Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 5 miembros de Ciao
Creo, por otra opinion, que este hotel ha cambiado de nombre, pero espero que siga igual que cuando lo visité. Es el típico hotel de ciudad de 4 estrellas limpio, silencioso a pesar de estar en una plaza que soporta mucho tráfico, y un restaurante donde se come muy bien y barato. Aún recuerdo el confit de pato que pedía casi a diario, muy bien presentado y riquísimo, en una carta donde había variedad y en la que lo que pude probar estaba riquísimo. Eso si, cuidado con pedir frutas no muy corrientes en el postre porque te las cobran muy "bien". El hotel en sí es carito, pero con el tema de los bonos, se queda en buen precio. No es muy céntrico si quieres dar un paseo, pero puedes ir en metro o en esos autobuses amarillos de Lisboa que dan un poco miedo. No te recomiendo que alquiles un coche allí, porque el tráfico es un caos y se conduce como autenticos locos (con asomarse a la ventana del hotel, se ve en la rotonda de la plaza como se conduce allí, joé). Justo enfrente hay un largo paseo ajardinado para estirar un poco las piernas y tomarte una "bica" en cualquier cafeteria.
Las habitaciones no son muy grandes, y la mía no tenía terraza, aunque asomarse allí con el calor que hacía ese Julio y el ruido del tráfico no es muy agradable que digamos. Es un hotel recomendable para pasar unos días en Lisboa y conocer esta ciudad, que merece la pena.