Desatención, cutrerío, inseguridad y algo más….
15.04.2005
Ventajas:
Baratura
Desventajas:
inseguridad del personal, desatención a clientes, cutrerío
Recomendable:
No
Detalles:
Oferta de productos
Eficiencia de los dependientes
Reposición de los productos
Más
 Manchy
Sobre mí:
Este Bobby Gibraltareño vuelve en comisiòn de servicios a la Guardia Suiza....pero sigue vigilándolo...
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A principios de febrero escribí una opinión sobre el supermercado "Lidl" en el que daba una pasada por ciertos aspectos de esta cadena de alimentación-distribución. Hoy, el repaso, le toca a su más fiero y compatriota competidor, el <<PLUS>>. Entre ambas las diferencias son nimias; más bien, son muchas las coincidencias: ver cómo se parten la cara las trabajadoras para dar abasto, los escuálidos sueldos que perciben, la "estética" cutre de la tienda, los babis de incluseros de la década de los 50 del personal (¡qué colores!, ¡qué hechuras!, ¡qué diseños!), las marcas, cuasi ignotas, aunque, en general, de calidad y con una buena ratio calidad/precio y un numeroso etc.
A esta cadena voy con frecuencia pues, al menos, dos veces al día paso por la puerta del establecimiento que tiene en Sevilla, zona de C/ Arroyo y frente al emporio, cuna y paradigma del beticismo, cual es la calle Jabugo y la recoleta barriada de El Fontanal (con calles nominadas como naos descubridoras de nuevos mundos, aceras flanqueadas de los árboles más bellos y olorosos -los naranjos- y casitas unifamiliares), feudo de D. "Manué", el único, el ínclito Sr. Ruiz de Lopera, dueño del equipo futbolero de "er Beti" (que conste que me trae al pairo eso del negocio del siglo pasado y de lo que llevamos de este: correr en calzoncillos tras un balón; cúmpleme el honor -dudoso, aseverarán muchos- de no haber pisado nunca un estadio). Amén de esta tienda, son muchas las que veo, pues ciertamente esta cadena germana está muy extendida, inclusive en mi lugar de veraneo, la patria chica de Rodrigo de Triana -avistador de las Indias, que debiera haberse llamado Rodrigo de Lepe- y de Juan Días de Solís, descubridor para la corona de Castilla del Río de la Plata, ambos nacidos en este próspero pueblo onubense de Lepe.
Los precios, muy buenos. La atención y limpieza, regulares...veamos algunos detalles, junto con otras lindezas: 1º) LIMPIEZA Y ORDEN EN ALMACÉN ---> El primer problema que detecto desde este verano es la falta de limpieza de la zona de almacén, y me refiero al supermercado de calle Arroyo: cuando vienes del trabajo, sobre las cuatro de la tarde, la tienda está vacía de clientela y los empelados reponen mercancías, dejando abiertas las puertas de esa especie de "santa santorum" para el comprador que es la trastienda. Pues bien, he podido observar que allí dentro reina desorden, suciedad en el suelo y paredes, productos de limpieza para la máquina fregadora entre la mercancía, etc. En absoluto soy un melindre o meticuloso del orden y la pulcritud extremas, pero desearía que donde están los productos que comeré reinara más orden y limpieza.
Ante esto, el 2 de septiembre de 2004, a las 17:32, y a la dirección atencion_clientes@plus-supermercados.es -más bien debieran poner <<DESatención clientes@...>>, cuando acababa de ver esto que relato, les envié un correo-e comunicándolo. ¿Tú has contestado?, estimado y sufrido lector; pues, ellos, tampoco.
2) SEGURIDAD DEL PERSONAL ---> Los que hayáis tenido la suerte de "veranear" en mi ciudad o "disfrutar" de su clima agosteño, sabréis de las tórridas calores sevillanas, que hacen huir a todo urbanita viviente de esas calles casi con asfalto derretido, a veces algo blandengue ante su pre-fusión, y refugiarse en sus casas a sestear. Pues bien, como magníficamente saben los amigos de lo ajeno, a esas horas es cuando toda la antigua Hispalis romana queda desierta y es más fácil delinquir -no a las 3 de la mañana, cuando la gente está insomne por las calores nocturnas-, siendo el momento oportuno, dado el sopor digestivo y térmico de la ciudad, para entrar en una tienda con dos/tres empleadas -normalmente mujeres jóvenes- y hacer, cuando menos, un desaguisado o tropelía.
Preocupado este escribiente por los temas de la seguridad colectiva, en el mismo correo electrónico referenciados "ut supra", expuse al Departamento de "DESatención" al cliente del Plus mis recelos sobre la seguridad de los trabajadores; el texto era del siguiente tenor literal: <<Sugerencia: una tienda de cierta superficie como de la que hablo me parece que no debiera estar únicamente atendida por dos personas (para más detalles, dos chicas). A las 5 de la tarde y con el calor estival de Sevilla, está claro que no hay clientes, por lo que es una hora ideal para la delincuencia (atracos, asaltos, agresiones, vandalismo...). ¿Han pensado en aumentar los dependientes o poner a un Vigilante de Seguridad? (por favor, no a un Controlador que es alguien que no sirve para nada y su empleo como miembro de Seguridad Privada para protección de personas e instalaciones no la contempla la Ley de 1992).>>.
