Hoy he sentido la necesidad de escribir sobre alguien a quien aprecio enormemente. Porque aunque en esta página ella sólo sea un nick, detrás de él hay parte de mi vida, hay una persona increíble que aunque sé que pasa de todo, no se merece que ensucien su nombre por atacarme a mí . Ya me he acostumbrado a que el mismo que me ataca siempre lo haga por medio de familiares míos o amigos , de ahí que jamás haya puesto fotos de mi familia o amigos en esta página , visto lo que hicieron con otros usuarios y usuarias en ésta o cómo están utilizando el facebook algunos para meterse y humillar a otros. Ni que hablar el uso de niños para estos menesteres , como ya denuncié en mi anterior opinión. Yo no sé cuánto miedo doy que no se atreven a decirme las cosas directamente a la cara, (o a mi buzón en este caso ) . No entiendo por qué utilizan a gente de mi entorno, sean usuarios de esta página, familiares, etc... si yo mismo estoy aquí. No entiendo por qué tengo que borrar comentarios de gente que amo y aprecio por el bien de éstos porque son utilizados en su contra, ya no en la mía, sino en la de ellos. Eso ataca la libertad de expresión, y reitero, ¿por qué extraño motivo no a mí a la cara?
Pero cambiando de tercio y a lo que vamos, Sandra, hacía ya tiempo que quería escribir sobre ti aunque me esperaba a que colgases en tu pared el "cum laude" de tu tesis, pero quiero dejar constancia ya mismo de cuánto significas para mí y para mi familia.
Como todos, una vez fui un novato en mi profesión, y para mí fue muy duro el cambio de ser profesor de instituto a serlo de universitarios. En el instituto me acostumbré casi a todo, y me esforcé mucho por entender a esas personitas que fuimos todos una vez, unas veces con más suerte que otras. El cambio a la Universidad me produjo una alegría tan profunda como mi miedo. Miedo a los cambios, miedo a la exigencia de otro tipo de "público" , los cuales ya tenían claro lo que querían hacer en la vida, que estaban allí porque querían (al menos la mayoría) y que deseaban aprender de quienes se sentaban detrás de la mesa principal de un aula. Y es que formar profesionales es una gran responsabilidad.
Nunca me he caracterizado por mi simpatía precisamente. Me tomaba mi trabajo demasiado en serio como para hacer amistades con el alumnado, algo que algunos de mis colegas hacían a menudo , hasta tal punto que he estado en bodas entre profesor@s y alumn@s , y no soy quien para juzgar; las relaciones entre mayores de edad son asunto de ellos mismos. De alumno pensaba lo mismo, y tuvo que morir un profesor al que admiraba profundamente para darme cuenta que nunca le dije expresamente a la cara ni aún cuando ya no era universitario cuánto lo admiraba , Me imagino que él lo intuía, y aunque le hice un homenaje también aquí , creo que no fue suficiente. Hay actor, miradas y actitudes que lo dicen todo, sin necesidad de hablar.
Sandra fue una chiquilla que tenía muy clarito lo que quería hacer en la vida . La Historia del Arte es una carrera con pocas salidas profesionales como pasa con muchas de Letras, pero que por fortuna es muy vocacional y la mayoría de la gente se matricula nunca mejor dicho "por amor al arte". Siempre fue muy lanzada y decidida, y muchas veces intimidaba al personal, tanto a sus propios compañeros como al mismísimo profesorado. Algunos se dedican a leer y "pintar " tebeos todo el tiempo de su vida, y cuando no les salen bien las cosas, porque para todo hay que luchar y los éxitos y la inspiración no vienen del aire, les da por encerrarse en una habitación y amargarse la vida a ellos mismos y a los demás. Otros sin embargo, recogen la cosecha tras una dura siembra que requiere esfuerzo y constancia toda la vida.
