Tanta invitación recibida me hace temer que mucha gente piensa que soy un saco de manías y que éstas son de traca. Creo que os voy a decepcionar.
Reglamento: Cada jugador deberá publicar una opinión en el producto del café Inicio > Ciao Café > Textos Creativos > Mis 5 extraños hábitos. Pongo el link, para los despistados:
Se enumerarán los 5 extraños hábitos del autor. Extraños, a juicio del autor, evidentemente. En dicha opinión deberá incluirse una copia de este reglamento.
El autor elegirá 5 nuevos concursantes, invitándoles a participar en su libro de visitas.
Cada uno de los nuevos concursantes deberá confirmar su participación a quien les invite (el anfitrión). Una vez escrita la opinión, se informará al anfitrión de que está lista, de modo que se pueda incluir la dirección de las 5 opiniones en la opinión del anfitrión.
Poned el enlace a la opi del anfitrión en vuestra opinión. A mí me invitó al baile Monipodio en su texto http://www.ciao.es/Mis_5_extranos_habitos__Opinion_1092245, y espero no abusar si señalo que también me invitaron con posterioridad Lemuel (http://www.ciao.es/Mis_5_extranos_habitos__Opinion_1092692 ), Mari-Carmen (http://www.ciao.es/Mis_5_extranos_habitos__Opinion_1092359) y Albert 24 (http://www.ciao.es/Mis_5_extranos_habitos__Opinion_1093158)
1. MANÍA MÁS COMÚN: Cuando salgo de casa siempre temo haber olvidado algo importante: radiador eléctrico, plancha, puerta abierta o cosas de ese tipo. Como además a menudo tengo que abandonar mi casa durante días por estar de viaje, me puedo ir tres días dándole vueltas al tema. Alguna que otra vez, ya en el coche, he vuelto a subir, para encontrar las cosas siempre como debían estar. Solución (de locos) para este yuyu: APUNTAR en una agenda si he apagado todo. Empecé a hacerlo hace un par de semanas, y me he hecho una listita de todo lo que tiene que quedar cerrado, apagado o desconectado. La lista es tipo agenda, así que con la maleta ya hecha, hago una pasadita por la casa verificando que todo está en orden. Entonces hago una marca en cada apartado y fecha correspondiente. Así, puedo irme tranquila, sin volver, porque miro sólo una vez mi lista y me olvido del yuyu.
En mis peores pesadillas antes, me imaginaba a todos mis vecinos quedándose como los vecinos del Carmel por culpa de mi plancha, y esperando mi regreso durante días para agradecerme el detalle.2.- MANÍA QUE ENLAZA CON LA ANTERIOR: Si tengo tanto miedo a dejarme la plancha encendida es porque me gusta planchar las camisas justo antes de arreglarme para currar. Es de locos, porque si me quedo frita no me daría tiempo, pero para eso siempre tengo "las reservas". Esta manía de dejar todo para el último minuto me lleva a lavar las camisas del uniforme la noche antes de ir a currar, en vez de a la llegada del curro (y es que las tengo que lavar solas porque son una mierda como un piano, y nunca veo el momento de poner una lavadora sólo para esas cutres blusas).
¿Más cosas que demoro? Cualquier trámite burocrático que implique "días hábiles" me lleva a estar calculando qué día acaba el plazo, entonces me olvido de ello completamente, y lo recuerdo justo la noche antes de que se acabe el plazo.A esta manía podemos añadir una suerte que tengo para las cosas de última hora bestial, como cuando sólo me estudié dos temas para un exámen que daba por suspendido... y cayeron los dos (SÓLO esos dos).
3.- MANÍA INTOLERANTE: Cada vez soporto menos las cosas que me desagradan, y aguanto menos cosas sólo por educación. Esto se plasma de dos formas: Por una parte soy incapaz de aguantar en el coche canciones que no me gusten, lo que me lleva a estar constantemente cambiando de emisora. Primero hago una pasada por las seis emisoras que tengo preseleccionadas, esperando que haya una canción de 10, lo cuál implicaría "buena suerte" en el proyecto que en ese momento tenga en mente (a menudo mi proyecto es que no hayan cerrado el Hipercor aún para cuando yo llegue, o que aún acepten el fax de recurso a una multa a pesar de mandarlo en los últimos cinco minutos).
