos varios. Ahora bien, sales de la tienda con los brazos perfumados a pachuli, jazmín, rosas y algún otro aroma. Yo compré una combinación de trece especias que se usa mucho en la cocina marroquí, "ras el hanut", y que he visto en platos de alguno de los restaurantes de "chefs estrellas michelín".
Aceite de Argan. Una variedad de aceituna de aquella zona de la cual se obtiene un aceite y otros productos cosméticos como jabón y crema. El aceite va en dos modalidades una de uso cosmético y otra de uso alimentario. Dentro del alimentario hay dos calidades, el de mejor calidad es bastante caro (unos 80 Euros el litro). El precio se justifica porque su elaboración es trabajosa, las aceitunas que se recogen se dan como alimento a las cabras y de los excrementos de estas, refinandolo, se obtiene el aceite. Tiene cierto regusto a almendra, pero su precio echa un poco para atrás.
80 - Algunos productos no son para nada típicos de Marruecos, simplemente los encontrarás porque los turistas los compraban, pero son importados. Por ejemplo las Shishas (aquí nadie fuma en este tipo de pipas de agua), las pasminas hindúes o los trajes de bailarina del vientre (más típicos de la zona de Arabia o Egipto).
EL REGATEO.-
En Marrakech las cosas valen lo que tú quieras pagar por ellas, así que no dejes de comprar nada si crees que vale lo que te piden y luego no te enfades si encuentras quien lo compró más barato.
Además, una larga negociación no dejará de añadir una plusvalía de recuerdo a la compra (el que no se consuela es porque no quiere).
81 - Para orientaros del precio de las cosas a la hora del regateo os doy tres opciones:
Informaros en alguna web antes de ir como p.ej. http://www.maurozoco.es/
Si vivís en alguna ciudad grande con toda seguridad habrá algún bazar de productos marroquíes. En Madrid yo visité uno situado al principio de la calle Toledo muy cerca de la Plaza Mayor (Comercial Cheib) y por la zona de Lavapiés hay infinidad de ellos.
En Marrakech podéis visitar el "Ensemble Artisanal" está en la Avda de Mohamed V nada más pasar la muralla en dirección al Gueliz. Aquí los precios son fijos y hay una docena de pequeñas tiendas. A mi personalmente me gustó porque después de cuatro regateos acabé extenuado y me parece que lo que pagas de más en algunos casos compensa la tranquilidad con la que lo compras.
82 - Los habitantes de Marrakech que viven del turismo piensan que al occidental le sobran dólares o euros y nada en la religión musulmana les impide tratar de sacárselos de forma lícita siempre, y lo mas rápido posible.
83 - Comprar en Marrakech consiste en dialogar, en demostrar agudeza mental, capacidad de negociar y paciencia, algo que en España casi se ha perdido. Por ello tened en cuenta que a la hora de regatear ellos nunca pierden, podrán ganar más o menos, pero perder, nunca. De todas formas esta es mi técnica:
Dejar siempre que ellos digan el primer precio
Sobre ese precio calcular mentalmente la tercera parte, ese es mi precio máximo a pagar si me interesa.
Ofrecer una cuarta o quinta parte de lo que han pedido y negociar hasta llegar al precio máximo (un tercio del inicial).
Esa es la teoría, después si os reconozco la verdad, acabo siempre pagando un precio entre un tercio y la mitad del inicial.
84 - El Teatro del vendedor es similar en todas partes: "español como marroquí, hermanos", "eso no es precio democrático", "pareces un abogado bereber", "tú eres muy simpático y por eso te lo quiero vender", etc. etc, ...
85 - El Teatro del cliente (o sea nosotros) también puede ser similar: que tu no eres americano ni francés (que ellos son los ricos), que los españoles somos pobres, que has visto el mismo artículo en otra tienda del zoco más barato, pero que como es muy simpático se lo quieres comprar a él, amagar con irte de la tienda (hasta tres amagos he llegado a hacer), etc, etc, ...
86 - Si a tu primera contraoferta te dicen "ouaja" y te dan la mano, te la acaban de meter. La única salida es decir que te referías a dos unidades (dos pares de babuchas, dos chilabas, ...)
87 - La conversación inicial, parece intranscendental, pero están valorando vuestra inocencia. Nunca jamás digáis que acabáis de llegar, que es vuestro primer día en la ciudad, la primera vez que visitáis Marrakech, ... Eso equivale a pedir a gritos que te peguen una clavada. Aunque sea mentira, que parezca que habéis regateado más que Ronaldinho en vuestra vida.
88 - Si alguien os ha llevado a una tienda, su comisión está incluida en el precio que pagas. Mejor ir sólo.
QUE COMER.-
La cocina árabe se parece mucho a la cocina mediterránea por su gran variedad de alimentos: aceite, cereales, legumbres, fruta, verdura, carne de cordero y pescado. Sin embargo, muestra una gran peculiaridad que la diferencia, el uso de picante y especias. Históricamente, las especias se utilizaban para disimular el mal sabor que pudieran tener los alimentos por su mala calidad o por la falta de aparatos de refrigeración.
89 - Hay un dicho en Marruecos, "Vosotros tendréis relojes, pero nosotros tenemos el tiempo". Así que armate de paciencia en los restaurantes, aquí las prisas no existen.
