Esta opinión ha sido evaluado como útil de media por 2 miembros de Ciao
Hace apenas tres meses visité al Parque Nacional Canaima, en el sur de Venezuela. Mi experiencia, así como la de mis familiares fue fantástica. Es una tierra con un embrujo especial; yo diría que mágico. Después de una larga travesía en "curiara" (canoas que usan los indígenas de la zona), nos tocó meternos en la selva y subir hasta el mirador. Nunca olvidaré lo que sentí cuando después de subir todo aquel trecho vi encumbrado frente a mi, majestuoso e imponente al Salto Ángel, la catarata más grande mundo. No sabría como poner en palabras la belleza de ese coloso... Allí me quedé estasiada contemplándolo hasta que la lluvia que comenzó a caer nos obligó a mi y al resto de los cientos de turistas que había a descender la cumbre antes de que nos agarrara la noche en la selva. Yo recomendaría a aquellos turistas que les gusta la ecología, la naturaleza "salvaje", que visiten a este lugar para que tengan la dicha de recrearse en Todo el espectáculo que es no sólo el Salto Ángel, sino todos los paisajes de la zona, y que lo combinen con "La Gran Sabana". Inolvidable...