Tras un buen montón de años tirando fotos con mi vieja Olympus c-720, con la que estaba bastante contento en líneas generales, me fue picando el tema de la fotografía…
Cuando empecé a ver las virguerías que se podían llegar ha hacer con una SLR (o reflex) y la gran cantidad de opciones que se abrían decidí que me hacía falta una cámara más seria.
Empecé por valorar los modelos básicos de las marcas más habituales, esto es:
- Nikon D50 y D40.
- Canon 350d y 400d
- Pentax K100d
Curiosamente la protagonista de esta opinión no estaba en esta lista, ni tampoco la que sería la segunda en discordia.
Mi planteamiento era bastante sencillo. No quería invertir demasiado, por lo que me puse un límite de unos 600-700€. Tampoco tenía pensado gastar mucho en objetivos, y la primera compra sería un teleobjetivo zoom que complementara al angular-teleobjetivo corto que traen la mayoría de las cámaras "de regalo". Eso significa que el objetivo de kit tendría que servirme durante bastante tiempo.
De las candidatas iniciales deseché la 400D por tema de precio (algo por encima de 700). De entre el resto destacaba la Pentax por ser la única que tiene estabilizador de imagen en el cuerpo. La principal ventaja de Nikon y Canon es la gran cantidad de objetivos disponibles para ellas en el mercado de segunda mano. Por este mismo motivo descarté la D40, ya que al no incluir motor de enfoque en el cuerpo hacía que ese estupendo parque de material de segunda mano quedara bastante "cojo" al perder el autofoco.
Cuando ya estaba prácticamente decidido por la Pentax aparecieron las rebajas…. Y vuelta a darle al coco.
Sony entró en el mercado pisando fuerte. Su A100 no es una cámara nueva, sino la evolución de la excelente Konika-Minolta D5, tras haber comprado Sony a la clásica marca de cámaras japonesa. Evolución, y a base de bien. Sony incluyó el sensor que también monta la profesional Nikon D200 (fabricado por Sony en ambos casos), y a la estabilización del cuerpo añadió un sistema de limpieza. Para colmo, el objetivo de kit era bastante mejor que los de la Canon 350d o Nikon D50. Hasta entonces había descartado esa cámara por su precio, alrededor de 800-900€, pero un buen día la vi por Internet a 650€, con lo que de un plumazo barrió la opción de la Pentax.
Sin embargo llegaron más rebajas. Otra cámara de precio alto, la Olympus Evolt 330 dejó de fabricarse, y bajó desde un precio similar a la de la Sony hasta 700€. No tenía estabilizador de imagen, pero a cambio tenía el mejor sistema de limpieza de sensor del mercado (que deja al resto a la altura del betún), y lo mejor de todo… ¡Dos objetivos! Justo los que necesitaba para cubrir mis necesidades sin tener que gastarme un céntimo más. Y no cualquier objetivo, los Zuiko digital de Olympus son casi con seguridad los mejores objetivos de kit del mercado. Evidentemente hay objetivos mucho mejores, pero para lo que cuestan, estos Zuiko dan una calidad excelente.
Para terminar de inclinar la balanza una oferta de una conocida cadena de tiendas de fotografía ofrecía un pack que añadía una tarjeta de memoria de 1Gb y una batería de repuesto en esos 700€, a lo que se añadía la ventaja de comprar en tienda física, por lo que al final la elegida fue la Oly.
Aspecto externo:
La e330 es una cámara de aspecto raro para ser una reflex. La pequeña joroba piramidal que suelen tener todas las reflex brilla por su ausencia en la Olympus. El motivo es que la e330 no utiliza el clásico pentaprisma o pentaespejo habitual. Aparte de la pinta rara esto tiene otra ventaja. La mirilla del visor no está en el centro de la cámara, sino a la izquierda, por lo que al mirar con el ojo derecho la nariz no tropieza con la cámara.
Aparte de eso la ergonomía es soberbia. Al poco tiempo de empezar a manejarla acaba pareciendo una extensión de la mano. El agarre es muy bueno incluso para gente de manos grandes como yo. A pesar de que el tamaño es sólo ligeramente mayor que la Canon 350 o la Pentax K100d, no da esa sensación de cámara pequeñaja. También ayuda el tacto de goma dura del agarre, y que el plástico tiene aspecto sólido. La mires por donde la mires te des cuenta de que es una cámara bien construida.
Los mandos son muy cómodos de usar, sobre todo viniendo de una compacta.
