Hace aproximadamente un año intenté comprarme un ordenador por medio del préstamo que ofrece la Caja de Granada a los estudiantes. Y digo intenté por la cosa no es tan fácil como parece. Después de recorrer varias oficinas en busca de información (al parecer el único que sabía como iba lo del crédito debió ser el que le dio la publicidad). Ningún director del banco o empleado sabía como era aquel crédito. Horas y más horas perdidas en las colas de los bancos para al final oir pegas y más pegas de la Caja de Ahorros de Granada. Que si un aval, que si un mínimo de seguridad, ... que si este o aquel documento... y claró está todo ello con un interés que al cabo de los cuatro años habría aumentado el precio del ordenador en unas 50.000 ptas. En fin, como ven una ganga.