Si os gustan las olas gigantescas esta es vuestra playa

4  09.10.2011

Ventajas:
Las olas y otras muchas cosas

Desventajas:
Las olas, las algas y nada más .

Recomendable: Sí 

javierdd

Sobre mí: Ausente durante una larga temporada.

usuario desde:13.06.2009

Opiniones:250

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En esta opinión voy a hablar de la única playa decente del norte de la isla de Tenerife, en el que la abrupta y bellísima orografía volcánica no ha permitido que existan espacios destinados al uso y disfrute de los turistas y lugareños, la Playa Jardín es una excepción.

LOCALIZACIÓN


Se encuentra en el Puerto de la Cruz, la ciudad turística por excelencia de Tenerife. Concretamente se ubica en la zona más occidental de la localidad, entre el castillo de San Felipe (un poco exagerado llamar "castillo" a esa torrecita) y el barrio de Punta Brava.

CÓMO LLEGAR


La gente que acude a esta playa viene de otras partes de la isla o del propio Puerto de la Cruz.

Desde otras partes de la isla


El Puerto de la Cruz está situado en la costa norte de Tenerife y por ella discurre la autovía TF-5, que comunica esta localidad con la capital, Santa Cruz. Unos 25 kilómetros separan ambas ciudades. Desde la parte sur de la isla (Costa Adeje), otra zona turística muy importante y en la que se alojan muchos visitantes, la distancia es de 100 kilómetros por autovía (que a nadie se le ocurra cruzar el Teide si no es para verlo expresamente porque aunque la distancia en línea recta es muchísimo menor, el viaje hasta el Puerto de la Cruz puede durar el triple).

Playa Jardín está al lado del famoso Loro Parque, el lugar de la isla mejor señalizado por detrás de Santa Cruz. De esta forma, una vez que se llega al Puerto de la Cruz es suficiente seguir las indicaciones del zoo para llegar a la Playa. Encontrar aparcamiento en los alrededores es menos complicado que en otros rincones de Tenerife.

La gente que llega al Puerto de la Cruz en autobús (recordad que ellos dicen "guaguas") lo tiene muy fácil porque la estación está muy cerca de Playa Jardín y basta con dirigirse hacia el mar.

Desde el mismo Puerto de la Cruz


Desde la zona más céntrica del Puerto de la Cruz, es decir, la Plaza del Charco y el área de Lago Martiánez, se tarda aproximadamente unos 20-25 minutos andando. Es un paseo muy tranquilo que transcurre por algunas de las calles más castizas de esta localidad tinerfeña: casas bajas, ermitas, vías estrechas, etc. Como vamos todo el rato cerca del mar no encontraremos cuestas.

LA ESTRUCTURA DE PLAYA JARDÍN


Está dividida a su vez en tres playas.
-1. Playa del Castillo.
-2. Playa Chica.
-3. Playa de Punta Brava.

Las dos primeras son pequeñas y además tienen algunas piedras, de forma que yo siempre voy a la de Punta Brava, mucho más grande y con una arena finísima por la que da gusto andar. El inconveniente es que esta última es la más alejada.

MI OPINIÓN


Son muchos los motivos para poner a la Playa Jardín una buena nota, y es que posee el distintivo de Bandera Azul.

Entrando a la playa


Empecemos por algo muy importante, los accesos. Desde la calle hay muchos sitios por los que entrar y en las 3 playas hay tanto escaleras como rampas, de forma que cualquier persona con discapacidad física puede acceder a la arena.
Además existen unas tablas de madera que nos permiten llegar casi hasta la orilla del mar sin tener que pisar la arena, algo que viene muy bien en el camino de vuelta.

Los alrededores


La imagen del mar ya embellece cualquier playa, pero es que en esta tenemos otro atractivo añadido. Entre la carretera y la arena se extiende una amplia zona de jardines diseñados por el famoso arquitecto canario César Manrique. Son preciosos, especialmente para los que vivimos en la península y no estamos nada acostumbrados a la vegetación canaria. Están estupendamente cuidados y junto a ellos hay grandes zonas para pasear y bancos para sentarse a la sombra y relajarse, con el sonido de las olas de fondo. Es un auténtico paraíso.

Como digo, Loro Parque está justo detrás y por lo tanto no hay edificios altos. Esto permite disfrutar de una panorámica extraordinaria del majestuoso Teide, que impresiona muchísimo desde el nivel del mar debido a su enorme altura y a su cercanía a la costa. Es otra peculiaridad de Tenerife: estar en la playa y tener al lado una montaña tan altísima como ese volcán.

Para tomar algo


Justo por debajo de esos jardines tenemos otro paseo paralelo a la arena en el que se ubican unos cuantos bares, chiringuitos y restaurantes de comida rápida como por ejemplo una pizzería. Son baratos y todos cuentan con terrazas que ofrecen una excelente perspectiva del Atlántico. El personal que trabaja en ellos atiende muy bien a los clientes.

Este paseo que discurre ya a nivel del mar (recordad que la zona ajardinada está un poquito más alta), además de dar acceso a los bares o a los aseos, sirve para comunicar las tres playas sin tener que pisar la arena y además posee algunas peculiaridades como una gruta que nos lleva de la Playa Chica a la de Punta Brava y en la que podemos ver cangrejos.

Servicios adicionales


Además de sus buenos accesos, otro punto fuerte de la Playa Jardín es que posee numerosos aseos, vestuarios y duchas. Son muy amplios aunque su estado de limpieza podría calificarse de mejorable, pero bueno, es mucha gente la que pasa por ellos y son gratuitos, así que tampoco nos podemos quejar. Abren de 10 de la mañana a 6 de la tarde.