A mí no me caiste bien, Sandra, al principio. Te consideré muy "resabidilla", con muchas ganas de llevar la contraria al personal, con intenciones de incordiar y de hacer huelgas y manifestaciones por todo. Yo era casi un novato, recién entradito cuando te conocí. Te juzgué y me juzgaste a la primera, como hacemos todos con todos, y pusiste a prueba mi paciencia en miles de ocasiones, y me pusiste un gran mote que no voy a poner aquí porque los de las antenas parabólicas que ya saben quienes son, seguro hacen camisetas con ese mote para sacarlas al mercado. Pero a pesar de que te metías con todos los profesores , que irrumpías en nuestros despachos sin llamar , casi siempre para protestar por algo, que gastabas bromas que tenían maldita la gracia pero que otros más simpáticos que yo te reían, a pesar de todo eso, eras y eres una trabajadora nata. Faltabas mucho también por tener que trabajar para poder pagarte los estudios, ya que, según el injusto sistema de becas, eras casi "millonaria" como para concederte una, y sé que aún estás en luchas con el gobierno y otras entidades para luchar por un derecho que cualquier buen estudiante debería tener. Porque eso sí, trabajabas y de qué modo, y reconozco que me jodía y mucho tener que poner matrícula a alguien que me caía tan mal.
Cuando puse un cártel en el tablón de anuncios buscando una canguro para mi hija, mi primera hija, qué tiempos, fuiste la primera en presentarte en mi despacho y decirme "yo misma". Creo que fui la primera vez que lo que yo creía una de tus bromas, me hizo reír. Me miraste seria, te enfadaste y me casi gritaste "¿a usted qué le pasa?".
Cuando te vi con mi hija en tus brazos la primera vez me quedé sin palabras. La niña te miraba con absoluta curiosidad y te sonreía. Yo aún así te vigilaba cuando podía, ya que me imaginaba yo qué sé , que la primera palabra que aprendería mi hija a decir sería "viva la revolución" , "a la huelga" o "antisistema" , y que le harías rastas en el pelo en cuanto le creciera un poco. Aunque por otro lado me pareció que era mejor aprender esas palabras que no otras. Mi mujer estaba encantada contigo, y con lo seria que es también, me sorprendía que se abriera tanto contigo. Yo le recomendaba que no lo hiciera, yo seguí cerrándome en banda, puesto que tenías mi intimidad, mi vida entera en tus manos, y pensaba en lo loco de debía de estar metiendo en mi casa al "enemigo", en lo que podías hacer con toda esa información ahí fuera, en la jungla de las aulas o de la calle en sí. Pero por fortuna no todo el mundo es igual.
Todavía no he tenido una canguro mejor para mis hijos, y aunque gracias a tu trabajo y esfuerzo ya practicas la docencia y trabajas en tu tesis, ojalá aún te tuviéramos cuidando de nuestros pequeños en nuestra ausencia. Porque esa niña que te miraba con curiosidad y te sonreía es hoy un bicho también algo revolucionario que te llama "tata" y que te quiere con locura y que quería disfrazarse de ti en el carnaval (sí, con tus peinados peculiares inclusive).
Me costó muchísimo abrirme a ti, como me pasa con casi todo el mundo, no me gusta mezclar trabajo con mi vida personal pero esta vez lo hice y no me arrepiento. Porque he ganado una profesional, una colega, una amiga, un ejemplo y cariño para mis hijos, y que siempre que pueda te seguiré haciendo bromas, y me seguirás haciendo bromas, pese a quien le pese, aunque a ti te llamen mi "Lolita" (tiene huevos la cosa a tus 26 ó 27 añazos , no recuerdo ) , que seguiré probablemente enfadándome contigo como con nadie, y tú seguirás gritándome y contestándome cuando yo me ponga borde, y que seguiremos buzoneando por aquí o por donde nos salga de las narices, y defenderé siempre la libertad de expresarme como quiera con quien quiero, y punto. A quien le sorprenda , que se eche las manos a la cabeza, que rece un Padrenuestro y que se meta en la cama. Es su problema, Y como dirías tú mejor que nadie, "dos piedras".
Me sorprende sobre todo que quien va llorando por las esquinas las 24 horas del día porque no se respeta su libertad de expresión, vaya por ahí criticando la forma de expresarse de los demás, más aparte el acto vil y cobarde ( y gracioso y curioso hasta la médula) de ir espiando mi buzón.
Siempre he dicho que no mal que por bien no venga, así que voy a escandalizar a este personaje aún más, Sandra, alias "Lolita" según cierto usuario de Ciao, y te voy a decir que te quiero, que eres importante en mi vida, que he aprendido de ti tanto como espero que tú de mí .
