Desde mucho antes de que mi hija naciera ya andaba por el mundo de estas páginas donde comentaban muchas madres y padres el tema de los juguetes y sus beneficios o consecuencias.
Yo escribí varias opiniones donde me negaba a meter en mi hija en un mundo donde todo era ratiquismo, consumismo y belleza irreal.
Comenté con mi familia y conocidos mi idea de no querer nada que tuviera que ver con marcas, consumismo y rosa, en especial el tema Barbie, pero la desgracia llegó a mi casa el día que mi hermana, que aún guardaba sus Barbies intactas se las regaló a mi hija.
Después de ver su ilusión y tenerlas en su poder (cosa que ya comenté en otra opinión) no pude oponerme o quitarselas, ya que me dió mucha pena, pero cual fué mi error al permitir eso, pues desde entonces mi vida está llena de Barbies y rosa, dos cosas que ya odio.
Empezaron esas dos Barbies, y para Navidad mi hija dijo que quería que el Papa Noel le trajera 3 Barbies, no pedía una sino tres. Tras mucho pensar y dado que todo lo que yo le había pedido a los "Reyes" por ella, y ya que la mayoría de cosas eran prácticas y pocos juguetes acepté.
Maldita la hora en que dije que si, ya que la canguro tenía mucha ilusión de comprarsela ya que la veía tan ilusionada con el tema. Si por ella y su familia le habrían comprado las tres, pero a eso si que me opuse.
Tanto la carroza, que es el caso que nos ocupa, como el avión, o coches Berbie, entre otras cosas me opongo totalmente, ya que mi vida, como he dicho esta rodeada de rosa, Barbies y principes y princesas.
Unos zapatos azules de tacón tipo princesa, cuentos Barbie, cuaderno de colorear Barbie, muñecas todas rosa, que siempre tengo que vestir yo, etc. Un horror!!!!
El regalo de Papa Noel consistió en una Barbie con su bebé, su cunita, y accesorios, los cuales siempre están desmontados y mi hija enfadada porque no los puede poner en el sitio adecuado, y yo siempre arreglando todo y vistiendo sus muñecos, no me importa en un momento dado, pero es que lo suyo es mania persecutoria en desmontar y desvestir a las muñecas y luego el trabajo es mio.
Por supuesto acepté una vez, pero de verdad que me arrepiento porque Barbie ya forma parte de la vida de mi hija y es tal su obsesión por ella que siempre está por todas partes, se la lleva al baño, se baña con ella, la lleva de paseo, etc.
Cuando entramos en un establecimiento donde ve algo de esta muñeca empieza a dar gritos de emoción y a la vez desesperación por obtener eso que tan preciado es para ella, y no tengo nada más que verla para darme cuenta en el mundo que se ha metido y espero sacarla. Consumismo total y tenerlo todo, eso es lo que es para ella la vida en estos momentos. Espero poder cambiarlo y por supuesto, muy a mi pesar y el suyo, se acabaron las Barbies y accesorios para ella.
La carroza, en mi opinión es algo similar que el avión, donde la publicidad mete por los ojos a todos los niños un accesorio totalmente fuera del presupuesto normal y que solo sirve para que la imaginación de los niños se llene de ilusiones inexistentes en este mundo en el cual vivimos.
05.09.2004 00:21
estoy contigo.
27.01.2002 16:53
Yo no lo veo para tanto, a mi tambien me parece una muñeca feisima, vamos en comparacion con otras muchas que hay por ahi, pero yo tambien jugue con la nancy de pequeña (de aquellas era la sustituta de esta) y no creo que me haya influenciado para nada. Yo lo unico que ,es que los mios juegan con ellas durante horas, inventandose mil cosas con lo cual si que desarrollan la imaginacion. Eso si, es graciosisimo el enano cuando le dice a su hermana ¿me dejas a la rubia esa?, jaja, a las demas las llama por su nombre, pero las barbies, son "la rubia esa"
27.01.2002 14:31
Hola guapísima! Ojalá hubiera más madres como tú y así no tendría yo que enfrentarme todos los días a la mayor parte de mis alumnos, acostumbrados a hcer en sus casas lo que les sale de lasnarices "profe ¿por qué me riñes? mi madre nunca me riñe..." haces muy bien en no quererla introducir en esos mundos, yo intentaré hacer lo mismo cuando tenga mis pequeñajos ;)