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Este hotel se encuentra a 35 minutos del aeropuerto de Bora Bora (20 minutos en barco y un cuarto de hora más desde el puerto viniendo en autobús). Cada noche que pasemos allí nos cuesta 100 euros, y a parte van las consumiciones y los alquileres de elementos destinados al ocio.
Las habitaciones se encuentran en bungalows (4 habitaciones en cada uno, dos arriba y dos abajo). Son amplias y tienen televisor, dos camas individuales, sofá, mesa y sillas, armario y cafetera con sus correspondientes sobrecillos de café (descafeinado y normal), té, azúcar y edulcorante.
El baño es también bastante grande. Tiene ducha, lavavo y wc. La ventana tiene un bloque de madera fijo a modo de \"cortina\". Puede abrirse girando el extremo de un palito de plástico. No me pareció demasiado limpio, creo que limpiaban lo justo, porque se veía suciedad en algunos rincones. Todas las mañanas colocaban toallas nuevas, gel de ducha con olor a manzana, champú y crema hidratante con olor a coco.
Lo de la cafetera me pareció una idea estupenda. Cuando nos apetecía café o té lo preparábamos allí mismo sin necesidad de bajar al bar. En las habitaciones había también aire acondicionado con mando a distancia (pero no lo pusimos mucho porque olía realmente mal). La terraza daba al jardín interior, que tiene varias palmeras, arbustos, flores y árboles varios. Unas vistas muy bonitas.
El hall del hotel se sitúa en una zona aparte, ya que para llegar a los bungalows hay que atravesar una carretera y un jardín. El hall está muy cuidado con todo lujo de detalles: Internet (bono de 15 minutos-10 euros/30 minutos-15 euros/45 minutos25 euros), sofás, flores y cuadros. En la recepción todas las mujeres llevan corona de flores y una flor de Tiaré en la oreja. Los chicos llevan bañador de flores azul, torso desnudo, flor de Tiaré en la oreja y collar de conchitas. Sólo una de las chicas recepcionistas entendía bien inglés y español. El resto de trabajadores no comprendían lo que queríamos decir, teniendo que hacer gestos y señalar cosas. Este hotel proporciona los elementos necesarios para divertirnos. Nos dejaban tubos y gafas para hacer snorkle, remos y piragua para salir a conocer islas cercanas y motos de agua (280 euros dos horas). Para abrir las habitaciones nos daban una llave con llavero, en un color dorado y con el número de habitación grabado. No pesa demasiado, y no como las llaves de otros hoteles que son hasta incómodas de llevar.
Salimos de recepción y vamos a dar directamente a la piscina.
----------------------PISCINA Y ALREDEDORES--------------
Como observación personal, deciros que el tamaño de la piscina que se presenta en la página web de este hotel no tiene nada que ver con el real. En esa foto la piscina parece grande, pero no lo es. Rodeando la piscina hay varias plantas, árboles y tumbonas de plástico en color blanco.
En la parte izquierda se sitúa el bar, en el que nos sirven cócteles, zumos, cervezas, licores y bebidas refrescantes. Los precios están muy bien (cócteles 10 euros, tengan o no tengan alcohol; y siempre acompañados de aceitunas y trozos de coco), bebidas refrescantes 3 euros, licores 8 y las cervezas van desde los 5 euros a los 9. Las botellas de agua 2-6 euros dependiendo de la marca y cantidad. Las mesas están numeradas, siendo un total de 8 mesas con 5 sillas cada una. 3 de ellas están situadas bajo un parasol hecho de palitos de madera. Dentro del bar tienen una gran barra, sofás y juegos de mesa (tabú, scatergoris, trivial en francés). Por fuera el suelo es de madera de color oscuro, con huecos entre las tablillas. En el bar nos permiten pagar en cualquier moneda, e incluso pagar el día que nos vayamos. Nos lo apuntan en un papel, firmamos y nos vamos.
A la derecha de la piscina, el restaurante. Aquí se sirven los desayunos, comidas y cenas. El desayuno es tipo bufette y tienen de todo. El desayuno continental (huevos y bacon acompañados de café), van incluidos en el precio y por lo tanto no hay que pagarlos aparte. Las mesas y sillas son de madera, y del techo cuelgan 3 enormes lámparas hechas con muchos collares de conchas. Se pueden tomar los alimentos dentro o en la terraza de fuera, en la que hay 4 mesas.
