Pura vida
12.11.2002
Ventajas:
Flora y fauna salvaje
Desventajas:
-
Recomendable:
Sí
 Tommy_Gun
Sobre mí:
usuario desde:13.03.2002
Opiniones:22
Confianza conseguida:36
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 54 miembros de Ciao
Embarcamos con Iberia en Valencia (nunca he comprendido porqué la acción de meterse en un avión se llama embarcar...??) y facturamos los equipajes hasta San José, el avión a Madrid salió con más de dos horas de retraso y por los pelos no perdimos el avión de Madrid a Miami. En este último vuelo el avión era gigantesco, los asientos incómodos, la comida pésima y lo peor de todo, la atención al pasajero por parte de las azafatas lamentable. En Miami tuvimos que pasar por tránsitos para poder coger de nuevo el avión Miami-San José. (La emoción, el sueño y la torpeza hicieron que perdiéramos los pasaportes dos veces, una vez en Madrid y otra en San José, pero un operario del aeropuerto primero y unos compañeros de viaje después recuperaron nuestra documentación)
Después de diecinueve horas deambulando por aviones y pasillos de aeropuerto aterrizamos en San José. Era de noche y la ciudad pasó desapercibida a mis ojos, pero ya en la salida del aeropuerto pude apreciar un exceso de atención hacia el turista ( a cambio de propina, claro), esta atención fue una constante durante todo el viaje. Llegamos al hotel de San José transportados en una especie de minibús autóctono, nos habían dejado como obsequio de luna de miel una botellita de ron en la habitación del hotel, pero mi punto de cansancio era tal que no me apetecía, así que decidimos dormir, al día siguiente nos esperaba un largo viaje hacia TORTUGUERO. Tortuguero está situado en el noreste del país y está bañado por el mar Caribe.
PRIMER DÍA EN TORTUGUERO Cuatro horas en autobús (por decir algo, realmente era una fragoneta cutre) y una parada para almorzar fue el tiempo necesario hasta llegar al embarcadero que nos conduciría a través de canales hasta Tortuguero. Por el camino ya empecé a disfrutar, ya que atravesamos el parque Braulio Carrillo, un parque formado por bosque primario y donde la vegetación crece por castigo.
Ya en el embarcadero subimos a una lancha para el transporte de turistas, ésta nos llevaría hasta nuestro hotel en Tortuguero (Jungle Lodge). Durante el camino en lancha la vegetación fue creciendo y una cortina de bosque de más de diez metros nos escoltaba en nuestro viaje por los canales del río Pachira. Al principio una multitud de aves (con complicadísimos nombres a los que mi memoria no es capaz de acceder) salieron a nuestro encuentro. En las orillas, escuálidas vacas y salvajes caballos pastaban en los prados, más adelante los prados se convertían en una preciosa cortina de selva, que enigmática, esconde todos los tesoros del bosque tropical. Estábamos en el hotel sobre las tres de la tarde, la temperatura era de treinta grados centígrados y la humedad relativa del cien por cien. En el embarcadero nos dieron un cóctel de bienvenida, nos asignaron las habitaciones y nos contaron todas las actividades que íbamos a realizar durante los dos días de estancia. Las habitaciones eran casitas independientes unas de otras rodeadas de selva, tenían pocos lujos, pero estaban muy limpias y eran acogedoras. En el hotel estaba todo incluido, así que aprovechamos un corto espacio de tiempo para saborear los deliciosos cócteles del Caribe.
Sin darnos tiempo a descansar nos vimos envueltos en la primera actividad, ésta consistía en dar un paseo por el pueblo de Tortuguero. Salimos en lancha hacia el pueblo, una vez allí nos encontramos con un panorama muy peculiar, las calles no estaban asfaltadas, ni siquiera adoquinadas, los niños corrían descalzos junto a pollos y gallinas, las casas eran de madera de una sola altura y la gente parecía muy tranquila y relajada, el ambiente de trabajo no existía y el turismo parecía su única fuente de ingresos (luego también me enteré que se dedicaban a recolectar bananos, pero éste trabajo lo suelen realizar más los inmigrantes nicaragüenses). Después del paseo por el pueblo fuimos a la playa, una playa de arena oscura a la que la selva no deja crecer, una playa donde las corrientes del Caribe hacen impracticable el baño, una playa paraíso único para el desobe de las tortugas. Después nos llevaron a ver una proyección sobre la vida de las tortugas verdes y más adelante nos dijeron que aunque la temporada de desobe estaba llegando a su fin, quizá podríamos tener suerte y poder ver a una tortuga poniendo huevos. Este tour valía catorce dólares por persona e incluía el guía y el transporte en barco hasta la playa de Tortuguero. Aceptamos el reto y salimos a la búsqueda de la tortuga; Era de noche y no había luna, subimos a una lancha, navegamos hasta un embarcadero en medio de la selva, allí bajamos y fuimos caminando hasta la playa. El guía llevaba una linterna de la que asomaba una débil luz roja, la visibilidad era poca y no sabíamos muy bien lo que pisábamos. Todo mi cuerpo olía a Relec (un potente repelente contra insectos), pero en la espalda no me puse (¡llevaba camiseta!)y a través de la camiseta los mosquitos me machacaron. Comenzamos a caminar y al poco de andar el guía descubrió unas huellas de tortuga, se alejó, volvió y nos dijo que habíamos tenido suerte había una tortuga haciendo un agujero en la playa y dispuesta a desobar. Esperamos un buen rato, éramos un grupo de ocho personas y estábamos impacientes, la tortuga después de hacernos esperar más de tres cuartos de hora desobó, estuvimos viendo como ponía los huevos ( más de cien) y después tapaba el agujero. La tortuguita pesaría unos cuatrocientos cincuenta quilos (era enorme).
