Un escenario que permanece a pesar de los siglos
02.06.2011
Ventajas:
Perderse en su historia
Desventajas:
No visitar la parte antigua
Recomendable:
Sí
 desek
Sobre mí:
Alguna opinión de ciao, también la tengo en xakia o en dooyoo. A veces una opinión corta dice m...
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La sensación que en principio me produjo la visita a esta ciudad asturiana, en la que estuve por varios motivos más de una vez, es una sensación muy parecida a la visita a Salamanca y Santiago de Compostela. Una comparación hecha un poco dejándome guiar por las primeras impresiones porque cada ciudad por supuesto tiene su "personalidad".
Pero como las otras dos ciudades, Oviedo es una de esas ciudades con una historia profundamente enraizada a sus calles, con cantidad de plazas y soportales, con una huella estudiantil y cultural permanente, que se nota en los Colegios mayores, cafés tertulias, famosas bibliotecas, Universidad y un gran patrimonio religioso y arquitectónico de iglesias, conventos, catedral, palacios, plazas... Con esto quiero decir que a Oviedo, es como si la memoria de los tiempos pasados fuese lo que le sigue dando vida. Porque sin dudarlo la parte antigua, es lo mejor, lo que merece la pena visitar y pararse detenidamente a mirar y descubrir. Además las calles peatonales, sin circulación, lo hacen posible.(La parte nueva, a primera vista, no me llama demasiado la atención, eso sí se ve muy limpia).
Se puede comenzar, esta visita a la parte antigua, orientándose por la catedral y luego ir adentrándose en cada una de las callejuelas. En la entrada principal a la catedral está en la Plaza de Alfonso el Casto, donde destaca su única torre del siglo XVI, que al igual que la catedral hay que visitar. En esta plaza hay una gran espacio abierto, una explanada desde donde se ve, el Palacio de los Valdecárzana Heredia, del siglo XVII, donde destaca la figura esculpida de Ana Ozores, la Regenta.
En los alrededores de la catedral se encuentran además otros dos palacios de esa época, el palacio de Camposagrado, el palacio del Conde de Toreno. Por detrás la catedral, se llega al Monasterio de San Vicente, donde está actualmente el museo Arqueológico. También se encuentra dentro de los edificios del barrio antiguo de Oviedo, donde antes estaba el Palacio de Velarde el museo de Bellas Artes, que se puede visitar todos los días menos los lunes y en unos horarios concretos.
Aquí aparte de apreciar la arquitectura palaciega, galerías... hay cuadros de los más grandes pintores y una gran colección de vidrio y loza. ( Se dice que el museo conserva una de las mejores colecciones públicas de arte de España) Se puede seguir por cualquier callejuela (porque lo bueno aquí es tener tiempo para perderse) y seguro que iremos a desembocar en una plaza. Una de las más famosas es la de Trascorrales, y otra con impresionantes pórticos, para mí la más divertida y animada por el mercadillo de puestos al aire libre, es la del Fontán (que se ha reconstruido).
Al lado de la del Fontán está otra, la Plaza Daoiz y Velarde, donde se encuentra la Biblioteca Pública Pérez de Ayala. Cercano a la biblioteca, se ve otro palacio el Palacio del Duque del Parque, de estilo barroco. Otra plaza más es la del General Riego, también bastante concurrida. Pero todavía no se acaba aquí porque hay más plazas para ir conociendo y en su entorno con los mismos aires de antaño hay bazares, pequeños comercios, cafés, pastelerías y tabernas, donde degustar la sidra y aprender si es que estamos capacitados como los asturianos a ello, a escanciarla, una manera típica de echar la sidra en los vasos, para que sepa mejor, que aunque parece simple no lo es tanto.
En cualquier taberna de estas se come igual o mejor la comida tradicional, como potajes o fabada y postres asturianos como el arroz con leche, que en los más selectos restaurantes de la parte nueva y mucho más barato. Típico igualmente de Oviedo y también enraizado como las callejuelas a su historia, es su parque, el parque de San Franciso ( lleva su nombre porque ahí estaba el antiguo convento de los franciscanos) muy amplio y de forma de trapecio y que tiene entrada por cualquier sitio de la ciudad, eso me parecio peculiar.
Aparte de especies de árboles propios del paisaje asturiano, árboles de todos los continentes, africanos, asiáticos, australianos... que se pueden apreciar entre paseos como los llamados de la herradura o los álamos, la memoria de siglos atrás ovetense, continua igualmente viva en este parque de San Francisco en fuentes, esculturas como la curiosa Silla del Rey... En definitiva, como digo, lo esencial en Oviedo, en mi opinión es poder recrearse con su historia y por eso algo que recomendaría es que antes de la visita a la ciudad, mejor que comprarse cualquier guía para recorrerla, es leerse la Regenta del conocido escritor, Clarín porque junto a toda esa parte del Oviedo histórico que podemos patear, la lectura de este libro hace que uno se identifique de tal forma con la ciudad, que consigue hacerte sentir parte también de esa historia, es como volver siglos atrás.
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03.06.2011 09:06
Tengo ganas de conocer Oviedo porque sí que es verdad que tiene que ser una preciosa ciudad con mucha historia por delante. Besos!!
03.06.2011 06:35
Tanto como Satiago o Salamanca... Porque Salamanca especialmente no la abarcas ni siquiera en dos días, mientras que Oviedo, aunque muy bonita, es mucho más reducida en cuanto a su visita.
02.06.2011 19:20
Es una ciudad que tengo ganas de visitar, un beso.