El miedo (o mejor dicho, respeto) que se le debe tener, es exactamente el mismo que el que tenemos a un coche. Un coche en sí no es malo, el problema es cómo usarlo.
Si haces ouija, teniendo los pies en la tierra, no corres ningún peligro, es algo interesante y de lo que se pueden sacar bastantes cosas en claro (o no...)
No voy a hablar de quién la inventó, de las mesas parlantes, de los espíritus golpeadores... toda esta información la podemos encontrar fácilmente por internet, mejor dicho, es casi lo único que podemos encontrar, pero no encontramos consejos reales, solo historias de fantasmas que no están basadas en ningún hecho real, son simples leyendas urbanas.
Bueno, ahora varios consejos a la hora de empezar:
- Para fabricar una tabla solo hace falta una cartulina, o un trozo de cristal o cualquier superficie en donde resbale bien el vaso de chupito. Prefiero un vaso pequeño a una moneda ya que tiene menos superficie en contacto con la tabla, con lo cual correrá más fácilmente.
En la tabla dibujamos el abecedario con las letras bastante separadas para que no haya error al leer una letra y pensemos que es la de al lado. También debemos escribir: SI, NO, BIEN, MAL, HOLA, ADIOS y como opción: NO LO SE, NO LO PUEDO DECIR o cualquier otra frase que creamos conveniente.
- Ahora que tenemos la tabla y el vaso, nos hacen falta al menos dos personas que se lleven bien, que tengan cierta amistad, si hay más personas, mejor, ya que entre todas las personas sumarán un "depósito" mayor de energía que pueda usar el ente con el que hablemos.
- Para empezar, simplemente empezamos a hablar como si lo hicieramos a una persona que no conocemos, por ejemplo: Hola. ¿Cómo estás? ¿Estás solo? ¿Te encuentras bien? ¿Te sientes bien hablando con nosotros? ¿Qué día dejaste de vivir? ¿Eres feliz dónde estás? ¿Hechas algo de menos de lo que tenías en vida?... Hay millones de preguntas que hacer...
- No se deben pegar las muñecas o los codos a la mesa, si los apoyas, no podrás mover bien el brazo (es algo de lógica).
- Las primeras veces, el vaso se moverá en circulos, se dirigirá a letras y formará palabras sin sentido, y como mucho conseguiremos respuestas Si/No a preguntas como: ¿Eres feliz? ¿Estás siempre en un mismo lugar?...
- No te asustes nunca. La norma más IMPORTANTE es: tu mandas, él no. Tu tienes físico, él no lo tiene, y aprovecha tu físico para poder comunicarse contigo. NUNCA y digo NUNCA debes darle opción a tener poder sobre ti. Si te aconsejas que alguien salga de la sala porque tiene "malas vibraciones" no hagas ni caso, y avisa al ente de que si sigue por ese camino, dejarás la conversación. Después, si sigue con la misma actitud, le dices adios, le deseas buena suerte y que descanse, y quitais los dedos del vaso.
- Puedes cambiar de una mano a la otra cuando te canses, no hay ningún problema, no hace falta estar constantemente con la misma mano.
- Las velas son buenas, varias veces los mismo espíritus me han aconsejado usarlas. El incienso o los aromas, les agrandan, no les disgustan, pero no son imprescindibles tampoco.
- El tabaco no les gusta. Es bastante usual que cuando preguntas sobre algún consejo en particular, te digan que dejes de beber o fumar. Los espíritus siguen amando la vida, y lo que está vivo, y les apena mucho que alguien que tiene vida, la desaproveche fumando o bebiendo.
- Las primeras veces siempre te encontrarás con burlones. Son espíritus bajos, sin nada interesante que contar. Lian medias verdades con mentiras. Te pueden contar algo que tu solo sabes, y después decirte que vas a morir en 2 meses. No los creas nunca, solo sirven para pasar el rato y jugar. Normalmente dicen que son el demonio, el diablo, belcebú... No te dejes convencer, no tienen ningún poder sobre el mundo material, y les encanta que algo que te digan lo hagas, como por ejemplo que alguien no ponga la mano en el vaso, que alguien no haga preguntas... a lo cual tu nunca debes ceder.
- Nunca insultes ni seas irrespetuoso. No hay ningún peligro en insultar a un espíritu, pero es una pérdida de tiempo.
- Da igual dónde hagas ouija, en un patio, en el parque, en casa, en tu habitación... es totalmente indiferente.
- Nunca hace falta destruir el vaso, ni quemar la tabla ni nada por el estilo. En el vaso no se queda ningún espíritu a vivir ni nada por el estilo, todo eso son leyendas urbanas. El mismo vaso lo puedes usar para beber.
- El único daño que puedes recibir por hacer ouija es el que tu mismo te puedes infligir. Está médicamente probado el efecto placebo en las personas. Una persona que piense que está recibiendo un medicamento contra el cáncer (aunque éste sea realmente una aspirina) se cura antes que otra que no lo está recibiendo. Igual podemos encontrarnos con el ejemplo contrario. Si piensas que estás haciendo algo que te va a dañar, puedes dañarte, tanto mentalmente como físicamente. Si la mente es capaz de mejorar enfermedades, también las puede crear. Es el caso de los poltergeist y las supuestas posesiones. Todo está en el cerebro.
- No hay que tener ningún miedo en hacer ouija. Es como temer coger un cuchillo, por cogerlo, no nos vamos a cortar, eso si, hay que manejarlo con cuidado. No puedes hablar con un espíritu si tienes miedo a la muerte, y preguntarle cuándo te vas a morir, es realmente estúpido. Al igual, hay burlones, que te pueden decir que morirás atropellado, o que te van a atracar... si te lo crees, allá tu, es todo falso, lo único que conseguirás es estar preocupado, y un día al cruzar una calle y ponerte nervioso podrás crear un accidente y hechar la culpa a la ouija, y realmente la has tenido tu mismo.
Si teneis alguna pregunta, formuladla en un comentario sobre la opinión.
¡Un saludo a todos!
12.12.2006 08:12
me ha encantado. anque yo no soy muy partidaria de hacerla. Me podrias contar algunas de tus experiencias? besicos
11.12.2006 20:40
Me parece muy interesante lo que cuentas, porque aunque yo no lo voy hacer, para quien lo haga, que tenga claro unas cuantas cositas que cuentas, que son muy muy interesantes. Buena opi. Saludos
21.01.2006 16:39
Yo nunca he jugado y la verdad, lo sigo teniendo respeto. Ni creo ni dejo de creer. Hay tantas historias que te cuentan que no sabes que creerte ya... y con lo miedica que soy madre jaaja. Pero tu opi está genial. Si nos basamos en ella estaríamos mucho mas tranquilos todos jeeje. Un bexaxo. ;)