Opinión Diamante

¿A quién se le ocurriría llamarle "Palacio"?

1  18.06.2010

Ventajas:
Barato

Desventajas:
El resto

Recomendable: No 

Detalles:

Relación calidad precio

Comodidad del colchón

Atención al cliente

Limpieza del hotel

más


javierdd

Sobre mí: Ausente durante una larga temporada.

usuario desde:13.06.2009

Opiniones:250

Confianza conseguida:422

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Esta opinión ha sido evaluado como excepcional de media por 121 miembros de Ciao

Creo que esta va a ser la tercera opinión que publico en Ciao hablando mal del producto sobre el que opino; sé que me cuesta más escribir cuando tengo que criticar algo pero bueno, allá voy.

Seguro que conocéis establecimientos cuyo nombre, desafortunadamente, poco tiene que ver con lo que nos encontramos en su interior. Es lo que me sucedió a mí cuando en un viaje del instituto a Asturias el profesor que lo organizaba me dijo que nos íbamos a alojar en un albergue llamado Palacio de la Teyería. Yo por supuesto no me imaginé que fuera un palacio de verdad, pero sí que me esperaba algo elegante y bonito como otros albergues que conozco, que, a pesar de ser eso, albergues, da gusto alojarse en ellos, un ejemplo es el de Pontevedra, del que algún día hablaré. Después de leer esta opinión veréis que me equivocaba completamente con mis pronósticos.

Pasé dos noches en el Palacio de la Teyería.
He puesto algunas fotos pero ya os adelanto que no son muy buenas porque el aquel momento ni estaba inscrito en Ciao ni tenía pensado escribir una opinión sobre este lugar. Espero que sirvan al menos para que os hagáis una idea.

SITUACIÓN DEL "PALACIO"


Este albergue se encuentra en la localidad de Mestas de Con, un pueblecito de poco más de 200 habitantes situado al este de Asturias y cercano a Cangas de Onís, el municipio más grande que tiene a su alrededor. Es por lo tanto muy fácil llegar hasta el albergue porque el pueblo tiene muy poquitas calles. Por Mestas de Con pasa la carretera AS-114.

¿Hay algo de interés en Mestas de Con?


Pues la verdad es que no. Yo salí una noche con unos cuantos de clase a dar una vuelta por el pueblo y el único atractivo que tiene es una sidrería donde eso sí, sirven de maravilla esta riquísima bebida, incluso te dejan practicar con la botella y el vaso. El pueblo tiene también una iglesia, la de San Pedro, ubicada en la parte alta de la localidad, con dos portadas y sin ningún detalle que merezca la pena comentara aquí. Para los que como a mí, les gusten los hórreos, Mestas de Con, tiene buenas muestras de ellos.

Si queréis más animación os tendréis que acercar por lo tanto a Cangas de Onís, con su bellísimo puente romano y algunos bares y discotecas.

¿CÓMO SON SUS "NOBLES" INSTALACIONES?


El albergue está compuesto por dos tipos de instalaciones para alojarse, con una capacidad total de 220 plazas.

1. El edificio principal


Está compuesto por unas cuantas habitaciones con baño, que pueden ser dobles o múltiples, con capacidad de hasta 6 personas. Aquí se alojaron los profesores, por lo que poco os puedo decir de ellas.
Sí que conozco el edificio anexo, en el que se encuentra el COMEDOR, formado por mesas para 8-10 personas con grandes bancos para sentarse. En total pueden comer allí unos 200, nosotros éramos casi 60, por lo que andábamos sobrados de espacio.
Cuenta además con una pequeña recepción y con otra sala que llaman "multivalente"; cuando yo fui era una especie de discoteca a la que yo apenas acudí porque estaba mejor la de Cangas de Onís.

2. Las cabañas


Es donde yo me alojé las 2 noches que estuvimos allí. Están construidas en madera y cuentan con una ventana y un porche. Se encuentran dispuestas en una pendiente con 3 niveles, hay 6 cabañas por nivel. Cada cabaña está separada de la siguiente por una pequeña franja de hierba
Dentro, justo enfrente de la puerta (a 1 metro de distancia) está el baño, formado por un lavabo, ducha, WC y con una pequeña ventana en su parte posterior.

