Si vais a ir a París pero tenéis poco tiempo no os agobiéis, es posible visitar la ciudad en pocos días, pero, por supuesto, habrá que prescindir de determinadas actividades y tener claro qué se quiere ver. Organizarse es la clave, estamos ante una ciudad muy grande que ofrece mil y una atracciones y hay que tener claro qué queremos ver.
Si vamos para pocos días la primera decisión es si queremos ver museos y monumentos o la ciudad en sí. Por mi cumpleaños me regalaron una escapada de tres días a París, una ciudad que no conocía y que me atraía mucho, pero con sólo tres días muchas cosas iban a quedar en el tintero. Dado que no conocíamos París decidimos que nos dedicaríamos a pasear por la ciudad y a ver los monumentos por fuera, dejando para una próxima visita los museos, aunque también nos apetecían mucho.
Y han sido tres días que han dado para mucho, hemos visto muchísimas cosas y nos hemos quedado con ganas de más. Si se quiere, en tres días se pueden ver muchas cosas pero también he de decir que pocas veces me había cansado tanto como en París.
ASPECTOS ÚTILES PARA UNA ESCAPADA
TRANSPORTE: París es una ciudad enorme y no tiene un centro bien definido, hay grandes distancias entre Nôtre Dame y la torre Eiffel, por ejemplo, o entre la Sainte Chapelle y Montmartre. Si se tiene poco tiempo puede ser útil abusar del transporte público para ir de un lado a otro y así ganar tiempo.
París tiene una buena red de metro, que cubre toda la ciudad, con casi una parada en cada esquina y con trenes que pasan frecuentemente. También por París pasa el RER, una especie de tren de cercanías, con pocas paradas por la ciudad y bastante rápido. La única pega que le encuentro, tanto al metro como al RER, es que los transbordos son larguísimos y que en muchas estaciones hay que subir muchísimas escaleras y apenas hay escaleras mecánicas o un triste ascensor para personas ancianas, discapacitadas, con maletas o con cochecito de bebé.
El metro funciona cada día de 5.20 a 1.20h (los sábados hasta las 2.20h) y el RER funciona cada día de 4.45 a 1.30h.
Los billetes son los mismos para el metro que para el RER siempre que el destino al que vayamos esté en las zonas 1, 2 y 3 (el núcleo de la ciudad, donde está todo lo destacado excepto Versalles o Disneyland París) y del metro al RER se hace transbordo sin tener que pagar otro billete.
A día de hoy los billetes sencillos valen 1'5€, el abono de 10 billetes vale 11'10€ y existe la tarjeta ParisVisite que permite un uso indeterminado de trayectos durante 1 día (8'50€), 2 días (13'95€), 3 días (18'60€) o 5 días (27'20€) dentro de las zonas 1-3. También existe la posibilidad de comprar la tarjeta para todas las zonas, a un precio superior. La tarjeta ParisVisite es una buena opción porque las distancias son grandes, y ofrece descuentos para determinados monumentos. Aunque en un inicio lo habíamos previsto, finalmente no la usamos porque somos masoquistas y preferimos ir andando a todas partes y con un abono de 10 para los dos ya pasamos. Eso sí, nos cansamos como nunca en la vida.
Para información más detallada y actualizada podéis visitar la web www.ratp.fr (se puede seleccionar el idioma español).
DEL AEROPUERTO A LA CIUDAD: Se puede ir en taxi o bien buscar la opción económica, el RER. El billete es especial, porque el aeropuerto está fuera de la zona de la ciudad, actualmente sale por 8'20€ por persona. La línea B (azul) de RER va tanto al aeropuerto Charles de Gaulle como al aeropuerto Orly y tiene varias paradas en la ciudad en la que podréis hacer transbordo al metro o a otra línea de RER para que os acerque a vuestro hotel.