SEGUNDO DÍA EN TORTUGUERO Un nuevo día, el desayuno consistía en lo de siempre, arroz con frijoles (que se come en el desayuno y en la comida, llamándose “gallopinto” en el desayuno y “casado” en la comida), zumo, leche, huevos, beicon, etc, etc. Comenzamos por ir a un mariposario, donde nos explicaron los diferentes tipos de larvas y de cómo se las apañan para no ser devorados por otros animalitos, después vimos un montón de mariposas, de todos los tamaños, solas o acompañadas, copulando y coqueteando (voy a mirar la chuleta, que menudos nombrecitos). Habían Caligo idomeneus, Caligo atreus, Morho peleides, etc. Durante todo este tiempo el calor era asfixiante y además comenzó a llover (¿Qué se puede esperar de un bosque lluvioso en época de lluvia?). Después de las mariposas dimos un paseo por la selva, vimos monos congo, iguanas verdes una hormiga bala (que si te pica dos veces dicen que vas al hoyo), ranitas rojas (que también son venenosas), arañas gigantes y un sinfín de plantas, hongos y árboles. Por ahora no habíamos visto ni serpientes, ni cocodrilos (dos asignaturas pendientes). Por la tarde fuimos en lancha a la búsqueda de animalitos, encontramos tortugas de río (muy pequeñitas y preciosas), más aves (martín pescador, gavilán, garzas, águilas, etc). Lo que también vimos fueron osos perezosos, y personalmente fue lo que más curiosidad creó en mi, los osos perezosos que hay en Tortuguero son de tres uñas permanecen inmóviles veinte de las veinticuatro horas del día (menuda vida se pegan), son muy difíciles de ver y solo una vez a la semana bajan a tierra firme para hacer sus necesidades.
La noche del segundo al tercer día me despertaron a las cinco de la mañana unos rugidos infernales, que no cesaron hasta que se hizo de día. Se trataba de una familia de monos congo o monos aulladores que habían decidido ocupar el árbol que había encima de mi cabaña. Pero aunque parezca muy curioso, a mi no me hizo ni pizca de gracia, eso de que me despierten por las mañanas lo llevo muy mal, ya sea un despertador electrónico o un mono aullador. TERCER DÍA EN TORTUGUERO (HACIA EL VOLCÁN ARENAL)
Ya era el tercer día de estancia en Tortuguero y debíamos partir hacia el volcán Arenal. Desayunamos y subimos en las lanchas para dirigirnos al punto de encuentro con el autobús. Pero... cuando menos lo esperábamos y allí tumbado, tomando el sol en una orilla del río se encontraba un cocodrilo de por lo menos cuatro metros de largo, INCREÍBLE. Aunque el clima no sea recomendable para el ser humano, si que lo es para muchos otros organismos. A pesar de ésto es un lugar impresionante, pero hay que tener en cuenta que no estamos en un zoológico y lo de ver animales no es nada fácil.
Me ha quedado un poquito larga esta opinión, pero comprenderéis que Tortuguero lo requería.
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18.11.2002 20:48
Me has dejado (:0) y muerta de envidia...es mi sueño ver todo eso...la próxima vez me llevas en la maleta ;)
17.11.2002 13:56
aix... lo q daría yo por ir! bua, tiene q ser absolutamente brutal, m'has dejado atontada imaginandomelo todo! besos!
15.11.2002 21:31
Qué viaje tan fascinante! Felicidades y suerte en la vida de casado!! Un beso.