Monumental, grande e inolvidable
09.05.2005
Ventajas:
No es la típica ciudad
Desventajas:
rótulos en cirílico
Recomendable:
Sí
 Joselisto
Sobre mí:
El usuario que buscas no existe.
usuario desde:04.05.2005
Opiniones:108
Confianza conseguida:160
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 18 miembros de Ciao
Lo primero que tengo que decir, es que hace tiempo que he decidido visitar ciudades en cualquier estación del año que no sea verano, porque a veces el calor las hace algo menos bonitas, y se cansa uno más. Vale, no es normal, pero llegué a Moscú en tren, habiendo partido desde Asturias en un combinado de autobús, tren, taxi público y taxi privado que me llevó exactamente 15 transbordos y aproximadamente 80 horas de viaje, contando unas paradas en París, Varsovia y Kaunas. La estación del tren era como cualquier otra, pero las locomotoras impresionaban porque tenían en el morro un gigantesco escudo de la Unión Soviética. Al llegar compré un pan rico y nutritivo, de centeno, que vendían en la estación (pero la verdad es que en el tren me habían dado bien de comer y beber).
Lo primero que hice fue buscar alojamiento. No me gustaba la idea de ir a una casa particular donde vivía una anciana que tenía una cama libre, así que miré en los hoteles. Pero como no llevaba reserva hecha, pues no me admitían. Lo más anecdótico de mi búsqueda es que fui al hotel Beograd, que consta de dos altos edificios idénticos, y en uno me dijeron que no tenían nada disponible para mí, que mirara en el otro, y en el otro me dijeron exactamente lo mismo. Resignado, fui a la dirección que tenía recomendada, y le vi el lado positivo: pude ver cómo vivía un moscovita medio en su ciudad. Su casa era pequeña y rancia, no merece mayor descripción; allí dormí, me aseé y tuve depositado mi equipaje. En la ciudad, por supuesto que fui a la Plaza Roja, pero no entré en el mausoleo de Lenin porque no me apetecía - ahora me arrepiento un poco. Tras comprobar el efecto óptico de cómo fue diseñada para que pareciera mayor, saqué unas fotos a los edificios más emblemáticos, y entré en los almacenes GUM, que son una mezcla de la Galleria Vitorio Emanuelle de Milán y el centro comercial ése que tiene una cúpula en San Sebastián de los Reyes, en Madrid (por cierto, acabo de citar los tres centros comerciales más bonitos que he visto en mi vida). Podéis comprar en GUM lo que se os ocurra, hay de todo, pero se ha especializado en los típicos detalles que compran los turistas: matrioshkas y babushkas hechas de abedul, joyas de ámbar del báltico, perfume de Slava Zaitsev, balalaikas, juegos de ajedrez artesanales, vinilos de música clásica de ediciones rusas, y luego lo de siempre, para qué os voy a contar.
No entré en el Kremlin - creo que en mi viaje había algo que me hacía desviarme de las típicas paradas turísticas - y tras sacar una foto a la Torre Spaski, seguí callejeando. El metro me impresionó, pero más su limpieza que su decoración. Una calle que me gustó mucho fue la calle Arbat, peatonal, bohemia, centro donde convergen jóvenes y gente de todo tipo y pelaje, donde había uno de los 4 McDonald's que había en la ciudad, cuando yo fui. Los pintores vendían sus lienzos, había artistas pedigüeños de todas las clases, un poco como por la zona del Covent Garden londinense, Montmartre parisino o alrededor de la Plaza Mayor en Madrid. Por la calle era común vencer los sofocos del calor comiendo unos helados muy ricos y baratos - los rusos comen helados todo el año, compulsivamente. Una de las visitas que me interesaban fue a la impresionante Galeria Tretiakov, y el teatro Bolshoi lo vi desde fuera. Era más pequeño de lo que me imaginaba.
Una tarde estuve por el Parque Gorki, que me encontré por casualidad. No me pareció especialmente bonito. En la calle compré un reloj de esos típicos del ejército, de la marca Vostok, colección Komandirskie. Me costó 30 USD, y creo que lo pude haber sacado más barato, pero me pareció un precio más que razonable. Va muy bien, es un producto genuinamente ruso: duro, fiable, que requiere poco mantenimiento, como los coches Volga. Encontré una tienda donde vendían samovares. Son demasiado grandes para traerlos en el equipaje, pero me parecieron muy bonitos y nada caros, por si esto os orienta sobre qué comprar. Por supuesto, vodka Moskovskaya, Stolichnaya y de otras marcas - en los kioskos vendían un alcohol que, mezclado con bayas que la gente recogía en el bosque, salía muy barato - aprox. 1 USD -, aunque aquello era como beber gasolina (me lo dio a probar la señora que vivía donde me quedaba a dormir).
Bueno, son experiencias de un viaje un poco atípico, pero espero que os haya orientado un poco. Saludos !
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07.05.2007 22:56
Este verano me voy a Moscu unos dias :) asi que a lo mejor te pido algun consejillo...jeje Aunque yo pienso ver el Kremlin y el Mausoleo!!jeje Besotes
04.01.2007 20:31
tiene que ser fascinante conocerlo, besazos
10.07.2006 22:17
ahora en agosto me voy a ver moscu y san petesburgo, espero que me guste tanto como a ti. :) saludos