¿Tú contestaste?, estimado y sufrido lector de mis cuitas y penas, no, verdad; pues, ellos, tampoco. Ahora hay una persona, uniformada eso sí, que no es vigilante de seguridad ni mucho menos, sino algo "raro", desde el punto de vista de la seguridad privada, que es un controlador. Es decir, el personal de la tienda sigue inseguro [sé que tengo pendiente un monográfico sobre la seguridad privada y los controladores en particular]. Ya veremos si no hay algún disgusto en el supermercado del barrio…
3) REGISTRO DE EFECTOS PERSONALES ---> Corrían las pasadas navidades, cuando un día al entrar en el susodicho supermercado de la calle Arroyo, vi que la mayoría de las taquillas que existen a la entrada para dejar custodiados los efectos personales de la clientela estaban inutilizadas (rotas las cerraduras, otras en mal estado y algunas carecían de llave).
Como uno parece que la naturaleza le ha dotado de cierta intuición de tipo femenino, el día 31 de diciembre pasado, nuevamente, envié otro correo-e al Departamento de "DESatención" al Cliente [que no atiende nada según deducirás, inteligente y hábil lector], poniéndoles sobre aviso de esto e indicándoles que se producían molestias a la clientela, que no se podía pedir a esta que depositara sus efectos personales en la caja, custodiados por la cajera, etc. Sin acritud, les venía a decir que si un cliente dejaba una bolsa a buen recaudo de la cajera y si al salir la bolsa no estaba, ¿qué pasaría? O si el cliente era malintencionado y perverso, y al salir decía que faltaba algo de valor que supuestamente había dejado en su interior, ¿quién garantizaba su contenido?, ¿a quién le correspondía la responsabilidad por la infidelidad en la custodia?, ¿si Plus no se fía de que yo pueda sustraerle algo, sacándolo entre los objetos con los que entré, porqué el cliente ha de confiar a Plus sus pertenencias?, y otras reflexiones similares. Dicho lo cual, el 3 de enero del año en curso, al ir a salir de la tienda con una bolsa semitraslúcida en la que llevaba algo comprado en otro establecimiento (obviamente, no había taquilla para meter esto cuando entré), la cajera me pide que le muestre el interior de dicha bolsa. Por supuesto y educadamente, le dije que nones, que cuando ella fuese Agente de la Autoridad -atribución reservada a los Miembros y Fuerzas de Seguridad, que no a cajeros ni vigilantes de seguridad- lo haría con sumo gusto, pero que no iba a practicarme ningún registro. Total, que hubo que llamar a la encargada y cumplimentar una Hoja de Reclamaciones oficial de la Comunidad Autónoma. Otrosí, les mandé otro correo electrónico al consabido Departamento de "DESanteción" a cliente….aún espero; menos mal que me senté, pues de lo contrario me habría cansado.
Puntualmente, el 11 de enero y dentro del plazo que la normativa de Consumo señala, recibo una carta rubricada por D. José María Alonso, Gerente de Ventas Occidental, que amable y con palabras vanas en una misiva-tipo pide disculpas y añade <<…informarle de que ya se han adoptado las medidas pertinentes…>>. Pues no, lo que el Gerente del Plus afirma en su escrito no se ajusta a la realidad o es que tardan mucho en tomar esas medidas (serán las de las taquillas nuevas y sus correspondientes cerraduras), puesto que al día de la fecha siguen todas igualitas o peor que el 3 de enero. Un trimestre ha pasado y nada… y la vida sigue igual, que diría Julio Iglesias.
4) CAJERA CON EXCESIVO CELO XENÓFOBO/ÉTNICO - - -> como es bien sabido, la próspera localidad onubense de Lepe, a la que antes me referí, se ha convertido en un centro que focaliza la inmigración de personas allende nuestras rayas fronterizas y continentales que vienen a ayudar en la creación de riqueza local a cambio de su trabajo y esfuerzo. En invierno y primavera, en especial los sábados, el Plus que está en la carretera de circunvalación lepera asemeja más una comisión permanente de la ONU que un supermercado pueblerino, pues, amén de los "aborígenes" españoles, en franca minoría, encuentras clientela multirracial y multicultural: magrebíes, subsaharianos con piel de ébano, europeos del septentrión con piel láctea e hispanoamericanos (en especial colombianos, ecuatorianos y peruanos). En este escenario, hace ya un tiempo, pude ver cómo cuando el africano que me precedía en la caja del supermercado, una vez pagaba, la cajera llamaba con descaro al personal de seguridad para que lo siguiera (creo que quería evitar la hipotética salida del carro de compra de las instalaciones de la tienda).
La verdad es que a uno se le revuelven las tripas ante ciertas cosas y no me contuve. Con mala uva y haciendo alarde de cinismo, procacidad, provocación y cara de asombro, le dije a la cajera: <<¡Ah!, como yo soy español, calvo, de cierta edad y cara de ser una persona respetable, ¿usted no llama a los de seguridad para que me vigilen?>>. La trabajadora que tanto celo xenófobo/étnico ponía -seguro que Plus no le había dado instrucciones al respecto- no sabía dónde meterse y la cara no se sabía de qué color era si blanca, si roja, si de espanto….La mujer pidió disculpas a mi, que no era el discriminado ni el mal visto. Así son las cosas, al menos las que he visto y sufrido en dos tiendas del Plus. Alguno pensará, pues, deja de comprar allí. Quizá no le falte razón y esa debiera ser la sabia y cuerda medida que como consumidor tendría que adoptar, sin embargo, he optado por comprar lo que me interese, pero también intentar darles la lata con mis sugerencias, quejas, denuncias, importunándoles, escribiéndoles, difundiendo cosas que pasan allí….eso también puede ser efectivo, ¿no?; es que soy mu puñetero, lo siento.-
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03.12.2009 08:30
No sabia ni que existian.
03.03.2009 01:56
Inspector Jefe Manchy: La opinión por usted vertida presenta un grado de insolencia impropio de una autoridad como la que usted representa.
01.02.2009 20:24
Había uno en mi ciudad, al que no solía ir (no me gustaba) y lo han cambiado por uno de la cadena DIA, que no está demasiado mal. Saludos