Los valores principales de apertura y velocidad de obturación se manejan con una pequeña rueda en la parte superior. Resulta muy cómoda de usa, pero tiene el pequeño inconveniente de que al sobresalir un poco del cuerpo de la cámara, a veces al bajar la cámara roza con la ropa o el cuerpo y se modifican los valores.
El resto de botones importantes para la toma (bloqueo de exposición, p.ej) están bien colocados y al poco tiempo los estás manejando con el pulgar sin necesidad de despegar el ojo del visor.
La pantalla tiene el tamaño habitual un una SLR de estas características, 2.5". Viniendo de la minúscula pantalla de la C-720, del tamaño de un sello, esta parece la pantalla de un cine en comparación. Es grande u luminosa, y las imágenes se ven de primera en ella. La única pega que he visto es que sobresale ligeramente del cuerpo y que tiene una molesta facilidad para mancharse al tocarla mínimamente con la piel, por lo que hay que limpiarla cada dos por tres.
Live-View:
Una de las características más notables de esta SLR es el Live View. A la gente que sólo ha usado cámaras compactas y cogen por primera vez una SLR digital lo que más le sorprende es que la enorme pantalla trasera sólo sirve para ver las fotos, pero no para encuadrar la fotografía. "¿Y con una cámara tan cara y semejante pantalla no hace lo que mi compacta" - suelen preguntar…
Y es que una de las características de las reflex digitales es que sólo se puede ver la imagen por el visor óptico. Incluso en las más caras. Esto se debe a la forma en que estas cámaras manejan la luz en su interior, y es algo difícil de explicar con pocas palabras. Quede como idea que por la construcción de estas cámaras ni se puede usar la pantalla para enfocar ni pueden tomar videos…
Al menos hasta la llegada de la E330. Uno de los argumentos de venta de esta cámara es el live-view, que consiste en poder encuadrar con la pantalla trasera. Además, esta pantalla es extraíble y se puede mover, aunque sólo hacia arriba (hasta 90º) y hacia abajo (45º). Esto hace que tomar fotos a nivel del suelo o sobre las cabezas de la gente sea mucho más cómodo que con otras reflex digitales. Además, es una ventaja importante para gente que use gafas, al no tener que andar poniéndoselas y quitándoselas cada vez que se quiera hacer una foto. Personalmente no es esta una característica que me llamase mucho la atención, pero viene bien tenerla para situaciones puntuales, sobre todo la ya referida para fotografiar a baja altura (ideal para ponerse al nivel de niños y mascotas) y para hacerlo por encima de las cabezas de la gente.
Uso:
Como ya comenté, la ergonomía ayuda mucho a estar cómodo con la cámara, y hacerse pronto con ella. Para cualquiera que venga de una cámara compacta la enorme cantidad de opciones y posibilidades se le antoja a uno ingente. Sin embargo basta con poner la cámara en modo P (automático) para que las tomas ya salgan con una calidad notable.
Los modos de escena (4 básicos, y hasta 22 avanzados) son una gran ayuda para el fotógrafo novato. No sólo porque cubren la práctica totalidad de motivos a fotografiar, sino porque la propia cámara explica en pantalla para que sirven y en que consisten (con imagen de ejemplo incluso), con lo que pronto podemos dejar de usarlos y hacer los ajustes nosotros mismos.
El ajuste de blancos funciona muy bien en casi todos los tipos de luz, salvo por el caso de la luz incandescente, en que los tonos quedan algo cálidos de más, aunque no es nada que no se pueda solucionar al tratar la fotografía en el PC.
El visor óptico es un poco pequeño y no demasiado luminoso, una de las principales pegas del sistema live-view, aunque se defiende. Usar la pantalla no arregla demasiado en condiciones de poca luz, aunque existe una opción de aumentar la luminosidad de la escena en la pantalla a costa de ver la imagen en blanco y negro.
Cuando no se usa para encuadrar, la pantalla sirve para mostrar la información de la cámara. El sistema es algo peor que el de otras cámaras que llevan un pequeño visor LCD independiente con los datos de sensibilidad, apertura, etc.. En este caso el consumo de batería de la gran pantalla es bastante superior, pero a cambio podremos ver los datos incluso en la más completa oscuridad.
