Cuando me independicé, no tenía demasiado dinero, asi que compré un canapé con cajones marca nisu, y un colchón marca Dormilón en una tienda de todo a cien por un módico precio de 10000 pesetas (60 euros).
Cuando pasados unos años mimarido me comentó que cada día se levantaba con más dolor de espalda decidimos que era hora de jubilar el colchón, que ya tenía 8 años y no era muy allá.
Nos fuimos muy ufanos a El Corte Inglés más que nada porque te retiraban del colchón viejo y podiamos pagar con la tarjeta en cómodos plazos.
Vimos y probamos el que ahora es nuestro colchón un Pikolin modelo Infinity, que fabrican en exclusiva para El Corte, nos comentaron que llevaba tratamiento antiacaros, y un montón de caracteristicas que lleva impresas en la etiqueta del lateral del colchón.
El colchón es de látex y muelles, está tapizado en un material muy confortable, tiene unos 28 centímetros de alto y lleva unas cómodas trabillas a los lados para voltearlo con facilidad, menos mal. Ha sido la parte más utilizada de nuestro colchón.
Es lo único bueno que puedo decir sobre el.
Al mes de comprarlo, y a pesar de seguir alpie de la letra las instrucciones de voltearlo todas las semanas durante ese tiempo, el colchón aparecia hundido en la zona donde ambos dormimos....con la cordillera del Himalaya en el centro.
Acudimos a El Corte Inglés y allí nos pusieron en contacto con Pikolin, al contarles nuestro problema nos enivaron un colchón nuevo en 1 semana. ¡Genial!, ¡Qué bien funcionan!. No nos pidieron explicaciones, ni miraron el problema. Sólo lo cambiaron.
Después de otro mes de volteos, y observaciones, el colchón volvía a estar en el mismo estado: dos huecos en la zona de la cadera de mi marido y mía y la dorsal transoceanica en el centro.
En fin volvemos a llamar a Pikolin, donde un responsable muy atento, me explica que es el comportamiento normal de ese colchón, que el latex si no se voltea adecuadamente y según el peso de las personas se hunde. A ver hombre de Dios, mi marido pesa 79 kg y yo 70 y porque estoy embarazada.
Al ver que no somos dos focas monge, la solución que nos propone es dormir la sista en la parte central del colchón para que todo se hunda por igual. ¡Si claro! y si le paso una apisonadora por encima, se queda niquelado.
Al explicarle que lo que queremos es que comprueben el producto porsi ha habido un error en la fabricación, nos comenta que no hace falta, nos van a enviar otro colchón, pero que va a seguir comportandose igual. Es así.
Osea que me están vendiendo un producto que se deforma en unos meses, a sabiendas. Una de dos, o les hago comer el colchón o les denuncio. Lo malo esque estoy embarazadisima y no tengo ganas de ninguna de las dos cosas.
La otra solución es que como "yo no he elegido bien el producto", me lo pueden recomprar, eso sí al precio de un colchón usado (unos 250 euros), cuando a mi me ha costado unos 800.
Ya voy por el tercer colchón, está hundido, para poder abrazar a mi marido tengo que hacer escalada. Lo único que siento es no haberlo puesto en manos de la OCU en su momento, me lo habrían solucionado en unos pocos días. De momento esperaré a que este tenga unos años más y cambiarlo, eso sí no por otro Pikolin, ni por un colchón caro. No me iré a los chinos que con lo de las chinches me da mucha aprensión, pero no me vuelvo a gastar un dineral.
Lo único bueno que puedo decir es que Pikolin te cambia los productos sin problemas y en unas 48 horas.
26.02.2011 09:50
Para mi hijo mayor compramos el modelo Pikolin Trial. Despues de unos meses hizo honor a su nombre y cada muelle se convirtió en un chichón, parecía una pista de motocross. Nos lo cambiaron (ya tienen experiencia por lo que se ve) y el que tenemos ahora se notan menos pero los borden están más hundidos que el Titanic.
28.01.2011 13:13
Madre lo que me he podido reir... jajaja... muy útil y muy ameno X-D
28.05.2010 19:50
Lo tendré en cuenta