Para los que quieran una ducha más rápida, la playa está equipada con instalaciones para lavarse los pies y el cuerpo al aire libre, algo que se agradece para quitarse la sal, la arena y sobre todo, las algas.

La playa propiamente dicha y sus enormes olas


Voy a hablar de la parte de la playa que más conozco, Punta Brava.

Lo primero que llama la atención a los que llegamos a Canarias desde la península es el color de la arena: negro. Recordemos que Tenerife es una isla volcánica y por lo tanto ese es el tono natural. El inconveniente de esto es que al pisarla está mucho más caliente que la arena normal, por lo que hay que tener cuidado de no quemarse y andar siempre con chanclas. Dice la gente que este tipo de arena se pega menos que la blanca: yo la verdad que no he notado ninguna diferencia...

A diferencia de el resto de las playas del norte de Tenerife, aquí todo es arena (tanto fuera como dentro del agua), no existen esas molestas piedras de la Playa Chica, la Playa Castillo, la Martiánez y de otros cuantos sitios. Esto supone para mí una de las grandes ventajas de la Playa Punta Brava.
El único lugar en el que hay que tener un poco más de precaución es una zona situada en la orilla cuando la marea está alta en la que hay unos grandes pedruscos. En ese momento del día no conviene acercarse mucho porque, como diré después, las fuertes embestidas del Atlántico pueden jugarnos una mala pasada.

En primer lugar encontraremos una zona de tumbonas y sombrillas que se pueden alquilar. Desconozco los precios porque yo en la playa no acostumbro a tumbarme sino que paso todo el tiempo en el agua, la última vez que acudí a la Playa Jardín estuve 3 horas sin salir del mar.

Más adelante hay mucho sitio para poner la toalla. La playa es grande y yo creo que nunca se llena, pudiendo encontrar un amplio hueco cerca del agua (luego matizaré este aspecto porque acercarse mucho al Atlántico en esta playa puede conllevar algún susto) en cualquier momento del día, sin aglomeraciones pero con buen ambiente. La arena está muy limpia; según me han contado, cada mañana los operarios del Ayuntamiento la limpian, retirando todas las algas que se acumulan a lo largo del día.
Va todo tipo de gente pero en comparación con otras playas de la isla yo siempre he notado una mayor presencia de pandillas de adolescentes: estamos en un entorno urbano y teniendo en cuenta que ellos no conducen, les sale mucho más barato y cómodo ir a la playa que está al lado de su casa que desplazarse a otras, a pesar de que las del sur de Tenerife están mejor que esta y de que existe un servicio de autobús extraordinario entre el Puerto de la Cruz y el resto de la isla.

Después del color de la arena llega el momento de sorprenderse por lo que a mí más me gusta de la Playa Jardín y que merece una mención especial: LAS OLAS. Yo jamás he estado en una playa con un oleaje similar al de esta, y eso que existe un sistema de rocas que impide al mar llevarse la arena hacia dentro y que lógicamente frena algo la furia tremenda del Atlántico, mucho más bravo en el norte de Tenerife que en el sur.
Alcanzan una altura desproporcionada, lo cual es un excelente espectáculo visual porque algunas son como auténticas cascadas, haciendo a veces mucho ruido.
Es un flujo constante. Yo en otras playas sí que he visto olas bastante grandes pero no de una manera tan seguida como en esta, en la que no hay un momento de calma y es frecuente que en la orilla el color predominante sea el blanco en vez de el azul debido a la espuma.

A la hora de meterse dentro es cuando hay que tener precaución. Yo nunca he visto la bandera verde, siempre amarilla o incluso roja debido al fuerte oleaje. Dentro del mar hay que extremar las precauciones porque lo que en la orilla es un juego muy divertido, más adelante, en la zona donde rompen las olas gigantes podemos llevarnos un buen susto, especialmente en las horas de marea alta, en las que el agua puede llegar muy lejos, hasta la zona de las toallas; siempre que he ido los que se ponen en "primera línea" se llevan algún susto porque ven cómo el Atlántico "engulle" sus pertenencias. Además, es muy curioso el amplísimo margen que deja el mar entre una y otra ola, cuando se retira y vuelve a llegar el agua: podemos pasar en dos segundos sin movernos del sitio de tener el agua por debajo de los tobillos a situarse en las rodillas o más arriba.

Que nadie se confíe y se meta muy profundo, porque es cierto que se hace pie muy bien y que todo el fondo es de arena (en Punta Brava, NO en las otras playas) pero se pasa muy mal cuando el mar no te deja salir a respirar o te llevas algún golpe; por suerte los socorristas se ganan bien su sueldo porque están muy atentos y llaman la atención a cualquier imprudente. Cuando está baja la marea (de las 7 de la tarde en adelante) el peligro es mucho menor.

Otro inconveniente son las algas, que conforme avanza la tarde se hacen más y más numerosas, sobre las 7:30 o las 8 resultan incómodas.

CONCLUSIÓN


En un entorno privilegiado, con una fina arena negra y con muchas comodidades se ubica la Playa Jardín, un lugar excelente para deleitarse con la enorme fuerza del Atlántico en el Puerto de la Cruz.. Si sois responsables y os bañáis con cuidado os aseguro que lo pasaréis en grande, mejor que en cualquier otra playa porque olas como esas son difíciles de encontrar. De lo contrario mejor no meterse en el agua porque el recuerdo de la playa puede ser bastante malo.

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Comentarios sobre esta opinión
Belenger14

Belenger14

09.02.2012 16:44

Vaya con las algas

pabkk2k

pabkk2k

25.01.2012 19:21

otra excepcional

irenecer

irenecer

13.12.2011 13:30

Lo de las algas es un fastidio. Muaks

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