En primer lugar su aspecto es anticuado, parece una radio de los cuarenta. Es verdad que permite ser cambiado con los skins, pero aún así no consigue acercarse a la calidad de sonique. Su interfaz no es intuitivo e incluso es complicado configurarlo, debido a las opciones que se representan de una forma poco ortodoxa. Además winamp quiere abarcar protagonismo inetentado establecerse como el reproductor de todo lo multimedia del ordenador, lo que creará muchos conflictos sobre todo cuando insertes un compact de audio.
Muy utilizado por el resto de usuarios, que no saben lo que se pierden.Viva Sonique.