Cuando en la primera pasada co hay una canción de mis favoritas, mi nivel de exigencia baja, y entonces hago una segunda pasada, a ver si puedo soportar alguna de las que están sonando. Como tampoco soporto a los comentaristas ni las señales horarias, ni los anuncios, la cosa se complica. Si tras el muestreo inicial no hay nada que rascar, entonces pasamos a "a ver cuál termina antes", y entonces te toca tragar el final de una de esas de Alejandro Fernández o Christian Castro en las que las letras son todas tipo "mi luz amorosa, me diste la viiiiida y yo no te ameeeeeeé como tú mereciiiiiiías, y ahora lloro el doloooooor de tu olvido sin fiiiiiín".Esta locura de la radio del coche me hace parecer Jodie Foster en la peli "Contact", y si hay algún español capaz de captar el primer mensaje procedente del mundo exterior, soy yo, por las vueltas que le doy al sintonizador.
Como sé que esta manía es exasperante para cualquiera que no tome mi medicación, nunca lo hago si alguien más va en el coche. Entonces, o no pongo música o meto un CD. Lo malo es que los CDs que llevo en el coche están todos con las fundas intercambiadas y son todos de canciones que los molan a los niños (no infantiles), y está claro que tengo la cabeza como un bombo de escuchar lo mismo una y otra vez. Siempre pienso que tengo que bajar CDs nuevos, pero entonces los niños piden a gritos a Tiziano Ferro, por ejemplo, que lo tienen tan desgastado que se saben las canciones en italiano, lo juro.La segunda forma en que la manía de no aguantar lo que no me gusta es más dura: mi teoría es que a los gilipollas sólo los aguanto por dinero, es decir, en mi curro, y fuera de él no tengo porqué soportar rollos infumables.
Solución: Me escaqueo de ver a todo aquél que ha demostrado ya ser un plasta. Lo malo es que en el curro no puedes huir, y a menudo me encuentro a mí misma viendo cómo otra persona mueve los labios sin prestar la más mínima atención.Tan poco interesante es la charla de alguno que, mientras veo el movimiento de los labios, empiezo a pensar "si éste supiera que paso de lo que me cuenta... seguro que algo quiere contarme, pero es que paso". A veces estos pensamientos, acompañados con cara de atenta escucha, pueden versar sobre si los labios de la colega están operados, o sobre un grano que tenga... o sobre el hermoso tema de "se me están cayendo los calcetines".
Esta actitud tan simpática y abierta mía hacia los desconocidos (qué suerte si son desconocidos, por cierto) no se manifiesta sólo en verles mover los labios, sino que a menudo vivo en un mundo "bipolar". Me explico: Por un lado está la realidad que la gente ve, y es una persona sonriente que a todo responde servicial, y por otro lado está mi monólogo interior, en el que imagino contestaciones mordaces tipo "House, M.D". Evidentemente, mi monólogo interior debe seguir siendo interior si quiero conservar mi curro, pero ¡es tan liberador cagarte en las muelas de alguien que te machaca mientras le das la razón sonriendo!
4.- HABLO CON LA TELE: Cuando era pequeña flipaba con una amiga mía que animaba o avisaba de los peligros inminentes a Los ángeles de Charlie y a Starsky y Hutch.Desde aquel desgraciado 11 de marzo, yo hablo con la tele, pero sólo en casos puntuales. Aquel día empecé a hablar con la tele cuando le llamé hijo de puta a Aceves. Fue de lo más liberador, la verdad. Al día siguiente me pasó lo mismo cuando escuché a Aznar decir que "él no jugaba a las quinielas sobre quién era el responsable de la masacre".
Anteriormente, cuando escuchaba una estupidez pepera, mandaba un sms comentándolo a mis afines, o les llamaba por teléfono y me desahogaba. Pero antes del 11 de marzo lo que me llevaba a desahogarme era un desprecio como el que un pepero puede sentir por una sociata como yo. Ellos tienen su forma de ver las cosas y yo las mías. Sin embargo, el 11 de marzo las cosas empezaron a doler, ya no se trataba de las "playas esplendorosas", ni de los "hilillos", sino de madres que enterraban a sus hijos y eran insultadas, de cuerpos de militares enterrados en ataúdes al tuntún, de una chulería insoportable porque traspasaba los límites de la decencia, del respeto al dolor, de la humanidad.No puedo ni quiero evitar que, cada vez que escucho alguna de esas sandeces peperas, como cuando Rajoy dice que Zapatero pisotea a las víctimas, me sale un "hijodeputa" del alma.
A menudo estoy en un hotel viendo las noticias y aparece alguno del trío patriótico: "Aceves, Zaplana o Rajoy" y no es que yo quiera llamarles lo que pienso que son, sino que sus frases siempre me sorprenden y hieren por lo malintencionadas y manipuladoras.También me enerva la actitud fanática de la derecha, que va de víctima y siempre se expresa como si fuera mayoría. No soporto tampoco a las sectas, incluyendo en ellas a la Iglesia Católica.
