Parece mentira pero hay cosas en la vida que como debería ser lo lógico, en vez de ir a mejor van a peor y una de ellas es el caso de esta marca tan prestigiosa en la fabricación en aparatos de oficina como grapadoras o taladros, que a en mi humilde opinión junto a la marca el Casco, son las mejores. Pero en todos estos largos años que llevo junto a una grapadora, tanto por motivos escolares como en la actualidad, de trabajo, he ido observando como poco a poco ha ido mermando la calidad de las grapadoras.
Todavía tengo en casa una Petrus 230 cromada que aún brilla como el primer día y sigue grapando sin el más mínimo fallo y eso que tiene que tener ya unos treinta y tantos años. En cambio esta Petrus 235 protagonista de esta opinión y por lo que deduzco de su numeración tiene que ser una evolución de la 230, aunque yo más bien diría una involución comparada con ella, está a años luz.
Primero, toda ella es de plástico a excepción del portagrapas y de la base donde cierra la grapa.
Segundo el sistema de carga de grapas es idéntico a una pequeña grapadora que me compré para el colegio años ha, en concreto la Petrus Liliput 200, muy pequeñita que usa grapas 23/6. Y que para cargar las grapas hay que abrir totalmente la grapadora, tirar de una lengüeta de plástico hacia la derecha para sacar el empuja grapas del cuerpo de la máquina, que empuja las grapas hacia delante por medio de un muelle. Meter la carga de grapas en el interior del cuerpo de la grapadora. Volver a poner el empuja grapas a su posición primitiva y volver a cerrar la grapadora, cuando haya hecho clic la grapadora estará lista para grapar. Pues bien mi antigua Petrus 230 todo este proceso se hace simplemente pulsando un botón que tiene en la parte trasera de la grapadora y automáticamente sale por delante el portagrapas, metemos la carga y volvemos a cerrar. Mucho más sencillo y sin necesidad de desmontar la grapadora.
Tercero y último detalle que hecho en falta en esta 235 respecto a su anterior es que esta última en la parte inferior de la grapadora lleva una base movible en la que en su interior podemos llevar varias cargas de grapas de repuesto, esto es muy útil puesto que muchas veces no tengo a mano la caja de grapas cuando me quedo sin ellas mientras estoy grapando.
Pero comparaciones a parte con esta Petrus 235, muchas veces mientras grapo se me quedan atascadas las grapas debido a que alguna se queda enganchada sin salir del todo, aunque he de reconocer que puede que este problema se deba más a la calidad de la grapa que a la grapadora en sí, ya que me suele pasar más a menudo con una marca de grapas que las fabrica en color plateado en vez de las tradicionales de color de cobre. Pero que seguro que la grapadora pone algo de su parte.
Otra cosa que no me gusta mucho es cuando al grapar cojo la grapadora con la mano presionándola cerrando el puño, la parte inferior de la base tiene tal acabado que se clava en la carne, esto lógicamente no ocurre cuando la grapadora está sobre la mesa y grapamos apoyando la mano en su parte superior al tener forma anatómica no molesta, pero muchas veces la cogemos con la mano y como he comentado al principio de este párrafo grapamos cerrando el puño, con este modelo es un poco molesto grapar con este sistema, no sé por qué ha diseñado la parte inferior así porque se marca en la piel.
Se han dado caso en mi oficina varias veces que hemos tenido que tirar la grapadora porque al grapar, se queda obstruida la grapadora con el portagrapas metido hacia dentro sin que podamos haberlo podido sacar hacia fuera por lo que queda la grapadora inutilizada.
Por estos motivos este modelo de grapadora no me gusta mucho que digamos y es una pena, porque yo siempre he tenido un buen concepto de esta marca. Mi sorpresa fue cuando al mirar la caja en la que viene empaquetada la grapadora, leo Petrus by Esselte, por lo que deduzco que esta marca ha comprado a la española Petrus. Esselte junto a la marca Leitz y Xyron son marcas dedicadas al mundo de la oficina. Esselte en concreto está especializada en archivadores, carpetas, índices, clasificadores, bandejas portadocumentos, revisteros, papeleras, bucs de cajones, grapadoras, taladros y demás productos de este tipo.
Puede que Petrus al perder su personalidad integrándose en este grupo haya perdido también parte de esa calidad a la que nos tenía acostumbrados.
La grapadora Petrus 235 tiene tres tipos de grapado:
Abierto, que consiste en grapar con la grapadora abierta, sin tener su parte inferior debajo, con este método la grapa se clava en las hojas sin llegar a cerrarse. Este sistema es idóneo cuando hay gran cantidad de hojas.
Cerrado, que es el sistema normal, por que el que los extremos de la grapa se cierran hacia adentro al presionar la grapadora hacia a su base deslizante y esta está situada en la posición de cerrado. Si tenemos que desgrapar nos hará falta utilizar el quita grapas. Este sistema es idóneo cuanto tenemos que grapar dentro del margen máximo de capacidad de la grapadora.
Clavarado, cuando la base deslizante la corremos hacia adentro quedará en esta posición en la que al grapar, la grapa quedará los extremos hacia fuera, cosiendo las hojas con la misma consistencia que la anterior. Eso si, con este sistema si tenemos que desgrapar lo haremos más fácilamente ya que no nos hace falta utilizar el quita grapas. Este sistema es adecuado si no es mucha la cantidad de hojas a grapar y sin en un futuro es probable que tengamos que desgrapar.
El tipo de grapas que podemos utilizar es 100 x 22/6, 24/6 o 26/6.
La Capacidad de grapado es 3 mm/30 hojas y una profundidad de entrada de papel de 61 mm.
Está disponible en los colores rojo, azul, gris y negro.
Y para nuestro pesar esta Petrus ya no está fabricada en España como las primeras de hace unas décadas, lleva el sello "Made in China", aunque esto no es motivo para que pudiera haber tenido un poco más de calidad.
Es una pena pero esta Petrus 235 me ha decepcionado.
09.02.2010 12:26
Muy buena opinion. Saludos.
27.12.2008 16:06
vaya con la petrus, besotes
15.12.2008 02:31
Se me olvido especificar en el anterior comentario que la Petrus metalica la heredé de mi abuelo y todavia a día de hoy funciona muchisimo mejor que sus hermanas mas modernas.