Y al resto de los que son o fueron mis alumnos, sobre todo a los del último año, a cuya mayoría no veré más, que gracias por todo, lolitos, y que aún me acuerdo cuando entrastéis siendo eso, unos lolitos casi, y ahora os despedimos como adultos instruídos.
Cambiáis de ambiente, cambiáis de vida y hemos formado parte de la alegría de habernos visto madurar como personas y profesionales. Ni una sola queja que reprocharos. Los que habéis llegado hasta aquí habéis sido en todo momento impecables. Y tiene mucho mérito llegar con tanta dignidad y elegancia, con tantas tentaciones juveniles ahí fuera. De modo que sobrevivir sin perecer en el intento de madurar , en medio de tantas crisis, es cuando menos asombroso. Sencillamente sed felices , haced de la búsqueda de la felicidad todo un proyecto de vida y poned en marcha todos los recursos personales que tengáis.
Quitaos de la cabeza prejuicios estúpidos de que hay que sufrir si uno quiere conseguir algo. La felicidad consiste en abordar cualquier tarea de la vida con alegría y buen humor. Aprender de los errores con talante optimista. Si tenéis motivos para la tristeza, sabed que todo pasa, que la paciencia todo lo alcanza. Tened confianza en vosotros mismos, porque desde aquí , yo y mis compañeros os vemos más valiosos de lo que imagináis. Por otro lado, no tengáis miedo a nada. El miedo es compañero de viaje de la tristeza , de la cobardía y la desdicha. Es cierto que el miedo nos avisa de posibles peligros y que no es malo del todo, pero afrontad los miedos con firmeza y perded el miedo al miedo.
Juntos hemos vivido vuestra transición a la vida adulta, hemos sufrido desvelos inevitables pero hemos disfrutado de veros vivir y luchar así . Los resultados académicos son, en este momento, una anécdota.
Gracias por compartir vuestras inquietudes, vuestras sonrisas
Gracias por contagiarnos vuestra espléndida y deslumbrante juventud.
Para mi Lolita ya casi treintona (no te enfades), Sandra, y para el resto de lolitos, gracias por enseñarme a mostrarme y a abrirme al mundo, una asignatura que siempre suspendí .
23.01.2010 14:07
Esto que acabo de leer es muy valioso, dice de ti que eres una gran persona y un gran profesor. Sí, es curioso cómo la vida nos pone delante personas para que aprendamos unas de otras, lo bonito es tolerarse y quererse aunque cada uno tengamos nuestra propia forma de ir por la vida. Por cierto, lo de las becas es muy fuerte. Trabajé unos meses en el servicio de becas de la ugr y vi a mi jefa resolver "la papeleta" de una mamá de dos niños que venía cada día a clase desde Motril tras su jornada laboral ¡y le habían quitado la beca y no podía tirar del carro!. Cosas como ésa y como la tuya de la matrícula me emocionan. Realmente tiene mérito llegar hasta el final con tantas tentaciones fuera como dices. Un beso muy fuerte. Usted tire siempre p'alante, mi comandante.
20.11.2009 10:30
Es increíble que nuestra Sandra ya tenga 27 y que precisamente alguien la llame ahora Lolita cuando no tuvo ese apodo ni siquiera a los 20 . Porque nunca fue una "lolita", más bien una feroz luchadora. Le pega más "Rambo". Me resisto a que el tiempo pase tan rápido, que tengamos una hija ya de 7 años . Y cuánto hemos aprendido todos de todos. Cuánto aprenden tus alumnos de ti , la mejor referencia que pueden tener, un hombre como tú, que siempre despertó admiración por su forma de ser y trabajar. Un hombre que hasta fue capaz de pagar de su bolsillo la matrícula de un buen estudiante que no quería seguir por falta de medios. No me sienta bien quedarme en casa sola en mi día libre y leer estas letras , me tiemblan las manos al escribir y termino diciéndote lo orgullosa que estoy de ti .
01.10.2009 16:05
Suele pasar que al principio alguien nos cae mal y luego...... por cierto cual era el mote? jeje , hay que ver como cambien las cosas eh , no hay que juzgar a la primera. , esA RELACIONS SON LASMEJORES , SON AUTENTICAS Y A QUIEN NO LE GUSTE , DOS PIEDRAS COMO BIEN DICES , UN BESAZO A LOS DOS A lOLITA Y A TI JAJA , MUAAAA.