Como digo, cada vez soy más intolerante, pero "son ellos los que me han hecho así".Capítulo aparte merece mi odio hacia los debates estúpidos, que surgen cuando le preguntas a alguien si prefiere tomar carne o pollo y te dice que el pollo es carne. Tal vez si fuera la primera vez en mi vida que me lo preguntan, me daría igual, pero mantener este debate con un pavo o dos cada día puede que sea lo que me ha llevado al límite del paroxismo. Gente: ¡el pollo se vende en la pollería y la carne en la carnicería! Si seguimos con el debate, el gañán en cuestión puede empezar un debate propio de La Clave en el que defiende que todo lo que tiene carne, incluído el pescado, es carne. Piden la pena de muerte a gritos ¿o no?
Será porque me tengo que morder tanto mi viperina lengua que cuando llego al hotel o estoy sola en casa, le digo en alto lo que me da la gana a la mema de Inés Ballester o a Rajoy mismo.5.- MANÍA DE RATICULÍN: tengo un montonazo de palabros que uso como si todo el mundo conociera, cuando suelen venir de largas anécdotas. Algunos de mis preferidos:
* MATETITO (se trata de un adjetivo, pues su sustantivo es "matetudinez): Hay cosas y personas que son matetitos, o sea, dulces, tiernos y deliciosos. No se trata de alimentos, sino de objetos y personas concretas. No todos los niños son matetitos, sólo algunos, los más dulces. Pocos adultos son matetitos, pero aquellos que lo son despiertan un afecto y una ternura inmensos nada más verlos de forma inexplicable. Los objetos matetitos, más que hermosos, son conmovedores por lo que evocan, que suele ser personal, por la forma en que llegan a nosotros.* ELECTRIC BOOGALOO: Así denomino a las personas que caminan de forma peculiar
* TINGLÉS: El Corte Inglés* M'ORINO: En mi trabajo, a menudo los clientes se empeñan en ir al baño cuando no se puede, y entonces les dices que si pueden esperar un poco y te sueltan: "es que m'orino". Entiendo que ellos creen que es más fino decir orinar que hacer pis o cualquier otra expresión (ninguna de las cuales quiero escucharles), pero la contracción, tan común, me flipa. Así que entre mis amigos del curro solemos decir que "vamos al m'orino". Por cierto, ¿por qué la gente se empeña en hablar de temas escatológicos como si nos interesaran?
*LAS DE LOS COÁGULOS: Son esa clase de mujeres que comentan con profusión de detalles el tema "regla". Son odiosas, y son incapaces de menstruar sin contarnos todos los asquerosos detalles.* LAS MADRES DE ESPAÑA: Las que ya han parido suelen pensar que han parido a Barbra Streisand (como la madre de Tamara piensa). En este grupo estarían Terelu, la Tárrega y demás intelectuales, a quienes les encanta decir: "es que las que somos madres, las que hemos parido...". Claro, que también están las que no han parido aún, que son "LA NUEVA EVA", pues parecen llevar en su interior la nueva semilla que repoblará la tierra. Hoy he soportado a una de esas y a su marido, y sólo les faltaba pedir una UVI móvil, pero no porque se encontrara mal, sino porque la mujer le echaba un rollo tremendo y le encantaba que todos supieramos que llevaba al Salvador en su interior. Etsa gente habitualmente nunca está satisfecha con nada, porque nada está a la altura de su insigne prole.
* NIÑOS ANTICONCEPTIVOS: Son aquellos que nada más verlos, te quitan las ganas de reproducirte. No creo que hagan falta más explicaciones. A menudo contrastan sus mocarros con el orgullo de sus progenitores.* LOS PALUEGOS: Esos restos de comida que se quedan entre los dientes, sobre todo cuando zampas palomitas.
* LOS GUARDABARROS: Es el pelo de los calvos que sólo están "depilados" por la parte superior de la cabeza, y conservan pelillos por el lateral.* LOS HERMANOS MACANA: Son los macarras que nos encontramos en la carretera. Realmente, es entretenido contemplar a los especímenes que habitan los coches de al lado en los semáforos y catalogarlos como alguno de los personajes de los autos locos: el profesor Locowitz, Mario y sus pandilleros, Pierre no doy una y Patán, Pedro Bello, Penélope Glamour, el barón Humprisch... probad a hacerlo, te partes porque nadie se salva de ser catalogado en uno u otro patrón. Sólo diré que no doy el perfil de Penélope. (Creo que esta manía merecería un capítulo aparte ¿no?). Los coches suelen ser dignos representantes de sus conductores, y sirven para ajustar el perfil: troncomóvil espantomóvil, el alambique veloz, el stukarracuda...