Para comer tienen platos combinados, hamburguesas, pizzas, carne y pescado. Lo más rico son las alitas de pollo al estilo californiano (7,50 euros) y la pizza napolitana (12 euros). Esta pizza está preparada con tomate, queso, salami y trocitos de pimiento.
La cena no nos convenció: tipo bufette también, pero esta vez con un precio de 50 euros. Y eso que tenían cosas muy normalitas (pasta, empanada, filetes, pollo, verduras, frutas y huevos).
Otra opción a la hora de la comida es pedirla y llevársela a la playa. Podemos comerla allí sentados en las tumbonas y apoyándola en alguna de las mesitas de madera disponibles.
En frente de la piscina: la playa, tumbonas y piraguas. La playa está muy cuidada y limpia, aunque en la orilla hay piedras y trozos de coral que pueden ser muy molestos si vamos descalzos. De las palmeras próximas a las tumbonas eliminan los cocos, ya que es relativamente fácil que uno se caiga.
El agua está templada y posee una gama de colores que van desde el más claro turquesa hasta el azul oscuro. La tonalidad del agua nos indica la profundidad de la misma. 7 metros más allá de la orilla, se encuentran los primeros pececillos de colores que podemos observar haciendo snorkle. Estos peces varían de tamaño y de colores.
En frente del hotel se sitúa el negocio del alquiler de coches. Nuestro seat panda nos costó 80 euros por 8 horas, y aunque en teoría cobran la gasolina nosotros no tuvimos que pagar nada. Las normas de alquiler son dos: ser mayor de 21 años y tener carnet de conducir. En el contrato hay una claúsula que dice que si un coco se cae sobre el coche y lo aboya, el desperfecto lo paga el cliente. No me parece muy bien, como si que se caiga un coco fuera culpa mía.
El paisaje que rodea el hotel es montañoso por la parte trasera y mar enfrente de la piscina. En todo momento están presentes las flores de Tiaré, las palmeras, los cangrejos y las lagartijas.
------------------OPINIÓN PERSONAL--------------
Es un hotel bonito y acogedor. A pesar de ello no se esmeran mucho en la limpieza de las habitaciones, ya que a pesar de ser muy detallistas colocándonos una flor sobre la mesa todas las mañanas, teníamos una telaraña enorme al lado del armario. El precio del alquiler de la moto de agua me parece excesivo, al igual que me lo parece pagar 50 euros por una cena que no los vale. Finalmente, deciros que hay dos ordenadores en el hall, destinados a la conexión a internet. Ninguno de esos ordenadores posee @ en el teclado, por lo tanto o la copias de un email anterior o puedes gastar el bono buscando. Para escribir documentos en word hay que estar conectado a internet, así que no nos vale la idea de escribirlo primero para luego conectarnos y copiar y pegar. A 10 metros del hotel se sitúa el Tiaré Market, un supermercado muy completo en el que venden alimentos, bisutería, souvenirs, juguetes, perfumes, ropas, cámaras de fotos, pilas, tabaco...Allí encontraremos todo lo necesario para que no nos falte de nada durante nuestras vacaciones. En ese supermercado, salvo el tabaco, todo tiene un precio razonable. Tampoco me pareció muy bien que para comunicarnos sin problemas tengamos que saber francés, ya que allí va gente de todos los países y en los hoteles normalmente además del idioma materno se sabe otro; pero como anteriormente dije mediante gestos te acabas entendiendo con la gente.
A continuación, algunas fotografías
Fotos de Novotel Bora Bora Beach Resort, Polinesia francesa
Muy buena opinión, como la otra. Siento ser tan plasta, pero ¿los empleados del hotel sabían que os había tocado un premio, verdad? Cuando pasan estas cosas, el trato es un poco distinto, digamos... que a peor, lo digo porque a mí me ha pasado. Pero en esa clase de sitios son tan educados y serviciales que seguramente no se nota.
22.10.2007 21:50
oleeeee...qué pasada!!!!muy bien explicao!!! excepcional pa ti
11.10.2007 14:39
Muy buena opinión, como la otra. Siento ser tan plasta, pero ¿los empleados del hotel sabían que os había tocado un premio, verdad? Cuando pasan estas cosas, el trato es un poco distinto, digamos... que a peor, lo digo porque a mí me ha pasado. Pero en esa clase de sitios son tan educados y serviciales que seguramente no se nota.
09.10.2007 07:09
muy buena tu opi saluditos