SOY DIABETICA, ¿y que?

3  02.04.2005 (08.12.2005)

Ventajas:
Soy una chica con la sangre muy dulce ; - )

Desventajas:
el desconocimiento generalizado sobre esta enfermedad

Recomendable: Sí 

indoval

Sobre mí:

usuario desde:24.11.2004

Opiniones:45

Confianza conseguida:32

Comparte esta opinión en Google+
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 34 miembros de Ciao

Me he despertado de golpe, empapada en sudor, las manos me temblaban con violencia, tengo miedo, siento que voy a perder la consciencia. Le veo ahí, a mi lado, de pie, con cara de preocupación pero con la serenidad de quien sabe lo que está sucediendo y cómo debe actuar, me tiende un vaso de zumo de naranja. A mi lado hay una bandeja con galletas, chocolate… Me insta a beberme el zumo. Son las 3 de la madrugada. Obedezco, hago un esfuerzo para alargar el brazo y sujetar el vaso que me tiende pero mis manos tiemblan con tanta fuerza que es él quien me lo acerca a la boca, con una mezcla de dulzura y firmeza. Soy afortunada de tenerle a mi lado, pienso. Soy una mujer fuerte, he de hacer un esfuerzo, me bebo todo el líquido. Tengo mucho miedo. Como un par de galletas con chocolate y me derrumbo en la cama, me faltan las fuerzas, siento que me voy a desmayar pero también estoy tranquila porque él sabe lo que debe hacer si eso sucediera. Desaparece de mi lado y al instante vuelve con un vaso de leche, está muy dulce, me lo bebo sin pestañear esperando ansiosa ese escalofrío que recorra mi cuerpo y me anuncie que el peligro está pasando, me agarro a la vida con todas mis fuerzas.

Me entierro bajo el edredón y de repente siento frío, un frío tremendo que agarrota todo mi cuerpo, mis músculos, mi piel… ahora ya sólo tiemblo de frío y él me acoge entre sus brazos, siento su calor y sé que dentro de unos minutos todo habrá pasado y me quedaré dormida, así, entre sus brazos sabiendo que, de momento estoy fuera de peligro, que todo ha pasado y en pocos minutos volveré a sentirme bien.

Me sucede con mucha frecuencia últimamente, debería reducir la dosis de insulina que he de inyectarme antes de cenar. Conozco muy bien los síntomas, en los casi doce años que llevo siendo diabética he pasado cientos de veces por este mal trago pero siempre siento ese miedo terrible de perder la consciencia, de caer en coma.

Durante los 3 años que vivía sola en Madrid, compartiendo piso con extraños, compaginando mi enfermedad con mi trabajo, me las apañaba solita, sabia que nadie se levantaría a media noche para ayudarme, pero también estos episodios eran menos frecuentes, la mayor parte del tiempo el azúcar se acumulaba en mis venas y prefería soportar el agotamiento y los síntomas que acompañan a un nivel de glucosa muy por encima de lo normal antes que sufrir uno de estos episodios en público, ante mis compañeros, a ser considerada incapaz para realizar mi trabajo.

Ahora he decidido empezar a hacer bien las cosas, resulta más sencillo cuando cuentas con el apoyo de los demás, cuando abandonas el orgullo y te convences de las posibles secuelas que este orgullo pueda tener sobre tu salud futura si no tomas las riendas, si no eres tú, yo, quien controlo mi enfermedad.

No escribo esto solicitando lástima de los demás, nunca lo he soportado, no soy menos capaz porque mi sangre sea más dulce que la vuestra. Terminé mi carrera y me siento capaz de empezar y terminar otra, soy independiente, puedo escribir y hablar 4 idiomas distintos, hice mis maletas y me fui sola a otro país y allí seguiría ahora si no fuera porque me faltaba alguien, alguien concreto a quien amaba, a mi lado. Y los mayores logros en mi vida los alcancé en estos últimos doce años. Mi enfermedad me hizo más fuerte, más resistente al dolor, a las frustraciones, a los juicios de los demás. Pero a veces, mi ánimo decae y me siento mal, y me pregunto ¿porqué a mi? Pero ¿acaso esta pregunta no se la hace cualquiera a quien un revés de cualquier tipo haya cambiado en algún modo su vida?

Seguramente casi todos vosotros conocéis a alguien con el mismo problema que yo, o incluso alguno de vosotros lo padecéis en primera persona. Hace poco leí que un chico diabético había sido rechazado para trabajar en las taquillas del Metro de Madrid tan solo por su problema, porque podría sufrir un mareo, alegaron. Por ese motivo mismo tenemos que renovar nuestro permiso de conducir una vez al año (con lo que cuesta)

No escribo una confesión de algo que pocas veces me he atrevido a reconocer para que sintáis lástima de mí, ni de nadie como yo. Lo escribo porque llegado este momento me apetece publicar a los cuatro vientos mi condición de diabética. Para denunciar que muchas empresas públicas con desconocimiento absoluto de nuestra enfermedad nos nieguen nuestro derecho a trabajar. La situación que relataba al comienzo de mi opinión es verídica y muchas veces repetida pero ¿acaso no puede sentir un mareo o bajada de tensión o un infarto o una crisis de ansiedad cualquier persona no diabética? ¿Por qué tratarnos a nosotros como si fuéramos incapaces para llevar una vida normal? Yo he tenido trabajos en los que he conseguido mantener mi enfermedad oculta durante más de nueve meses.

La diabetes es una enfermedad metabólica con un elevado factor hereditario en la cual, el sistema inmunitario detecta unas células del páncreas como un agente extraño y las destruye. Estas células se denominan células beta de los islotes de Langerhans y son las encargadas de producir insulina que regula los niveles de glucosa en sangre.

