Pues te saldrán bastante caras porque estas pastillas no hacen absolutamente nada sobre el problema que planteas o se supone que intentan corregir.
Lo mejor es que visites un especialista (se llaman urólogos, en México también), le plantees tu problema y él te dará soluciones, que las hay, pero casi todas pasan por la cirugía. Además, no es una solución milagrosa porque siempre conllevan algún "efecto secundario" que él también te sabrá explicar.