PARIS MUSEUM PASS: Si vuestra opción es ver museos y monumentos os puede interesar la tarjeta Paris Museum Pass. Es una tarjeta para 2, 4 o 6 días, a un precio de 30€, 45€ o 60€ respectivamente, que da derecho a entrar tantas veces como se quiera a más de 60 museos y monumentos de París y la región. Obviamente, no dará tiempo de entrar a todos ellos pero, por ejemplo, sólo con ir, en dos días, al Louvre (9€), al Musée d'Orsay (7'50€), a las torres de Nôtre Dame (7'50€), a la Sainte Chapelle (6'50€) y al Arco de Triumfo (8€) ya sale a cuenta. Además, si queréis ver el Louvre a fondo, para lo que se necesita más de un día, esta tarjeta permite la entrada tantas veces como se quiera y en la mayoría de los monumentos evita tener que hacer cola. El único monumento imprescindible que no está comprendido en la Paris Museum Pass es la torre Eiffel.
Para más información podéis consultar la web www.parismuseumpass.com (se puede seleccionar el idioma español).
PARÍS EN TRES DÍAS: NUESTRA OPCIÓN
Ya he dicho que era nuestra primera visita a París y elegimos pasear, ver la ciudad, respirar su ambiente, aunque había determinados monumentos que no queríamos dejar de ver: Nôtre Dame, la Sainte Chapelle, la torre Eiffel y el Louvre si era posible.
Os cuento como organizamos nuestros tres días en París y como les sacamos el máximo rendimiento posible, por si os puede ser útil para organizar vuestro viaje. Que quede claro que todo lo que vimos lo vimos bien, sin ir corriendo, sin prisas y sin estresarnos.
No voy a hablar de los museos que no visitamos porque son muchos (el de Rodin, el de Dalí, el de Picasso, el de Cluny...) pero por internet encontraréis información si queréis.
DÍA 1 (medio día)
Llegamos un viernes a la hora de comer. Las comidas en Francia son sobre las 12.30-13h y las cenas sobre las 19.30-20h, aunque siempre se puede encontrar donde comer algo a "horas españolas".
Por proximidad a nuestro hotel, empezamos visitando la ÎLE DE LA CITÉ. En ella se puede visitar la catedral, las torres y la cripta de NÔTRE DAME. La entrada a la catedral es gratuita y destacan dos magníficos rosetones. Pero lo más impactante será visitar sus torres. La entrada vale 7'50€ y hay que subir unos 420 escalones (sin ascensor, por supuesto) para llegar a lo más alto de las torres, pero la vista vale la pena, igual que poder ver de cerca las magníficas gárgolas. Si vais en temporada alta os puede pasar como a nosotros: la cola es de una hora, más o menos. De la cripta no puedo decir nada porque no la visitamos. Más información en www.notredamedeparis.fr
Siguiendo en la Île de la Cité tenemos la SAINTE CHAPELLE, una joya del gótico. Su entrada cuesta 6'50€. Lamentablemente no pudimos visitarla porque estaba cerrada por motivos de seguridad. Había unos andamios pero pese a las obras la capilla estaba abierta pero ese día habría pasado algo y estaba cerrada, sin que pudieran informar de cuando volverían a abrirla. Nos tuvimos que quedar con las ganas... Información práctica en www.sainte-chapelle.monuments-nationaux.fr/fr/bdd/page/visites
En el mismo conjunto que la Sainte Chapelle está el Palacio de Justicia y la CONCIERGERIE. Junto con la Sainte Chapelle es lo que queda del Palacio de la Cité y en el siglo XV fue convertida en prisión y es donde estuvo presa María Antonieta antes de su ejecución. Se puede visitar por 6'50€, aunque nosotros lo dejamos para una próxima visita. Más información en www.conciergerie.monuments-nationaux.fr/fr/bdd/page/visites
A continuación fuimos hacia el LOUVRE. Desde la Île de la Cité es un breve paseo por el que pasaremos por el PONT NEUF que, pese a su nombre, es el más antiguo de París.