Por el momento no existe cura para esta enfermedad pero sí un tratamiento muy efectivo. El motivo por el que no existe cura es porque no se han podido determinar las causas por las que el sistema inmunitario reconoce a estas células como extrañas o invasoras. Las causas más determinantes para que se produzca la enfermedad son la obesidad que produce mayor resistencia a la insulina y factores hereditarios pudiéndose dar varios casos en una misma familia (varios hermanos, padres e hijos, etc) aunque puede darse también con independencia de que nadie en nuestra familia la padezca (como fue mi caso). En el caso del tratamiento, actualmente existen insulinas sintéticas fabricadas por recombinación de ADN (para que luego digan que no se debe experimentar con células madre…) y hay tipos de esta enfermedad que no necesitan tratamiento de insulina sino dieta o pastillas (normalmente las dos cosas)

No quiero alargarme demasiado, ya está resultando demasiado larga. Durante muchos años, las pocas veces que alguien ha averiguado mi problemilla (desde luego, no lo llevo escrito en la frente) siempre me han hecho las mismas preguntas, que por otra parte no me resultan molestas en absoluto: ¿tienes que pincharte? ¿No puedes comer dulces?

Yo siempre contesto lo mismo: me "pincho" tres veces al día y cuantas más mejor para poder llevar el mejor control posible y, paradójicamente, tener más libertad en mis hábitos normales. Puedo comer lo que quiera pero con control. Si me muero de ganas por un trozo de tarta de chocolate añado un par de unidades a mi dosis de insulina y listo (también puedo hacer más ejercicio). No debo abusar del alcohol (¿pero acaso alguien debe hacerlo?), salgo de fiesta si me apetece y voy a cenar fuera siempre que el presupuesto me lo permite y si me véis ausentarme al baño justo antes del plato principal… ahora ya sabréis por qué es.

En fin, sólo deseaba aumentar un poco vuestros conocimientos sobre una enfermedad que padecen más de un millón de personas en nuestro país, también puede afectar a nuestras mascotas, que puede incluso generalizarse más si no llevamos unos hábitos de alimentación saludables, que no nos convierte en mutantes ni incapacitados ni nada por el estilo. Si alguien que pase por lo mismo quiere contactar conmigo estaré encantada. También si alguien desea saber algo más o quiere dejarme algún comentario estaré encantada de leerlos y contestarlos. No necesito recibir valoraciones, ni excepcionales ni útiles ni muy útiles y tampoco me ofenderé si alguien decide considerar esta opinión como nada útil o fuera de tema. Un saludo y a pasar buen día.

PD. Tal y como podéis ver en mi minipágina, os animo a que visitéis el siguiente link. Como preludio de mi próxima opinión sobre la investigación con células madre para la curación de enfermedades crónicas y degenerativas.

Es importante luchar para encontrar una cura. Cualquiera puede firmar, sea o no sea diabético. Ninguno de nosotros sabe si algún día verá esta enfermedad de cerca, si tendrá hijos o sobrinos o familiares cercanos con una futura diabetes.

Existen foros sobre la enfermedad en los que se pueden ver decenas de mensajes de papás de niños diabéticos desde los 18 meses... seguiréis mirando hacia otro lado? y si un día le toca a vuestro hijo, a vosotros...

¿será entonces cuando os preocupe el tema? ¿Sabéis el coste que supone esta enfermedad para el bolsillo de los enfermos y de la sanidad pública?

Gracias por leerme y por vuestro apoyo ;-D

http://www.petitiononline.com/manifidb/petition.html

Quiero aclarar, por si alguién tiene alguna duda, que el episodio de hipoglucemia que relaté al principio es de lo más grave que he tenido hasta ahora. En 12 años nunca tuve que ser hospitalizada ni llevada a un hospital ni tuve que pedir una baja a causa de mi diabetes.

Agradezco mucho los comentarios que me habéis dejado. Me ayudan mucho. Prometo una nueva opinión, como me han pedido, sobre todos los problemas que realmente son UN PROBLEMA derivados del mal control de la diabetes.

Comparte esta opinión en Google+
Enlaces Patrocinados
Evaluar esta opinión

¿Cómo de útil te será esta opinión a la hora de tomar tu decisión de compra?

Directrices para las Evaluaciones

Comentarios sobre esta opinión
dharma76

dharma76

21.03.2007 14:57

Excepcional!

Nest77

Nest77

06.03.2007 16:14

Conozco la Diabetes y sus problemas desde siempre ya que mi madre lo es desde antes de yo nacer. Hay mucha desinformación sobre la diabetes y creo que la opinión de una chica joven diabética és muy importante para ayudar a difundir. Además incluye un link para poder firmar en favor de la libre investigación que yo no conocia. Evide3ntemente he firmado, y mis padres firmarán en breve. Lavaloro como exepcional porque me ha parecido exepcionalmente útil y además ha conseguido (muy facilmete, sea dicho de paso) que firme en favor de la libre investigación. Saludos, nest.

sutinum

sutinum

02.04.2006 11:30

Excelente forma de afrontar la vida. Mi padre padece diabetes mellitus tipo 2 y la lleva muy muy bien. Hombre al principio lo de las verduritas...en casa eran muy del tipo Tiranosaurus rex. Un beso

Escribe tu comentario

máximo 2000 alcanzado

  Publicar el comentario


Evaluaciones
Esta opinión sobre Mi propia experiencia ha sido leída 2710 veces por los usuarios:

"excepcional" por (46%):
  1. dharma76
  2. Nest77
  3. ethlinn_15
y de usuarios adicionales 26

"muy útil" por (54%):
  1. marta2005
  2. darobas
  3. Siyita
y de usuarios adicionales 31

La evaluación total de esta opinión no es únicamente el promedio de las evaluaciones individuales.