Nel Quentu de la Memoria
21.08.2008
Ventajas:
x
Desventajas:
x
Recomendable:
Sí
 Siba-Rita
Sobre mí:
La situación se complicó, nadie en sus cabales seguiría por ahí, y asi toda esta ciudad se derrumbó....
usuario desde:29.04.2008
Opiniones:73
Confianza conseguida:72
Esta opinión ha sido evaluado como excepcional de media por 31 miembros de Ciao
Se levanta de la silla donde ha pasado los últimos veinte años de su vida. Aún fornida aunque algo torpe, se acerca a la estantería. Dirige su mirada de culo de botella hacia un montón de libros desordenados y amarilleados por el tiempo. Piensa en releerlos, ¿para qué? Se pregunta en sus adentros. A sus 90 años está perdiendo la esperanza, o eso piensa a veces. Aún sigue devorando los diarios ávidamente cada día, leyendo todo: artículos de opinión, cartas al director, columnas semi escondidas… Siempre sorprende a sus visitas con algún comentario político de tono crítico y bien documentado. Aún conservaba intacta la cordura, la clarividencia de las cosas sencillas. No se sorprende al ver lo que está pasando en el país, crisis, terrorismo… El problema, cree, es el no respetar las libertades y pensamientos de los otros. El problema son los intereses. Ella conoce, y de primera mano, que tener ideales en cierta época es algo malo, algo que trae problemas. Aún recuerda como su familia tuvo que exiliarse a Rusia, Francia…, como mataron a uno de sus tíos, como una lucha se convirtió en dos, luchar por lo ideales y por sobrevivir. Por el rabillo de sus pequeños ojos, ve una foto de su bisnieta a la que llama "Guajina", y es que no pierde las raíces y sigue hablando casi en bable, aunque haga tantísimos años que viva en el centro del país. Cuando habla, lo hace con la sencillez de quien tiene las cosas muy claras. Se enrolla un poco, no en balde tiene 90 años. Da consejos sobre alimentación, sobre plantas, sobre la vida. Son muchas las experiencias acumuladas. Es una persona entrañable. Cuando la conocí, no me preguntó que tal el tiempo, sino como nos iba con el tripartito…Me siento muy pequeña a su lado, a pesar de que le paso más de 20 centímetros. Me hace pensar si en nuestra vida llena de comodidades no somos capaces de reflexionar por nada, o por muy poco, de luchar por nada o por muy poco, de cambiar las cosas o no cambiar nada. Me siento una conformista.Dirige sus pequeños y lentos pasos a la cocina, donde le espera un pequeño hornillo de bombona y una mesa sobria donde prepara la comida. Hoy hay fabada. Mientras la prepara, me habla de su marido, a quien hecha de menos. Hace cinco años que murió. Aunque triste por su pérdida, comprende que es ley de vida y que debe dejar paso a nuevas generaciones. Le disgusta lo que pasa actualmente en los colegios. No se explica como con la educación que tenemos a nuestra disposición, hay esa violencia en las aulas, en las casas, etc. La educación, dice, es la base para que las personas tengan libertad de escoger y actuar consecuentemente toda su vida. Ha invertido casi su vida entera en la educación de las personas dando clases durante muchos años a niños y adultos sin posibilidades de aprender, enseñándoles la lectura y escritura como arma de fuego. La cultura y la educación son para ella la forma más grande de combatir a los gigantes de grandes intereses. Ya ha hecho la fabada. Se ha pasado el rato volando con su charla. La deja reposar un rato encima del mármol, y vuelve a su silla con una manzana verde en la mano. Se sienta y debajo del mantel de su pequeña mesa, saca un par de recortes de artículos que cree que pueden interesarme. Dice, lo ha recortado pensando en mí. Hablan sobre la situación laboral, el papel de la mujer en el trabajo, la situación del paro... "Tú trabajas con esas cosas, ¿no?" Me pregunta. Mientras fascinada aún, intento leer uno de esos artículos. Ella, ya ha encendido la pequeña lámpara que hay a su lado, ha cogido su lupa y ha seguido leyendo desde la marca que dejó en el periódico antes de levantarse, dispuesta a seguir empapándose de lo que pasa en el mundo, de la vida. ----------------------------------------------------------------------- -------------------- Nel Quentu de la Memoria, que en bable quiere decir que una palabra o idea están muy bien apuntadas en la mente, aunque en algún momento no seamos conscientes que la atesoramos. Porque cuando tenga 90 años, quiero tener tantas cosas como ella en Nel Quentu de la Memoria.Besos para todos los que habeis leído con interés. IRe
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14.12.2009 20:52
El título captó mi atención y no me ha decepcionado para nada el contenido. Muy muy bien escrito.
04.04.2009 19:02
Bello. Bellísimo. Leer esto después de que me hayas ido contando cositas de ti hace que comprenda mucho más la ilusión con que debiste escribirlo. Por el título, pensaba que era azteca, maya o similar (ejem, igual no tendría que haber confesado esto xD) No hay mayor terror (al menos para mí) que ir perdiendo la lucidez con el tiempo: nuestras ideas, nuestra conciencia, el amor hacia los demás, o los recuerdos. Por ello tenemos tanto que envidiar a esas personas tan mayores que han sabido mantener la cordura a pesar de las locuras y los estragos de una vida difícil. Seguro que están mucho más sanos del coco que nosotros :****
25.02.2009 01:05
Me encanta la forma que has empleado para describir a esta adorable ancianita asturiana. Sin duda, entran ganas de conocer a alguien así, tan instruída e interesante, tan motivada en seguir aprendiendo a pesar de su avanzada edad... El título que has escogido me encanta, es muy apropiado. Un beso!