Javi y la ONG, tal como prometí

5  19.06.2002

Ventajas:
algunas

Desventajas:
otras

Recomendable: Sí 

filky

Sobre mí: No por mucho madrugar, te despiertas más temprano...

usuario desde:26.04.2002

Opiniones:58

Confianza conseguida:27

Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 32 miembros de Ciao

Pues no, no era una chica como las demás de la carcel. Nadie imaginaba siquiera lo que a mi me parecía obvio. Y no me equivoqué cuando vi que podía ser especial, que era distinta; desde un primer momento pude apreciar en ella cosas que no había en las demás. Su cara no era igual, su sonrisa parecía franca, el candor de sus ojos invitaba a la conversación. Incluso en su suciedad, ella era distinta, Y nadie más lo apreció, solo yo.

Por eso me lancé directamente. En seguida, conforme entré por la puerta, fue ella quien tomó las riendas. Era lógico, pues estábamos en su terreno, yo no sabía bien cómo comportarme y tenía miedo. Probablemente ella lo notó, y por eso sonrió. Extendió el brazo indicándome una silla que había frente a ella, mi miedo hizo que tropezara, a lo cual ella respondió con una sonora carcajada; me puse rojo, y cuando comencé a hablar tartamudeaba, así que ella me facilitó el camino:
-Ha muerto ¿verdad?

Quizás por su estilo de vida no temía la muerte como la temía yo en ese momento, quizás sabía que esto tenía que pasar algún día. Pero nunca llegué a entender cómo supo que yo venía a comunicarle la noticia.

Sólo pude asentir silencioso. El resto fue silencio, mientras se me caían las lágrimas que me había jurado a mi mismo no derramar

.

A Javi lo conocí en una visita al hospital, él tenía seis años, y llevaba enfermo con leucemia desde hacía seis meses. Era muy probable que muriese, y él lo sabía. Normalmente no había familiares acompañándole, así que era él quien iba a visitar a los demás niños, jugaba en las habitaciones de ellos, y conocía a los padres de todos ellos; éstos, por su parte, le traian regalos como si de otro hijo se tratase, porque lo querían como a uno más de sus familias. Siempre alegre, sonriente, contando chistes. La primera vez que le vi fue en la habitación de otro chaval, iba yo acompañado de mi amigo Jaime, con un balón de gomaespuma, y les propusimos jugar un partido en el pasillo, lo cual aceptaron con unas sonrisas de oreja a oreja.

La imagen era patética: Javi y el otro chico de porteros (no podían jugar de jugadores porque llevaban el suero a cuestas), y Jaime y yo peleándonos a lo largo del pasillo… Nos tirábamos al suelo, fingíamos penaltis, hacíamos cualquier cosa por sacarles una sonrisa. Pero representábamos un cuadro siniestro, dos niños de quince años riéndose con dos de cinco y siete. La verdad es que estaba prohibido jugar en el pasillo, pero las enfermeras, al ver a los chavales tan animados, hicieron la vista gorda y nos permitieron jugar 10 minutillos; suficientes para que ellos disfrutaran como quizás nunca lo habían hecho, y quizás como nunca lo harían. Después, mientras yo fui a la habitación de Javi, Jaime se hizo amigo del compañero.

Estuvimos hablando media hora, en general de tonterías que no recuerdo, pero sí recuerdo que me dijo que su madre no iba a verla porque estaba en la cárcel, y que su padre había desaparecido. De vez en cuando recibía la visita de su abuela, pero ya estaba mayor y no podía ir con mucha frecuencia. Así que, viendo el panorama, me propuse ir tres veces por semana a verle.

Así empecé a conocerle, nos hicimos amigos, y comprendí que era una persona formidable (pese a su edad, era mucho má maduro que la mayoría de los de mi clase de entonces, y probablemente más maduro que yo…). Normalmente hablábamos de fútbol, de sus amigos, nos contábamos chistes, o íbamos a las habitaciones de otros chicos a hablar con ellos. Era increible. Otras veces, cuando le acababan de dar quimioterapia me sentaba a su lado en la cama y le leía libros (los deboraba, cada vez tenía uno distinto), él en silencio, apocado, me escuchaba y a veces con un gesto me pedía que le acercase el libro para ver el dibujo. Esas tardes yo volvía hecho pedazos.

Fueron ocho meses inolvidables para mi.

Por eso, cuando Javi murió, decidí ir a la cárcel a ver a su madre. A decirle que Javi había muerto con una sonrisa, y que seguro que si había cielo,él estaba allí. Pero fue ella la que esa tarde me consoló a mi. Y es que muchas veces vas con los bolsillos llenos, dispuesto a dar, y terminas siendo tú el que recibes.

Así comenzó una nueva actividad en nuestra ONG, la de visitas a los presos. Pero eso ya es otra historia…


PD: Ya os he contado algo de la ONG, aunque sea triste. He de decir que la mayoría de las historias son alegres, pero que quería empezar hablándoos de Javi y su madre…


Evaluar esta opinión

¿Cómo de útil te será esta opinión a la hora de tomar tu decisión de compra?

Directrices para las Evaluaciones

Comentarios sobre esta opinión
Liam1

Liam1

21.06.2002 11:25

Cada vez que leo historias de estas, me vienen a la cabeza la cara de mis enanos, y no puedo evitar los escalofrios, pensando en que ojala nunca tenga que pasar por una situacion asi, no creo que fuese lo suficientemente fuerte como para aguantar. En casos asi te das cuenta de lo tremendamente injusta que es esta vida, y que muchas veces nos quejamos por autenticas tonterias,mientras que los que de verdad tendrian motivos para ello son los que mas nos enseñan a sonreir y apreciar lo que tenemos.

lorena54

lorena54

20.06.2002 10:45

Pues me ha parecido conmovedora tu historia , la historia de Javi y de su madre . Y admirable me parece lo que tú haces , ojalá hubiese mucha gente como tú , las cosas irían un pelín mejor , no crees? Un besazo!!:*

Randy-meeks

Randy-meeks

20.06.2002 01:04

opiniones como esta le devuelven a uno alegría de vivir.:__( realmente emocionante esta historia...yo que abri la opi esperando encontrarme alguna locura de las tuyas y...joder...no se que decir.Genial,genial.Simplemente genial.El "muy util" se queda corto o,al menos,innecesario para esta opinion.FELICIDADES.Y no se lo digo a todo el mundo.

Escribe tu comentario

máximo 2000 alcanzado

  Publicar el comentario


Evaluaciones
Esta opinión sobre Por la letra J ha sido leída 193 veces por los usuarios:

"muy útil" por (100%):
  1. jmarroquin67
  2. Abad_de_Carfax
  3. dmontalban
y de usuarios adicionales 29

La evaluación total de esta opinión no es únicamente el promedio de las evaluaciones individuales.