Hoy vamos a hablar de un cacharrito muy útil que os ahorrará dinero y a largo plazo os dará mucha alegrías. Cuando yo era pequeña, mi madre ya lo usaba, y yo he heredado esta sana tradición. La verdad es que no tenía pensado hablar de este objeto, pero cuando escribí mi opinión sobre el yogurt de aloe vera, algunos usuarios me comentaron que odiaban el yogurt en general. Uno de ellos fue mi querido amigo Fernando, que fue particularmente vehemente. La cosa es que él ya me había hecho saber en otras ocasiones que es un pequeño Tiranosaurus rex, vamos que es un gran carnívoro, y por eso me preocupó especialmente. Al final no me he aguantado más,y aún a riesgo de parecerle pesada (aunque él es un encanto, y lo soporta todo), he decidido echarle humildemente una mano a su churri Ana, que ya lleva años intentando convencerle de que tome yogurt. A ver si entre todos, a fuerza de darle la murga, conseguimos que lo coma, aunque sea sólo para dejar de oirnos.
La yogurtera en sí es una especie de caja circular de plático, con la tapa transparente, para que podáis ver el estado del yogurt que se está haciendo (aunque tampoco hay mucho que ver, si a caso el grado de densidad). Dentro colocaréis los siete botecitos de cristal en los que fermentará el yogurt. El proceso no es nada complicado, y tampoco requiere tanto esfuerzo. Se trata de colocar una cucharadita de yogurt comprado en cada vasito, rellenar los vasitos con leche hasta la marca indicada y encender el cacharrillo. Tardará en estar listo unas 8 horas, pero con la experiencia os acostumbraréis a afinar más el tiempo según la materia prima empleada y el grado de densidad que deseáis en el yogurt. En la tapa de plástico observaréis unos numeritos del 1 al 12, que os servirán para recordar hasta que hora debéis tenerlo encendido. Comprobaréis que el aparatito está activo mediante un piloto frontal, que se mantiene encendido mientra está funcionando.
Además, el precio al que os sale cada yogurt se reduce sucesivamente, porque con el último yogurt de los que habéis fabricado en casa podéis hacer los sucesivos. Así hasta un máximo de 5-6 veces, después de las cuales deberéis emplear de nuevo un yogurt comprado. Por cierto, cada tapita de los vasos permite registrar la fecha de caducidad mediante una ruedecita con números que van del 1 al 31 (para indicar el día del mes).
Ni que decir tiene que los lácteos hay que tratarlos con muchísimo cuidado, porque pueden llegar a ser increiblemente peligrosos si se encuentran en mal estado (como los huevos). Pero tampoco hay que aterrorizarse innecesariamente. Basta con lavar muy detenidamente los vasitos de cristal antes de volver a usarlos, y esperar a que se enfríen del todo antes de meterlos en al nevera.
A mí me salió por unos 40 euros, pero os aseguro que se amortiza. Además, puede que ahora el precio haya bajado algo.
Y ahora vamos al lío, es decir a intentar convencer a Fernando de que los consuma, que será tarea ardua, como ya me ha advertido ayer. Ana, cielo, yo voy a poner todo mi empeño. Pero como parece más bien testarudo, me permito aconsejarte que luego tú le hagas chantaje emocional. Esta vez está permitido, que es por una muy buena causa.
A los que no lo queréis ni "jartos" de vino os pido que tengáis paciencia, por el momento vamos a dejar el problema del sabor que os resulta desagradable, y analizaremos sólo los beneficios que obtendréis si lo consumís. Luego, en el apartado culinario, os daré al gunas ideas para camuflar su sabor y hacéroslo comestible. Ana, hija, mira a ver si así consigues que Fernando se lo trague.Ya que no lo consigues de frente, ataca por los flancos, intenta aprovechar sus debilidades. Por ejemplo, si le gusta el chocolate, el café, la vainilla o las mermeladas. Mira tú a ver lo que le puede seducir más.