Si vais con poco tiempo a París la visita al Louvre os puede suponer una gran duda como a nosotros, quita demasiado tiempo pero, a la vez, cómo se puede prescindir de su visita... Tuvimos suerte de que fuera viernes, ya que los miércoles y los viernes abren en horario nocturno de 18 a 22h (la hora normal de cerrar es a las 18h) por una tarifa reducida de 6€ (los viernes gratis para los menores de 26 años). Son sólo cuatro horas pero el horario nocturno va muy bien para combinarlo con otras visitas el mismo día y seleccionando previamente qué se quiere ver saldremos satisfechos de la visita. Los exteriores del museo también valen la pena, como la famosa pirámide de cristal o el arco del triumfo del Carrousel. Para más información y visita virtual www.louvre.fr
DÍA 2 (tanto el día 2 como el 3 los pasamos enteros en París, por lo que es intercambiable lo que se hace un día o el otro, pero, intercambiándolos o no, el orden es el lógico, por la proximidad entre los monumentos)
Os aviso que hacer este recorrido andando, como nosotros, es mortalmente agotador: si alguien lo sigue luego no quiero quejas ni reclamaciones. En este día nos centramos, por cuestión de tiempo, a pasear y ver exteriores.
Salimos del hotel, situado cerca de la Gare de Lyon, y, por proximidad, empezamos por la zona de BEAUBOURG y LES HALLES. Se trata básicamente de pasear y captar el ambiente. En esta zona destaca el CENTRO GEORGES POMPIDOU. En el edificio, aparte de una biblioteca y de exposiciones temporales, encontramos en Museo Nacional de Arte Moderno. Nosotros solo vimos el edificio por fuera, que es extremadamente curioso y habrá a quien le parezca feo. Destacan sobretodo los tubos de colores, aquellos que normalmente se esconden, los azules son para el aire acondicionado, los verdes para el agua, los amarillos para la corriente eléctrica, los blancos son pozos de ventilación y los rojos para zonas de circulación, como escaleras. Para más información sobre el centro, http://www.cnac-gp.fr/Pompidou/Accueil.nsf/tunnel?OpenForm (opción de elegir idioma español).
También podéis ver -si es que cuando vayáis ya le han quitado el andamio- la TORRE DE ST-JACQUES, de 1523, que es todo lo que queda de una iglesia, punto de encuentro de los peregrinos que iban a Santiago de Compostela.
A continuación fuimos hacia la zona de LES TUILERIES. En la zona, aparte del Louvre, podemos ver el PALAIS ROYAL, antiguo Palacio Real que alberga ahora el Consejo de Estado, y la COMÉDIE FRANÇAISE, que tiene sus raíces en actores del siglo XVII, como Molière.
Paseamos por el JARDÍN DES TUILERIES, que nos gustó mucho. Dicho jardín va del museo del Louvre hasta la PLACE DE LA CONCORDE. Es una plaza enorme, de más de 8 hectáreas, donde estuvo situada la guillotina durante la Revolución. En el centro de la plaza está el famoso Obelisco de Luxor, traído por Napoleón.
A continuación, nos acercamos a ver la iglesia de la MADELEINE. Vale más la pena su fachada, de estilo neoclásico, que su interior. Y de allí fuimos a la PLACE VENDÔME. Conforme te vas acercando el lujo se respira: tiendas de diseñadores y joyerías, de las muy muy caras. En la propia plaza encontramos más joyerías y el hotel Ritz, y en su centro una columna con una estatua de Napoleón.
Seguimos hasta la zona de la Opéra, en la que lo más destacado es la OPÉRA PARIS GARNIER. Diseñada por Garnier, de ahí su nombre, con un pabellón para el emperador, construido después de que intentaran asesinarlo frente a la Ópera.
A continuación nos acercamos a la zona de ST-GERMAIN-DES-PRÉS, donde hay tres cafés en los que se reunían intelectuales como Sartre, Voltaire o Hemingway, Les Deux Magots, el Café de Flore y el Procope, que presume de ser el primer café del mundo.
En esta zona también esta el MUSEO D'ORSAY, que me quedé con las ganas de visitar. Se trata de una antigua estación de ferrocarril que se convirtió en museo del arte de los años 1848 a 1914. Más información en http://www.musee-orsay.fr (también en español).
De ahí nos fuimos a MONTMARTRE en metro. La distancia es considerable y teniendo en cuenta que todo el paseo anterior ha sido andando, el metro nos acerará más rápidamente y aprovecharemos para descansar.
