Esta opinión ha sido evaluado como útil de media por 2 miembros de Ciao
acabo de regresar de un crucero por el báltico en el zenith de pullmantur, y vengo desmoralizada. decidimos hacer este crucero para conocer en poco tiempo las maravillosas ciudades (unas más que otras) que incluye, pero lo que yo no me imaginaba es que el crucero en sí iba a ser de esta guisa. Me sorprende ver que hay gente que se queda encantada con esta compañía...para gustos colores. Resumiendo, dentro de lo posible: el barco va lleno de gente muy mayor, muy maleducada y de bajo nivel cultural en términos generales, aunque hay excepciones (yo me considero una de ellas). La comida es un desastre, porque aunque no es muy mala, peléate para encontrar una mesa donde sentarte, ¡es todo un reto!. Para todo tendrás que hacer una cola espantosa con pullmantur y aguantar un montón de viejos colándose. Lo único que se salva es la tripulación, sumamente amable, aunque bastante incompetente por falta de preparación. Si quieres conectarte a internet, te cobran 20 euros por una hora, y no te sorprendas de que se pierda la conexión, no puedas conectarte y una tipa muy borde te diga que no te devuelve el dinero. Necesitas un taxi? Te fastidias, ellos te dejan en una zona mala del puerto y, o vas con su carísima excursión o te pones a caminar hasta la parada de bus más próxima. El último día se acaban los disimulos, no te dan ni de comer, adiós amabilidad. Y la guinda, señores: pullmantur air. Tres horas de retraso en el embarque y tu maleta, si aparece, machacada. Moraleja: si quieres hacer un crucero, págalo, nada de 1500€/pax, y ¡NUNCA CON PULLMANTUR! (aunque tenga garrafón incluido, créeme)