POR QUÉ TOMAR YOGURT
Según la directora del Instituto de Nutrición y Bromatología del CSIC, el yogurt no sólo aporta calcio (unos 230 gr de yogurt contienen 450 miligramos de calcio, es decir casi el 40% de la cantidad diaria recomendada para un adulto), hidratos de carbono y proteínas (unos 230 gr de yogurt contienen 10 - 14 gramos de proteína, es decir el 20% de lo recomendado diariamente para los adultos), sino que puede ayudar a los alérgicos, ya que refuerza el sistema inmunológico (que repercute en los aparatos digestivo y respiratorio). Además, mejora la calidad de vida de los pacientes con cancer, especialmente los de colon. Por otro lado, es muy beneficioso para quienes padecen infecciones, osteoporosis, problemas cardiovasculares y anorexia. De hecho, parece ser que sus propiedades nutritivas ayudan también a alcohólicos y drogadictos.
Pero el yogurt también puede ayudar a prevenir algunos tipos de cancer. Ayuda a cuidar la flora intestinal (por lo que previene o reduce los síntomas de la diarrea). Además, los estudios demuestran que el yogurt impulsa la formación de bacterias saludables en el colon, que lo protegen de algunas enfermedades. Por otro lado este alimento ayuda a mantener bajo control el colesterol, y combate las infecciones bacterianas vaginales (del género Cándida, que se reducen en un 75%) y urinarias (debido al aumento del grado de acidez urinario).
Recordemos que se calcula que el 40% de los casos de cancer se originan por una incorrecta alimentación. Los ahumados, así como los almentos quemados o demasiado fritos, consumidos habitualmente pueden provocar la aparición de tumores, ya que producen nitrosaminas. Por ello conviene evitar en la medida de lo posible los fritos, usar preferiblemente aceite de oliva y evitar calentarlo muchas veces (es decir, reciclarlo).
Pero es que, además, el exceso de carnes rojas en nuestra dieta (no se aconseja consumirla más de 3 veces a la semana) aumenta el riesgo de sufrir un cancer de colon.
Para obtener los mayores beneficios del yogurt sería aconsejable consumir yogures con bacterias vivas y activas, lo que se indica en la etiqueta. En España, por ejemplo, los más conocidos son de la Danone, pero hay otras marcas. Vosotros, Fernando y Ana, por lo que sé podéis buscar los de la Stonyfield o la Seven Stars, por ejemplo.
También el kefir (o leche fermentada) posee las mismas cualidades que el yogurt, aunque no toda la gente es capaz de ingerir este maravilloso alimento, pues su sabor es bastante particular. De hecho, yo he intentado tomarlo en varias ocasiones, y aunque estoy abieta a los sabores más diversos, no lo he conseguido (o para ser más precisos, me ha costado mucho).
Además, podéis usar el kefir para combatir los eczemas, aplicándolo sobre la piel irritada hasta que se seque. Después de lo cual se lava. Las aplicaciones se deben repetir a lo largo del día.
APLICACIONES CULINARIAS
YOGURT DE VAINILLA
Es muy sencillito, basta añadir en los tarritos de la yogurtera un poco de azúcar avainillado (no vainilla, que es amarga). Éste es el que yo preparo siempre en casa.
YOGURT DE CAFÉ
Se añade en los tarritos de la yogurtera una cucharadita de café (con o sin cafeina, según vuestras necesidades).
YOGURT DE CHOCOLATE
Se añade en los tarritos de la yogurtera una cucharadita de cacao azucarado (por ejemplo, cola-cao).
YOGURES CON FRUTA O MERMELADA
Ni que decir tiene que podéis mezclar los yogures que habéis preparado en casa con trocitos de fruta picada o con un par de cucharaditas de vuestra mermelada preferida.
