Capítulo III: En tierras de los Crofs

5  29.08.2004

Ventajas:
.  .  .

Desventajas:
.  .  .

Recomendable: Sí 

Sankara

Sobre mí:

usuario desde:24.08.2003

Opiniones:78

Confianza conseguida:88

Comparte esta opinión en Google+
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 75 miembros de Ciao

Un gran cartel con luces de neón anunciaba a los conductores la entrada a tierras de los Crofs. Atrás se quedaban los avanzados. Thross abandonó su vehículo en una cuneta y continuó a pie hasta el centro del poblado.

El paisaje era maravilloso, nunca había visto nada así, árboles por todos lados, un río en el que una pareja de Crofs pescaba y una gran cantidad de pequeños animalillos dotados de alas volaban sobre su cabeza... eran pájaros, había visto alguno cuando era pequeño en alguna foto y su chip azul le mostraba imágenes de otras especies en su cabeza, pero desconocía que emitieran aquellos melodiosos sonidos.

Absolutamente maravillado por tanta belleza cruzó aquel escenario de vegetación y fauna disfrutándolo a cada paso.

Al entrar en el poblado un anciano de pelo cano y alborotado que vestía ropas sucias y rotas, se paró frente a Thross y le miro de arriba a abajo de forma despectiva.

-¿Marciano? –preguntó el anciano mientras tocaba la chaqueta de Thross.
-Si

El Crof comenzó a saltar y correr de un lado a otro como loco. A pesar de su avanzada edad, el hombre se movía con una sorprendente agilidad y no paraba de gritar:

-¡¡Marciano loco, Marciano loco!! ¡¡Plutonio, plutonio!! ¡Vete Marciano loco! ¡No te queremos aquí! ¡¡Fuera de aquí, estúpido Marciano loco!!

Thross asustado intentó tranquilizarlo, lo cogió por los brazos pero el anciano se soltó y gritó aún más fuerte.

-¡Maldito loco Marciano no te atrevas a tocarme, vuelve a tu asqueroso planeta y déjanos en paz! ¡¡¡Plutonio, plutonio, plutonioooooo!!!! ¡¡Socorroo!! ¡¡Vamos a morir todos!!

Thross miraba espantado al anciano, sin saber que hacer, pero, de repente el hombre se desplomó en el suelo. Thross corrió hacia él. Una voz habló a sus espaldas.

-Déjalo muchacho, Tobías duerme placidamente. Le he disparado un rayo de sueño.

Thross se volvió y vio a un hombre que sujetaba una pistola láser último modelo, los Crofs no usaban ese tipo de armas, y resultaba evidente ver que aquel tipo no era un Crof, vestía armadura de policía.