Para dormir hay 3 literas, por lo que la capacidad máxima es de 6 personas; mi cabaña se llenó al completo. En la parte derecha de la cabaña hay una litera, mientras que en la izquierda, seguidas una de otra, hay dos. No hay escaleras para subir a la litera de arriba.
Cuentan también con dos pequeñas estanterías pero apenas

Fotografías
  • Complejo Vacacional Palacio de la Teyería, Mestas de Con Complejo Vacacional Palacio de la Teyería1
  • Complejo Vacacional Palacio de la Teyería, Mestas de Con Complejo Vacacional Palacio de la Teyería 2
  • Complejo Vacacional Palacio de la Teyería, Mestas de Con Complejo Vacacional Palacio de la Teyería 3
  • Complejo Vacacional Palacio de la Teyería, Mestas de Con Complejo Vacacional Palacio de la Teyería 4
Complejo Vacacional Palacio de la Teyería, Mestas de Con Complejo Vacacional Palacio de la Teyería1
Las cabañas
hay sitio para dejar las maletas o mochilas. Es importante recalcar que en el baño no encontraréis ni toallas ni los accesorios habituales de los hoteles, por lo que todo eso habrá que meterlo en la maleta.
Las cabañas están, según la información que me dieron al llegar, equipadas con calefacción, agua caliente y bien aisladas térmicamente.
Las pertenencias están seguras porque la puerta de cada cabaña se cierra con llave que eso sí, debe llevar y no perder uno de los que se aloje en ella: en nuestro caso, me consideraban todos como el más responsable así que yo me encargué de la llave.
Del estado de limpieza, de las camas, etc, hablaré más adelante en el apartado de opinión.

3. Otras instalaciones


Encontraremos también un campo de fútbol, aparcamiento, zonas verdes y una piscina que cuando yo fui no estaba operativa porque acababa de empezar el mes de abril y hacía bastante frío.

PRECIOS


Los precios varían en función del sitio en el que nos alojemos y del número de personas que vayan.

EDIFICIO PRINCIPAL: Oscila entre los 18 € por persona si en la habitación hay 2 individuos hasta los 12,50 € si se comparte la estancia entre 6 personas.
CABAÑAS: Sólo pueden ser ocupadas a partir de 4 personas, con unos precios que oscilan entre los 15 y los 12,50 €.

COMIDA: Por el desayuno hay que pagar 2,50 € y por el almuerzo o la cena 7,50 €.

Nosotros el desayuno y la cena los realizábamos en el albergue, mientras que para el almuerzo nos daban una bolsa picnic porque pasábamos el día fuera.

Desconozco si las horas de ocupación y de dejar las habitaciones son igual que las de los hoteles o tienen otro horario establecido. Para más información hay páginas que lo cuentan todo mejor de lo que yo lo pueda hacer y en las que además podéis hacer la reserva directamente desde ellas, yo como me corresponde, me centro en contar mi experiencia.

***OPINIÓN***


Veamos mi opinión

LA ÚNICA VENTAJA


Lógicamente la única cosa buena de alojarse en este "Real Sitio Palaciego" es el PRECIO, ya que sale muy ecómica la estancia, especialmente si se acude en grupos de 5 ó 6 personas y más aún si se hace en grupo como hice yo.

Mi instituto ya había hecho ese viaje a Asturias en años anteriores y el alojamiento siempre había sido el mismo, el Palacio de la Teyería. Imagino que el profesor organizador nos llevaría a este albergue precisamente por eso, por el precio; en el año 2006 aún no había crisis pero en estos viajes escolares siempre se busca que la cuantía a pagar sea lo más reducida posible. Desde luego que si no es por el precio no entiendo cómo se puede repetir alojamiento en un sitio así un curso tras otro, es más, después del año en el que yo fui se continuó haciendo lo mismo.

LOS MÚLTIPLES INCONVENIENTES


Antes me limité a describir lo más objetivamente posible el Palacio de la Teyería. Ahora veréis que me tengo que contradecir en algunas de las cosas que puse.

Primera impresión


Llegué al Palacio de la Teyería bastante cansado, a última hora de la tarde, tras varias horas nocturnas de autobús, sin haber dormido y con los más de 20 km de la Ruta del Cares en mis piernas. De esta forma, lo que más quería era ducharme, una buena cena y una cama para dormir largo y tendido.
Según iba llegando aquello parecía muy bucólico, todo muy verde, las cabañas, vamos, como si estuviéramos en los Alpes de Heidi. Sin embargo, al bajar del autobús ya encontré el primer inconveniente: una buena cuesta sin asfaltar para llegar hasta las cabañas. ¿Cómo se puede tener algo así de recibimiento a los viajeros? Lógicamente había que cargar con las maletas porque llevarlas arrastrando suponía cargarse las ruedas para siempre. Suerte que en el reparto de las cabañas los chicos estábamos en las del primer nivel porque subir más arriba habría acabado con mis ya escasas fuerzas. Menos mal que no llovía porque como hubiera habido barro ya habría sido sensacional.