* LOS TRESILLOS: esa gente que va a dos por hora caminando por la calle, pero es imposible adelantarlos porque ocupan todo el espacio, a pesar de parecer imposible.* BEYOND THE LIMITS: se trat de un adjetivo que define a aquellas personas (más allá de los límites), es decir, los que superan los límites de la realidad, al tiempo que superan la línea conocida como Border Line de inteligencia.
* MOMENTOS INVIVIBLES, son esos en los que ni tú mismo puedes creer que te esté pasando lo que te está pasando o que tengas que ser testigo de algunas escenas de vergüenza ajena, o alucinantes por cualquier motivo.* SOY UNA PRINGLE, también llamada pringada.
* La SS es la Seguridad Social.* Las líneas de autobuses, para mí, hace más de un año que no son la línea 52, sino la ZANJA 52. Madrid se divide para mí en zanjas.
* VALDEMINGóMEZ: la habitación de mi hermano* LA PENSIÓN DEL SOPAPO: la casa de mis padres
* Luego están mis manías con los niños: debatir siempre quién va a conducir antes de arrancar (a veces prefieren ponerse ellos al volante un ratito antes de irnos), empezar a leer los cuentos en el idioma en que están escritos (suelen estar en otras lenguas los que compro) hasta que se dan cuenta y se mueren de risa y me piden a gritos que cambie de idioma, y entonces paso a otro que tampoco entienden, intercambiar mil veces los sitios en el ascensor...(ya iré añadiendo si se me ocurren más)
*******************************¿Quienes son mis seleccionados? Mmmm, está difícil, porque son algunos de ellos quienes me han invitado a mí, pero creo que sería intereresante conocer las manías de
pglez
carreterita
gorgeus
g magall
PERSIGUIENDOAPOESi me he equivocado en algo referente a los enlaces, por favor, avisadme, porque no quiero meter la pata y no tengo costumbre de seguir estas cadenas. Si lo hago es porque esta me parece de lo más original, no busca lecturas facilonas y lleva cierto curro por parte de todos los que han colaborado. Muchos besos.
*******Como semimanía añadida, de postre: si curro tengo a mi disposición todos los periódocos nacionales, lo que da una nueva perspectiva al mundo de la manía:
Empiezo por La Razón, como persona culta que soy, jajaja (siempre me ha encantado la ficción), y leo empezando por detrás, porque la programación televisiva es lo menos ficticio de esta publicación (evitaré la palabra "periódico" hasta llegar a algo que lo merezca). Sigo avanzando en dirección inversa hasta leer lo de corazón.... y salto a las cartas al director, que suelen ser delirantes. Conozco a quien las colecciona.Siguiendo por las "publicaciones de la grapa", que encima manchan (por dentro y por fuera), el ABC: alucino con las portadas y, alguna que otra vez, leo las cartas al director . Muy esporádicamente he leído la columna de Ussía, para comprobar que es mala persona.
LLegamos a los periódicos: EL PAÍS: empezando por el final, lo leo con detenimiento, saltándome sólo la sección de deportes y los clasificados. Luego, le hecho un vistazo a la portada del Mundo, con su frasecita manipuladora sobre la mancheta principal. Según esté de tolerante, puedo llegar hasta a leerlo. Sigamos con La Vanguardia: se trata de un periódico estupendo (para mi gusto) que cuenta con una edición nacional (aunque todos los días tenga que explicárselo a más de 10 personas) además de la local. Los textos suelen ser cuidadísimos y muy bien fundamentados. Leído ya todo lo legible, pasamos al crucigrama de Fortuny en La Vanguardia y luego, a los sudokus, primero los tres de La Vanguardia y luego los que pille, aunque no hago los de La Razón porque más de una vez he comprobado que estaban mal de raíz (porque faltan números para sacarlo sin arriesgar, y lo dice una "pofesional" del sudoku).
**********************JAJAJAJAJA, me acabo de acordar de otra manÍa (y es que 5 no son suficientes:
Como me he pasado de vueltas jugando a los SIMS 2, he llegado a VER a la gente como SIMS. Es genial, porque les miras y te imaginas cómo andan de higiene, de hambre, cómo llevan la vejiga... ¡Hasta la forma de andar me los recuerda! Sólo les falta despedirse diciendo "Sunsun". En el trabajo es superdivertido, porque todos dan el perfil de algún Sim. La verdad, estaré loca, pero no me digáis que no es divertido estar en mi mente, aunque sólo sea un ratito, y ver a los demas como Sims cuando caminan o como conductores de los autos locos en sus coches. Jamás me aburro.
07.07.2008 21:52
Jajaja me parto! Eres muy graciosa! Un saludo.
21.03.2007 14:43
Mientras no tengas en tu trabajo a la Sra. CuloPrieto... (la que atiza con el bolso xD)
28.02.2007 18:31
Excepcional tu opinión, realmente me dejaste sin palabras!!! Saludos!