90 - Los marrakechíes no salen habitualmente a comer fuera de casa y cuando lo hacen no van a restaurantes de cocina marroquí. Por ello la práctica totalidad de sitios en los que podéis comer o cenar son para turistas. Así que no es necesario que comáis con la mano derecha, ni que eructéis al final de la comida en señal de agradecimiento. Estoy casi seguro que una buena propina se valora mucho mejor en caso de que hayas disfrutado.
91 - La base de cualquier menú de cocina marroquí en cualquier restaurante es:
Harira (espesa sopa de legumbres, se sirve con dátiles y un pastelito dulce)
CousCous (sémola de trigo acompañado de carnero o de pollo y, por lo general, es servido con dos caldos: uno para remojar la sémola, y otro, sazonado con guindilla roja, para darle gusto)
Tajine (guiso de carne o pescado con verduras en una peculiar olla de forma cónica)
Pastella.(Especie de hojaldre relleno generalmente de carne de paloma y espolvoreado por encima con canela y azúcar glas)
Menchui (cordero asado)
92 - En los puestos ambulantes de la plaza Jemma el Fna podréis degustar:
kefta (especie de albondigas)
merguez (salchichas especiadas)
kebabs (pinchos morunos a la brasa)
cabezas de cordero asadas (con sus ojitos y todo)
Sopa de caracoles
93 - Tras la enumeración, os doy mi opinión de cada uno de ellos:
Harira: no me gusta especialmente, aunque reconozco que no soy demasiado de comer sopa fuera de casa, lleva demasiado pimentón para mi gusto. Como alternativa a un primer plato yo optaría por alguna ensalada marroquí o por un surtido de una especie de rollitos rellenos de verdura o queso (briwats).
CousCous: el sabor de la sémola de trigo no es tampoco muy de mi agrado, aunque al menos una vez sí os recomiendo que lo probéis. Es un plato de festivo en los hogares marroquíes porque tiene bastante trabajo, yo lo compararía a la paella de los domingos de casa de mis padres, la familiar está muy buena y la que comes fuera de casa a veces buena, a veces horrible.
Tajine: en definitiva la palabra "tajine" es como decir "guiso", hay algunos "guisos" extraordinarios y otros que no hay quien se los coma. Después de ver alguna que otra pescadería de la ciudad no osé a probar los de pescado. Dentro de los de carne me resultan mucho más sabrosos los de cordero o ternera que los de pollo, los cuales encuentro un poco secos. Mis favoritos son los que llevan ciruelas o albaricoques y almendras. Me parece una combinación dulce salado muy interesante.
Pastella: Este hojaldre de pasta muy fina es sin duda mi plato de cocina marroquí favorito, aunque hay varios rellenos el mejor es el de paloma y espolvoreado por encima con canela y azúcar glas. No hubo día que no lo probara.
94 - En el capitulo de postres no hay gran variedad, en todos los restaurantes eran muy similares:
Naranja con canela (este os lo podéis preparar en casa)
Tortitas bereberes (con miel, un poco sosotas)
Pastella dulce (la pasta bric de la pastella pero relleno de crema o nata, me gustó más la versión salada)
Pastelitos árabes (de almendra, pistachos, pasas, piñones, anis, ... los que más fama tienen "los cuernos de gacela" fueron los que menos me gustaron)
95 - Yo cuando viajo generalmente la comida la hago ligera y en cualquier sitio donde se coma más o menos rápido reservando la cena para probar con tranquilidad la comida típica del país. Os cuento un poco como planearía gastronómicamente una estancia corta en Marrakech:
Un día para hacer la turistada de cenar en Chez Ali (http://www.ilove-marrakesh.com/chezali) Se cena en jaimas y con espectáculo de bailarinas, fantasías a caballo y demás parafernalia. No os puedo contar qué tal es porque el día que había reservado cayó un diluvio tal que tuvieron que suspender la cena espectáculo.
Otro día, cenar en algún restaurante con vistas a la plaza de Jemma el Fna. Os recomiendo Le Marrakiachi. La cena es el repertorio habitual (pastela, cuscus y tajine), pero bastante bien elaborados, el sitio es muy bonito y las vistas son espectaculares. Pedid mesa en la segunda planta. (http://www.lemarrakchi.com)
Otro día, cenar en un Riad rehabilitado, los hay preciosos, unos más lujosos, otros más modestos. Yo probé uno llamado Dar Mima que no estaba mal (http://darmima.ifrance.com/page1.htm). Estaba muy cerca del museo Dar Si Said, es una sugerencia si os alojáis por esa zona. Pero para ir expresamente allí, quizá no lo recomendaría. También me sugirieron El Fonduq como alternativa.
Otro día, cenar el la plaza de Jemaa el Fna en alguno de los puestos ambulantes que montan por la noche a base de brochetas y merguez o, si sois más osados, de sopa de caracoles o cabezas de cordero asado.
26.07.2011 17:58
Estaba mirando información y tu opi me ha sido útil para hacerme una idea. Un saludo
19.05.2011 19:54
suerte en el concurso
14.11.2010 15:03
Un vademecum de estancia superexhaustivo.Lo comparto todo.Enhorabuena