Prekestolen/El Púlpito

Opinión sobre

Prekestolen/El Púlpito

Impresión Total (1): Evaluación Total Prekestolen/El Púlpito

 

Todas las opiniones sobre Prekestolen/El Púlpito

 Escribir mi propia opinión


 


Para llegar hay que sudar, pero merece la pena

5  30.10.2007

Ventajas:
Preciosas vistas

Desventajas:
Tus piernas te lo dirán

Recomendable: Sí 

palentino

Sobre mí: Las dos reglas del éxito: 1.- Nunca digas todo lo que sabes 2.-...

usuario desde:18.10.2000

Opiniones:908

Confianza conseguida:112

Comparte esta opinión en Google+
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 29 miembros de Ciao

Hay lugares en los que uno puede disfrutar de preciosos monumentos realizados por la mano del hombre, en otros es la naturaleza la que nos brinda de tales lugares, y Noruega es uno de esos países donde uno puede encontrar infinidad de estos últimos, si bien de los primeros también está muy bien surtida.

Sin embargo llegar a disfrutar de este lugar y su paisaje no es nada fácil. En primer lugar hemos de desplazarnos hasta Noruega, eso es evidente, y una vez allí, cerca de la ciudad costera en el oeste de Stavanger, acercarnos hasta Tau y coger la carretera número 13 dirección Sandnes, cuando estemos bastante cerca ya iremos encontrando bastantes carteles anunciándonos que estamos cerca, y además que no podemos dejar el coche por la zona y que debemos de dejarlo en una zona de aparcamiento a los pies de la montaña donde pagaremos unas 60 NOKs (coronas noruegas, 8 NOKs aproximadamente es un euro) por dejar el coche. Motos y caravanas tienen otros precios. En la zona tenemos una tienda de souvenirs e información y una cafetería donde tomar algo.

Para acceder al Prekestolen deberemos de ascender por un camino muy bien señalizado. El Prekestolen es una formación rocosa situada a orillas del fiordo llamado Lysefjord y a la que accedemos venciendo un desnivel de unos 330 metros en una distancia de 3.8 kilómetros lo cual nos va advirtiendo ya que la pendiente es algo elevada, y según uno va avanzando lo va comprobando. Lo normal es que uno tarde entre una hora y media y dos horas en subir y aproximadamente lo mismo en bajar, así que procura estar con tiempo en la zona y es bueno que subas algo de picar en la cima así como algún botellín de agua para el ascenso.

La subida no es complicada pero si bastante dura. Se anda por caminos de tierra, de piedra y en ocasiones por unas especies de aceras de madera. No hay tramos complicados, pero si algunos que exigen bastante esfuerzo y un poco de cuidado a la hora de fijar el pie, sobre todo hay zonas en las que subiremos por lugares de amplias piedras que nos servirán como de escaleras pero como si estas fueran de escalones bastante altos e irregulares con lo que eso supone para las piernas. También cuando estamos cerca de la cima pasaremos por algunos lugares estrechos y cerca del precipicio en los que deberemos de tener un poco de cuidado y vencer alguna que otra grieta en el suelo. De todas maneras estad tranquilos que allí va todo tipo de personas y no se ve ningún cadáver, jeje.
Sin embargo, os recomendaría que llevaseis un buen calzado y una ropa cómoda. Fue increíble como vimos gente que se atrevía a ir por esos lugares con una total falta de preparación y luego pasa lo que pasa. Así vimos a un oriental que estaba bajando por entre las piedras con unas simples chancletas de piscina, alguna señora que intentaba andar por esos lares con un tacón bastante alto, un par de moteros que subían pertrechados con unos pantalones de cuero que entre el sudor producido por el esfuerzo y la humedad del ambiente me imagino que tuvieron problemas para sentarse en una semana debido a las rozaduras que se produjeron en las partes bajas. Así que lo repito de nuevo, un buen calzado que os sujete bien el pie y que deslice lo menos posible (para la zona de piedras lisas y mojadas) y ropa amplia para evitar rozaduras. También en la medida de lo posible no llevéis cosas de más en la ascensión y por favor, no hagáis como un padre que vimos que llevaba al hijo colgado a la espalda, puede que fuera un gran conocedor de la zona y que lo hubiera recorrido cientos de veces, pero yo no me arriesgaría a hacer una cosa así en lugares estrechos y peligros con caídas de casi 600 metros.