-¿Va a dejarlo aquí?
-¿Por qué no? No le pasará nada, y en tal caso... es sólo un viejo chiflado, deberían haberlo encerrado hace tiempo. Deberían haber encerrado a todos los Crofs, todos están locos.
-¿Por qué me ha dicho eso? –quiso saber Thross
-Por tu apariencia diría que eres Marciano... este viejo chiflado os teme a todos, os considera el enemigo. Ya ha creado un pequeño grupo de seguidores, todos tan locos como él, y les cuenta historias en las que habla sobre lo destructivos que sois...
-Pero... –Thross se levantó dejando al anciano y se colocó frente al policía- pero eso no es verdad.
-¿Sabes tú lo que es verdad o es mentira?... He visto los chips de tu nuca... ¿en que te basas para creer que toda la información que te aportan es cierta? ¿No has pensado que puede que esa información sea falsa? ¿No has pensado qué alguién esté interesado en ocultar la realidad utilice esos chips para programar tu cabeza como le venga en gana?
-Tonterías... –dijo Thross con cara de impactado tras una pausa de silencio.
-Marcianos... os creéis que lo sabéis todo... Os lavan el cerebro... Ojalá sólo sean tonterías... –el policía guardó su arma- Dime muchacho... ¿a qué has venido a estas tierras? ¿Turismo?
-No, he venido a quedarme, tengo el chip azul y quiero vivir aquí.
El policía no pudo evitar soltar una enorme carcajada.
-¿Qué es lo que le hace tanta gracia? –preguntó Thross
-¿En serio quieres quedarte? –el policía soltó otra carcajada- Dime muchacho... ¿Tienes miedo a morir?
-No, no tengo miedo a la muerte. ¿Por qué me lo pregunta?
-¿Sabes? Los hijos de los seguidores de Tobías juegan con unos juguetes de la época de la Tierra en los que se dedican a matar Marcianos... Marcianos como tú. Deberías tener miedo.
-Los Crofs no me harán daño, odian la violencia.
-¿A sí?... Dime muchacho, ¿quién te ha dicho eso... tu chip azul? –el policía volvió a soltar otra carcajada- Me alegro al menos de que no tengas miedo a la muerte, porque para vivir con miedo, mejor te hubieras quedado en Marte, allí la vida no es muy placentera y tengo entendido que vuestras relaciones sociales son escasas, pero al menos no hay motivos para temer ser asesinado...
-Allí no había motivos para tenerlo y aquí tampoco. –dijo Thross en un tono poco amistoso.
-Te voy a dar un motivo –el policía desenfundó su arma, pulsó un botón y apuntó directamente a la cabeza de Thross- Si ahora disparo, el potente láser hará un agujero en tu cráneo, después notarás como tu cabeza empieza a calentarse... y poco a poco tendremos un asado de sesos, pero tú ni te enterarás, es un proceso rápido y morirás prácticamente en el acto... y no, no, no, no puede ser así, sería mejor que sintieras un poco de dolor ¿tienes miedo al dolor muchacho valiente? –el hombre apuntó ahora a la rodilla de Thross.

Un hombre que venía cargado con frutas interrumpió la acción del policía.

-Robert West, ¿Por qué no te preocupas más por tu trabajo y dejas de asustar a nuestros visitantes? Han robado en casa de los Rosenfeld, deberías estar allí.
Robert guardó su arma, y se marchó sin decir una palabra.
-¡La próxima vez haré que te echen de aquí, West!

El hombre miró a Thross e intentó continuar su camino pero Thross se pusó delante.
-Gracias. –dijo tendiéndole la mano.
-No tienes que dármelas. –Respondió y apartó a Thross para poder seguir caminando.
-Claro que sí, me lo ha quitado de encima. –dijo Thross caminando tras él-... Quizá pueda ayudarme otra vez... Quiero quedarme a vivir aquí pero no tengo alojamiento ¿Sabe donde puedo dormir esta noche?
El hombre continuaba caminando sin decir nada.
-¿No va a ayudarme? He venido desde Marte para vivir aquí.
El hombre dejó de caminar por un momento.
-¿Quieres quedarte aquí? –preguntó mientras daba a Thross tres bolsas de frutas – Acompañame y luego te ayudare. Mi nombre es Tommy, Tommy Holt. ¿Cómo te llamas chico?
-Thross Venture


Continuará....

Saludos cordiales.

Sankara.


Comparte esta opinión en Google+
Enlaces Patrocinados
Evaluar esta opinión

¿Cómo de útil te será esta opinión a la hora de tomar tu decisión de compra?

Directrices para las Evaluaciones

Comentarios sobre esta opinión
ANGI-ALCALA

ANGI-ALCALA

10.10.2004 12:18

Pobre chico, no era todo tan bonito como se lo "pintaron"... a ver como sigue.

Bruma38

Bruma38

06.10.2004 15:36

Estupendo este tercer capítulo, sigues sabiendo donde dejarlo para mantener la intriga, q le va a deparar a Thross este lugar??. aún me voy a alegrar de haber empezado tarde, así no he tenido q esperar impaciente las otras entregas.

larky

larky

28.09.2004 21:24

Sigo leyendo...

Escribe tu comentario

máximo 2000 alcanzado

  Publicar el comentario


Evaluaciones
Esta opinión sobre Por la letra A ha sido leída 323 veces por los usuarios:

"excepcional" por (13%):
  1. larky
  2. opinomusho
  3. corazon_loco
y de usuarios adicionales 7

"muy útil" por (87%):
  1. sbingow
  2. kary2025
  3. daniel_guibu
y de usuarios adicionales 62

La evaluación total de esta opinión no es únicamente el promedio de las evaluaciones individuales.