Llegada a la cabaña


Al entrar en la cabaña las encargadas de limpiarlas estaban todavía "arreglándolas". He puesto comillas porque su concepto de cambiar las sábanas era darles la vuelta o como mucho sacurdirlas en la ventana y con eso ya estaban listas para el siguiente huésped, una auténtica guarrería, no sé cada cuánto las lavarían si es que lo hacían alguna vez. Por suerte el profesor que organizaba el viaje sí que nos previno de eso y nos aconsejó llevarnos nuestro propio saco de dormir, algo que dudé al principio porque me ocupaba mucho sitio en la maleta pero que agradecí nada más entrar en la cabaña y ver a esas señoras tan limpias y cuidadosas. De esta forma, viví una experiencia nueva: dormir en una cama pero dentro del saco de dormir. La almohada ni la usé. Si os dais cuenta, con lo que ya os he contado hasta ahora, conviene ir a este albergue con una maleta grande al tener que meter el saco de dormir y la toalla.

Estado de la cabaña


A pesar de no ser muy antiguas, las cabañas estaban ya bastante deterioradas, con numerosos desperfectos en la madera.

El estado de limpieza como os podréis imaginar no era muy bueno que digamos pero en comparación con otras deficiencias del albergue, no estaba del todo mal.

El colchón era duro y no muy cómodo pero fue algo que no me importó demasiado porque la primera noche que pasé allí estaba, como dije antes, agotado y me dormí enseguida y en la segunda, acostándome a las 6:30 y levantándome a las 8, no tuve casi ni tiempo de estar incómodo en la cama.
Yo dormí en la litera de abajo porque las de arriba no me daban mucha seguridad.

Ya he comentado que el espacio para dejar las maletas era muy reducido, no pido que haya mesas, sillas o armarios porque estamos hablando de un albergue, pero si la capacidad de las cabañas es de seis personas, que se tenga en cuenta que cada una de ellas irá acompañada de una maleta o mochila considerable y que en algún sitio hay que ponerlas. En relación con esto también está el tema de la escasez de enchufes, ya que en estos tiempos en los que todo el mundo tiene móvil, qué menos que poner seis enchufes aunque sólo sea por el tema de cargar los teléfonos, más aún cuando es un lugar en el que los huéspedes suelen ir sólo a dormir y no únicamente se dispone de la noche para efectuar la carga de las baterías.

Teniendo en cuenta el clima de Asturias y el reducido espacio de las cabañas, no estaría mal poner unas cuerdas de tender la ropa en el exterior de las mismas porque si se llega al albergue con la ropa mojada no hay sitio donde dejarla para que se seque. Es algo muy sencillo con el que se haría un gran favor a los huéspedes, especialmente si les pilla un chaparrón y no tienen mucho más que ponerse para los días siguientes.

Vamos ahora con el baño. Su limpieza, un poco descuidada pero tampoco se puede afirmar que estuviera muy sucio. Era eso sí muy pequeño y sin nada de espacio para poner los útiles de aseo, que repito, hay que llevárselos de casa.
Al menos en mi cabaña, la mampara de la ducha no cerraba bien, por lo que había que tener cuidado si no se quería mojar lo de fuera. El agua caliente, cuando la había (ahora trataré este asunto) se regulaba muy mal porque el grifo estaba bastante deteriorado. El agua del lavabo, además de tener poca presión, salía algo amarillenta, por lo que no recomiendo su consumo aunque en ningún sitio pusiera que no fuera potable.

Unas cuantas mentirijillas


Como os he puesto en la primera parte de la opinión, en teoría, las cabañas tienen agua caliente, calefacción y están aisladas térmicamente, pues bien, eso no es cierto, así que si después de leerme aún os quedan ganas de ir por allí, mejor que sea en verano.

EL AGUA CALIENTE
En mi cabaña apenas había, aunque eso sí, cuando venía lo hacía casi hirviendo por lo que ducharse a gusto, para mí un placer después de una larga caminata como la Ruta del Cares, era algo complicado. Sin embargo los que estábamos en esa cabaña nos sentimos afortunados porque hubo compañeros que no disfrutaron ni de una sóla gota de agua caliente.

LA CALEFACCIÓN Y EL AISLAMIENTO TÉRMICO
La calefacción, sencillamente, no existía. Yo cuando más acusé el frío fue por las mañanas, ya que desperté helado los dos días. Hay que tener en cuenta que dormía con bastante más ropa que la que habitualmente me pongo en casa y en un saco de dormir. Éramos además 6 chicos de 17 años durmiendo en un espacio muy pequeño, que eso de por sí, ya caldea el ambiente, por lo que imaginaos el frío que hacía. Al salir de la ducha también se quedaba uno "pajarito", especialmente si te había tocado agua fría.