El autofoco se comporta muy bien en general, auque es algo vago cuando no hay mucha luz. En esos casos podemos levantar el flash que destellea para ayudar al autofoco a hacer su trabajo. Nada discreto y bastante molesto, pero indudablemente útil. Sólo hay tres puntos de enfoque, aunque acostumbrado a tener sólo uno en la C-720 no hay queja. Tenemos un buen abanico de opciones de enfoque, desde el modo totalmente manual a autofoco continuo (ideal para objetos en movimiento) o estático.
Tenemos un buen montón de tipos de imágenes, desde varias calidades de JPG a los indispensables RAW. Si somos poco exigentes podemos meter en una tarjeta de 1GB alrededor de unos 200 JPG a máxima calidad. Si nos decantamos por el RAW descubriremos una de las pegas de está cámara. Los RAW no se comprimen en absoluto, por lo que ocupan unos 12MB cada uno (frente a los 8Mb de la Sony A100, con 2.5 Mpix más), por lo que caben unos 80 en una tarjeta de 1GB. Entre las opciones que tenemos se incluyen tomar la imagen como RAW y JPG al mismo tiempo, por si al final nos gusta el procesado del JPG ahorrarnos el "revelado" del RAW.
La duración de la batería es más que decente. Tras unos 200 disparos, con uso extensivo de la pantalla para enfocar y revisar las tomas, y usando el flash en alrededor del 30% de los disparos todavía queda batería para un rato. Las baterías son rápidas de cambiar y al ser de litio no hay problema de efecto memoria ni de descarga por no usar (aunque no son eternas). Por desgracia sólo se pueden cargar fuera de la cámara en su cargador, por lo que deberemos tirar de él cuando vayamos de viaje. Por suerte es bastante pequeño, y en unas 5 horas recarga una batería totalmente.
Contenido de la caja, software y demás:
En la caja del doble kit podemos encontrar el cuerpo, convenientemente embalado en bolsa antiestática, una correa para colgar la cámara, los dos objetivos, cada uno con su parasol (buen detalle), batería y su cargador, un manual rápido, un par de discos con un pequeño y útil curso en DVD sobre el manejos y otro con el software de la cámara. En este segundo disco se incluyen también los manuales avanzados en un montón de idiomas, castellano incluido. También los cables para conectar la cámara al PC (USB) o a la TV.
Además de los drivers de la cámara, el disco incluye el software Olympus Master para organizar fotografías y revelar el formato RAW. Personalmente prefiero los resultados que da el software de Adobe, pero hay que fijarse mucho para ver las diferencias. Por otro lado, el Olympus Master es indispensable para actualizar el firmware de la cámara. Una de las primeras cosas que deberemos hacer es esta actualización. El proceso es fácil y rápido, aunque conviene seguir los pasos del manual al detalle ya que es un proceso delicado y potencialmente peligroso para la integridad de la cámara.
Ojo, no incluida e indispensables, una tarjeta Compact Flash de al menos 1 GB y a ser posible rapidita (100x o más). La cámara también acepta XD, aunque resultan peor opción por ser más caras y lentas que las CF.
Resumiendo:
Que estoy muy contento con la compra, sobre todo por el precio de saldo y la calidad de los objetivos. Puede que en un futuro me entre el gusanillo de mejores objetivos (una focal fija de 50mm, f2 macro, p.ej), y tenga que soltar un pastizal por el ante la escasez de equipo de segunda mano, pero por ahora me basta y me sobra con los de kit, que dan un resultado excelente.
Por ahora las fotos son muy buenas, y pese a no estar muy perdido con la multitud de opciones disponibles sí que me da la impresión de que aún no he hecho más que rascar la superficie de todo lo que puede dar de si la cámara.
Si quieres dar el salto al mundo reflex sin querer perderte las bondades de andar encuadrando con la pantalla externa, y quieres una cámara robusta y de calidad, con buenos objetivos a un precio de risa (para ser una reflex, que nunca son baratas), la e-330 es una opción excelente a un precio extremadamente competitivo.
Salu2!
10.10.2007 14:31
muy buena opi
03.09.2007 13:27
Buena idea de Olympus con el LievView...Me ha gutado tu opinión, por fin alguien que habla de cámaras sabiendo de lo que habla...Yo soy más de Minolta, y espero con deseo que Sony (que la ha absorbido) saque el proyecto digital de la Dynax 8 en la que estaba trabajando Minolta...el 4/3 de Olympus no me gusta, llevo demasiados años con el 35mm para que ahora me quiten mi precioso formato. Un saludo
15.06.2007 00:21
Magnifica opi. Me acabo de comprar la cámara y es excepcional, tienes razón en todo lo que dices.