Aquellos maravillosos años
18.05.2004
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 marijane
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Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 56 miembros de Ciao
>>>>Una vez, bueno un par de veces, escribi en una revista, bueno un fanzin, de aquella que también tenía un programa de radio, en la que practicamente no hablaba porque odio mi voz, el caso, es que tenía que escribir algo, para la tirada de aquel mes, y yo más preocupada por el trabajo que tenia que hacer para clase de historia contemporanea, y también influenciada en parte por esa serie de Cuentame que cada dia me parece más surrealista, escribí este artículo, con un nombre que hacia referencia a esa otra serie tipo Cuentame, pero norteamericana de "Aquellos maravillosos años". Hoy leo esto y no me parece mío, es más parece uno de esos e-mails que circulan por ahi de los nacidos en los '70,'80.'90 y dentro de poco 2000 ;P Espero que os guste, tenia poca tirada aquella revista, no se quién me leería de aquella, aqui quedan resgistrados los nicks de quienes me evaluan y algun que otro comentario, pero nunca se sabe.<<<<<< Yo no viví la transición, y mucho menos la dictadura, pero siempre se tiene una visión de lo que ha ocurrido antes de que uno naciera. Te lo cuentan tus padres, o se lo cuentan a sí mismos, o entre sus amigos y parientes. Marcó sus vidas, de igual manera que a uno le marcan las cosas que le pasan. Normalmente cuando miras un libro, o escuchas a un profesor, te cuentan la visión más “política”. Uno se hace a la idea de que fueron años oscuros, donde la gente vivía engañada dentro de un orden, sin libre albedrío. Tu familia te da una versión algo distinta, no se podía escoger cierto, y tras la guerra mucha hambre, cierto, pero la gente era más comunicativa, se hacían bailes, se cantaba, se trabajaba. Y mucho, mucho orden: no había los delincuentes de ahora, antes se robaba para comer, ahora por vicio, antes se mataba porque había que ser “hombre”, ahora se matan porque están todos locos. La primera mira desde fuera y saca lo malo, lo que se impuso mientras el resto vivía en “libertad”; mira desde dentro y saca lo malo, los que se exiliaron para no ver a su España así, o para no sufrir por la España así, los que desaparecieron misteriosamente, los que no podían defenderse, los que no podían expresarse... La visión del viandante, el que no se compromete con ideas políticas, el que nace, crece, se reproduce y muere, del que partimos todos, ese no se entera de nada, y si se entera mientras no le toque de cerca no importa, y ese viandante somos la mayoría. Tenemos una vida que tenemos que “comernos” nosotros mismos, nuestros problemas son un mundo. Mientras unos repudiaban el régimen, y otros lo elogiaban. La mayoría vivía el día a día, los niños en un principio empezaban a trabajar a edad temprana, los hombres se casaban con las mujeres (tampoco entonces se legalizaba a las parejas de hecho), los viejos contaban sus historias en el bar, y cada una de esas personas tenía su propia historia que le preocupaba sobre las demás. Algunos dicen que si la educación en España hubiera sido suficiente, la conciencia social del hombre hubiera despertado antes, no hubiera sido posible una división tal del país, o no hubiera durado tanto un régimen así, hoy en día hay una educación pública más amplia, y mucha más información sobre casi todo, pero la conciencia sigue sin despertar. Las revoluciones, o transformaciones importantes aparentemente en un país, las dirigen los cultivados, los que saben que está a la “moda” en los países más avanzados, que hay que hacer para llegar al futuro. La mayoría, les oímos y si insisten y lo que dicen es realmente atractivo, igual hasta los escuchamos, y si nos emocionan nos han conquistado, vamos a donde haga falta, somos la fuerza., y eso nos hace sentir bien, creemos que somos lo más importante. Pero después del alboroto, de unirnos y gritar, volvemos a nuestra historia, la que verdaderamente importa, la única que realmente se transforma cuando nosotros creemos que es lo oportuno. Por esto mismo, cuando las generaciones que han vivido la dictadura, y saben lo diferente que ahora vivimos, recuerdan: algunos como se unieron para hacer algo que creyeron justo, otros como se termino el orden y más que la libertad llegó el libertinaje. Finalmente la mayoría, recuerda que ocurrió aquella primavera del ‘63, o como fue aquella discusión en la casa de menganito, o la ilusión del primer coche... Por eso aunque yo nací ya en la década de los 80, cuando ya había pasado todo y el país se daba prisa, en llegar a la carrera, a alcanzar a nuestra “querida” Europa, dentro de una “democracia “, pienso que puede que las cosas hayan cambiado de forma brutal, que ahora seamos mejores, más guapos y más solidarios, pero cuando yo tenga 70 años, recordare con nostalgia aquellos maravillosos años, lo bueno y lo malo. Y me quejaré de como ha cambiado todo como en una tira de la Mafalda de Quino, cuando le pregunta a su padre si cuando el era joven los mayores les criticaban por su forma de vestir o de comportarse, y el le respondía que sí, pero que entonces ellos eran mucho más buenos y formales que los chicos de ahora. Una persona un mundo, una historia diferente, y siempre el mismo ciclo inevitable. PD: ya no veo Cuentame.
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10.07.2004 21:51
Para que voy a decir algo, ya lo has dicho tu todo.
03.07.2004 18:11
Aunque no la viviéramos en persona, la dictadura nos ha influido y mucho. Saludos.
18.06.2004 00:16
ay dios, me has hecho pensar en David Ruiz, porqué me haces estooooooooooooooooooooooooo. Por cierto,el reloj de arena es más chulo que el de la orla,jo :P