Bajamos en la estación de Abbesses, que queda cerca del funicular que sube hasta el Sacré-Coeur. La subida es considerable y más cuando se lleva todo el día andando, pero decidimos subir a pie.
El SACRÉ-COEUR es una iglesia inmensa, que se ve desde muchos puntos de París, y corona la colina de Montmartre. Es más bonita por fuera que por dentro, aunque en su día fue muy criticada. Está construida en una piedra blanca que cuando llueve (lo que ocurre frecuentemente en París) desprende una sustancia que emblanquece aun más la construcción, lo que me parece la forma ideal de autoconservación de un monumento. Para más información http://www.sacre-coeur-montmartre.com/.
En Montmartre hay que callejear y sobretodo no dejar de ver la PLACE DU TERTRE, que desde el siglo XIX acoge a pintores que exhiben sus obras. También en la plaza hay muchos restaurantes, aunque en las calles cercanas también encontraremos otros con precios más interesantes. Nosotros cenamos en uno que había sido lugar de encuentro de pintores como Toulouse-Lautrec, Monet, Van Gogh, Picasso o Utrillo. De hecho, en el Centro Pompidou hay un cuadro de Utrillo, llamado "Le Consulat", en el que aparece este restaurante. El restaurante se llama también Le Consulat y está en la esquina de las calles Saules y Saint-Rustique.
Tras cenar, paseamos un poco más bajando hasta el barrio de PIGALLE, lleno de cines X y sex-shops. Allí, en el Boulevard de Clichy, la calle principal, está el famosísimo MOULIN ROUGE. Para información sobre espectáculos y reservas podéis consultar la web http://www.moulinrouge.fr, pero hay que tener en cuenta que los precios son elevados, solo el espectáculo ronda los 90-100€, y si se quiere cenar el menú más barato no baja de 145€. Nosotros solo lo vimos por fuera...
DÍA 3
Cogimos el metro de buena mañana para ir a la TOUR EIFFEL. Lo ideal es subir un día despejado, porque habrá mejor visibilidad, pero en París el tiempo es como es y puede que no aparezca el sol en todos los días del viaje.
En verano la torre abre de 9 a 0.45 horas, siendo la última subida a la cumbre a las 23 horas. Mi opinión personal es que vale más la pena de día ya que de noche lo único que podremos ver serán puntos de luz. Sin duda, de noche es más bonito ver la torre desde abajo que París desde arriba.
Hay tres niveles a los que se puede subir: el primero está a unos 58 metros y subir cuesta 4'50€, el segundo está a 115 metros y subir cuesta 7'80€ y el tercero está a 276 metros y subir cuesta 11'50€. Me parece caro pero no se puede ir a París y no subir a lo alto de la torre, por las vistas y por la impresión que causa. Estos precios son si se sube en ascensor, se puede acceder andando hasta el segundo nivel por un precio de 4€.
La altura total de la torre, contando la antena, es de 324 metros, lo que hace que se la vea desde toda la ciudad.
En temporada alta las colas para subir son tremendas, se suele tardar una hora y media hasta poder coger el primer ascensor, que deja en el segundo nivel. De ahí, para llegar al tercer nivel, hay que coger otro ascensor, y la cola ronda los treinta minutos. Si se sube andando no hay cola pero son muchísimas escaleras y si se lleva día y medio andando sin parar por París el riesgo de colapso es importante. La espera de hora y media para el ascensor también cansa, pero menos. Calculad una mañana entera para su visita completa.
De noche la iluminación embellece la torre y a cada hora en punto, durante los primeros diez minutos, multitud de bombillas se encienden y se apagan. Personalmente me pareció una especie de árbol de navidad, prefiero la iluminación sin más, sin el juego de luces. Tenéis más información en http://www.tour-eiffel.fr (también en español).
