Un puntazo, hasta en la oscuridad
15.01.2004
Ventajas:
Colorido, comodidad, precio
Desventajas:
Ninguna
Recomendable:
Sí
 larky
Sobre mí:
Uy, parece que vuelven a funcionar los contadores...
usuario desde:24.02.2003
Opiniones:517
Confianza conseguida:301
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 71 miembros de Ciao
Escenario: aeropuerto de El Dorado, Bogotá, Colombia. Protagonistas: una familia española (Jordi, Margarita y Nico); sus cinco maletas; un policía de aduanas. Sinopsis: El policía identifica dos maletas de la familia española como potencialmente sospechosas de transportar substancias prohibidas. Abre dichas maletas y revuelve el contenido. Observa con interés la veintena de paquetes de café colombiano que contiene (regalo para familiares y amigos). Con gran celo profesional pincha los paquetes envasados al vacío para cerciorarse que los españoletes no estén ‘exportando’ otro producto típico del país. Con una cinta adhesiva tapona los agujeros producidos en los mencionados paquetes para que no se derrame el contenido. Consternación en la familia española, especialmente en la madre, que por ser del país, se siente muy vejada por el comportamiento del funcionario. Cuando éste empieza a rajar con una cuchilla el fondo de una maleta, lo increpa con palabras que NUNCA deben dirigirse a un policía y menos en una nación donde los derechos humanos son un mero cuadrito que adorna las paredes del despacho del Ministro de Justicia. Interviene el padre de la susodicha, curtido en estas lides. El ambiente se serena y el policía continúa su inspección utilizando métodos menos expeditivos.Siguiente escena: una hora más tarde en la sala de espera, antes de abordar el avión. Aviso por megafonía: ‘fulanito, menganito y Margarita de tal, acudan al mostrador por razones de seguridad’. Margarita acude solícita, mientras el papá custodia a Nico. Le anuncian un nuevo registro, a pie de avión, de su equipaje. Las maletas que no sean revisadas no podrán embarcarse. El policía de marras, no contento con su primera inspección, ha dado aviso para que otros compañeros se esmeren con los pasajeros que le han entrado por el ojo izquierdo. Por suerte, el nuevo agente es más educado. Lo primero que encuentra al abrir una maleta son unos calzoncillos marca Punto Blanco en colores llamativos y con unas inscripciones que al guardián del orden público le parecen la mar de chistosas. Con una sonrisa de incredulidad le pregunta a Margarita: ‘¿y esto?’, a lo que ella responde: ‘de mi marido...’.A partir de ese momento el ambiente se distendió y el trámite continuó en un ambiente casi cordial. Y es que los calzoncillos que un servidor se había agenciado en Colombia (a muy buen precio, por cierto), no eran moco de pavo. Para empezar, los colores (naranja, amarillo, verde eléctrico) no pasaban precisamente desapercibidos. Luego, las inscipciones e imágenes jocosas que figuraban en los mismos y de un elevado contenido sexual tampoco podían dejar indiferente, sobre todo porque eran fluorescentes y muy visibles en la oscuridad... Estas prendas íntimas correspondían a la colección Neón de Punto Blanco y estaban confeccionadas en Medellín, ciudad donde se concentra la industria textil colombiana. He buscado en el catálogo español, pero no he encontrado una gama equivalente, por lo que supongo que está especialmente dirigida al público colombiano... En cualquier caso, hace ya tiempo que esta marca catalana (de Igualada, provincia de Barcelona) que lleva largos años en el mercado y que empezó fabricando calcetines, apostó por unos diseños innovadores dentro de una franja de precios media-alta. Mi afición por la ropa íntima ‘rompedora’ viene de lejos y supongo que obedece a algún mecanismo oculto de mi personalidad, ya que utilidad práctica tiene bien poca. A mi edad, las ocasiones para lucir los calzoncillos en público se pueden contar con los dedos de una oreja... Hace años un body con la imagen de Piolín causó sensación en el vestuario del gimnasio al que solía acudir. Desde luego, eran otros tiempos... Sea como sea, sigo cultivando esta faceta de mi personalidad y Punto Blanco es una de las marcas que compro con más asiduidad, tanto por la novedad del diseño como por la relación calidad-precio. Estos calzoncillos son del tipo bóxer ajustado (no me gustan los slips) y su composición es algodón y eslastan. No se especifica el porcentaje de esta fibra elástica derivada del poliuretano (caucho artificial), pero suele rondar el 2 o el 3%. Son calzoncillos cómodos, que ajustan bien, que duran bastante, sin ceder la goma, y resisten bien al lavado. El elastan es sensible a la luz y tiene tendencia a amarillear con el tiempo, pero al tratarse de tejidos con tonalidades subidas, esto no tiene una gran importancia.Enfín, unos buenos calzoncillos, modernos y que a mí me sacaron de una apurillo en un trámite aduanero.
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22.12.2004 00:33
Uff, vaya aventuras!! me imagino la cara del policia cuando pinchaba el paquete de café y descubría café en su interior xDDD aiisss... Oye... si hay un apagón tú no tendrás problema no... te quitas los pantalones... y ale a iluminar con los calzoncillos xDDDD luz para todo el mundo!!
22.01.2004 10:06
Que cague, por eso yo nunca iría a un pais de estos...Por otra parte..¡¡Me río sólo de imaginar la cara del guardia al ver los calzoncillos!! xDDDD
20.01.2004 16:18
Lo de la aduana me imagino que ha de poner de los nervios a cualquiera.... pero lo de tus calzoncillos............. jajajaa.... que erotico tu mismo!!!!!.... eso está bien, hay que ser, o tener, algo especial en uno mismamente uno. besos.