La familia y uno más
30.12.2002
Ventajas:
Divierte, que es lo que pretende
Desventajas:
Los inevitables tópicos
Recomendable:
Sí
Detalles:
Argumento
Personajes
Calidad de dirección
Banda sonora
¿La verías de nuevo?
¿Te gustó?
Más
 pacohom
Sobre mí:
usuario desde:01.06.2000
Opiniones:424
Confianza conseguida:220
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 52 miembros de Ciao
Si en Hollywood hay dos géneros que están en horas bajas, en lo que a novedad e imaginación se refiere, estos son el terror adolescente y la comedia romántica. Si en el primero todas las películas son clones, en el segundo pasa algo parecido: chicos guapos conocen a chicas guapas (que suelen ser desgraciadísimas) y entre ellos surge el amor tras unas cuantas peripecias exentas de gracia (por más que intentan ser graciosas, no lo consiguen). Muy lejos en el tiempo quedan joyas como “La fiera de mi niña” o incluso “Charada” (que mezcla comedia romántica con suspense de forma magistral). Hasta “El apartamento” de Wilder, con su mezcla de humor y melodrama, podría entrar a formar parte de ese género que tantas joyas dio en la época dorada. Pero de aquello ha pasado mucho tiempo y claro, hoy en día prima la comercialidad sobre la búsqueda de elementos más o menos originales en los que basar un argumento. Siempre es más sencillo (y barato) volver a lo de siempre, explotar la fórmula gastada con actores taquilleros y poner el cazo. ¿Qué pasaría entonces si eso que llaman “cine independiente” tratase de hacer una comedia romántica?. Pues pasaría “Mi gran boda griega”. Toman los elementos típicos (y modernos) del género romántico (chico guapo conoce a chica desgraciada y se enamoran perdidamente) y los mezclan con aquellos más típicos aún de la comedia de enredo familiar (“Los padres de ella” podría ser un buen ejemplo), pero claro, todo con un presupuesto bajo que suple el dinero por buen hacer, ganas de entretener y talento en sus actores. Así que, en resumen, tenemos una película entretenida, escasamente original, pero que merece la pena estudiar y ver detenidamente.
Toula Portokalos es una joven griega que vive en una familia griega, en una casa griega (en EEUU) y con una enorme familia griega llena de hermanos, tíos y tías, primos y primas.... Es fea y desgraciada porque ella no quiere ser “tan” griega. Pero un día un chico guapo no griego se enamora perdidamente de ella. Y claro, su familia, griega hasta la médula, no puede aceptarlo. Toula es Nia Vardalos que además de protagonizar la película, la ha escrito e incluso la ha vivido, ya que todo el argumento está basado en sus propias experiencias. Obviamente nadie en su sano juicio pensaría que a ella le ocurrió en realidad todo lo que nos relata en la escasa hora y media que dura la historia. Demasiado estereotipo junto como para que todo tome visos de realidad. Pero lo cierto es que el conjunto acaba siendo agradable y, en muchas ocasiones, ciertamente divertido. A su lado el chico guapo, Ian Miller, (John Corbett), que es precisamente el polo opuesto de Tula: un joven profesor, de secos y aburridos padres abogados (pero que no saben ubicar en un mapa países como Armenia o Guatemala), de familia más bien escasa (comparada con la de Tula todas lo son) y de mentalidad absolutamente distinta a la griega. Es el contraste entre las dos culturas (griega y americana) la que provocará todos los enredos que por la pantalla van apareciendo.
La película acierta en su puesta en escena y en su desarrollo: los personajes son fácilmente identificables (casi es obvio decir que todo el mundo tiene en su familia a alguno de ellos: el tío bonachón, la tía cotilla, la prima salidorra...) por el que el público conecta rápidamente con la historia y desde entonces se deja llevar. Esa comunión puede provocar que más de uno sobrevalore lo que es la cinta en realidad: un producto hecho con pocos medios pero que trata de llegar a un número mayoritario de gente aprovechándose de los tópicos. Y ahí también es donde está su error y su mayor problema, por cuanto sabes que podía haber dado mucho más de sí, si hubiesen tenido el valor suficiente como para alejarse de los elementos comerciales. Aunque en ese caso, seguramente no habría tenido la repercusión que ha tenido. Para los que gustan del género, la cinta no defrauda (por eso antes decía que acertaba). Pero tampoco lo hará con aquellos que no les gusta (en los que me encuentro) porque, a pesar del abuso de estereotipos, a pesar de la típica historia, se pasa un rato entretenido y agradable que, en realidad, es lo que se va buscando.
En fin, que el cine “independiente” cada vez lo es menos porque pretende salvar su falta de presupuesto recurriendo a tópicos comerciales. Por suerte, en este caso, hay un reparto muy interesante (plagado de secundarios que lo bordan), una serie de situaciones cómicas que si bien no son originales, sí están bien planteadas y dosificadas y una sencillez en la puesta en escena que cala rápido y que te permite olvidarte de sus fallos para disfrutar de la historia.
Leer más sobre este producto
|
|
05.02.2003 11:34
Coincido con Spawn. Yo creo que exagera tanto los tópicos que se ríe de ellos. Es como salirse por el otro lado. A fin de cuentas la directora y actriz principal es griega, ¿qué sentido tiene que se burle de sí misma? Es más tópica Los padres de ella. En cuanto ves la casa griega con estatuas de Venus y columnas de piedra a la entrada (¿qué griego en su sano juicio convertiría su casa en un Partenon?), ya sabes a qué atenerte. A mí me sorprendió gratamente cuando fui a verla al cine, la verdad. Es una comedia, pura y dura. Pretende hacer reir y lo consigue. ¿Para qué más?
31.01.2003 09:55
Cuando la ví anunciada no me sedujo demasiado y no fui a verla al cine, y tras tu opinión creo que he hecho bien. Así que si la veo en el videoclub y no tengo nada mejor que hacer como leer, ir al cine, a un concierto o darlo yo... pues la veré en casita ;)
16.01.2003 18:47
Pues para mí los tópicos de toda clase exagerados al máximo es lo que le da a esta peli su gracia, ahí no estoy de acuerdo contigo.