A todo esto hay que añadir que en algunas cabañas se iba momentáneamente la luz, por lo que las comodidades del primer mundo como que no se cumplen muy bien en este rincón de Asturias.

Las instalaciones de fuera


Las zonas con vegetación, debido al clima de la zona se encontraban muy verdes, ello unido a que estaban mejor cuidadas que las cabañas, hacía que los alrededores del albergue fueran muy bonitos. La piscina, a pesar de no estar abierta ni llena, no tenía mala pinta a pesar de no ser muy grande. El campo de fútbol no lo vi de cerca porque odio ese deporte pero los que echaron un partido me contaron que su estado, y especialmente el de las porterías, no era muy bueno.

El comedor y la comida


De todas las estancias, el comedor era la más cuidada, limpia y, me atrevo a decir, bonita, con un techo de madera "a lo antiguo" y con las paredes pintadas de amarillo. Las mesas, de madera, eran muy amplias, con mucho sitio para poner la comida ( y para corretear las hormigas...). Los asientos eran muy cómodos.

Veo adecuado que tratándose de un albergue se usen cubiertos, vasos y platos de plástico y que sea cada uno el que se sirva, recoja y limpie lo suyo.

La comida, antes de que aparecieran en escena mis queridas hormigas no me parecía mala, no era ni mucho menos la de mi casa ni la que podamos encontrar en un hotel o un restaurante pero bueno, como no parábamos en todo el día, teníamos hambre y comíamos lo que hubiera. Lo que más me gustaba era la bolsa de picnic, especialmente la empanada gallega que pude degustar en la playa de Gijón.
Después de lo de las hormigas ya me di cuenta que las condiciones higiénicas de la cocina no eran las más adecuadas del mundo.

El personal del albergue


Yo no tuve apenas trato con ellos pero ya os he ido dando pinceladas sobre su forma de ser, muy descuidados para adecentar las cabañas y bastante pasotas ante los problemas que se nos presentaban. Si lo de las sábanas lo hacían con nosotros delante no quiero ni pensar lo que harán cuando no les vea nadie.


La situación del albergue


Comento para terminar mi impresión sobre la localización del albergue.
Para alojarse en él hay que depender necesariamente de un coche o como en nuestro caso, de un autobús, porque como os imaginaréis Mestas de Con no tiene estación de tren o de autobús y en ella no hay nada de interés para ver. De esta forma, teniendo en cuenta el gasto en combustible y en tiempo puede que el ahorro que aparentemente supone alojarse en el Palacio de la Teyería, al final se quede en poca cosa, más aún con el mal estado de las carreteras de esa zona.

Por otra parte, si analizamos el sitio en el que está Mestas de Con, nos damos cuenta de que está cerca de algunas de las atracciones turísticas más importantes de Asturias, como por ejemplo el Museo de la Mina, la Ruta del Cares, Covadonga y sus lagos, Oviedo, Ribadesella o Gijón. Así, planificar rutas desde el albergue resulta bastante sencillo por los pocos kilómetros que lo separan de estos bellísimos lugares de los que espero opinar en esta página exceptuando el Museo de la Mina, del que ya escribí hace unos meses.

CONCLUSIÓN


Pues esta la historia de cómo un lugar que se denomina "Palacio" resultó ser uno de los peores alojamientos en los que he estado y al que no volveré jamás. Creo que por esos precios tiene que haber en Asturias sitios algo más decentes que este. Tengo que recalcar que yo me alojé en las cabañas y todo lo que he dicho va referido a ellas, las habitaciones del edificio principal, según me han contado los profesores, son algo mejores pero tampoco para "tirar cohetes".

Si los empleados cambian su actitud, acondicionan bien el albergue y cuidan detalles como el de las hormigas o lo de las sábanas, creo que el Palacio de la Teyería sería un buen enclave para la realización de viajes como el mío o de otro tipo, por ejemplo campamentos de verano, más aún teniendo en cuenta el extraordinario paisaje que le rodea.

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Comentarios sobre esta opinión
danigon1

danigon1

29.09.2011 20:04

super bien detallado todo, muy bien explicado

Insomniaa

Insomniaa

08.06.2011 19:08

hombre, lo mejor en un albergue es llevar tu propio saco de dormir, por si las mosquis XD. De nuevo, felicidades por el diamantazo!! ;))

Peter

Peter

08.03.2011 13:19

Lo tendré en cuenta. Gracias.

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