KEFIR
¾ l. de leche
150 gr. de nódulos de kéfir
En un recipiente de vídrio de 1 litro colocamos la leche a temperatura ambiente y los nódulos. Se deja reposar bien tapado y lo colamos pasadas 24-36 horas (con 24 será ligeramente laxante, con 36 astringente). Los nódulos colados se vuelven a introducir en la leche, pero hay que tratarlos con un cierto cuidado. Deberíamos evitarles los excesos térmicos, tanto de frío como de calor. Si queremos reducir la velocidad de fermenteación, porque no lo tomaremos en algunos días, lo podemos meter en la nevera. Pero si pensamos pasar un tiempo mayor sin usarlo, conviene conservar los nódulos en agua en la nevera (se reactivan dejándolos 2-3 días en leche). En cualquier caso, convendría lavar los nódulos una vez a la semana. Siendo el kefir ácido, no se deben empear para producirlo utensilios de aluminio, que podrían dejar residuos.
SALSA DE AJO Y YOGURT
1 yogur
1 diente de ajo
1 cucharada de estragón picado
zumo de medio limón
pimienta y sal
Colamos el yogurt hasta quitarle todo el suero. Batimos todos los ingredientes juntos.
Combina muy bien con los pescados.
SALSA DE YOGURT Y PEPINO
1 litro de yogurt
1 pepino grande (sin semillas y pelado)
3 dientes de ajo picadito
2 cucharadas de eneldo fresco picadito
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de vinagre
sal
Colamos el yogurt hasta quitarle todo el suero. Lo mezclamos con el resto de ingredientes y batimos hasta obtener una pasta. Podréis conservarlo algunos días en la nevera.
Combina bien con carnes frías.
SALSA DE YOGURT Y MENTA
4 yogures
1 pimiento verde pequeño
1 cebolla
Menta fresca
Seguimos los mismos pasos que en la salsa precedente, pero con estos ingredientes.
Va muy bien con ensaladas.
SALSA DE YOGURT Y REQUESÓN
½ taza de yogurt
½ taza de requesón
½ taza de apio picado
½ taza de nueces picadas
1 cucharadita de mostaza
pizca de pimienta
sal
Batimos todo.
Va muy bien con las carnes servidas frías y con las verduras.
SALSA DE ROQUEFORT Y YOGURT
1 yogurt
½ cebolla
queso roquefort o azul
1 cucharada de ceite
1 cucharada de vinagre
sal
Fundís el queso sin que llegue a licuarse. Lo mezcláis con el resto de ingredientes y batís.
SALSA DE YOGURT TÁRTARA
½ taza de yogurt
1 taza de mayonesa
1 cucharada de pepino picado
1 cucharada de cebolla rallada
1 cucharada de perejil picado
1 cucharadita de mostaza
1 cucharada de alcaparras
1 cucharadita de jugo de limón
Batimos todo.
Especialmente buena con fiambres.
SALSA DE RABANITOS PICANTES
1 yogurt natural
4 cucharadas de rabanitos picantes rallados
2 cucharadas de cebolla picada
Batimos todo.
Va muy bien con las ostras, por ejemplo.
SALSA DE YOGURT Y MANZANA
4 cucharadas de yogurt
1 manzana ácida rallada
1 cebolla rallada
2 cucharadas de mostaza
2 cucharadas de whisky
1 cucharada de perejil picado
1 limón
pimienta blanca y sal
Batimos todo.
Combina muy bien con ensaladas y carnes frías.
COCTEL DE YOGURT Y CÍTRICOS
1 vaso de yogurt
1 limón
1naranja
1 pomelo
2 cucharadas de azúcar
Exprimimos las frutas y mezclamos sus zumos con el yogurt y el azúcar. Removemos bien y servimos con bastante hielo.
16.05.2007 03:04
Muy buenas ideas para hacer yogures alternativos :)
29.05.2006 20:20
Mmmm que buena pinta esas recetas! me encantan los yogures, aunque no conocia esa maquina asi que solo los he probado comprados.Un besito
26.05.2006 11:41
Mi excepcional por este manifiesto sobre el yogur, la yogurtera, el kéfir, Fernando, Ana... Ni un detalle falta. Un saludo.