Antes me gustaba escuchar Onda Cero por las noches. Tenía unos programas interesantes, distintos a los de otras cadenas. Podíamos enterarnos de la actualidad de una forma un poco humorística con los chavales del Ya te digo, para luego aprender algo sobre las otras realidades de la vida con La Rosa de los Vientos. Pero con el desembarco de Telefonica (así, sin tilde, como ellos mismos ponen, con el acento en la sílaba 'ni') todo cambió. El butano es un gas, y como tal tiende a expandirse si se le deja en libertad. Y eso es lo que ha pasado, que el butano se apoderó de todas las horas que pudo en la noche y nos dejó mutilados al Ya te Digo y a la Rosa de los Vientos. Por eso, Onda Cero ya no es lo que era.