A continuación paseamos por los jardines de los CHAMPS DE MARS hacia LES INVALIDES, hospital militar en su día, junto a la IGLESIA DEL DÔME, donde está enterrado Napoleón. La entrada cuesta 8€ y a nosotros nos quedó pendiente para una próxima escapada a París. Más información en la web www.invalides.org
Cruzamos el Sena por el PUENTE DE ALEXANDRE III, el más ostentoso y lujoso de París, para llegar al PETIT PALAIS, al GRAND PALAIS y al PALAIS DE LA DÉCOUVERTE, construidos para la Exposición Universal de 1900. Éste último alberga el museo de las ciencias de París y estaba cubierto por un andamio, igual que el Grand Palais. Los tres pueden ser visitados previo pago.
Los palacios quedan junto a los CHAMPS ELYSÉES, que nos llevarán hasta la PLACE CHARLES DE GAULLE (L'ÉTOILE), una inmensa plaza de la que parten doce calles y en cuyo centro está el ARC DE TRIOMPHE, monumentos proyectado por Napoleón para memoria de las glorias militares francesas. Su altura es de casi 50 metros y en su interior alberga un museo militar, aunque su mayor atractivo son las vistas desde la terraza. La entrada cuesta 8€ y la subida es a pie. Más información en http://arc-de-triomphe.monuments-nationaux.fr
De ahí fuimos, esta vez en metro, al QUARTIER LATIN. Primero fuimos al COLISEO DE LUTECIA, los restos de un antiguo coliseo romano de fines del siglo II. Está en un parque abierto al público pero su visita resulta algo decepcionante.
Después vimos la SORBONE, la Universidad de París, ST-ETIENNE-DU-MONT, bonita iglesia gótica donde está el altar de la patrona de París, Santa Genoveva, y el PANTHÉON, que en un inicio fue una iglesia y es donde están enterrados los grandes de Francia. La entrada cuesta 7'50€ y tenéis más información en http://pantheon.monuments-nationaux.fr
Otra cosa que nadie puede dejarse perder es hacer un crucero por el Sena. Hay varias compañías que los ofrecen, suelen durar poco más de una hora y su precio ronda los 10€. También hay otros que ofrecen cena a bordo, aunque aquí los precios se disparan y hay que ir vestido elegante. Recomiendo hacerlo cuando empieza a oscurecer ya que así podréis ver iluminados los monumentos de la ribera del Sena. Tenéis información en www.bateaux-mouches.fr, www.bateauxparisiens.com o www.vedettesdupontneuf.fr.
DÍA 4 (pocas horas)
Teníamos poco tiempo antes de ir al aeropuerto, por lo que dejamos la visita de la zona cercana al hotel para el último día.
Se trata de la zona del MARAIS. Primero fuimos hasta la PLACE DE LA BASTILLE, donde no queda rastro alguno de la prisión destruida durante la Revolución, salvo unos ladrillos en el suelo que indican donde estaba ubicada. En la plaza encontramos la COLUMNA DE JULIO, coronada con la estatua del genio de la libertad, y la OPÉRA DE PARIS, inaugurada el 14 de julio de 1989.
A continuación vamos a la PLACE DES VOSGES, una plaza cuadrada, rodeada por casas que son todas iguales, en una de ellas vivió Víctor Hugo. Es una plaza que se escapa de los circuitos turísticos tradicionales pero si se puede, merece la pena visitarla.
De ahí, pasamos por la RUE DES ROSIERS, núcleo del barrio judío, con alguna sinagoga y algún rabino a la vista. Y de ahí, al HOTEL DE VILLE, un precioso edificio del siglo XIX, reconstrucción del original del siglo XVII, destruido en un incendio. Y, por último, el HOTEL DE SENS, edificio medieval que en el siglo XVI se convirtió en fortaleza de los Borbones, de los Guisas y del cardenal Pellevé.
Que disfrutéis el viaje.
30.07.2011 17:39
Trataré de estar más de tres cuando vaya, pero gracias por la información. Un buen diario del viaje. Saludos.
13.10.2010 18:37
Bueno bueno, grandes comentarios que me sirven para seguir cogiendo ideas. Entre Ciao y mis colegas del curro que son la mayoría franceses me podré pegar un buen viajito jejeje! Gracias!
01.08.2010 20:53
Das información muy útil que sin duda pondré en práctica. Muchas gracias ;)