Pero bueno, no quiero asustaros, con cuidado y unas mínimas medidas se puede hacer el recorrido y disfrutar de unas vistas espectaculares y un paisaje encantador. Pasamos por zona de bosque con algún que otro claro, después por zona ya más rocosa en la que pasamos por algún arroyuelo, una zona de grandes bloques de piedra con algunas charcas formadas en ellos y después, por fin, al prekestolen (el púlpito). Todo el camino está bien señalizado, y en las zonas en las que no se ven las marcas del camino solamente debemos de fijarnos en unas T de color rojo que nos marcan la senda.

El prekestolen se llama así por la curiosa forma que adquiere esta formación rocosa con una base más o menos cuadrada de unos 25 metros de lado y una pared vertical que llega hasta la base del fiordo de 600 metros, lo cual recuerda la forma de un púlpito. Si las vistas hasta allí han sido preciosas, allí uno puede disfrutar de una de las mejores vistas que uno puede tener sobre los fiordos y ver alguno de los barcos que sirven de crucero pasar por debajo de uno. Realmente merece la pena la subida rompepiernas para disfrutar de unas maravillosas vistas y tomar un merecido tentempié disfrutando del paisaje. Podremos pasear por la base plana de la plataforma y si nos atrevemos subir un poco por la pared de de tras para obtener si cabe unas mejores vistas del púlpito. Lo que debemos de tener cuidado es de no andar nunca hacía atrás si estamos cerca del borde, siempre es mejor andar hacía delante y después girarte que andar hacia atrás, tropezar y espanzurrarte.

Si te gustan los deportes extremos, decirte que Noruega es uno de los pocos países en los que se puede practicar de manera libre el paracaidismo desde precipicios simplemente demostrando una experiencia previa como paracaidista y sacando un permiso, y el prekestolen es uno de los lugares preferidos por los amantes de este deporte. Nosotros optamos por bajar a la manera tradicional.

Bueno, os dejo con las fotos para que veáis un poco más el lugar y la zona y animaros a que si algún día os acercáis por ahí reservéis un día para dejaros caer por allí, je je.

Saludos.

Fotos de Prekestolen/El Púlpito
  • Prekestolen/El Púlpito Fotografía 10397407 tb
  • Prekestolen/El Púlpito Fotografía 10397408 tb
  • Prekestolen/El Púlpito Fotografía 10397411 tb
  • Prekestolen/El Púlpito Fotografía 10397414 tb
Prekestolen/El Púlpito Fotografía 10397407 tb
La salida
Comparte esta opinión en Google+
Enlaces Patrocinados
Evaluar esta opinión

¿Cómo de útil te será esta opinión a la hora de tomar tu decisión de compra?

Directrices para las Evaluaciones

Comentarios sobre esta opinión
isivr

isivr

16.08.2008 06:24

Es un lugar maravilloso, y toda la subida es preciosa. Yo tuve la suerte de ir con una niebla cerradísima y despejarse ésta justo antes de bajar... fue alucinante (sobre todo tras lo que nos diluvió a la subida, el camino se nos convirtió propiamente en un riachuelo). Es una visita imprescindible si vais a Noruega. Saludos.

mi_experiencia

mi_experiencia

28.11.2007 23:18

¡Qué bien!. En todos los folletos sale como algo muy representativo de Noruega y yo me lo perdí. Aunque después de lo que cuentas, creo que me entrenaré un poco antes, no vaya a ser el primer cadáver ;-P. Excelentemente ilustrado. Seguimos leyéndonos.

Brunita

Brunita

20.11.2007 18:21

Un sitio precioso, desde luego. Y claro que merece la pena, además, andar es muy sano :) Saludillos

Escribe tu comentario

máximo 2000 alcanzado

  Publicar el comentario


Evaluaciones
Esta opinión sobre Prekestolen/El Púlpito ha sido leída 6125 veces por los usuarios:

"excepcional" por (38%):
  1. mi_experiencia
  2. Brunita
  3. aitneke
y de usuarios adicionales 8

"muy útil" por (62%):
  1. Exercitor
  2. tcm105
  3. wanderers
y de usuarios adicionales 15

La evaluación total de esta opinión no es únicamente el promedio de las evaluaciones individuales.