Sobre mí:"Vivir cada día sin importar para nada lo que hice ayer, morir todas las noches aunque sepa que...
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Hola ciaolectores:
Conocía esta empresa desde hace mucho tiempo ya que en Parquesur, mi centro comercial más cercano, llevan instalados desde que se inauguró, y de eso ya hace alrededor de veinte años. Sin embargo, las compras de juguetes siempre las habíamos dejado para las grandes superficies como Alcampo, El Corte Inglés, especialistas como Toys'r'us, o tiendas de barrio de las que poco a poco han ido desapareciendo.
Hace unos años, cuando mi hermano pretendía sacarse un dinero durante el verano, echó un currículum para esta empresa. Las condiciones que le presentaron resultaban demasiado explotadoras, razón por la que ya empezó a darme malas sensaciones.
Cuando hace un año y medio coincidí en mi nuevo trabajo con una persona que procedía de este negocio, creo que esas malas vibraciones no hacían más agravarse; había pasado por toda la estructura de la empresa, y si bien decía haberse sentido en ciertos momentos de su paso muy válido para Poly, había ido a la calle como muchos compañeros tras los primeros síntomas de la crisis.
Recientemente me acerqué junto con mi hermano para ver algún regalo para un primo que hacía su primer año. Ya sea por las fechas festivas que se acercan o por las estrecheces de la tienda, se hacía casi imposible caminar; cruzarse con otra personas en alguno de sus minúsculos y angostos pasillos, era un mero desequilibrio físico. Y más si cabe con torres de juguetes por el suelo, que a falta de espacio en las estanterías, se apilaban como obstáculos para el cliente.
En un gran estante se apilaban los peluches sin mucho orden. Peor resultaba ver como ninguno marcaba su precio y debías estar detrás de alguna de las dependientes consultándoselo. Peor trance resultó cuando al ir a coger un gran oso, la madera del estante superior cedió (estaba apoyada en la cabeza del peluche) y buena parte de la mercancía se fue al suelo como un dominó. "No se preocupen, esa balda lleva mal hace unos días". nos decía la dependienta. ¿Y por eso la cabeza del oso hace de soporte?
Después de aquel pequeño desastre, se hacía un poco avergonzante no llevarse ningún artículo. Apartamos el peluche y seguimos echando un ojo y de nuevo, más artículos sin precio.
Ante la imposibilidad de poder mirar cómodamente y comparar el coste, nos acercamos a caja, y en ese preciso momento, un nuevo ruido a cajas caidas; un crío de apenas cuatro años que correteaba viendo sus futuros regalos para pedir a los Reyes Magos y Papá Noel, lloraba en el suelo junto con una de esas pilas de cochecitos que se levantaban por el suelo de la tienda. En menos de diez minutos, dos desastres.
Lo mejor era salir de allí cuanto antes. Pero aún nos faltaba otro "caos" más. Un chico entró a la tienda y mientras pagabamos consultaba a la chica por un artículo que había dejado apartado a una de sus compañeras. Las dos chicas que estaban por allí rebuscaban en el almacén, bajo la caja registradora, en alguno de los estantes. Solución, "pásate dentro de un par de horas que venga la compañera". El chico se fue bastante cabreado y dudo que se acercara posteriormente, cosa que tampoco volveré a hacer yo.
19.09.2010 01:05
No compréis nunca en Poly. Se quedan con tu dinero.
08.01.2009 17:55
Joer que desorganizados! parecen el R. Madrid jaja
19.12.2008 12:13
Además no devuelven el dinero, te dan un vale que te caduca al poco tiempo ;-)