Sorpresas de la vida...

4  04.07.2005

Ventajas:
Inimaginables .  .  .

Desventajas:
los sustos, dolores, pastillas .  .  .  .

Recomendable: Sí 

Kristina_moon

Sobre mí:

usuario desde:01.01.1970

Opiniones:15

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Antes que nada, advierto que ésta no es una opinión en sí, si no, más bien, un pequeño capítulo de mi vida, y uno de los pocos que la alegran. Pido disculpas una y mil veces por haber dejado Ciao tanto tiempo, no hay excusa alguna y pido una y otra vez perdón... gracias por hacerme volver Valen!!!!

Digamos que todo empezó hace ocho meses... una de las personas más importantes de mi vida, mi hermana, entablaba conmigo una acalorada discusión, acerca de un móvil que se había perdido (Valen te acuerdas?! XD Sigo viva!). Cuando me disculpé por novena vez y me comprometí de mala manera a devolver lo perdido, una contestación muy repetida en los labios de mi hermana pero con más seguridad, y mal genio / hay que decirlo XD ) que en toda la vida, me impresionó como nunca lo había hecho, "pues ya te puedes dar prisa porque me largo de aquí".

Toda la vida había le oído decir eso, pero esa vez supe que lo decía de verdad. Se había quedado embarazada de su novio, y había decidido lo más valiente de todo, tenerlo. Poco a poco, paso a paso, tods pusimod de nuestra parte, que si te dejamos el coche que al final le regalamos, que si le comprabamos algunos muebles, ayudábamos con algunos avales... todo para hacer posible que ella y su novio, pudieran formar su familia. Llegaron las complicaciones: no encontraban un piso, luego no tenían dinero, y aparte, ella tuvo que dejar su trabajo por riesgo de aborto, y tomo la baja por maternidad al cuarto o quinto mes. Igual que los problemas venían unos tras otros, nosotros los afrontamos poco a poco, consiguiendo dinero, su casa, y todo lo que va dentro de ella ( que parece poco, ¡y no lo es! XD ). No hace falta hablar de las discusiones que se daban, las desesperaciones y las ganas de abandonarlo todo... todo aquello pasaba durante un segundo por nuestras cabezas, e inmediatamente lo depojábamos. esos sentimientos no servían de nada, la decisión ya había sido tomada.

A veces... bueno, no, casi a diario pensaba que mi hermana estaba loca. ¿Con 23 años, una persona totalmente inmadura que huye de responsabilidades va a ocuparse de repente de una casa, un hijo y un marido? Pero prefería no pensarlo. Ella era fuerte, yo confiba en ella y sabíamos todos de sobra que cualquier problema lo solventaríamos de inmediato. Y así llegamos al día de hoy. 4 de Julio. A las cinco de la mañana sonaba el teléfono en mi casa. Mi madre lo coge absolutamente dormida y dice : "Diana está en el hospital, dice que se ha ido en el Samur, y que cuidemos a su gato". A las cinco y ocho minutos mi padre, mi madre y yo estábamos listos. Hacia el hospital nos dirijimos, (¡¡¡viento en popa a toda vela!!!), y cuando llegamos aún eran dos, pero las contracciones no cejaban en su intento de que fueran tres XD.

Por fin tras cinco epidurales, si, si, cinco... a las diez y media de la mañana, salía uno de los médicos de la sala, para decirnos que había salido todo bien. Ella estaba bien, la niña estaba bien, y el novio estaba bien también XD. Cuatro kilos, doscientos gramos... Mi hermana, con una sonrisa en la boca y un bulto rojo y arrugado en sus brazos, apareció en una camilla, llevada por un enfermero. Un pequeño bulto rojo, arrugado y llorón... pero desde luego, el más bonito que he visto en mi vida. Cuando las siete personas que estaban alli, se fueron todas al baño con mi hermana para que no usara la cuña ( cabezona, es XD ) y me quedé yo sola con ese bulto en la cunita de plástico que tienen en los ospitales, me acerqué con curiosidad. Alargué uno de mis dedos hacia su mano, ya menos roja y morada, más bien rosita, y ella, me agarró con fuerza y se quedó dormida con mi dedo intentando ser abarcado por sus diminutos deditos, me di cuenta de que aunque jamás me gustaron los niños, a ella la querría como a pocas personas he llegado a querer. Sabía que todo lo que había pasado mi hermana, su novio, y en menor medida mis padres y yo, había merecido la pena. Sólamente, con que me agarrara el dedo. Ahora, tras ver la sonrisa de mi hermana, y las lágrimas de su novio, sólo puedo esperar a que lleguen más días junto a ese pequeño bultito rojo, que es mi sobrina, de la que seré madrina, y de cuya madre estoy más orgullosa que de nadie en este momento.

Aunque hubo dudas, mereció la pena. Por cinco segundos con ese pequeño bollito llorón, mereció la pena. Vale la pena arriesgarse.

Arriesgaos en la vida, no importa lo que os espere. Tendréis personas que os apoyen, y otras que os pongan dificultades, y otras, que os harán sentir llenas, que harán que os olvidéis de lo malo, y que harán que todo haya merecido la pena.

Lamento mucho haber escrito algo tan largo, y tan meloso, pero es que una es sensible, jaja. En fin, de vuelta a Ciao, y con alegría. No se puede pedir más! Muchos besos...
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Comentarios sobre esta opinión
Gonzalistiko

Gonzalistiko

28.09.2005 22:32

Que bonito y de qué forma tan natural lo has contado. Me ha encantado! Nos vemos. Un saludejo! ;)

Sarah21

Sarah21

20.07.2005 13:35

gracias por recordarme que vale la pena tener a mi niño

alphavoid

alphavoid

07.07.2005 03:24

Una alegría excepcional abre las puertas y olvida los rencores. Enhorabuena tía!

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